Con los sectores público y privado en desacuerdo, los tratantes salen ganando

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La fuerza laboral mundial –desde el jardinero en California hasta el banquero en Singapur–  nunca ha sido más móvil. La ambición humana, tanto la del mesero de Roma como la del diseñador de Londres, trasciende las fronteras. Todas las personas – cualificadas o no, con o sin permiso de trabajo– persiguen un objetivo idéntico: desplegar sus talentos en los mercados que mejor los retribuyan.

Un simple cálculo motiva esas travesías que comienzan con el anhelo de una vida mejor y que pueden dar paso a enormes beneficios colectivos tanto en los países de origen como de destino, siempre y cuando transcurran de manera segura y ordenada.

No obstante, al conmemorar el Día Mundial contra la Trata de Personas 2018, también nos toca reconocer que, con demasiada frecuencia, los migrantes están lamentablemente expuestos a riesgos desproporcionados de explotación y abuso en su búsqueda de mejores oportunidades de empleo lejos de su hogar.

Cada año, millones de migrantes son objeto de trata dentro y a través de las fronteras, y acaban viéndose sometidos trabajos forzosos. En algunos casos, hombres y mujeres deben trabajar por coerción, padeciendo actos de violencia, amenaza o manipulación psicológica. A menudo se endeudan a raíz de condiciones de empleo o procesos de contratación injustos, al tiempo que, en su empeño por encontrar trabajo, se enfrentan a enormes presiones por parte de sus familias y comunidades, que también pueden haberse endeudado.

Existen asimismo otras formas de explotación, apenas menos perniciosas, como tener que trabajar en condiciones peligrosas, conformarse con salarios sumamente precarios, enfrentarse a deducciones encubiertas y restricciones irrazonables tanto durante las horas laborales como durante las horas no laborales. Estos abusos también afectan a los migrantes y constituyen una violación de sus derechos.

Estos tipos de abuso pueden producirse en todas las etapas de las cadenas de suministro de determinadas industrias y pueden encubrirse fácilmente entre las distintas instancias de subcontratación. Como consumidores en constante búsqueda de bienes y servicios de bajo costo, nos incumbe tener en cuenta a los trabajadores que fabrican los productos que deseamos y prestan los servicios que necesitamos. 

La trata de personas es hoy en día una realidad en todos los países y en todos los sectores económicos. Ya se trate del sector cafetero, de la moda o de la construcción, es patente que ningún lugar de trabajo o comunidad está exento de la trata de personas.

La trata de personas es tan omnipresente que solo puede combatirse mediante un enfoque global y participativo. Los consumidores en particular deben asociarse a sus gobiernos y a sus comunidades empresariales locales, y trabajar conjuntamente para exigir el cumplimiento de las normas de trabajo decente. Es el deber de todos ejercer presión para que las cadenas de suministro queden libres de la trata de personas y otras formas de explotación.

Ya se observan señales de cambio: un número cada vez más elevado de empresas aplican medidas en sus cadenas de suministro, y son cada vez más numerosos los gobiernos que formulan nuevas políticas y mecanismos reguladores en favor de una mayor responsabilidad empresarial. La sociedad civil también desempeña un papel fundamental en la defensa de los derechos de los migrantes y en la tarea de garantizar su acceso a los servicios de protección y asistencia que necesitan.

Cabe citar un ejemplo destacado: tan solo en 2015, el mundo tomó conciencia de los actos generalizados de abuso que sufrían los trabajadores en las zonas pesqueras del sudeste asiático. Cientos de personas trabajaban prácticamente en condiciones de esclavitud. A menudo, los gobiernos carecían de los medios necesarios para hacer respetar las normas de protección, que muchos empleadores habían aprendido a soslayar.

Ello está empezando a cambiar. Los consumidores y los grandes minoristas, conscientes de los efectos negativos de los abusos perpetrados en las cadenas de suministro, exigen ahora más transparencia. Lo mismo sucede con los gobiernos, que promulgan nuevas leyes por las que se exige una mayor responsabilización de las empresas multinacionales que comercializan pescado y mariscos.

Si bien estas tendencias positivas son alentadoras, aún queda mucho por hacer. Hoy quiero centrarme en un reto fundamental que, a mi parecer, será el próximo tema candente en el ámbito de las cadenas de suministro: la movilización del sector privado para velar por que se haga justicia a los migrantes agraviados y por que estos reciban la reparación que se merecen.

Más allá del fortalecimiento de su diligencia debida, las empresas pueden y deben responsabilizarse por los daños perpetrados contra sus trabajadores, y velar por que se tomen todas las medidas del caso para ayudar a las víctimas de la trata en su recuperación, trabajando estrechamente con los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, las organizaciones internacionales y las propias víctimas. Los Estados tienen la responsabilidad primordial de combatir la trata de personas y proteger a sus víctimas. Al estrechar los vínculos entre los sectores privado y público en el marco de los esfuerzos por ayudar a las víctimas de la trata, juntos podremos desempeñar la noble labor de reconstruir vidas rotas.

A principios de este año, la OIM –el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración– estableció un conjunto de directrices prácticas para que las empresas hagan frente a este desafío. En consonancia con el Marco de las Naciones Unidas para "Proteger, Respetar y Remediar", las Directrices de la OIM para la reparación describen las numerosas opciones que tienen las empresas para ofrecer reparación a las víctimas de la explotación, en colaboración con agentes locales estatales y no estatales.

Dichas opciones comprenden la facilitación del acceso a los servicios y los sistemas de apoyo a las víctimas, como la atención médica o psicosocial; la reubicación de las víctimas en nuevos entornos laborales; la oferta de posibilidades de retorno voluntario a los países de origen; y la prestación de apoyo para la recuperación, la rehabilitación y la reintegración cuando sea posible. Las empresas también deben asegurarse de haber establecido circuitos de retroalimentación para poder mejorar continuamente los mecanismos de denuncia, la protección de los autores de denuncias y la prevención de nuevos daños.

Cada vez son más numerosas las empresas que se unen para hacer frente a los riesgos que encuentran en las cadenas de suministro, pero la reparación de las víctimas de la trata sigue siendo una nueva esfera de trabajo para el sector privado. Por lo tanto, debemos reforzar las medidas orientadas a garantizar que el apoyo brindado a las víctimas de la trata se convierta en un pilar fundamental de nuestra labor.

Las Directrices para la reparación del daño causado a las víctimas de la explotación en las cadenas de suministro de minerales extendidas pueden consultarse aquí (de momento solo en inglés).

 

Por William Lacy Swing, Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).


10 iniciativas contra la xenofobia

10 iniciativas contra la xenofobia
Categoria: Comunicación & Migración
Autor: Jacinta Astles

Para combatir la xenofobia hay que ser innovadores y colaborativos. La OIM ha implementado una serie de iniciativas exitosas para combatir la xenofobia en la región, particularmente a través de campañas de divulgación y comunicación comunitaria. Los proyectos de extensión comunitaria implican la creación de eventos y actividades que fortalecen los lazos entre las personas migrantes y las comunidades de acogida. Nuestras campañas de comunicación tienen un alcance más amplio, pero también son interactivas, pues colaboramos con migrantes para compartir sus historias en nuestras plataformas. Enumeramos a continuación algunas de las iniciativas realizadas:

Trabajando con comunidades

Los proyectos de OIM de alcance comunitario tienen como objetivo involucrar a migrantes y nacionales en experiencias compartidas que promuevan la aceptación y resalten el valor de la diversidad.

1. Campeonato Escolar de Clubes de Debate

En Panamá, el equipo de la OIM creó un Campeonato Escolar de Clubes de Debate para crear conciencia sobre las consecuencias negativas de la xenofobia en 27 escuelas.

Antes de los debates, los estudiantes recibieron talleres sobre temas clave como xenofobia, trata de personas e igualdad de género. Luego, los equipos compitieron en un campeonato de debate al que asistieron miembros de la comunidad, así como representantes de alto nivel del Ministerio de Seguridad, el Ministerio de la Comunidad, la Secretaría de Niños, Adolescentes y Familia y la Facultad de Derechos y Ciencias Políticas de la Sociedad Universidad Interamericana de Panamá.

2. Talleres en las Escuelas

En República Dominicana, 500 estudiantes asistieron a una actuación llamada "Una heroína sin fronteras". La obra sigue la historia de una niña venezolana y tiene como objetivo generar empatía dentro de la población estudiantil, que está compuesta por estudiantes de orígenes nacionales y migrantes. Se centra en la importancia de la aceptación, la convivencia pacífica y los daños causados por el bullying.

3. Festival Internacional de Cine sobre Migración

El Festival Internacional de Cine sobre Migración (o GMFF por sus siglas en inglés) que la OIM produce desde el año 2016 abre un espacio de reflexión y discusión contra la xenofobia a partir de las historias de las personas migrantes que se muestran en las películas y documentales. En 2019, el GMFF llevó más de 30 películas a más de 100 países, incluidos ocho países de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe.

En Guatemala, por ejemplo, una proyección de "El poder del pasaporte", provocó una discusión significativa sobre las barreras a la migración que enfrentan los pueblos indígenas en la región Maya-Ixil del oeste de Guatemala. Asistieron al evento representantes de la academia, la sociedad civil, los medios de comunicación, las Naciones Unidas y grupos de derechos humanos.

Este evento logró crear conciencia sobre cuántos servicios migratorios y consulares no cubren a los pueblos indígenas por la falta de información disponible en los idiomas indígenas y el acceso desigual a la documentación de inmigración. Crear espacios para la visibilidad y crear conciencia sobre los desafíos que enfrentan los diferentes grupos puede dar lugar a sociedades más equitativas y abiertas.

(Foto tomada en una proyección del Festival de Cine de Migración Global 2019 en las Bahamas)

4. Diálogos en la frontera

Las fronteras actúan en la primera línea de los flujos migratorios y son espacios en los que las instituciones gubernamentales, los organismos internacionales y la sociedad civil a menudo operan en colaboración. Tal espacio, por lo tanto, ofrece amplias oportunidades para compartir ideas, confrontar percepciones erróneas y generar soluciones creativas. La OIM está trabajando en todos los puntos fronterizos entre Haití y la República Dominicana para que esto suceda. Al establecer una mesa de diálogo transfronterizo entre las partes interesadas clave de ambos países, esta iniciativa tiene como objetivo facilitar la identificación de intereses comunes y generar soluciones que tengan beneficios para todos. Al hacerlo, sirve como una vía para disipar los estereotipos y los prejuicios de las personas migrantes, fomentando así una comprensión mutua.

El programa se lanzará oficialmente en los próximos meses. Si bien este proyecto aún se encuentra en sus primeras etapas, demuestra un ejemplo de cómo la innovación puede surgir en circunstancias complejas.

Aceptación a través de la comunicación

A nivel nacional, regional y global, nuestras campañas de comunicación han promovido el diálogo y la comprensión. Un aspecto central es el empoderamiento de las personas migrantes al proporcionarles una plataforma para compartir sus historias.

5. La campaña UN Together

La campaña UN Together, lanzada en 2016, tiene como objetivo contrarrestar el aumento de la xenofobia y la discriminación al compartir eventos e historias de migrantes y refugiados. Esta plataforma también dio lugar a la campaña "Soy un migrante".

6. Campaña "Soy migrante"

A través de una colección de historias recopiladas en un sitio, "Soy migrante" proporciona información de primera mano sobre los logros y los desafíos que enfrentan las personas migrantes de diferentes nacionalidades y en todas las fases de sus viajes migratorios. Esto permite dar un rostro humano a los 270 millones de migrantes internacionales que viven en todo el mundo y sensibilizar sobre sus experiencias.

7. Premios Plural+

Por otra parte, los jóvenes de todo el mundo tienen la oportunidad de expresar su creatividad a través de la producción multimedia como parte de los Premios Plural+. Esta iniciativa conjunta de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas (UNAOC) y la OIM reúne a más de 50 organizaciones asociadas en todo el mundo. Plural+ invita a las personas entre 12 y 25 años a presentar cortometrajes originales y creativos centrados en los temas de migración, diversidad, inclusión social y prevención de la xenofobia.

8. Campaña #RetoSoyMigrante

Desde la OIM también desafiamos a los Youtubers de origen extranjero a compartir sus historias, a través de la Campaña #RetoSoyMigrante. Hasta la fecha, 21 Youtubers han estado involucrados, generando casi 700,000 visitas y más de 5000 comentarios colectivamente mientras alcanzan una audiencia más amplia y diversa. Al compartir sus experiencias personales de migración y sus lazos con dos países y culturas, los videos inspiran discursos de aceptación y diversidad.

9. Campaña Somos Lo Mismo

Para reunir a refugiados, migrantes, personas desplazadas y nacionales a través de un mensaje de solidaridad y respeto, en Panamá se realizó la campaña Somos Lo Mismo, que nació en respuesta al aumento de la xenofobia en dicho país. La campaña, iniciativa conjunta de del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la OIM, comparte las historias de migrantes y nacionales. Su objetivo es humanizar a través de recordar que todos somos hechos de experiencias, sentimientos, aprendizajes, luchas y superación.

10. Podcast En Movimiento

Finalmente, para abordar de manera más amplia, así como las problemáticas y oportunidades de quienes migran, desde la oficina regional de la OIM en San José (Costa Rica) se genera mes a mes el Podcast En Movimiento, donde en una mixtura de opiniones de migrantes y especialistas se discuten las circunstancias económicas, sociales, y de género (entre muchas otras) que se cruzan en el contexto de la migración. Al hacerlo, su objetivo es disipar mitos comunes que a menudo alimentan actitudes xenófobas y discriminatorias, y promover una mayor comprensión del fenómeno de la migración basada en evidencia.

En toda la región y el mundo, los individuos, las comunidades y las organizaciones están tomando una posición contra la xenofobia. Esta no es una lista exhaustiva, pero sirve como un punto de partida para comprender las mejores prácticas existentes y como una inspiración para acciones futuras.

La lucha contra la xenofobia sigue siendo uno de los problemas más apremiantes de nuestro tiempo. A través de un esfuerzo concertado que aproveche la experiencia de los principales interesados ​​y que se comprometa significativamente con las comunidades, podemos fortalecer los lazos y abordar las causas profundas de la xenofobia.