La OIM monitorea las caravanas de migrantes centroamericanos y brinda apoyo a los retornos voluntarios


Date Publish: 
11/02/2018

Tags: 
reintegración, asistencia humanitaria, retorno voluntario

San Jose – Los migrantes que se unen a las caravanas que se dirigen a Norteamérica y han optado por pedir asilo en México o por retornar a sus países de origen siguen recibiendo el apoyo y la asistencia de la OIM, el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración.

En la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula, cuya gestión está a cargo del Instituto Nacional para la Migración (INM) de México, la OIM y el Secretario de Relaciones Exteriores (SRE) de dicho país han estado proveyendo alimentos y kits básicos de higiene a más de los 1.500 migrantes que integran las caravanas que procuran asilo en México.

“La OIM mantiene su posición en relación a que los derechos humanos y las necesidades básicas de todos los migrantes deben ser respetados con independencia de su condición migratoria”, sostiene Christopher Gascón, Jefe de Misión de la OIM México. “En coordinación con el ACNUR, seguiremos monitoreando la situación de la caravana y para ello contamos con la colaboración del equipo que se encuentra en campo, la Oficina de Asistencia a Migrantes y Refugiados de México (DAPMyR), y otras ONG asociadas, a través de información relacionada con alternativas para lograr que la migración sea regular y segura, como así también otras opciones para los retornos voluntarios”.

Una segunda caravana de aproximadamente 1.800 migrantes centroamericanos que fueron admitidos el lunes 29/10 por las autoridades migratorias de México llegaron el pasado miércoles 31/10 a Huixtla, en el Estado de Chiapas, y la misma planea seguir desplazándose en el día de hoy, de acuerdo con lo dicho por las autoridades locales. Este grupo inicialmente comenzó el proceso de regularización en México pero más tarde optó por continuar su travesía hacia el norte sin pedir asilo.

Una tercera caravana de cerca de 500 migrantes partió desde El Salvador el pasado domingo y cruzó el martes (30/10) hacia México, en donde la mayor parte solicitó asilo. Un cuarto grupo de migrantes, compuesto por aproximadamente 1.700 personas (según el equipo de la OIM a cargo del monitoreo), partió el miércoles (31/10) de El Salvador. El grupo final pasó la última noche en la ciudad guatemalteca de Tecún Umán, ubicada en la frontera con México.

Mientras tanto, la mayor parte de la primera caravana llegó a la ciudad de Matías Romero en el Estado de Oaxaca ayer (01/11).  Un comunicado de prensa del SRE estima que unas 4.000 personas han pasado la noche allí.

Tras caminar cerca de 850 kilómetros desde San Pedro Sula en Honduras, la fatiga se hizo evidente en muchos de los migrantes que pasaron la noche en Matías Romero.

Debido al agotamiento y a los desafíos que los estaban esperando, muchos migrantes optaron por el retorno voluntario, el cual fue ofrecido por las autoridades mexicanas y por los funcionarios consulares hondureños. Sobre la base de su Programa Mesoamérica, que es financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM por su sigla en inglés) del Departamento de Estado de EE.UU. la OIM puede ahora proveer asistencia para el retorno voluntario a los migrantes.

En la frontera con Honduras, en los puntos de control fronterizo de Agua Caliente y Santa Rosa de Copan, del 19 al 24 de octubre la OIM procedió a entregar a los retornados 2.141 kits de higiene y provisiones básicas de alimentos. Los migrantes están regresando a Honduras en autobuses que llegan en un promedio de cuatro a seis por día en tanto que otros lo han hecho por vía aérea, a través de aeronaves provistas por el gobierno mexicano.

“El fenómeno de las caravanas en Centroamérica es otra expresión de un proceso migratorio que la región ha estado enfrentando por un tiempo”, explica Marcelo Pisani, Director Regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe. “El mismo constituye un flujo migratorio mixto, impulsado por factores económicos, la reunificación familiar, la violencia y la búsqueda de protección internacional, entre otros”.

“Sin embargo,” agrega Pisani, “nos preocupa el nivel de estrés de los migrantes y las demandas que las caravanas plantean a la comunidad humanitaria y a los sistemas de asilo de los países de acogida, que en última instancia cuentan con recursos muy limitados para hacer frente a este desafío y para poder cuidar y proteger adecuadamente a los migrantes.

“La protección efectiva de los derechos humanos para todos tiene su base en el respeto a los procesos acordados en tratados internacionales y leyes nacionales, los cuales deben ser el marco de referencia de cualquier acción que se implemente en esta situación,” concluyó el Director Regional de la OIM.

Puede ver el video aquí

Para más información por favor contactar a Jorge Gallo en la Oficina Regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, Tel: +506 2212 5352, Email: jgallo@iom.int 


¡Es hora de pensar en el acceso universal!

Date Publish: 
22 / 03 / 2019

Ginebra – El éxito de la OIM en el control de la epidemia de tuberculosis (TB por su sigla en inglés) ha superado los objetivos fijados inicialmente y beneficiado a las comunidades de origen y de destino. El nivel de tal éxito ha sido alto y sostenido gracias al diagnóstico precoz, la identificación de los casos activos de la enfermedad, los tratamientos directamente observados (DOT por su sigla en inglés) y a que los cuidados dispensados están enfocados y centrados en el paciente, sin dejar de lado el aspecto migratorio.

En un mundo como el actual, que presenta cada vez más una mayor movilidad e interconexión, con aproximadamente 258 millones de migrantes  internacionales y 760 millones de migrantes internos[1], es necesario reconocer que la migración es un determinante social de la salud que impacta sobre el grado de vulnerabilidad y el bienestar de todas las personas. La migración también afecta muy profundamente las vidas de las familias que se quedan en sus hogares y a las personas en las comunidades de origen, tránsito, y destino de todo el mundo.

A pesar de que existen planes bien establecidos para su diagnóstico y tratamiento, la Tuberculosis sigue siendo una pesada carga en el ámbito de la  salud pública en muchas partes del mundo y la principal causa de muerte provocada por un agente infeccioso único, puesto que se estima que ha habido 10 millones de casos nuevos y aproximadamente 1.300.000 muertes en 2017[2], afectando de manera desproporcionada a las poblaciones marginalizadas y en condición de pobreza,  como pueden ser las personas  migrantes. La prevención de la tuberculosis y los esfuerzos para su control con frecuencia no están enfocados en las vulnerabilidades específicas de las personas migrantes, lo cual lleva a que haya demoras en el diagnóstico y/o una escasa adherencia al tratamiento.

La forma en que muchas personas migrantes viajan, viven y trabajan puede implicar riesgos para su bienestar físico y mental. Muchas trabajan en condiciones peligrosas, difíciles y degradantes, y viven aislados o en lugares precarios. Otras tal vez están retenidas en instalaciones de detención atestadas o viven en campamentos como refugiados o personas desplazadas internamente. Por todo esto puede decirse que las personas migrantes se cuentan entre los grupos vulnerables de personas que más expuestas están a los factores de riesgo asociados a la tuberculosis.

Además, las personas migrantes deben enfrentar obstáculos en el acceso a los servicios de salud debido a  diferencias culturales e idiomáticas o barreras administrativas. Con frecuencia son excluidas de la protección en el ámbito de la salud y consideradas invisibles para los programas de Cobertura Universal de la Salud (UHC por su sigla en inglés). Por ello, deben sacar dinero de sus bolsillos para pagar los servicios de salud que pudieran llegar a necesitar y esto con frecuencia origina gastos catastróficos para el cuidado de la salud y demoras o falencias en tales cuidados.

¡Es hora de incluir a los migrantes!  En todo el mundo en 2018, la OIM realizó más de 376.800 evaluaciones de salud previas a las partidas de migrantes y refugiados y detectó 584 casos activos de tuberculosis, lo cual dicho en otros términos equivale a una tasa de detección de la enfermedad de 155 por cada 100.000 controles de la salud. Los casos activos de tuberculosis fueron confirmados mediante cultivos de esputo o por diagnóstico basados en estudios radiológicos y clínicos. La OIM trabaja junto a los Programas Nacionales de Lucha contra la Tuberculosis y ha asumido el compromiso de ponerle fin  por medio del fortalecimiento de los sistemas de salud que sean capaces de  evaluar  y focalizar sus acciones en  las condiciones y vulnerabilidades específicas de las poblaciones migrantes, tomando en cuenta siempre el aspecto migratorio (ver el video con la historia de Jordania).

Es hora de fijar objetivos ambiciosos para un tratamiento eficaz, lo cual es posible sobre la base de la historia exitosa del Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en  Nairobi, Kenya, en donde las clínicas que ofrecían tratamiento directamente observado sobrepasaron los objetivos planteados inicialmente a través de cuidados integrales, que incluyen la búsqueda  activa de pacientes y apoyo nutricional, asegurando que ni los pacientes ni sus familiares tuvieran que lidiar con los costos catastróficos derivados de la enfermedad, lo cual constituye un elemento clave en el logro del Objetivo 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por su sigla en inglés).

El éxito en la lucha contra la tuberculosis depende de los tratamientos directamente observados y de los cuidados centrados en el paciente que toman en cuenta los aspectos migratorios y se enfocan en  las necesidades específicas  de la persona ysus vulnerabilidades especiales derivadas de su condición de migrante.. El tratamiento de las personas cuyo análisis dio positivo ocupa un lugar central en las evaluaciones de salud llevadas a cabo por la OIM, incluyendo en esto a los refugiados antes de su reasentamiento. De 2010 a 2016, el Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en Nairobi, Kenya, diagnosticó 426 casos activos de tuberculosis, habiendo tratado 363 de tales casos en las clínicas de tratamiento directamente observado de la OIM Kenya, en tanto que los restantes fueron derivados a otros centros para recibir el tratamiento adecuado. Las clínicas con tratamiento directamente observado mostraron altas tasas de éxito en los tratamientos durante ese período oscilando entre el 90 y el 100% de efectividad.

Es hora de cumplir con los compromisos asumidos en materia de lucha contra la Tuberculosis. La experiencia de la OIM nos ha demostrado que el fracaso en el abordaje de las cuestiones de salud migratoria tiene serias consecuencias sobre el bienestar de millones de migrantes y sobre las comunidades de origen, tránsito y destino. Es necesario incluir a las personas  migrantes en las estrategias de prevención y control de la tuberculosis, tanto a nivel mundial como nacional y local, para poder terminar con la epidemia, en consonancia con los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y con la Resolución 70.15 de la Asamblea Mundial de Salud relacionada con Promover la salud de refugiados y migrantes (2017).

Por otra parte, el Plan para poner fin a la Tuberculosis, la Declaración de Moscú y la Declaración de la Reunión de Alto Nivel de la ONU “Unidos para poner fin a la Tuberculosis”  tienen frente a sí una formidable oportunidad:  la de asegurar y comprometerse al más alto nivel para no dejar atrás a ningún migrante y promover la cooperación transfronteriza entre los diversos países a fin de lograr la reducción de la pesada carga que implican la Tuberculosis y el VIH. Jacqueline Weekers, Directora de la División de Salud Migratoria de la OIM dijo que: “Poner fin a la tuberculosis significa atacar los vínculos intrínsecos que existen entre la movilidad poblacional y la tuberculosis, y también reconocer que la Cobertura Universal de Salud será una realidad solamente si los grupos de alto riesgo son tomados en cuenta.”

Para más información por favor contactar a la Sede de la OIM

Carlos Van der Laat, Tel +14227179459, Email: cvanderlaat@iom.int

[1] Indicadores de la Migración Mundial 2018, OIM 2018

[2] Informe Mundial sobre Tuberculosis 2018 de la OMS