La olvidada ‘Caravana de Migrantes’: histórico lanzamiento del movimiento mundial de familias de desaparecidos.


Date Publish: 
11/06/2018

Tags: 
Desaparecidos, derechos humanos, migración y ciudades, fronteras

Ciudad de México — Cada año la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos cruza territorio mexicano a la búsqueda de los hijos e hijas que han desaparecido al intentar el cruce a los Estados Unidos.

Por primera vez a la Caravana de Madres se le unieron en la Ciudad de México otras madres procedentes de otros continentes, con el objetivo de desarrollar un movimiento trasnacional para recordarle a la comunidad internacional que tan solo una muerte, una sola desaparición, es de por si algo sumamente grave.

Más de 40 madres y otros miembros de las familias que buscan a migrantes desaparecidos de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Senegal, Mauritania, Túnez y Argelia se reunieron para compartir sus historias, desarrollar vínculos e intercambiar experiencias en la búsqueda de información sobre el paradero de sus hijos e hijas.

El Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM asistió a este evento histórico en calidad de observador.

La cumbre fue convocada por el Movimiento Migrante Mesoamericano y por la Carovani Migranti, de Italia, que son dos ONG que asisten a madres y a familias de migrantes desaparecidos en Centroamérica e Italia, respectivamente. Diversas asociaciones que representan a las familias de los desaparecidos también enviaron delegaciones a la cumbre, entre ellas la Asociación Tunecina Mères des Disparus, el Collectif de Familles des Harraga d'Annaba de Argelia, la Association des Femmes Chefs de Famille de Mauritania,  el Comité de Migrantes Desparecidos de El Salvador, el Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos del Progreso de Honduras y la Red de Enlaces Nacionales de México.

Rosa Idalia Jiménez ha estado buscando a su hijo Roberto Adonai Bardales Jiménez desde el 28 de mayo de 2013. Desapareció a los 14 cuando huyó de la pobreza y de la violencia en su país natal hacia la frontera con EE.UU. Quería una vida mejor y más segura. La última vez que Rosa tuvo noticias de Roberto fue cuando se estaba preparando para emprender el cruce de la frontera entre México y los EE.UU. rumbo a Texas, desde Reynosa, del lado mexicano.

Rosa compartió su historia este fin de semana en la primera Cumbre Mundial de Madres de Migrantes Desaparecidos. La misma tuvo lugar en la ciudad de México del 2 al 4 de noviembre de 2018, como parte del 8º Foro Mundial Social sobre Migración.

No solo han sido las madres la que han participado en la mencionada Cumbre, también han participado hermanas, hermanos, padres, abuelas. Usan fotos de los desaparecidos colgadas en sus cuellos con la esperanza de que haya alguien que pueda reconocer a sus seres queridos y pueda ayudarlos a encontrarlos. Prometen no bajar los brazos hasta que las búsquedas hayan logrado su cometido.

La desaparición de un ser querido, sin importar el contexto, hace que la familia siga llorando semejante pérdida, o esperando recibir noticias de un padre, esposo, esposa, madre, hijo o hija que hubieran desaparecido. Atrapados entre la pena y la esperanza, las familias comienzan a buscar información sobre sus seres amados, tarea que puede llevar años e incluso toda una vida. Al haberse reunido en torno a circunstancias tan dramáticas, las madres pueden compartir sus historias de dolor, pena, y sobre todo, amor eterno por sus hijos desaparecidos.

Durante tres días, las madres e integrantes de la familia presentes en la Cumbre discutieron los numerosos obstáculos que deben enfrentar cuando emprenden la búsqueda de sus seres queridos. Sin mecanismos de búsquedas nacionales o internacionales, las familias se ven obligadas a navegar por una confusa red de instituciones y de burocracia, con muy poco apoyo estatal.

Sin embargo, siguen perseverando: la caravana de madres ha organizado marchas anuales a través de México a fin de concientizar y buscar a sus seres queridos desde 2015. A la finalización de esta primera Cumbre Mundial de Madres de Migrantes Desaparecidos, los participantes han diseñado un plan para globalizar la lucha de las familias que buscan a migrantes desaparecidos. También en el día de cierre de la Cumbre, se redactó un manifiesto de forma colaborativa el cual estableció las demandas de las madres en pos de lograr verdad y justicia para sus hijos e hijas desaparecidos.

Para el futuro, las madres han acordado una lista de acciones que incluyen campañas conjuntas para defender estas causas en torno a los eventos claves, el apoyo a las iniciativas regionales que cada asociación plantee, y la creación de una plataforma en línea para coordinar tales esfuerzos.

De esta manera la Cumbre marca el inicio de un movimiento a nivel mundial de madres y familias de los desaparecidos: hay una necesidad urgente de concientizar acerca de las muertes y desapariciones durante los procesos migratorios y de luchar contra la indiferencia frente a estas tragedias mundiales.

Para mayor información por favor contactar a Marta Sanchez Donis, en el Centro de Análisis de Datos de la OIM sobre Migración Mundial, Tel: +49 1511 0001 187, Email: msanchez@iom.int

 


¡Es hora de pensar en el acceso universal!

Date Publish: 
22 / 03 / 2019

Ginebra – El éxito de la OIM en el control de la epidemia de tuberculosis (TB por su sigla en inglés) ha superado los objetivos fijados inicialmente y beneficiado a las comunidades de origen y de destino. El nivel de tal éxito ha sido alto y sostenido gracias al diagnóstico precoz, la identificación de los casos activos de la enfermedad, los tratamientos directamente observados (DOT por su sigla en inglés) y a que los cuidados dispensados están enfocados y centrados en el paciente, sin dejar de lado el aspecto migratorio.

En un mundo como el actual, que presenta cada vez más una mayor movilidad e interconexión, con aproximadamente 258 millones de migrantes  internacionales y 760 millones de migrantes internos[1], es necesario reconocer que la migración es un determinante social de la salud que impacta sobre el grado de vulnerabilidad y el bienestar de todas las personas. La migración también afecta muy profundamente las vidas de las familias que se quedan en sus hogares y a las personas en las comunidades de origen, tránsito, y destino de todo el mundo.

A pesar de que existen planes bien establecidos para su diagnóstico y tratamiento, la Tuberculosis sigue siendo una pesada carga en el ámbito de la  salud pública en muchas partes del mundo y la principal causa de muerte provocada por un agente infeccioso único, puesto que se estima que ha habido 10 millones de casos nuevos y aproximadamente 1.300.000 muertes en 2017[2], afectando de manera desproporcionada a las poblaciones marginalizadas y en condición de pobreza,  como pueden ser las personas  migrantes. La prevención de la tuberculosis y los esfuerzos para su control con frecuencia no están enfocados en las vulnerabilidades específicas de las personas migrantes, lo cual lleva a que haya demoras en el diagnóstico y/o una escasa adherencia al tratamiento.

La forma en que muchas personas migrantes viajan, viven y trabajan puede implicar riesgos para su bienestar físico y mental. Muchas trabajan en condiciones peligrosas, difíciles y degradantes, y viven aislados o en lugares precarios. Otras tal vez están retenidas en instalaciones de detención atestadas o viven en campamentos como refugiados o personas desplazadas internamente. Por todo esto puede decirse que las personas migrantes se cuentan entre los grupos vulnerables de personas que más expuestas están a los factores de riesgo asociados a la tuberculosis.

Además, las personas migrantes deben enfrentar obstáculos en el acceso a los servicios de salud debido a  diferencias culturales e idiomáticas o barreras administrativas. Con frecuencia son excluidas de la protección en el ámbito de la salud y consideradas invisibles para los programas de Cobertura Universal de la Salud (UHC por su sigla en inglés). Por ello, deben sacar dinero de sus bolsillos para pagar los servicios de salud que pudieran llegar a necesitar y esto con frecuencia origina gastos catastróficos para el cuidado de la salud y demoras o falencias en tales cuidados.

¡Es hora de incluir a los migrantes!  En todo el mundo en 2018, la OIM realizó más de 376.800 evaluaciones de salud previas a las partidas de migrantes y refugiados y detectó 584 casos activos de tuberculosis, lo cual dicho en otros términos equivale a una tasa de detección de la enfermedad de 155 por cada 100.000 controles de la salud. Los casos activos de tuberculosis fueron confirmados mediante cultivos de esputo o por diagnóstico basados en estudios radiológicos y clínicos. La OIM trabaja junto a los Programas Nacionales de Lucha contra la Tuberculosis y ha asumido el compromiso de ponerle fin  por medio del fortalecimiento de los sistemas de salud que sean capaces de  evaluar  y focalizar sus acciones en  las condiciones y vulnerabilidades específicas de las poblaciones migrantes, tomando en cuenta siempre el aspecto migratorio (ver el video con la historia de Jordania).

Es hora de fijar objetivos ambiciosos para un tratamiento eficaz, lo cual es posible sobre la base de la historia exitosa del Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en  Nairobi, Kenya, en donde las clínicas que ofrecían tratamiento directamente observado sobrepasaron los objetivos planteados inicialmente a través de cuidados integrales, que incluyen la búsqueda  activa de pacientes y apoyo nutricional, asegurando que ni los pacientes ni sus familiares tuvieran que lidiar con los costos catastróficos derivados de la enfermedad, lo cual constituye un elemento clave en el logro del Objetivo 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por su sigla en inglés).

El éxito en la lucha contra la tuberculosis depende de los tratamientos directamente observados y de los cuidados centrados en el paciente que toman en cuenta los aspectos migratorios y se enfocan en  las necesidades específicas  de la persona ysus vulnerabilidades especiales derivadas de su condición de migrante.. El tratamiento de las personas cuyo análisis dio positivo ocupa un lugar central en las evaluaciones de salud llevadas a cabo por la OIM, incluyendo en esto a los refugiados antes de su reasentamiento. De 2010 a 2016, el Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en Nairobi, Kenya, diagnosticó 426 casos activos de tuberculosis, habiendo tratado 363 de tales casos en las clínicas de tratamiento directamente observado de la OIM Kenya, en tanto que los restantes fueron derivados a otros centros para recibir el tratamiento adecuado. Las clínicas con tratamiento directamente observado mostraron altas tasas de éxito en los tratamientos durante ese período oscilando entre el 90 y el 100% de efectividad.

Es hora de cumplir con los compromisos asumidos en materia de lucha contra la Tuberculosis. La experiencia de la OIM nos ha demostrado que el fracaso en el abordaje de las cuestiones de salud migratoria tiene serias consecuencias sobre el bienestar de millones de migrantes y sobre las comunidades de origen, tránsito y destino. Es necesario incluir a las personas  migrantes en las estrategias de prevención y control de la tuberculosis, tanto a nivel mundial como nacional y local, para poder terminar con la epidemia, en consonancia con los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y con la Resolución 70.15 de la Asamblea Mundial de Salud relacionada con Promover la salud de refugiados y migrantes (2017).

Por otra parte, el Plan para poner fin a la Tuberculosis, la Declaración de Moscú y la Declaración de la Reunión de Alto Nivel de la ONU “Unidos para poner fin a la Tuberculosis”  tienen frente a sí una formidable oportunidad:  la de asegurar y comprometerse al más alto nivel para no dejar atrás a ningún migrante y promover la cooperación transfronteriza entre los diversos países a fin de lograr la reducción de la pesada carga que implican la Tuberculosis y el VIH. Jacqueline Weekers, Directora de la División de Salud Migratoria de la OIM dijo que: “Poner fin a la tuberculosis significa atacar los vínculos intrínsecos que existen entre la movilidad poblacional y la tuberculosis, y también reconocer que la Cobertura Universal de Salud será una realidad solamente si los grupos de alto riesgo son tomados en cuenta.”

Para más información por favor contactar a la Sede de la OIM

Carlos Van der Laat, Tel +14227179459, Email: cvanderlaat@iom.int

[1] Indicadores de la Migración Mundial 2018, OIM 2018

[2] Informe Mundial sobre Tuberculosis 2018 de la OMS