El tráfico ilícito de migrantes en México y Centroamérica nunca entró “en cuarentena” durante 2020, señala nuevo estudio de la OIM

San José- Un estudio reciente de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en América Central y México analizó el impacto de la pandemia por COVID-19 en los flujos migratorios relacionados con este delito. Los principales hallazgos apuntan a que el tráfico ilícito ha continuado desarrollándose, aunque los flujos han disminuido desde inicios de 2020.

El tráfico ilícito de migrantes, es decir, el traslado irregular de personas a través de una frontera internacional constituye una de las actividades criminales más lucrativas del mundo. La movilidad global se vio completamente afectada durante la pandemia por COVID-19, como evidente efecto de las medidas adoptadas por los Estados en cuanto a las restricciones y cierres de fronteras. Sin embargo, el “contrabando de personas” a través de México y Centroamérica nunca se puso “en cuarentena”.

El estudio no halló evidencia de que el crimen organizado haya tomado control del tráfico ilícito de migrantes, enfocándose en su lugar en el traslado ilícito de drogas, medicamentos y otros artículos. Por el contrario, se halló que prevalece el tráfico de subsistencia, practicado por habitantes de áreas fronterizas que se han visto empobrecidas debido a la reducción de oportunidades de empleo y a la pérdida de ingresos causada por las restricciones impuestas a la movilidad y al comercio.

El tráfico ilícito de migrantes, explica el estudio, es practicado por hombres y mujeres que dependen en economías informales locales como fuente de ingreso. Se advierte un incremento de la participación de niñas, niños y adolescentes que, al residir a lo largo de franjas fronterizas, utilizan sus conocimientos de rutas escondidas para facilitar la migración irregular.

Los hallazgos incluyen información sobre cambios en demanda, precios y organización de los servicios ofrecidos por traficantes. La carencia de recursos para cubrir las cuotas impuestas por los grupos de traficantes obliga a las familias migrantes a hipotecar sus tierras o vender sus propiedades, siendo presa no sólo de traficantes sino también de prestamistas.

El estudio también explora los retos a los que se han enfrentado las instituciones para dar respuesta al tema en un contexto en el que sus recursos y operaciones se vieron directamente afectados.

“Una de las recomendaciones de este estudio es integrar a las comunidades involucradas en el tráfico ilícito de migrantes en las estrategias de recuperación socioeconómica, para diversificar sus fuentes de ingreso y las alternativas de subsistencia”, dijo Alexandra Bonnie, coordinadora del Programa Regional sobre Migración de la OIM. “Los Estados deberían reconocer que un acceso disminuido, dificultoso o inadecuado a alternativas legales y seguras a la migración irregular impulsa la demanda de servicios de migración irregular, lo cual a su vez pone a las

personas migrantes sistemáticamente en riesgo. Bajo un enfoque integral, la lucha contra este crimen debería verse como un aspecto más de la gobernanza de la migración”.

El estudio se desarrolló entre julio y agosto de 2020, con una metodología cualitativa, descriptiva y exploratoria. Los métodos incluyeron revisión documental, observación de campo y entrevistas con personal clave de gobiernos y organizaciones internacionales.

El estudio se presentó el miércoles 17 de febrero, ante representantes de los Estados miembros de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) y de la Coalición Regional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CORETT).

Este estudio se desarrolló en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, con financiamiento de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de la OIM. Puede consultarlo aquí.

Date Publish: 
02/24/2021

La Conferencia Regional sobre Migración lanza un programa de capacitación para sus países miembros en protección y asistencia a personas migrantes vulnerables

Date Publish: 
01 / 07 / 2021

En el año 2021 ha aumentado exponencialmente el número de personas que solicitan refugio en México. De hecho, para el mes de mayo ya se había alcanzado la cifra de solicitudes de 2020 que ronda las 41 000 solicitudes. Solamente en el mes de mayo se recibieron 9 327 solicitudes, el número más alto que registra la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados. En este contexto resulta fundamental contar con herramientas que se adapten a las nuevas necesidades y que permitan la protección de personas migrantes en condición de vulnerabilidad.

Dentro de los esfuerzos que buscan proteger los derechos de las personas migrantes, la Conferencia Regional sobre Migración (CRM) lanzó un programa de capacitación regional enfocado en la protección y asistencia a personas migrantes vulnerables en conjunto con la OIM, quien en 2019 desarrolló el Manual para la atención de personas vulnerables a la violencia, explotación y abusos1. La actividad tiene como objetivo, además de la formación del personal de primera línea, la implementación de buenas prácticas de identificación de perfiles y mecanismos de referenciación de poblaciones migrantes vulnerables.

“Abordar y reducir las vulnerabilidades en la migración es uno de los objetivos del Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular. Sin embargo, esto sigue siendo un desafío para quienes están a cargo de la protección y provisión de servicios, ya que no existe una definición internacionalmente aceptada de “migrante vulnerable”, ni procedimientos claros para identificarles, ni lineamientos operativos para su protección y asistencia. Para abordar esta brecha, la OIM emprendió la elaboración del Manual sobre protección y asistencia para las personas migrantes vulnerables a la violencia, la explotación y el abuso. El Manual marca un precedente y referente único a nivel mundial, y está destinado a apoyar a los gestores de casos, por lo cual nos complace introducir esta herramienta en la región a través de esta Capacitación” comento Alexandra Bonnie, Coordinadora Regional Senior de Programas de la OIM.

El programa de capacitación incluye cursos auto-formativos, presentaciones de personas expertas, actividades grupales y espacios de diálogo entre los Países Miembros de la CRM. Se dio el lanzamiento el 18 de junio, y se terminara en julio. Se convocaron a cinco representantes por país de diversas instituciones que formaran parte de la primera línea en protección y asistencia a personas migrantes como lo son consulados, entidades responsables de los sistemas de refugio y protección, direcciones o institutos de migración y cuerpos policiales.

La actividad surge como para reforzar la implementación de los Lineamientos regionales para la identificación preliminar de perfiles y mecanismos de referencia de poblaciones migrantes en condición de vulnerabilidad2 desarrollados por la CRM para sus países miembros en 2013. En 2020 el Grupo de Trabajo sobre Migración Irregular y Masiva inició su actualización para adaptarlos a las nuevas necesidades y guías establecidas para la protección de las personas migrantes.

Además de considerar la autoridad soberana de los Estados, los mismos deben salvaguardar los derechos fundamentales de las personas migrantes y refugiadas incluidas su integridad, seguridad, dignidad y bienestar, un reto que aun conoce la región en un contexto de complejidad creciente en los flujos migratorios que aportan nuevos desafíos. Y es en este contexto, que la CRM ha reconocido la necesidad de facilitar la protección de las personas migrantes.

“Lo que buscamos es que los procesos de movilidad se den en condiciones dignas y para cumplir con este mandato, consideramos de vital importancia generar este espacio de discusión y capacitación dirigida a todos los países miembros” mencionó la maestra Rocío González en nombre de la Presidencia Pro Témpore de la CRM, que este año corresponde a México.

Para lograrlo, el trabajo colaborativo con la OIM resulta fundamental, pues dentro de sus principales tareas se encuentra el apoyo a los gobiernos en sus funciones de promoción y observancia de los derechos de las personas migrantes mediante el establecimiento de estándares y buenas prácticas, la realización de investigaciones y análisis, y el desarrollo de lineamientos para la protección y la asistencia, herramientas que fueron incorporadas a los contenidos de este programa de capacitación.

Esta iniciativa se desarrolla en el marco del Programa Regional sobre Migración, financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Para más información, favor contactar a Juliana Sánchez, especialista técnica sobre migración al correo julsanchez@iom.int .