La pandemia por COVID-19 pone en cuarentena los planes de hondureñas y hondureños​

Honduras - Desde que, el pasado mes de marzo, se declarara emergencia sanitaria y toque de queda en Honduras por COVID-19, muchas hondureñas y hondureños han visto cómo su vida y sus planes se veían afectados.  

Las medidas impactan de manera inmediata y directa la movilidad humana y se generan nuevos patrones en la movilidad global, servicios de aerolíneas, manejo de fronteras, y cambios en las políticas migratorias. Además, se han producido cierres de negocios, provocando un aumento del desempleo e impactando directamente en la economía de las familias hondureñas.

Es el caso de José Alduví, quien trabajaba en una maquila de Choloma pero el pasado 3 de junio le llamaron para notificarle que, por el momento, no podían seguir contando con él. “Estuve esperando desde el inicio del toque de queda para ir a trabajar, pero cuando me llamaron fue para darme mi cheque de despedida”, cuenta. “Por ahora no estoy pensando en migrar, aunque estoy preocupado y nunca se sabe si tendré que tomar esa decisión en el futuro”, afirma.

Quien sí estaba pensando en migrar es Odalys Laínez, sampedrana y madre de una niña de 11 años, quien también se quedó sin empleo en junio. “Tenía pensado irme, pero el monto de la liquidación que me correspondía no me benefició lo suficiente, por lo que ahora no me puedo movilizar”, explica. “Mi idea es encontrar un empleo, pero siempre está en mis planes salir del país”, añade.

Algo similar le sucede a Ángel Ordoñez, técnico automotriz que se quedó sin empleo en enero, justo antes de que se desatara la pandemia. “Tenía otro trabajo amarrado pero debido a la COVID-19 no pude comenzar. Estoy pensando seriamente en migrar, la situación está muy difícil en Honduras”, señala.

Cambio de planes

Otras personas también han visto cómo sus planes de estudiar en el exterior se veían truncados debido a la pandemia. Pamela Retes debía viajar en agosto a Suecia para iniciar una maestría, pero a poco más de un mes, aún no sabe si será posible. “Todavía no se ha determinado si las clases serán online. El Gobierno de Suecia tomó la decisión de no aceptar en las aulas a más de 50 personas, por lo que no sabemos si será posible ya que normalmente el número de alumnos que asisten a clase es superior”.

Ante esta situación, manifiesta una sensación de incertidumbre, “ni siquiera hay vuelos comerciales en este momento”, señala. “Si finalmente la maestría inicia en modalidad virtual, me quedaré en Honduras”.

Mariela Kawas, hondureña radicada en El Salvador, también se ha visto afectada por la pandemia. En su caso, ella podría ingresar a Honduras, pero son varias razones las que le frenan a regresar a casa: “En primer lugar, me da miedo manejar por carretera sola durante tanto tiempo. Además, los nuevos casos positivos en Tegucigalpa están aumentando considerablemente. En tercer lugar, mis padres son mayores, mi papá tiene 83 años y mi mamá es hipertensa y diabética, temo poder contagiarles eventualmente”, explica.

A todo esto, hay que añadir que, en caso de regresar a El Salvador, tendría que hacer una cuarentena mínima de siete días en un Centro de Contención, una situación por la que no quiere pasar. “Eso sí, una cuarentena domiciliaria la respetaría a cabalidad”. Por el momento, el abrazo a sus padres deberá esperar.

Sondeo en línea

Todos estos casos son solo ejemplos de cómo la COVID-19 ha cambiado los planes de miles de hondureñas y hondureños, y también a personas migrantes de otras nacionalidades que residen en el país. En este sentido, la Organización Internacional para las migraciones (OIM) ha lanzado un sondeo con el fin de conocer los cambios en las dinámicas migratorias, las afectaciones en la movilidad laboral y las afectaciones a las personas migrantes.

El sondeo es en línea y anónimo, la OIM no recolectará información personal como nombres, números de identidad u otro dato sensible que ponga en riesgo la integridad de las personas migrantes que accedan a participar. Puede completar la encuesta en: https://bit.ly/2M1Mo5F

Para obtener más información contacte a Ismael Cruceta al correo electrónico icruceta@iom.int

Date Publish: 
06/25/2020
Tags: 
covid19, covid, honduras

Agencias ONU lamentan pérdida de vidas de personas en movilidad en Latinoamérica y ofrecen acompañar respuesta regional coordinada

Date Publish: 
15 / 10 / 2021

15 de octubre de 2021 – Las agencias de la ONU lamentan profundamente el naufragio de una embarcación el pasado 11 de octubre en Acandí, Colombia, que transportaba a unas 30 personas hacia Panamá.  En esta tragedia perdieron la vida tres personas y otras seis, incluyendo tres menores de edad, se encuentran desaparecidas, según informaron las autoridades colombianas.

Este incidente pone en evidencia una vez más la desesperación de las familias con niños y niñas y los riesgos extremos a los que están expuestas las personas en movilidad a lo largo de su travesía, cruzando fronteras, a menudo por vías irregulares ante la falta de vías de migración regular, en busca de seguridad, la protección de sus derechos humanos o una vida mejor.

Si bien no son nuevos, los movimientos de población a través de la región del Darién han aumentado en magnitud, nivel de riesgo y precariedad en los últimos meses. También ha aumentado la diversidad de nacionalidades, incluyendo flujos mayoritariamente del Caribe, América del Sur y de personas de otros continentes, así como el perfil de las personas que utilizan esta ruta.

Entre enero y septiembre de este año, 91,300 personas han cruzado el Darién, según el Servicio Nacional de Migración de Panamá. De ellas, según UNICEF, 19,000 fueron niñas o niños. La mitad de ellos menores de 5 años. Hasta el mes de septiembre, más de 50 personas en tránsito por la zona han sido encontradas sin vida del lado panameño de la ruta del Darién. Esta situación requiere la cooperación entre los países implicados y actores de la sociedad civil para que se puedan adoptar acciones que permitan la búsqueda e identificación de personas desaparecidas en estas travesías.

Muchas personas, particularmente mujeres, niños y niñas, están expuestas a riesgos y violaciones de derechos a lo largo de la ruta, incluyendo violencia sexual y de género, robo, trata de personas, discriminación, secuestro y extorsión, entre otros, algunos cometidos por el crimen organizado. La situación afecta particularmente a las niñas y las mujeres, por lo que una respuesta con enfoque de género es necesaria.

Las agencias del sistema de Naciones Unidas resaltan la necesidad de reforzar las vías de migración seguras, regulares y ordenadas para reducir el riesgo de perder vidas e instan a fortalecer la investigación contra las redes nacionales y transnacionales organizadas involucradas en el tráfico, el contrabando y las actividades ilícitas relacionadas. También exhortan a los Estados a proteger los derechos, incluyendo el derecho de buscar y recibir asilo, de todas las personas en movilidad, particularmente familias, mujeres, niñas, niños y otras personas con necesidades particulares de protección, y exhortan a los Estados a garantizar un acceso efectivo a los servicios básicos, independientemente de las razones por las que estas personas dejaron su país de origen, su situación migratoria, su nivel de ingresos y las circunstancias o condiciones de viaje.

Las economías y sociedades saludables dependen de la movilidad humana bien gestionada para impulsar el crecimiento económico, reducir las desigualdades, conectar sociedades diversas y estimular la recuperación post COVID-19.

La colaboración entre las autoridades de los países de tránsito de estos movimientos mixtos de población es esencial para diseñar e implementar una respuesta regional integral y efectiva que asegure una movilidad digna y segura. Las agencias de la ONU reiteran su disponibilidad para acompañar este proceso.

 

Declaración conjunta de las oficinas regionales, de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ONU Mujeres, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).

Para más información contactar:

William Spindler, ACNUR, +507 6382 7815 spindler@unhcr.org

Aikaterini Kitidi, ACNUR +41 79 580 83 34 kitidi@unhcr.org

Juliana Quintero, OIM, +54 11 32488134 juquintero@iom.int

Jorge Gallo, OIM, +506 7203 6536 jgallo@iom.int

Laurent Duvillier, UNICEF, +507 6169 9886, lduvillier@unicef.org

Alfonso F. Reca, UNICEF +507 6941 2277, afernandezreca@unicef.org