OIM enfatiza en la necesidad de adoptar enfoques holísticos para la recepción y la reintegración de las personas que regresan al Caribe

Date Publish: 
08/27/2020

Georgetown - La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) terminó recientemente su taller de capacitación sobre Recepción y Reintegración de Repatriados Forzados en el Caribe. La capacitación se realizó en línea y en colaboración con el Organismo de Ejecución de la Comunidad del Caribe para el Delito y la Seguridad (CARICOM IMPACS) y el Gobierno de Antigua y Barbuda. Este curso práctico tuvo por objeto fomentar la capacidad de las personas funcionarias de migración del Caribe para gestionar los procesos de recepción y reintegración de quienes se ven obligadas a regresar a la región. El curso práctico contó con la participación de representantes de Antigua y Barbuda, Barbados, Granada, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago.  

En su discurso inaugural, el Coordinador Regional de la OIM para el Caribe y Jefe de la Misión de Guyana, Robert Natiello, explicó que la migración es una cuestión intersectorial que requiere varios niveles de cooperación para su gestión. Según Natiello, las personas migrantes que se vieron obligados a regresar a la región pueden acabar a menudo en situaciones vulnerables debido a la falta de redes de apoyo al regresar, así como de acceso a los sistemas de bienestar social. 

"Las redes de referencia [...] deben contar con la participación de muchos actores, tanto del gobierno como de la sociedad civil, las ONG, las iglesias y, por supuesto, los familiares y amigos", dijo Natiello. Añadió que el taller se diseñó para abordar estos sistemas de reintegración para las personas repatriadas, al tiempo que se desarrolla la capacidad de los gobiernos para responder. 

Mientras tanto, el Director Ejecutivo de CARICOM IMPACS, Teniente Coronel Michael Jones, destacó que el retorno forzoso de los migrantes a la región ha tenido repercusiones sociales de gran alcance en el desarrollo y la seguridad nacional de la región. El Teniente Coronel Jones identificó varias esferas clave de aplicación que deben mejorarse para asegurar la reintegración ordenada de las personas migrantes que regresan, como, por ejemplo, un mejor intercambio de información de los principales Estados miembros de la CARICOM, la normalización de los procedimientos, educación pública y programas de asistencia social. 

Jones también destacó la importancia de elaborar estrategias para mejorar la gestión de los datos. Señaló que en 2018 se habían registrado en la región 4.323 retornos involuntarios de migrantes, y que esos datos se habían reunido únicamente en siete países del Caribe. "La aplicación de esta adecuada recopilación de datos e intercambio de información puede ayudar a facilitar la rehabilitación y la reintegración de los migrantes que regresan involuntariamente a la sociedad", explicó ED Jones. 

Además, el Ministro de Relaciones Exteriores, Inmigración y Comercio de Antigua y Barbuda, el Honorable E.P. Chet Green, señaló que el curso práctico fue una oportunidad para formar un "espíritu colectivo" entre los participantes, a fin de aceptar y abordar las realidades de los procesos que entrañan la recepción y la reintegración de los repatriados en la región. Green retó a los participantes a que se comprometieran críticamente con todos los factores que rodean el retorno involuntario de las personas migrantes, de modo que pudieran determinar estrategias claras y soluciones viables, teniendo en cuenta al mismo tiempo las similitudes y diferencias de las sociedades caribeñas. También destacó la importancia de recibir esa capacitación durante este período para que los países puedan estar preparados para recibir también a los repatriados voluntarios a la región tras el impacto del nuevo coronavirus en sus países actuales de residencia. 

Esta capacitación duró dos semanas, con tres sesiones sincrónicas en línea que incluyeron presentaciones de participantes y expertos. Entre los expertos presentadores figuraban las especialistas de la OIM Rosilyne Borland y Claudette Walls, quienes se centraron en la dimensión de derechos humanos de la migración y en la aplicación de buenas prácticas de reintegración, respectivamente. Por su parte, el especialista en migración, Fabio Jiménez, también hizo una presentación sobre la OIM, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y la Guía de política del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados sobre el espíritu empresarial, que abarcó los beneficios económicos de la reintegración.

Se capacitó a los participantes para que reconocieran que las estrategias de reintegración deben tener en cuenta las realidades económicas, sociales y psicosociales a las que se enfrentan las personas repatriadas cuando regresan a la región. En el curso también se compartió material en el que se examinaron problemas de la vida real que la reintegración puede plantear a las comunidades y se analizaron las formas de superarlos para reducir al mínimo las tasas de reincidencia en la región. 

Al finalizar el curso, los participantes recibieron certificados de participación de la OIM. Además, se preparará un informe final sobre el curso práctico, en el que se incluirán las prioridades, conclusiones y recomendaciones, que se comunicará a los organismos participantes. Este taller forma parte del Programa Regional sobre Migración Mesoamérica - Caribe, financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos.


El tráfico ilícito de migrantes en México y Centroamérica nunca entró “en cuarentena” durante 2020, señala nuevo estudio de la OIM

Date Publish: 
24 / 02 / 2021

San José- Un estudio reciente de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en América Central y México analizó el impacto de la pandemia por COVID-19 en los flujos migratorios relacionados con este delito. Los principales hallazgos apuntan a que el tráfico ilícito ha continuado desarrollándose, aunque los flujos han disminuido desde inicios de 2020.

El tráfico ilícito de migrantes, es decir, el traslado irregular de personas a través de una frontera internacional constituye una de las actividades criminales más lucrativas del mundo. La movilidad global se vio completamente afectada durante la pandemia por COVID-19, como evidente efecto de las medidas adoptadas por los Estados en cuanto a las restricciones y cierres de fronteras. Sin embargo, el “contrabando de personas” a través de México y Centroamérica nunca se puso “en cuarentena”.

El estudio no halló evidencia de que el crimen organizado haya tomado control del tráfico ilícito de migrantes, enfocándose en su lugar en el traslado ilícito de drogas, medicamentos y otros artículos. Por el contrario, se halló que prevalece el tráfico de subsistencia, practicado por habitantes de áreas fronterizas que se han visto empobrecidas debido a la reducción de oportunidades de empleo y a la pérdida de ingresos causada por las restricciones impuestas a la movilidad y al comercio.

El tráfico ilícito de migrantes, explica el estudio, es practicado por hombres y mujeres que dependen en economías informales locales como fuente de ingreso. Se advierte un incremento de la participación de niñas, niños y adolescentes que, al residir a lo largo de franjas fronterizas, utilizan sus conocimientos de rutas escondidas para facilitar la migración irregular.

Los hallazgos incluyen información sobre cambios en demanda, precios y organización de los servicios ofrecidos por traficantes. La carencia de recursos para cubrir las cuotas impuestas por los grupos de traficantes obliga a las familias migrantes a hipotecar sus tierras o vender sus propiedades, siendo presa no sólo de traficantes sino también de prestamistas.

El estudio también explora los retos a los que se han enfrentado las instituciones para dar respuesta al tema en un contexto en el que sus recursos y operaciones se vieron directamente afectados.

“Una de las recomendaciones de este estudio es integrar a las comunidades involucradas en el tráfico ilícito de migrantes en las estrategias de recuperación socioeconómica, para diversificar sus fuentes de ingreso y las alternativas de subsistencia”, dijo Alexandra Bonnie, coordinadora del Programa Regional sobre Migración de la OIM. “Los Estados deberían reconocer que un acceso disminuido, dificultoso o inadecuado a alternativas legales y seguras a la migración irregular impulsa la demanda de servicios de migración irregular, lo cual a su vez pone a las

personas migrantes sistemáticamente en riesgo. Bajo un enfoque integral, la lucha contra este crimen debería verse como un aspecto más de la gobernanza de la migración”.

El estudio se desarrolló entre julio y agosto de 2020, con una metodología cualitativa, descriptiva y exploratoria. Los métodos incluyeron revisión documental, observación de campo y entrevistas con personal clave de gobiernos y organizaciones internacionales.

El estudio se presentó el miércoles 17 de febrero, ante representantes de los Estados miembros de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) y de la Coalición Regional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CORETT).

Este estudio se desarrolló en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, con financiamiento de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de la OIM. Puede consultarlo aquí.