OIM y socios ofrecen alojamiento digno en ‘hotel filtro’ para migrantes que necesitan pasar la cuarentena en el norte de México

Date Publish: 
06/05/2020

Ciudad Juárez (México). - Más de cincuenta personas migrantes hasta ahora han aprovechado la existencia de un “hotel filtro” en Ciudad Juárez, norte de México, para permanecer en él hasta dos semanas bajo supervisión médica antes de acceder a alguno de los 17 albergues que hay en la urbe pero que han cerrado sus puertas a nuevos ingresos.

En esta ciudad mexicana ubicada en la frontera con Estados Unidos, los albergues aplican desde hace semanas una política de puertas cerradas para prevenir contagios de COVID-19. Por esta razón los migrantes recién llegados a la ciudad o quienes no pudieron seguir pagando una habitación no tienen un techo bajo el cual pasar la cuarentena ordenada por las autoridades.

La puesta en marcha del “hotel filtro” responde a esta situación. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de cerca de cuarenta organizaciones de la sociedad civil, académicas y empresariales, así como del gobierno (local, estatal y municipal), de la Organización Mundial por la Paz (OMPP) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la cual alquila las instalaciones.

“Es una bendición para mí que no me hayan dejado abandonada, que no me dieran la espalda”, explicó una mujer centroamericana de 32 años, que llegó hace unos días con un embarazo avanzado al lugar acompañada de sus tres hijos, de entre 9 y 3 años.

El hotel está ubicado en las instalaciones del Hotel Flamingo y cuenta con una capacidad máxima de 108 personas. Se abrió el 9 de mayo con el objetivo de apoyar con una estancia transitoria a personas migrantes que hayan llegado a la ciudad o perdido sus ingresos como consecuencia de la contingencia de COVID19, y no tengan un espacio en el que evitar contagios.

Rosa Mani, representante de la OMPP y coordinadora del “hotel filtro”, señala que cada beneficiario que llega recibe un trato digno. Además, cada persona pasa por un proceso de sanitización, por un área de registro con personal médico, y puede permanecer en las instalaciones del hotel hasta por dos semanas de manera gratuita recibiendo apoyo psicosocial, clases de lengua y talleres de lectura, entre otras actividades.

El espacio está subdividido en zonas para hombres, mujeres y familias; un área de atención para personas con necesidades especiales (mujeres embarazadas, personas que no hablan español, adultos mayores o quienes tengan necesidad de atención médica especializada), y una zona de aislamiento para personas que puedan presentar síntomas de COVID-19.

Una familia de Michoacán, oeste de México, explica que está agradecida por haber encontrado un espacio en Ciudad Juárez para permanecer en un cuarto limpio y todos juntos mientras deciden qué harán en los próximos días.

Salieron aprisa de su comunidad de origen con lo justo, “los papeles y la ropa”, tras recibir amenazas, y quieren reunirse con una pariente que vive en Estados Unidos. Estando en el ‘hotel filtro’ los niños reciben clases de una maestra que los visita regularmente.

Ciudad Juárez es una urbe que en el último año se ha convertido en uno de los principales puntos de migración hacia Estados Unidos, sobre todo desde la entrada en vigor del programa “Quédate en México” (o Migration Protection Protocols, MPP), con presencia de migrantes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Brasil, Cuba, Ecuador y Perú, entre otras nacionalidades.

Por Ciudad Juárez se estima transitaron entre enero y mayo de 2020 al menos 11.000 personas migrantes, 8.000 de las cuales fueron deportadas desde Estados Unidos en esos meses. Entre ellas cerca de un millar son mexicanos desplazados por la violencia, y poco más de 2.000 retornadas bajo el programa MPP.

Entre esas personas migrantes, la OIM estimada que algo más de 1.200 se encuentran en albergues, y entre 4.000 y 6.000 personas, dispersas en la ciudad, en alojamientos por cuenta propia o en situación de calle.

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Para más información favor de contactar a Alberto Cabezas en OIM México, Email: acabezas@iom.int, Tel.: +52 55 4525 8361, o a Rosa Mani email: rosa.mani@wofp-ompp.org; Tel.: +52 656 430 4784.

Tags: 
mexico, covid19, pandemia

Día Mundial contra la Trata de Personas 2020

Date Publish: 
30 / 07 / 2020

António Vitorino

Director General de la Organización Internacional para las Migraciones

 

Día Mundial contra la Trata de Personas

 30 de julio de 2020

 

Este año conmemoramos el vigésimo aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y su histórico Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños.

Al mismo tiempo, nos encontramos a mitad de un año muy difícil, dado que los retos planteados por la actual pandemia tienen graves repercusiones para los migrantes, y aumentan la vulnerabilidad de un conjunto más amplio de poblaciones a la trata y a la explotación.

La OIM estaba implementando intervenciones contra la trata de personas en observancia de los principios de derechos humanos, mucho antes de que el Protocolo nos proporcionara los parametros claros y definidos que hoy conocemos.

Asimismo, nuestras intervenciones han evolucionado con el tiempo a medida que nuevas formas de trata han emergido.

Hemos aprendido, al igual que los gobiernos, que es imperativo colaborar con el sector privado, organizaciones sindicales, auditores de las cadenas de suministro y agencias de reclutamiento para establecer prácticas que reduzcan los riesgos de trata y explotación.

A medida que nos embarcamos en una nueva década, el mundo es confrontado quizás con su más grande desafío en la lucha contra la trata- el de una pandemia, que además ha traído severas restricciones a la movilidad, afectado medios de subsistencia, y limitado el acceso a personas vulnerables.

COVID-19 ha traído consigo un impacto devastador a la seguridad del hogar y la salud  de billones de personas en todo el mundo, lo que inevitablemente incrementa la vulnerabilidad y el riesgo de explotación, así sea buscadores de empleo aceptando viajes peligrosos, familias dependiendo de trabajo infantil para sobrevivir, o del casamiento de sus hijas menores en un intento desesperado de aliviar la presión económica.

Ahora, como siempre hemos hecho, la comunidad anti-trata debe evolucionar y adaptarse a esta nueva crisis, encontrando formas innovativas de identificar tendencias, de examinar vulnerbailidades, para apoyar a los Estados y a la vez promover los derechos humanos y la prevención del abuso, y para buscar opciones seguras y viables para quienes permanezcan en movimiento. Avancemos en esta dirección juntos, ya que unidos somos más fuertes!

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