Japón y la OIM unen fuerzas para apoyar a los albergues para personas migrantes a enfrentar la COVID-19 en el sur de México

Foto: OIM México / 2020 – Alexis Moreno 

 

Ciudad de México – El Gobierno de Japón y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) concretaron la entrega de donativos destinados a trece albergues en once municipios mexicanos en los estados de Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, en el sur y sudeste de México, con lo que esperan ayudar a prevenir los posibles contagios por COVID-19.   

“Para la OIM y Japón es fundamental mejorar la seguridad humana de las personas migrantes a su paso por el sur de México y los albergues son actores clave para ello. Con esta donación de artículos de higiene se beneficiarán más de 2.000 personas, principalmente mujeres, niñas y niños que se encuentran en los albergues del sur de México en unos momentos difíciles por la pandemia”, explicó Dana Graber Ladek, Jefa de Misión de la OIM en México. 

La donación incluye artículos de higiene personal como jabón para baño y toallas sanitarias, entre otros, destinados a las personas migrantes alojadas en albergues; material de protección personal frente a la COVID-19 (cubrebocas, mascarillas N95, gorros, guantes, tapetes y gel antibacterial); e insumos de limpieza (cloro, desinfectantes de piso, alcohol, detergente líquido para ropa, botes y bolsas de basura). 

También hay paquetes con artículos de higiene básicos destinados al cuidado de unas 2.000 personas migrantes en tránsito. 

“Con la ayuda recibida sin lugar a duda pudimos fortalecer todas las medidas de prevención a la población migrante y así como proporcionarles de forma individual productos de higiene personal”, explicó Juan Carlos Cañaveral, administrador del Albergue Belén, de Tapachula, Chiapas. 

Para Lorena Hernández, al frente del albergue Hermanos en el Camino de Ixtepec, Oaxaca, los artículos recibidos son de gran ayuda para atender a la población, cumpliendo con las medidas mínimas de prevención ante esta contingencia, que deben incluir el uso adecuado de cubrebocas, usar gel antibacterial, mantener un lavado constante de manos, desinfectar espacios comunes, así como mejorar el aseo personal de la población y del personal que habita el albergue, pero también convencer de manera integral de los esfuerzos tienen sentido.   

“Otro desafío es concienciar a las personas en cuanto al momento o la contingencia en la que vivíamos, hacerles entender o entender nosotros mismos la importancia de la sana distancia, qué era y cómo se transmitía este virus”, apuntó Hernández.   

Para el embajador de Japón en México, Yasushi Takase, “en el momento actual, en que la movilidad global de las personas y las mercancías es una realidad cotidiana, la propagación mundial del nuevo coronavirus constituye una gran amenaza para las economías y sociedades de todos los países del mundo”.  

El Gobierno de Japón considera que la pandemia por COVID-19 se trata de un desafío que debe abordar la comunidad internacional entera, de manera conjunta, como una grave crisis directamente relacionada con la seguridad humana. 

Las entregas realizadas por OIM forman parte de un convenio de cooperación con Japón que canalizará 1,8 millones de dólares a albergues y demás instalaciones especializadas en la atención a personas migrantes. Esta iniciativa busca el fortalecimiento de las capacidades de los albergues y del gobierno en la frontera sur, y fue suscrita en febrero pasado. 

La Agencia de la ONU para la Migración tiene presencia constante en la frontera sur de México desde el 2005 y monitorea continuamente las condiciones de los flujos de personas migrantes. 

La OIM está comprometida con el principio de que la migración ordenada, segura y digna tiene el potencial de beneficiar a las personas migrantes y a las sociedades. Con el propósito de ayudar a encarar los desafíos que plantea la migración a nivel operativo, trabaja con las autoridades de los países y con sus socios en la comunidad internacional. 

Para más información favor de contactar a Alberto Cabezas Oficial Nacional de Comunicación de OIM México, email: acabezas@iom.int, tel.: +52 55 4525 8361 

Date Publish: 
12/03/2020
Tags: 
mexico, Japón, albergues, covid, covid19, pandemia

Más de 91.000 migrantes han cruzado el Tapón del Darién rumbo a Norteamérica este año

Date Publish: 
08 / 10 / 2021

Este año, más de 91.300 migrantes (sobre todo de Haití) han hecho un largo viaje a través de la selva del peligroso Tapón del Darién rumbo a Panamá desde Colombia, con la esperanza de poder llegar a los Estados Unidos, Canadá o México, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Migraciones (SNM) de Panamá.  La cifra de los primeros nueve meses triplica el récord anterior de 30.000 en la misma ruta durante la totalidad del año 2016.

"Los cierres de fronteras y las dificultades económicas producto de la pandemia de COVID-19, han llevado a un aumento de la migración irregular', dijo Santiago Paz, Jefe de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Panamá. «Los migrantes caribeños y extrarregionales hacen el cruce en condiciones de alta vulnerabilidad y quedan expuestos a riesgos a lo largo de la ruta migratoria, en particular en el cruce del Tapón del Darién en la frontera entre Panamá y Colombia". 

Entre enero y septiembre de 2021, muchos de los 56.600 migrantes haitianos estuvieron acompañados por menores que habían nacido durante la travesía migratoria. Los migrantes también llegan desde Cuba (12.800), Venezuela (1.500) y desde numerosos países en Asia y África, entre ellos Bangladesh, Senegal, Ghana, Uzbekistán, India y Nepal. 

Estos movimientos migratorios se desaceleran durante la temporada de lluvias (entre mayo y julio) pero las cifras de este año muestran un incremento a pesar del clima, lo cual plantea riesgos adicionales para los viajeros debido al aumento en el caudal de los ríos.

Los migrantes con frecuencia pasan por los países de Suramérica en los que trabajan por meses e incluso años. En una encuesta realizada por la OIM entre 732 migrantes que llegaron a Estaciones de Recepción de Migrantes (ERM) en la frontera con Colombia, un 43 por ciento dijo que su país de residencia habitual era chile, y un 20 por ciento dijo que era Brasil. Solamente el 14 por ciento dijo que usualmente residía en Haití.

Las cifras revelan asimismo un aumento en la cantidad de migrantes de nacionalidad venezolana que han llegado a través de la ruta del Darién. En 2017 se registraron 66 venezolanos, pero entre enero y septiembre de 2017 la cifra fue de 1.529.

Hay asimismo evidencia de un aumento en la cantidad de menores que llegan a Panamá a través de la ruta del Darién. Mientras que en 2017 los menores representaron un 2 por ciento de los movimientos migratorios a través de la frontera entre Colombia y Panamá, entre enero y septiembre de este año representan ya un 20 por ciento.

"Poder responder a las necesidades de los migrantes que transitan de manera irregular a través de Panamá plantea desafíos muy significativos sobre todo en relación a la existencia de fondos para hacerlo”, dijo Paz. “En tal sentido, hay una necesidad urgente de redoblar la coordinación entre los gobiernos y la cooperación internacional para poder responder a las necesidades humanitarias de la población en tránsito”.

En años recientes el gobierno panameño ha creado una infraestructura física e institucional para albergar temporalmente a la población en tránsito y atender las necesidades humanitarias de esta población migrante en aumento. Con apoyo técnico de la OIM y de otras organizaciones internacionales, Panamá ha instalado dos ERM, en donde los migrantes acceden a alojamiento y alimento y en donde se monitorean potenciales casos de COVID-19.

A través de su actividad de suministro de apoyo técnico al Gobierno de Panamá y a su presencia diaria en terreno, la OIM ha podido identificar las necesidades en la asistencia humanitaria brindada en los ERM de Darién, incluyendo la protección de los grupos vulnerables, albergues, agua y saneamiento, y acceso a servicios de salud. La OIM, junto a otras agencias y ONG internacionales está haciendo esfuerzos para complementar y mejorar la asistencia humanitaria brindada por el gobierno panameño a los migrantes.

"La situación que los migrantes irregulares en tránsito deben enfrentar en la región de América Latina y el Caribe debe abordarse a través de un enfoque regional y no puede ser la responsabilidad de un solo país”, dijo Paz. "El Pacto Mundial para una Migración Ordenada, Segura y Regular recomienda la cooperación entre los Estados para poder responder de forma inmediata y coherente a las necesidades de los migrantes en condición de vulnerabilidad y esta necesidad se hace especialmente evidente en el Tapón del Darién”.

Para más información por favor contactar con Jorge Gallo en la Oficina Regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe. Correo electrónico:  jgallo@iom.int, Tel: +506 7203 6536.