Mientras la COVID-19 profundiza las dificultades de refugiados y migrantes de Venezuela, la necesidad de ayuda es cada vez más urgente

Date Publish: 
05/12/2020

Comunicado conjunto OIM-ACNUR

Ginebra, 12 de mayo de 2020 – Con la pandemia de COVID-19 amenazando la seguridad y el futuro de millones de refugiados y migrantes de Venezuela y sus comunidades de acogida, más de 150 organizaciones que trabajan en 17 países de América Latina y el Caribe están pidiendo a la comunidad internacional un incremento urgente de apoyo.

Desde el brote de COVID-19, los refugiados y migrantes de Venezuela se enfrentan ahora a numerosos desafíos, incluida la pérdida de medios de vida, los desalojos y el aumento de la estigmatización. A menudo muchos no pueden acceder a instalaciones básicas de salud e higiene y cumplir con las medidas de distanciamiento físico. Quienes viven en una situación irregular y sin documentación también corren el riesgo de quedar excluidos de los programas nacionales de salud y asistencia social.

“El coronavirus está presionando a nuestras sociedades de formas que nunca hubiéramos imaginado. A los refugiados y migrantes venezolanos, la pandemia los expone a dificultades aún mayores, ya que muchos ahora luchan por sobrevivir, lejos de casa ", dijo Eduardo Stein, Representante Especial Conjunto del ACNUR y la OIM para refugiados y migrantes de Venezuela.

"Los venezolanos en toda la región ahora se enfrentan al hambre, la falta de acceso a la atención médica, las perspectivas de la falta de vivienda y la xenofobia".

Cada vez más vulnerables, muchos también corren el riesgo de quedar expuestos a la violencia de género, la estigmatización, la explotación y el abuso.

En respuesta, las organizaciones humanitarias revisaron el Plan de Respuesta Regional a Refugiados y Migrantes (RMRP, por sus siglas en inglés), lanzado en noviembre de 2019. El plan regional de 1.350 millones de dólares priorizó actividades para abordar las necesidades más urgentes de protección, asistencia e integración de refugiados y migrantes de Venezuela. Los requerimientos actualizados del RMRP ahora ascienden a 1.410 millones de dólares, alrededor de un tercio están destinados a actividades específicas de COVID-19.

Los principales incrementos apoyarán a refugiados y migrantes en situaciones extremadamente precarias, sobre todo aquellos que necesitan urgentemente alimentos, vivienda y servicios de salud. También cubrirá la provisión de equipos de protección personal y actividades destinadas a proporcionar información vital sobre la pandemia y los servicios disponibles.

El RMRP complementa los encomiables esfuerzos que los gobiernos de la región han puesto en marcha para aliviar las necesidades de las comunidades de acogida. La inclusión de refugiados y migrantes en las respuestas y programas nacionales, que van desde la entrega de bienes básicos y canastas de alimentos, los esfuerzos de bienestar social y los destinados a detener los desalojos, ha sido y sigue siendo vital.

Dadas las medidas de cuarentena implementadas en toda la región, muchas de las actividades en el plan de respuesta se han ajustado para proporcionar asistencia remota, incluso a través de una mayor asistencia en efectivo.

Otras actividades priorizadas incluyen el establecimiento de instalaciones móviles de salud para la prueba y derivación de casos de COVID-19 y la adaptación de albergues con espacio físico adecuado y mejores condiciones sanitarias.

Esto se suma a la prestación de apoyo técnico a las autoridades nacionales para complementar sus esfuerzos en la respuesta a la COVID-19 y el establecimiento de sistemas de alerta temprana y mecanismos de respuesta rápida para contener la propagación de la pandemia entre refugiados y migrantes. Resulta crucial que los refugiados y los migrantes, independientemente de su condición, sean incluidos en las respuestas nacionales de salud.

“Si bien la pandemia de la COVID-19 aún no ha alcanzado su punto máximo en América Latina, los servicios de salud pública ya sobrecargados continuarán siendo desafiados en los próximos meses. Instamos a la comunidad internacional a brindar generosamente apoyo a través de este plan de respuesta revisado”, sostuvo Stein.

El plan de respuesta regional para los venezolanos tiene un grave déficit de financiación. Hasta la fecha, solo se ha cubierto el cuatro por ciento de los fondos requeridos. Para respaldar el trabajo de las 151 organizaciones que forman parte de la respuesta de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial (R4V), se convocará una conferencia virtual de donantes a finales de mes.

La coordinación de la respuesta humanitaria, de protección e integración para refugiados y migrantes de Venezuela es llevada adelante por la Plataforma R4V. En este marco y en un esfuerzo coordinado, el RMRP forma parte del Plan Global de Respuesta Humanitaria actualizado al contexto de la COVID-19, presentado por el Secretario General de la ONU a principios de este mes.

 

Más información sobre el plan de respuesta revisado aquí: https://r4v.info/es/documents/download/76210

El documento del RMRP, incluida su revisión relacionada a la COVID-19, está disponible en el sitio web de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial: R4V.info

 

Para más información, por favor contacte:

En Panamá:

Daniela Rovina, OIM (drovina@iom.int) +507 6312-8294

Olga Sarrado, ACNUR (sarrado@unhcr.org) +507 6640 0185

 

En Ginebra:

Angela Wells, OIM (awells@iom.int) +41 79 403 5365

Shabia Mantoo, ACNUR (mantoo@unhcr.org) +41 79 337 765


ACNUR y OIM comprometen su apoyo al Perú tras asumir la presidencia pro tempore del Proceso de Quito

Date Publish: 
27 / 11 / 2020

 

Panamá – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados y OIM, la Organización Internacional para las Migraciones, celebran el compromiso del Gobierno del Perú de asumir la Presidencia Pro Tempore del Proceso de Quito.

El Perú recibió el traspaso de la Presidencia Pro Tempore por parte de Chile, dando así inicio a la VII Ronda Técnica Internacional sobre Movilidad Humana de Nacionales Venezolanos en la Región – Capítulo de Lima.

El Proceso de Quito es un espacio de trabajo técnico regional que nació en 2018 por iniciativa de Ecuador, con el apoyo de ACNUR y OIM. Hoy cuenta con la participación de catorce países de la región, que desarrollan respuestas coordinadas a los retos institucionales generados en América Latina y el Caribe por los flujos de refugiados y migrantes provenientes de Venezuela. En la VI reunión del Proceso de Quito fue establecido un Grupo de Amigos conformado por ocho países de la Comunidad Internacional que participan en las reuniones plenarias y en los espacios técnicos.

De acuerdo con datos de las autoridades nacionales de inmigración y otras fuentes oficiales, a noviembre de 2020, hay 5,4 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela. Alrededor del 80 por ciento (4,6 millones) se encuentran en países de América Latina y el Caribe.

En el evento participaron el Ministro Consejero Ricardo Ortiz Vidal, Director General de Asuntos Consulares, Inmigración y de Chilenos en el Exterior (s) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile; el Ministro Vitaliano Gallardo Valencia, Director General (e) de Comunidades Peruanas en el Exterior y Asuntos Consulares de Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú; Eduardo Stein, Representante Especial Conjunto de ACNUR y OIM para los Refugiados y Migrantes Venezolanos en la Región; y altos representantes de los países miembros del Proceso de Quito.

“Con el acompañamiento de los países miembros, es el momento del gobierno peruano de dar continuidad a los progresos del Proceso, profundizar la agenda que se viene estableciendo bajo las tres presidencias anteriores y redoblar esfuerzos para concitar más voluntades entre la comunidad internacional. ACNUR y OIM reiteran su total disposición a contribuir con estos esfuerzos y apoyar a la Presidencia Pro Tempore en las prioridades establecidas.”, destacó Eduardo Stein, Representante Especial Conjunto ACNUR y OIM para los Refugiados y Migrantes de Venezuela.

Al asumir la presidencia, Perú se compromete a trabajar en temas como el impacto de la pandemia COVID-19 en la salud de personas refugiadas y migrantes, y comunidades de acogida; la integración socioeconómica; la creación de un mecanismo coordinado de actuación ante la trata de personas, y una plataforma regional para la protección y asistencia de los niños, niñas y adolescentes; los retos actuales de la reunificación familiar y el desarrollo de un perfil de los flujos de venezolanos en la región entre otros temas de agenda Durante el traspaso, se presentó el sitio web del Proceso de Quito que estará en línea a mediados de diciembre.

El Director General de Comunidades Peruanas en el Exterior y Asuntos Consulares, Vitaliano Gallardo, afirmó que el Perú continuará con el fortalecimiento, estructuración y organización del Proceso de Quito, junto con ACNUR y OIM (a través de la Secretaría Técnica) y los países miembros. Asimismo, agradeció la colaboración de las agencias de Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales y los Países Amigos del Proceso de Quito.

 

Para obtener más información escriba a bbrennan@iom.int