La OIM organiza un doble vuelo de retorno entre El Salvador y Belice

Date Publish: 
07/06/2020

Belice – Un vuelo chárter organizado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) logró completar el último viernes un vuelo humanitario de ida y vuelta, con 32 ciudadanos de El Salvador a bordo, desde Belice a El Salvador y luego transportando de regreso a sus hogares a 13 ciudadanos de Belice.

"Este es el primer gran movimiento grupal de su clase para migrantes varados en Belice por medio del Programa de Retorno Voluntario Asistido de la OIM”, dijo Diana Locke, a cargo de la Oficina de la OIM en Belice. “Esto representa un gran paso en la dirección correcta para el retorno digno de migrantes en la región”.

Antes del retorno, el personal de la OIM en ambos países brindó asistencia humanitaria a los migrantes, incluyendo asistencia médica y psicosocial, alojamiento, alimento, kits de higiene y elementos de protección (tapabocas, máscaras para el rostro y desinfectante de manos). Se llevaron a cabo entrevistas no presenciales y se implementaron las correspondientes operaciones tras los protocolos de seguridad establecidos por los Gobiernos de El Salvador y Belice. La OIM también realizó controles médicos previos a la partida para verificar que los beneficiarios se encontraran en buenas condiciones para viajar y para descartar cualquier síntoma relacionado con la COVID-19. A su llegada, las autoridades implementaron los protocolos sanitarios en los aeropuertos y con el apoyo de la OIM facilitaron una cuarentena de 14 días en centros coordinados por el gobierno.

Ambos grupos habían estado esperando en Belice y en El Salvador durante cuatro meses debido a los cierres de fronteras y de aeropuertos a causa de la COVID-19. En el grupo de El Salvador había 20 hombres, 11 mujeres, y una joven. En el grupo de Belice había ocho mujeres y cinco hombres.

"Hay actualmente pocas rutas habilitadas para que los migrantes puedan retornar a sus hogares. Por medio de una coordinación estrecha con las autoridades gubernamentales, asociados y equipos de la OIM, hemos podido garantizar el retorno de ciudadanos de El Salvador y de Belice a sus países de origen, de manera segura y ordenada”, sostuvo Malina Gaianu, Especialista de Proyecto en la OIM Belice.

La OIM brindó su apoyo a los Gobiernos de Belice y El Salvador en sus esfuerzos en pos de retornar a estos migrantes varados. Estos esfuerzos fueron cuidadosamente coordinados con los Ministerios de Asuntos Exteriores de ambos países y sus embajadas, además de los Ministerios de Seguridad Social y de Salud.

Entre las mujeres que retornan a Belice se encontraba Marta, que estaba esperando ansiosamente poder reunirse con su anciana madre. Marta tuvo que someterse a un control sanitario.

"Mis hermanos viven aquí en el El Salvador”, explicó. “Y dado que son personas mayores, tienen problemas de salud. Por eso es que cada tanto vengo a visitarlos.

Pero debido a que hay restricciones para viajar en ambos países, esos viajes se volvieron casi imposibles. Marta se enteró de que su madre de 96 años había sufrido un accidente que la dejó gravemente herida. Necesitó acudir a la OIM para que le prestara asistencia para retornar a su casa.

"En coordinación con las autoridades de El Salvador y de Belice, hemos logrado brindar asistencia integral a estas personas que realmente necesitaban volver a sus países de residencia”, agregó Jorge Peraza, Jefe de Misión de la OIM para El Salvador, Guatemala, y Honduras. "Estamos especialmente satisfechos porque el proceso en su totalidad se ajustó a las más estrictas recomendaciones sanitarias vigentes”.

La asistencia para el retorno de migrantes varados forma parte de los Programas de Retorno Voluntario Asistido, una iniciativa humanitaria de la OIM que persigue brindar un retorno seguro y digno a los migrantes que desean retornar voluntariamente a sus países de origen pero que no cuentan con los medios para hacerlo. Este Programa, en particular, es financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Para más información por favor contactar a Jorge Gallo, Oficina Regional de la OIM en Costa Rica. Tel.: + 506 2212-5300; M. +506 7203-6536.  Correo electrónico: jgallo@iom.int 

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covid19, retorno voluntario asistido, RVA

Día Mundial contra la Trata de Personas 2020

Date Publish: 
30 / 07 / 2020

António Vitorino

Director General de la Organización Internacional para las Migraciones

 

Día Mundial contra la Trata de Personas

 30 de julio de 2020

 

Este año conmemoramos el vigésimo aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y su histórico Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños.

Al mismo tiempo, nos encontramos a mitad de un año muy difícil, dado que los retos planteados por la actual pandemia tienen graves repercusiones para los migrantes, y aumentan la vulnerabilidad de un conjunto más amplio de poblaciones a la trata y a la explotación.

La OIM estaba implementando intervenciones contra la trata de personas en observancia de los principios de derechos humanos, mucho antes de que el Protocolo nos proporcionara los parametros claros y definidos que hoy conocemos.

Asimismo, nuestras intervenciones han evolucionado con el tiempo a medida que nuevas formas de trata han emergido.

Hemos aprendido, al igual que los gobiernos, que es imperativo colaborar con el sector privado, organizaciones sindicales, auditores de las cadenas de suministro y agencias de reclutamiento para establecer prácticas que reduzcan los riesgos de trata y explotación.

A medida que nos embarcamos en una nueva década, el mundo es confrontado quizás con su más grande desafío en la lucha contra la trata- el de una pandemia, que además ha traído severas restricciones a la movilidad, afectado medios de subsistencia, y limitado el acceso a personas vulnerables.

COVID-19 ha traído consigo un impacto devastador a la seguridad del hogar y la salud  de billones de personas en todo el mundo, lo que inevitablemente incrementa la vulnerabilidad y el riesgo de explotación, así sea buscadores de empleo aceptando viajes peligrosos, familias dependiendo de trabajo infantil para sobrevivir, o del casamiento de sus hijas menores en un intento desesperado de aliviar la presión económica.

Ahora, como siempre hemos hecho, la comunidad anti-trata debe evolucionar y adaptarse a esta nueva crisis, encontrando formas innovativas de identificar tendencias, de examinar vulnerbailidades, para apoyar a los Estados y a la vez promover los derechos humanos y la prevención del abuso, y para buscar opciones seguras y viables para quienes permanezcan en movimiento. Avancemos en esta dirección juntos, ya que unidos somos más fuertes!

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