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By: Autor Invitado

El imaginario que se ha creado alrededor de la migración es muy complejo. Este se ha construido por diferentes actores con distintos intereses a lo largo del tiempo y los medios de comunicación han sido uno de ellos. Los medios tienen un papel fundamental en cómo se entiende la migración y en la percepción que se tiene de las personas migrantes. 

Por supuesto que existen excepciones, pero la narrativa mediática en torno a la migración es mayoritariamente negativa. De hecho, un estudio desarrollado en seis países (Australia, Canadá, Países Bajos, Noruega, Suiza y el Reino Unido) entre 2013 y 2014, halló que la cobertura desfavorable de la migración en medios impresos y digitales fue más del doble de visible que la favorable  y los ejemplos a continuación demuestran que lamentablemente, la tendencia se mantiene en la actualidad.

Error 1. Nacionalidades en titulares

El primer ejemplo se relaciona con la inclusión de la nacionalidad de una persona en un titular de manera innecesaria, especialmente cuando se tratara de informar sobre un crimen. Si el crimen fuese cometido por una persona nacional, esta información no se añadiría al titular de la noticia, por lo que enfatizarlo cuando se trata de una persona extranjera es innecesario. En diferentes contextos se ha evidenciado que el aumento de personas migrantes no está asociado con un aumento en el crimen, pero si en la preocupación de las personas en cuanto a seguridad, este tipo de tendencias no están alimentadas en datos sino en coberturas o prácticas no inclusivas.  

Esta acción tiene un gran peso en los hábitos de consumo actuales, pues de acuerdo con el Digital News Report publicado por la Agencia Reuters, las personas usuarias suelen solo leer los titulares de las noticias. 

Error 2. Selección de las palabras y metáforas: la ola de migrantes 

Este término es bastante común, tanto que en muchas ocasiones termina siendo incorporado en nuestras conversaciones diarias. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a reflexionar ¿son correctos? ¿de verdad está bien referirnos a las personas migrantes como parte de “una ola”, fenómeno de la naturaleza que solemos asociar con peligro y desastres? Inconscientemente también estamos siendo parte del problema al seguir perpetuando un imaginario negativo alrededor de la migración. Las metáforas que utilizamos para hablar de los flujos y grupos de personas migrante impactarán en gran medida en la connotación que daremos al público sobre el fenómeno. 

Error 3. Migración ilegal 

La migración no es un delito. Por lo tanto, no es apropiado hablar de ‘migración o migrante ilegal’. En su lugar, es correcto hablar de vías regulares e irregulares de migración. Sin embargo, el término es utilizado con mucha naturalidad en productos informativos, lo cual incide en que la migración sea percibida como algo peligroso por parte de las comunidades receptoras. 

 

  
Error 4. Migrantes como ‘amenazas’

 
Según su definición, ‘acaparar’ significa “acumular cosas que también los demás desean o necesitan, en especial artículos o servicios que se prevé que escasearán o se encarecerán”. La sola selección de una palabra en un titular puede ayudar a reforzar la idea de que las personas migrantes “son amenazas” que vienen a aprovecharse de los servicios estatales en las comunidades de acogida o incluso a quitarles las oportunidades de empleo, lo cual representa una visión sesgada de la realidad que no toma en cuenta todo el aporte que hacen las personas migrantes al desarrollo y la economía de los países. 

Un análisis en Costa Rica sobre el uso de los servicios de salud demostró que el discurso antiinmigrante se basa en la idea de que las personas migrantes “nos” están quitando “nuestro trabajo” y que se están quedando con “nuestras” citas médicas, pero esto está basado en percepciones generales y no en datos concretos, donde es posible evidenciar que la población migrante nicaragüense está más bien subrepresentada en los servicios de salud y que en el seguro directo contributivo (como asalariado, o voluntario), las personas migrantes nicaragüenses (37%) aportan más que las nacionales (31%). 
 
¿Una cobertura más humana de la migración?

Los enfoques anteriormente expuestos dejan de lado temas de gran relevancia como, por ejemplo, la relación que existe entre migración y desarrollo no solo para los países de origen y de destino, sino también para las personas migrantes, como por el ejemplo: 

•  Los grandes aportes económicos y sociales que se dan por la ocupación de las personas migrantes en áreas con baja demanda en el país de destino, además de un impacto por las remesas en los países de origen. 

•  La migración puede representar un mejor cumplimiento de los derechos humanos de las personas migrantes, como el acceso al trabajo, la educación, la atención de la salud y los derechos civiles y políticos, en especial, en aquellos casos que la migración ocurre por la ausencia o violación de estos derechos.

•   La migración hace aportes culturales importantes al traer consigo nuevas costumbres, tradiciones, idiomas y visiones de mundo.

Además, es importante recordar que la migración, por más compleja que parezca, está conformada por personas y cómo estas se representen en productos comunicativos incide en su integración en los países de acogida. 

Otras coberturas de la migración, más que posibles son necesarias. Es por ello por lo que la Organización Internacional para las Migraciones ha desarrollado recursos dirigidos a periodistas y personas que trabajan en otros ámbitos de la comunicación que puede consultar aquí: https://programamesocaribe.iom.int/migracion-periodismo