Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas visita la frontera Haití-República Dominicana y aborda temas migratorios


Date Publish: 
07/06/2018

Puerto Príncipe - Mark Lowcock, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia y Jefe de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), visitó Haití para evaluar la situación humanitaria y los esfuerzos de reducción del riesgo de desastres con las autoridades haitianas y los socios locales. La visita de campo de dos días se centró en la frontera donde las denuncias de trata de personas, contrabando y flujos migratorios irregulares significativos continúan en medio de una crisis binacional.

Desde junio de 2015 y la expiración de la inscripción en el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación irregular, la OIM registró una afluencia de 229.885 personas de ascendencia haitiana tras la petición del Ministerio del Interior.

El martes, después de llegar en helicóptero a Fort Liberté a solo 35 kilómetros de República Dominicana, el subsecretario Lowcock y una delegación de agencias de la ONU, incluida la OIM, viajaron hasta la ciudad fronteriza de Ouanaminthe donde arribaron muchos de los migrantes haitianos deportados.

La zona fronteriza alberga a aproximadamente dos millones de personas que abarcan cinco provincias dominicanas y casi 30 comunas haitianas. Es un área muy dependiente del comercio transfronterizo, con aproximadamente 100.000 habitantes fronterizos que cruzan en movimientos pendulares diariamente.

Mark Lowcock se reunió con oficiales de POLIFRONT, la policía fronteriza haitiana creada reciente. Desplegada con el apoyo de la OIM desde enero 2018, la POLIFRONT cuenta con 110 oficiales capacitados, incluidas mujeres ubicadas en el cruce fronterizo de Ouanaminthe. Ya han arrestado a 12 presuntos traficantes y han recuperado 25 millones de gourdes en aranceles aduaneros.

El Jefe de Misión de la OIM en Haití, Fabien Sambussy, aprovechó la oportunidad para abogar por la extensión de la presencia de POLIFRONT, más allá de Ouanaminthe, a los cuatro cruces fronterizos oficiales restantes entre las dos naciones que comparten la isla La Española.

Durante la visita de alto nivel, el Oficial de Protección de la OIM, Olivier Tenes, presentó cuestiones relacionadas con el tema de las fronteras, las soluciones de la OIM y futuras iniciativas. Se están elaborando planes para mejorar la documentación de los migrantes, incluida la creación de una nueva tarjeta de identificación de fronteras dominicanas para facilitar y regular los movimientos transfronterizos de los haitianos que desean viajar a República Dominicana.

A pedido del Ministerio del Interior de Haití, la OIM ha monitoreado cuestiones binacionales y ha recopilado datos valiosos a través de la Red de Monitoreo Fronterizo. En respuesta a la afluencia masiva de retornados y también por solicitud del Ministerio del Interior, la OIM estableció una red de vigilancia fronteriza en 100 pasos fronterizos.

En su discurso, Mark Lowcock hizo un llamado a los países vecinos para que intensifiquen el diálogo y los esfuerzos concretos en la lucha conjunta contra los traficantes y tratantes de personas que explotan la vulnerabilidad de los migrantes. Ambos Gobiernos están trabajando por mejorar las vulnerabilidades de los migrantes con el apoyo técnico de la OIM.

“Los sistemas judiciales de ambos países son responsables de lidiar con estas actividades delictivas y el tráfico ilegal tiene resultados horribles, especialmente cuando se trata de niños”, dijo Mark Lowcock, citado por la AFP.

“La gran mayoría de las personas de ascendencia haitiana expulsadas no tienen documentos, por lo que no existe un control de identidad. La determinación de ciudadanía se hace de una manera que podría describirse como arbitraria, lo que plantea serios problemas”, dijo Fabien Sambussy, Jefe de Misión de la OIM en Haití durante la visita; “y el problema más significativo con las expulsiones que separan a las familias en el proceso”, agregó.

“Para ellos, es una cuestión de supervivencia: tener un estatus de migrante irregular en el lado dominicano es mejor que quedarse en Haití y no tener trabajo, no saber cómo sus hijos podrán ir a la escuela, no saber qué sucederá mañana”, dijo Sambussy. “Las familias expulsadas no tienen nada que perder, de hecho, las personas están saliendo”.

La OIM sigue abogando por un sistema eficiente de gestión de fronteras para facilitar el desarrollo de estas zonas y disminuir los factores de presión para los migrantes desesperados. También subraya la necesidad de un sistema judicial efectivo para enjuiciar a los traficantes y las personas que abusan y explotan a los migrantes vulnerables.

Para más información, contacte a Emily Bauman de la OIM en Haití, Tel: +509 3783 5424, correo electrónico: ebauman@iom.int

 


¡Es hora de pensar en el acceso universal!

Date Publish: 
22 / 03 / 2019

Ginebra – El éxito de la OIM en el control de la epidemia de tuberculosis (TB por su sigla en inglés) ha superado los objetivos fijados inicialmente y beneficiado a las comunidades de origen y de destino. El nivel de tal éxito ha sido alto y sostenido gracias al diagnóstico precoz, la identificación de los casos activos de la enfermedad, los tratamientos directamente observados (DOT por su sigla en inglés) y a que los cuidados dispensados están enfocados y centrados en el paciente, sin dejar de lado el aspecto migratorio.

En un mundo como el actual, que presenta cada vez más una mayor movilidad e interconexión, con aproximadamente 258 millones de migrantes  internacionales y 760 millones de migrantes internos[1], es necesario reconocer que la migración es un determinante social de la salud que impacta sobre el grado de vulnerabilidad y el bienestar de todas las personas. La migración también afecta muy profundamente las vidas de las familias que se quedan en sus hogares y a las personas en las comunidades de origen, tránsito, y destino de todo el mundo.

A pesar de que existen planes bien establecidos para su diagnóstico y tratamiento, la Tuberculosis sigue siendo una pesada carga en el ámbito de la  salud pública en muchas partes del mundo y la principal causa de muerte provocada por un agente infeccioso único, puesto que se estima que ha habido 10 millones de casos nuevos y aproximadamente 1.300.000 muertes en 2017[2], afectando de manera desproporcionada a las poblaciones marginalizadas y en condición de pobreza,  como pueden ser las personas  migrantes. La prevención de la tuberculosis y los esfuerzos para su control con frecuencia no están enfocados en las vulnerabilidades específicas de las personas migrantes, lo cual lleva a que haya demoras en el diagnóstico y/o una escasa adherencia al tratamiento.

La forma en que muchas personas migrantes viajan, viven y trabajan puede implicar riesgos para su bienestar físico y mental. Muchas trabajan en condiciones peligrosas, difíciles y degradantes, y viven aislados o en lugares precarios. Otras tal vez están retenidas en instalaciones de detención atestadas o viven en campamentos como refugiados o personas desplazadas internamente. Por todo esto puede decirse que las personas migrantes se cuentan entre los grupos vulnerables de personas que más expuestas están a los factores de riesgo asociados a la tuberculosis.

Además, las personas migrantes deben enfrentar obstáculos en el acceso a los servicios de salud debido a  diferencias culturales e idiomáticas o barreras administrativas. Con frecuencia son excluidas de la protección en el ámbito de la salud y consideradas invisibles para los programas de Cobertura Universal de la Salud (UHC por su sigla en inglés). Por ello, deben sacar dinero de sus bolsillos para pagar los servicios de salud que pudieran llegar a necesitar y esto con frecuencia origina gastos catastróficos para el cuidado de la salud y demoras o falencias en tales cuidados.

¡Es hora de incluir a los migrantes!  En todo el mundo en 2018, la OIM realizó más de 376.800 evaluaciones de salud previas a las partidas de migrantes y refugiados y detectó 584 casos activos de tuberculosis, lo cual dicho en otros términos equivale a una tasa de detección de la enfermedad de 155 por cada 100.000 controles de la salud. Los casos activos de tuberculosis fueron confirmados mediante cultivos de esputo o por diagnóstico basados en estudios radiológicos y clínicos. La OIM trabaja junto a los Programas Nacionales de Lucha contra la Tuberculosis y ha asumido el compromiso de ponerle fin  por medio del fortalecimiento de los sistemas de salud que sean capaces de  evaluar  y focalizar sus acciones en  las condiciones y vulnerabilidades específicas de las poblaciones migrantes, tomando en cuenta siempre el aspecto migratorio (ver el video con la historia de Jordania).

Es hora de fijar objetivos ambiciosos para un tratamiento eficaz, lo cual es posible sobre la base de la historia exitosa del Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en  Nairobi, Kenya, en donde las clínicas que ofrecían tratamiento directamente observado sobrepasaron los objetivos planteados inicialmente a través de cuidados integrales, que incluyen la búsqueda  activa de pacientes y apoyo nutricional, asegurando que ni los pacientes ni sus familiares tuvieran que lidiar con los costos catastróficos derivados de la enfermedad, lo cual constituye un elemento clave en el logro del Objetivo 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por su sigla en inglés).

El éxito en la lucha contra la tuberculosis depende de los tratamientos directamente observados y de los cuidados centrados en el paciente que toman en cuenta los aspectos migratorios y se enfocan en  las necesidades específicas  de la persona ysus vulnerabilidades especiales derivadas de su condición de migrante.. El tratamiento de las personas cuyo análisis dio positivo ocupa un lugar central en las evaluaciones de salud llevadas a cabo por la OIM, incluyendo en esto a los refugiados antes de su reasentamiento. De 2010 a 2016, el Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en Nairobi, Kenya, diagnosticó 426 casos activos de tuberculosis, habiendo tratado 363 de tales casos en las clínicas de tratamiento directamente observado de la OIM Kenya, en tanto que los restantes fueron derivados a otros centros para recibir el tratamiento adecuado. Las clínicas con tratamiento directamente observado mostraron altas tasas de éxito en los tratamientos durante ese período oscilando entre el 90 y el 100% de efectividad.

Es hora de cumplir con los compromisos asumidos en materia de lucha contra la Tuberculosis. La experiencia de la OIM nos ha demostrado que el fracaso en el abordaje de las cuestiones de salud migratoria tiene serias consecuencias sobre el bienestar de millones de migrantes y sobre las comunidades de origen, tránsito y destino. Es necesario incluir a las personas  migrantes en las estrategias de prevención y control de la tuberculosis, tanto a nivel mundial como nacional y local, para poder terminar con la epidemia, en consonancia con los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y con la Resolución 70.15 de la Asamblea Mundial de Salud relacionada con Promover la salud de refugiados y migrantes (2017).

Por otra parte, el Plan para poner fin a la Tuberculosis, la Declaración de Moscú y la Declaración de la Reunión de Alto Nivel de la ONU “Unidos para poner fin a la Tuberculosis”  tienen frente a sí una formidable oportunidad:  la de asegurar y comprometerse al más alto nivel para no dejar atrás a ningún migrante y promover la cooperación transfronteriza entre los diversos países a fin de lograr la reducción de la pesada carga que implican la Tuberculosis y el VIH. Jacqueline Weekers, Directora de la División de Salud Migratoria de la OIM dijo que: “Poner fin a la tuberculosis significa atacar los vínculos intrínsecos que existen entre la movilidad poblacional y la tuberculosis, y también reconocer que la Cobertura Universal de Salud será una realidad solamente si los grupos de alto riesgo son tomados en cuenta.”

Para más información por favor contactar a la Sede de la OIM

Carlos Van der Laat, Tel +14227179459, Email: cvanderlaat@iom.int

[1] Indicadores de la Migración Mundial 2018, OIM 2018

[2] Informe Mundial sobre Tuberculosis 2018 de la OMS