La OIM lidera debates sobre migraciones en XLVI reunión de la OCAM


Date Publish: 
07/02/2018

Punta Cana – El Organismo de las Naciones Unidas para la Migración (OIM), atendiendo su mandato como Secretaría Técnica de la Comisión Centroamericana de Directores y Directoras de Migración (OCAM), participó esta semana (27/06) en la XLVI reunión ordinaria de este organismo, en la que se analizaron temas como las tendencias de los flujos migratorios en la región y las crisis político-económicas y su impacto en la migración, entre otros.

El encuentro, realizado en Punta Cana, sirvió para que las máximas autoridades de migración en la región conocieran los acuerdos sobre la implementación del reglamento regional para la gestión migratoria de flujos masivos en los Estados miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). También, discutieron sobre la Trata de personas, tráfico ilícito de migrantes y criminalidad; fortalecimiento regional para la producción y análisis de información sobre migraciones; el plan regional intersectorial contra el crimen organizado; y la agenda estratégica priorizada del SICA vinculada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Según la OIM, hay 258 millones de migrantes en el mundo, desplazados por causas como cambios geoeconómicos, conflictos políticos y bélicos. Esto supone una realidad mundial migratoria sin igual, similar a la vivida durante el período de posguerra luego de la Segunda Guerra Mundial lo que, en muchos casos, está provocando situaciones de crisis humanitaria y política.

Ante eso, la OCAM acordó a enfrentar esta realidad migratoria definiendo un enfoque estratégico común desde una perspectiva holística. Asimismo, convino garantizar la transversalización de la temática migratoria en las políticas de género, salud, gestión integral de riesgos a desastres y cambio climático, así como otras que se suscriban en el seno del SICA.

El encuentro fue inaugurado por el Director de Migración de República Dominicana, Jorge Iván Camilo Pérez; el Viceministro de Defensa de República Dominicana, Elvis Feliz; el Jefe de Misión de la OIM para República Dominicana, Jorge Baca; y el Jefe de Misión de la OIM para El Salvador, Guatemala y Honduras y Secretario Técnico de la OCAM, Jorge Peraza Breedy. Además, asistieron directoras y directores de Migración de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

La Comisión Centroamericana de Directores de Migración (originalmente llamada Organización Centroamericana de Migración – OCAM) fue instituida en San José de Costa Rica en 1990 a solicitud de los presidentes Centroamericanos en el marco del Plan de Acción Económico de Centroamérica (PAECA), del SICA. Es un mecanismo regional para la coordinación de políticas en tres ejes fundamentales: la migración, los derechos humanos, y la migración y el desarrollo. La OIM ha sido la Secretaría Técnica de la OCAM desde 1999 y a través de los años ha brindado asesoría y cooperación a los países miembros en el logro de una gestión adecuada de la migración.

Para más información, favor comunicarse a Jorge Gallo, en la Oficina Regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe en el Tel: +506 22125300, Email:  jgallo@iom.int

 


¡Es hora de pensar en el acceso universal!

Date Publish: 
22 / 03 / 2019

Ginebra – El éxito de la OIM en el control de la epidemia de tuberculosis (TB por su sigla en inglés) ha superado los objetivos fijados inicialmente y beneficiado a las comunidades de origen y de destino. El nivel de tal éxito ha sido alto y sostenido gracias al diagnóstico precoz, la identificación de los casos activos de la enfermedad, los tratamientos directamente observados (DOT por su sigla en inglés) y a que los cuidados dispensados están enfocados y centrados en el paciente, sin dejar de lado el aspecto migratorio.

En un mundo como el actual, que presenta cada vez más una mayor movilidad e interconexión, con aproximadamente 258 millones de migrantes  internacionales y 760 millones de migrantes internos[1], es necesario reconocer que la migración es un determinante social de la salud que impacta sobre el grado de vulnerabilidad y el bienestar de todas las personas. La migración también afecta muy profundamente las vidas de las familias que se quedan en sus hogares y a las personas en las comunidades de origen, tránsito, y destino de todo el mundo.

A pesar de que existen planes bien establecidos para su diagnóstico y tratamiento, la Tuberculosis sigue siendo una pesada carga en el ámbito de la  salud pública en muchas partes del mundo y la principal causa de muerte provocada por un agente infeccioso único, puesto que se estima que ha habido 10 millones de casos nuevos y aproximadamente 1.300.000 muertes en 2017[2], afectando de manera desproporcionada a las poblaciones marginalizadas y en condición de pobreza,  como pueden ser las personas  migrantes. La prevención de la tuberculosis y los esfuerzos para su control con frecuencia no están enfocados en las vulnerabilidades específicas de las personas migrantes, lo cual lleva a que haya demoras en el diagnóstico y/o una escasa adherencia al tratamiento.

La forma en que muchas personas migrantes viajan, viven y trabajan puede implicar riesgos para su bienestar físico y mental. Muchas trabajan en condiciones peligrosas, difíciles y degradantes, y viven aislados o en lugares precarios. Otras tal vez están retenidas en instalaciones de detención atestadas o viven en campamentos como refugiados o personas desplazadas internamente. Por todo esto puede decirse que las personas migrantes se cuentan entre los grupos vulnerables de personas que más expuestas están a los factores de riesgo asociados a la tuberculosis.

Además, las personas migrantes deben enfrentar obstáculos en el acceso a los servicios de salud debido a  diferencias culturales e idiomáticas o barreras administrativas. Con frecuencia son excluidas de la protección en el ámbito de la salud y consideradas invisibles para los programas de Cobertura Universal de la Salud (UHC por su sigla en inglés). Por ello, deben sacar dinero de sus bolsillos para pagar los servicios de salud que pudieran llegar a necesitar y esto con frecuencia origina gastos catastróficos para el cuidado de la salud y demoras o falencias en tales cuidados.

¡Es hora de incluir a los migrantes!  En todo el mundo en 2018, la OIM realizó más de 376.800 evaluaciones de salud previas a las partidas de migrantes y refugiados y detectó 584 casos activos de tuberculosis, lo cual dicho en otros términos equivale a una tasa de detección de la enfermedad de 155 por cada 100.000 controles de la salud. Los casos activos de tuberculosis fueron confirmados mediante cultivos de esputo o por diagnóstico basados en estudios radiológicos y clínicos. La OIM trabaja junto a los Programas Nacionales de Lucha contra la Tuberculosis y ha asumido el compromiso de ponerle fin  por medio del fortalecimiento de los sistemas de salud que sean capaces de  evaluar  y focalizar sus acciones en  las condiciones y vulnerabilidades específicas de las poblaciones migrantes, tomando en cuenta siempre el aspecto migratorio (ver el video con la historia de Jordania).

Es hora de fijar objetivos ambiciosos para un tratamiento eficaz, lo cual es posible sobre la base de la historia exitosa del Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en  Nairobi, Kenya, en donde las clínicas que ofrecían tratamiento directamente observado sobrepasaron los objetivos planteados inicialmente a través de cuidados integrales, que incluyen la búsqueda  activa de pacientes y apoyo nutricional, asegurando que ni los pacientes ni sus familiares tuvieran que lidiar con los costos catastróficos derivados de la enfermedad, lo cual constituye un elemento clave en el logro del Objetivo 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDGs por su sigla en inglés).

El éxito en la lucha contra la tuberculosis depende de los tratamientos directamente observados y de los cuidados centrados en el paciente que toman en cuenta los aspectos migratorios y se enfocan en  las necesidades específicas  de la persona ysus vulnerabilidades especiales derivadas de su condición de migrante.. El tratamiento de las personas cuyo análisis dio positivo ocupa un lugar central en las evaluaciones de salud llevadas a cabo por la OIM, incluyendo en esto a los refugiados antes de su reasentamiento. De 2010 a 2016, el Centro de Evaluación de Salud Migratoria de la OIM en Nairobi, Kenya, diagnosticó 426 casos activos de tuberculosis, habiendo tratado 363 de tales casos en las clínicas de tratamiento directamente observado de la OIM Kenya, en tanto que los restantes fueron derivados a otros centros para recibir el tratamiento adecuado. Las clínicas con tratamiento directamente observado mostraron altas tasas de éxito en los tratamientos durante ese período oscilando entre el 90 y el 100% de efectividad.

Es hora de cumplir con los compromisos asumidos en materia de lucha contra la Tuberculosis. La experiencia de la OIM nos ha demostrado que el fracaso en el abordaje de las cuestiones de salud migratoria tiene serias consecuencias sobre el bienestar de millones de migrantes y sobre las comunidades de origen, tránsito y destino. Es necesario incluir a las personas  migrantes en las estrategias de prevención y control de la tuberculosis, tanto a nivel mundial como nacional y local, para poder terminar con la epidemia, en consonancia con los objetivos del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular y con la Resolución 70.15 de la Asamblea Mundial de Salud relacionada con Promover la salud de refugiados y migrantes (2017).

Por otra parte, el Plan para poner fin a la Tuberculosis, la Declaración de Moscú y la Declaración de la Reunión de Alto Nivel de la ONU “Unidos para poner fin a la Tuberculosis”  tienen frente a sí una formidable oportunidad:  la de asegurar y comprometerse al más alto nivel para no dejar atrás a ningún migrante y promover la cooperación transfronteriza entre los diversos países a fin de lograr la reducción de la pesada carga que implican la Tuberculosis y el VIH. Jacqueline Weekers, Directora de la División de Salud Migratoria de la OIM dijo que: “Poner fin a la tuberculosis significa atacar los vínculos intrínsecos que existen entre la movilidad poblacional y la tuberculosis, y también reconocer que la Cobertura Universal de Salud será una realidad solamente si los grupos de alto riesgo son tomados en cuenta.”

Para más información por favor contactar a la Sede de la OIM

Carlos Van der Laat, Tel +14227179459, Email: cvanderlaat@iom.int

[1] Indicadores de la Migración Mundial 2018, OIM 2018

[2] Informe Mundial sobre Tuberculosis 2018 de la OMS