OIM: La mayoría de las víctimas de la trata de personas a nivel internacional cruzan los puntos fronterizos oficiales


Date Publish: 
07/30/2018

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trata

Ginebra - Con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas (30/07), nuevos datos publicados por la OIM, el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, muestran que en los últimos diez años casi el 80 por ciento de los viajes realizados por víctimas de trata a nivel internacional atraviesan puntos fronterizos oficiales, como aeropuertos y puntos de control de fronteras terrestres.  

La trata de personas a menudo se considera una actividad clandestina vinculada a la migración irregular, oculta para las autoridades y el público en general. Los datos de casos de la OIM muestran una historia diferente, lo que indica que la mayor parte de la trata está sucediendo, de hecho, a través de los puntos fronterizos oficiales. Esto resalta el papel crucial que pueden desempeñar las agencias fronterizas y los proveedores de servicios en los puntos fronterizos para identificar a las víctimas potenciales y derivarlas para protección y asistencia.  

Las mujeres son más susceptibles de ser objeto de trata, al pasar por un puesto fronterizo oficial, que los hombres (el 84% de los casos, frente al 73% de los hombres). Los adultos también tienen más probabilidades de ser víctimas de la trata, al atravesar puntos fronterizos oficiales, que los menores (80% de los casos, frente al 56% de menores).  

Dos de cada tres casos de trata, la víctima es objeto de explotación en algún momento durante su viaje, lo que significa que es probable que ya han experimentado alguna forma de explotación cuando cruzan las fronteras oficiales, mientras una de cada tres probablemente ignora que están siendo víctima de la trata y cree tener nuevas oportunidades en el extranjero como se le prometió. 

Khadija, una adolescente de catorce años fue víctima de trata a través de un puesto fronterizo oficial entre Uganda y Kenya en 2015. Sin que ella lo supiera, su padre había arreglado un casamiento en Kenya, y la envió con un hombre que ella no conocía. Cuando Khadija y el hombre llegaron a la frontera entre Uganda y Kenya, él tomó su pasaporte y le dijo que la ayudaría a pasar el control de inmigración. La escondió debajo del asiento del coche hasta que estuvieron en camino a la capital de Kenya. Kahdija fue transferida a miembros de su familia que estaban organizando el matrimonio. Afortunadamente, Khadija pudo contactar la Embajada, que, con el apoyo de la OIM, le brindó ayuda.  

Un gran número de víctimas de la trata a través de los puntos fronterizos oficiales llevan documentos de viaje falsificados (9% de los casos) o no tienen sus propios documentos de viaje (23% de los casos).  

Las cifras que se presentan aquí se basan en los datos de gestión de casos de la OIM de los últimos 10 años, que incluyen cerca de 10.500 viajes realizados por casi 8.000 víctimas.  Los datos alojados en el portal Datos colaborativos contra la trata de personas (CTDC), que es el primer portal de datos del mundo incluyen información de casos de trata de seres humanos señalados por múltiples agencias. Lanzado en 2017, el CTDC (por su sigla en inglés) actualmente incluye registros de casos de más de 80.000 personas víctimas de trata, nacionales de 171 países, que fueron objeto de explotación en 170 países. 

La versión final del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular , adoptado por los Estados Miembros de las Naciones Unidas el 13 de julio de 2018, exige enfoques de todos los Gobiernos para mejorar la cooperación en la gestión fronteriza en la identificación adecuada, referencia oportuna y eficiente , asistencia y protección adecuada para los migrantes en situaciones de vulnerabilidad en las fronteras internacionales o cerca de ellas, de conformidad con la legislación internacional sobre derechos humanos. Destaca la necesidad de mejorar las medidas de detección y las evaluaciones individuales en las fronteras y lugares de la primera llegada, mediante la aplicación de procedimientos operativos estandarizados desarrollados en coordinación con las autoridades locales, las instituciones nacionales de derechos humanos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil. 

Haciendo eco de esta necesidad, los nuevos datos de la OIM demuestran que los gobiernos nacionales deben diseñar y operar procedimientos sólidos de gestión fronteriza que sean sensibles a las vulnerabilidades y necesidades de protección de los migrantes, junto con sistemas bien establecidos para garantizar que los migrantes víctimas de violencia, explotación y abuso sean identificados y dirigidos hacia proveedores de servicios de manera oportuna. 

Los actores de primera línea, incluidos los funcionarios de gestión fronteriza en los cruces fronterizos aéreos, marítimos y terrestres, pueden desempeñar un papel preponderante para facilitar la identificación oportuna de las víctimas y posibles víctimas de la trata, así como la de quienes participan en el delito de trata de personas. Es necesario seguir desarrollando la capacidad de estos actores para identificar y remitir a las víctimas de la trata en una etapa temprana al llegar y fortalecer los mecanismos de cooperación en los puntos fronterizos para que las víctimas identificadas al llegar puedan ser derivadas a proveedores de servicios para su protección y asistencia. 

También es importante continuar la capacitación y la sensibilización de los proveedores de servicios en los puestos fronterizos de los países de partida y destino, como el personal del aeropuerto, el personal de las líneas aéreas y el personal ferroviario, así como para desarrollar procedimientos de comunicación e información a las autoridades locales. Aprovechar la tecnología en los puntos fronterizos también podría contribuir a mejorar la recopilación de datos, lo que a su vez puede ayudar a mejorar el análisis de riesgos y lograr la identificación más fácilmente y en tiempo real. 

Los programas de la OIM proporcionan una fuente única de datos primarios sobre la trata de personas. La organización cuenta con la base de datos de casos de víctimas de la trata más grande del mundo, que contiene registros de casos de más de 50.000 personas a las que ha brindado asistencia. La información sobre los casos de víctimas sirve para informar a los encargados de políticas y la elaboración de programas, incluso para estimar la prevalencia y medir el impacto de las intervenciones contra la trata. 

La actualización periódica de las políticas y las intervenciones a llevarse a cabo basadas en nuevas experiencias es clave para mejorar las iniciativas de lucha contra la trata en los puntos fronterizos. La información actualizada destaca la importancia del uso de los datos operativos de las actividades de asistencia directa para informar a los encargados de las políticas y programas contra la trata de personas. 

Para conocer más sobre las iniciativas de la OIM en materia de Lucha Contra la Trata de Personas, haga click aquí.  

Para más información sírvase ponerse en contacto con la Sede: Harry Cook Tel. +41 22 717 9111, Email: hcook@iom.int 


¡Es hora de pensar en el acceso universal!

Date Publish: 
22 / 03 / 2019

Ginebra – El éxito de la OIM en el control de la epidemia de tuberculosis (TB por su sigla en inglés) ha superado los objetivos fijados inicialmente y beneficiado a las comunidades de origen y de destino. El nivel de tal éxito ha sido alto y sostenido gracias al diagnóstico precoz, la identificación de los casos activos de la enfermedad, los tratamientos directamente observados (DOT por su sigla en inglés) y a que los cuidados dispensados están enfocados y centrados en el paciente, sin dejar de lado el aspecto migratorio.

En un mundo como el actual, que presenta cada vez más una mayor movilidad e interconexión, con aproximadamente 258 millones de migrantes  internacionales y 760 millones de migrantes internos[1], es necesario reconocer que la migración es un determinante social de la salud que impacta sobre el grado de vulnerabilidad y el bienestar de todas las personas. La migración también afecta muy profundamente las vidas de las familias que se quedan en sus hogares y a las personas en las comunidades de origen, tránsito, y destino de todo el mundo.

A pesar de que existen planes bien establecidos para su diagnóstico y tratamiento, la Tuberculosis sigue siendo una pesada carga en el ámbito de la  salud pública en muchas partes del mundo y la principal causa de muerte provocada por un agente infeccioso único, puesto que se estima que ha habido 10 millones de casos nuevos y aproximadamente 1.300.000 muertes en 2017[2], afectando de manera desproporcionada a las poblaciones marginalizadas y en condición de pobreza,  como pueden ser las personas  migrantes. La prevención de la tuberculosis y los esfuerzos para su control con frecuencia no están enfocados en las vulnerabilidades específicas de las personas migrantes, lo cual lleva a que haya demoras en el diagnóstico y/o una escasa adherencia al tratamiento.

La forma en que muchas personas migrantes viajan, viven y trabajan puede implicar riesgos para su bienestar físico y mental. Muchas trabajan en condiciones peligrosas, difíciles y degradantes, y viven aislados o en lugares precarios. Otras tal vez están retenidas en instalaciones de detención atestadas o viven en campamentos como refugiados o personas desplazadas internamente. Por todo esto puede decirse que las personas migrantes se cuentan entre los grupos vulnerables de personas que más expuestas están a los factores de riesgo asociados a la tuberculosis.

Además, las personas migrantes deben enfrentar obstáculos en el acceso a los servicios de salud debido a  diferencias culturales e idiomáticas o barreras administrativas. Con frecuencia son excluidas de la protección en el ámbito de la salud y consideradas invisibles para los programas de Cobertura Universal de la Salud (UHC por su sigla en inglés). Por ello, deben sacar dinero de sus bolsillos para pagar los servicios de salud que pudieran llegar a necesitar y esto con frecuencia origina gastos catastróficos para el cuidado de la salud y demoras o falencias en tales cuidados.

¡Es hora de incluir a los migrantes!  En todo el mundo en 2018, la OIM realizó más de 376.800 evaluaciones de salud previas a las partidas de migrantes y refugiados y detectó 584 casos activos de tuberculosis, lo cual dicho en otros términos equivale a una tasa de detección de la enfermedad de 155 por cada 100.000 controles de la salud. Los casos activos de tuberculosis fueron confirmados mediante cultivos de esputo o por diagnóstico basados en estudios radiológicos y clínicos. La OIM trabaja junto a los Programas Nacionales de Lucha contra la Tuberculosis y ha asumido el compromiso de ponerle fin  por medio del fortalecimiento de los sistemas de salud que sean capaces de  evaluar  y focalizar sus acciones en  las condiciones y vulnerabilidades específicas de las poblaciones migrantes, tomando en cuenta siempre el aspecto migratorio (ver el video con la historia de Jordania).

Es hora de fijar objetivos ambiciosos para un tratamiento eficaz, lo cual es posible sobre la base de la historia exitosa del Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en  Nairobi, Kenya, en donde las clínicas que ofrecían tratamiento directamente observado sobrepasaron los objetivos planteados inicialmente a través de cuidados integrales, que incluyen la búsqueda  activa de pacientes y apoyo nutricional, asegurando que ni los pacientes ni sus familiares tuvieran que lidiar con los costos catastróficos derivados de la enfermedad, lo cual constituye un elemento clave en el logro del Objetivo 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por su sigla en inglés).

El éxito en la lucha contra la tuberculosis depende de los tratamientos directamente observados y de los cuidados centrados en el paciente que toman en cuenta los aspectos migratorios y se enfocan en  las necesidades específicas  de la persona ysus vulnerabilidades especiales derivadas de su condición de migrante.. El tratamiento de las personas cuyo análisis dio positivo ocupa un lugar central en las evaluaciones de salud llevadas a cabo por la OIM, incluyendo en esto a los refugiados antes de su reasentamiento. De 2010 a 2016, el Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en Nairobi, Kenya, diagnosticó 426 casos activos de tuberculosis, habiendo tratado 363 de tales casos en las clínicas de tratamiento directamente observado de la OIM Kenya, en tanto que los restantes fueron derivados a otros centros para recibir el tratamiento adecuado. Las clínicas con tratamiento directamente observado mostraron altas tasas de éxito en los tratamientos durante ese período oscilando entre el 90 y el 100% de efectividad.

Es hora de cumplir con los compromisos asumidos en materia de lucha contra la Tuberculosis. La experiencia de la OIM nos ha demostrado que el fracaso en el abordaje de las cuestiones de salud migratoria tiene serias consecuencias sobre el bienestar de millones de migrantes y sobre las comunidades de origen, tránsito y destino. Es necesario incluir a las personas  migrantes en las estrategias de prevención y control de la tuberculosis, tanto a nivel mundial como nacional y local, para poder terminar con la epidemia, en consonancia con los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y con la Resolución 70.15 de la Asamblea Mundial de Salud relacionada con Promover la salud de refugiados y migrantes (2017).

Por otra parte, el Plan para poner fin a la Tuberculosis, la Declaración de Moscú y la Declaración de la Reunión de Alto Nivel de la ONU “Unidos para poner fin a la Tuberculosis”  tienen frente a sí una formidable oportunidad:  la de asegurar y comprometerse al más alto nivel para no dejar atrás a ningún migrante y promover la cooperación transfronteriza entre los diversos países a fin de lograr la reducción de la pesada carga que implican la Tuberculosis y el VIH. Jacqueline Weekers, Directora de la División de Salud Migratoria de la OIM dijo que: “Poner fin a la tuberculosis significa atacar los vínculos intrínsecos que existen entre la movilidad poblacional y la tuberculosis, y también reconocer que la Cobertura Universal de Salud será una realidad solamente si los grupos de alto riesgo son tomados en cuenta.”

Para más información por favor contactar a la Sede de la OIM

Carlos Van der Laat, Tel +14227179459, Email: cvanderlaat@iom.int

[1] Indicadores de la Migración Mundial 2018, OIM 2018

[2] Informe Mundial sobre Tuberculosis 2018 de la OMS