Trata de personas detrás de ofertas engañosas: Cómo reconocerlas

Tratas de personas detrás de ofertas engañosas: Cómo reconocerlas
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La emergencia sociosanitaria de la  COVID-19 ha tenido un fuerte impacto en distintos ámbitos tanto sociales, económicos y estructurales, afectando fuertemente a los estratos sociales más vulnerables. Estos factores, juntos a la disminución de remesas y las restricciones de movilidad, han facilitado un ulterior desarrollo de redes de tratas de personas, que han aprovechado de las dificultades económicas y sociales para  desarrollar nuevas estrategias para la captación de víctimas o incrementar la explotación de estas.

Durante la pandemia las redes de trata de personas han ingeniado diversas formas para captar o explotar a sus víctimas.  El estudio de Iniciativa Global indica por ejemplo que existe un  incremento de las actividades criminales en línea, como la explotación sexual de menores. Sin embargo, las prácticas relacionadas a redes de trata varían, desde explotación laboral hasta matrimonios forzados.

En medio del caos sociosanitario que la pandemia ha dibujado a lo largo del mundo, puede resultar difícil identificar las ofertas ilusorias, diseñadas por los criminales. Sin embargo, es fundamental aprender a reconocer y denunciar los casos sospechosos.

Para ayudarte a identificarlos y a desconfiar de ofertas engañosas, aquí te indicamos ocho características recurrentes y rasgos comunes de ofertas fraudulentas para tener en cuenta  y compartir con familiares y amigos.

 

Características de las ofertas de redes de trata

Una oferta fraudulenta, que esconde una red de trata de persona:

  1. Es una promesa increíble de trabajo o estudio, y puede parecerse a exactamente lo que tu deseaba desde mucho tiempo.
  2. Te ofrece un salario muy alto para trabajos que normalmente tienen una remuneración menor, por ejemplo, respecto a tu salario de cuando trabajabas de mesero/ mesera o cuando cuidaba de niños.
  3. Te ofrece viajar y facilitar los procesos migratorios y de residencia.
  4. Puede incluso ofrecerte un viaje gratuito para conocer un país, para que tome tu decisión de mudarte con calma y seguridad.
  5. Promete trasladarte hacia países lejanos de los cuales casi nunca has escuchado hablar, ofreciendo un buen trabajo, argumentando que allí no existen profesionales o personas que quieran realizar estas funciones.
  6. Ofrece unas condiciones inmejorables; por ejemplo, te asegura cubrir los gastos de alojamiento, alimentación y servicios básicos que te ayudarian a guardar y ahorrar dinero.  
  7. Puede manifestarse en tu vida sentimental y amorosa. Por ejemplo, a través de oferta de matrimonio inesperadas o la invitación por parte de tu nueva pareja a conocer familiares que viven en otros países o a mudarte en otros lugares que ofrezcan mejores condiciones de vida.
  8. Se encuentra en chats de internet, Facebook y otras redes sociales. Estas últimas son el hábitat ideal para los criminales detrás de una red de trata, quienes pueden fácilmente utilizar una identidad falsa y contactar a sus posibles víctimas para ganar su confianza y finalmente engañarlas. Estas ofertas suelen ser más peligrosas, puesto que los criminales pueden acceder a nuestra información personal presente en las redes y contactarnos por tema que nos interesen, entonces logrando nuestra atención e invitándonos a contestarles. 

Si recibes una oferta que se parezca a una o algunas de los ejemplos mencionados, desconfía de esa. 

La trata de personas es una amenaza real. Para cuidar de la seguridad y del bienestar de todos y todas, aprender a reconocer esas ofertas ilusorias es un paso clave hacia el objetivo crucial que es poner fin a la trata.   


Guatemala está fortaleciendo resiliencia en la niñez retornada a través de narrativas ancestrales mayas

Categoria: Retorno y Reintegración
Autor: Melissa Vega

Teresa*, de 16 años, del grupo lingüístico maya kiche’ y originaria del departamento de Quiché, Guatemala, salió de su comunidad de origen de manera irregular para reunirse con su hermano en Estados Unidos. Durante el trayecto por México fue aprehendida y llevada a un refugio estatal para la niñez migrante, donde permaneció dos semanas. “A mi hermano le estaba yendo muy bien en el trabajo en Estados Unidos hasta que llegó la pandemia. Ha dejado de enviar la remesa y quiero ayudar a mi familia; también quiero una carrera, pero en la comunidad no hay escuela ni universidades, además no podríamos pagarlo”, aseguró.

“Toda respuesta emocional es producto de las vivencias durante la experiencia migratoria irregular; los chicos y las chicas recurren a mecanismos protectores que les ayudan a enfrentar la adversidad, que dependerán mucho de su propia personalidad y su contexto social”, aseguró Alejandra Mayorga, asistente de salud mental y apoyo psicosocial, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

De acuerdo con datos oficiales sistematizados por la OIM, casi un 60% de la niñez retornada desde México y Estados Unidos, identifica su origen en uno de los 22 pueblos mayas del país. En respeto a su cosmovisión y en coordinación con las autoridades de gobierno y actores de la sociedad civil, la OIM está facilitando servicios de salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS) con pertinencia cultural para lograr un ambiente emocionalmente seguro para la reunificación familiar.

Entre enero y junio del 2021, las autoridades migratorias en Guatemala registraron 2 623 retornos de niñas, niños y adolescentes migrantes no acompañados, el 96.8% corresponde a retornos desde México, el 3% de Estados Unidos y el resto a otras localidades. 6 de cada 10 chicos retornan vía terrestre a la ciudad de Quetzaltenango, en el altiplano, y el resto vía aérea. El 79.4% son niños y el 20.6% niñas.

Teresa, junto con otros 56 adolescentes, aterrizó en la ciudad de Guatemala aproximadamente a las 9 horas. Fue trasladada a Casa Nuestras Raíces, uno de los dos albergues de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBS) donde recibe una mudada de ropa nueva, zapatos, alimentos, un kit de higiene personal y uno de desinfección; tiene acceso al saneamiento y a un chequeo médico general. Adicionalmente, fue seleccionada de manera aleatoria para una prueba de COVID-19; todos los niños y niñas que retornan participan de este protocolo en función de la protección de sus derechos. Afortunadamente, su resultado es negativo, no así para otros 4 niños retornados en el mismo vuelo.

El personal de la Procuraduría General de la Nación (PGN) ubicado en el albergue ya se puso en contacto con su familia en Quiché para que lleguen por ella en un lapso de 72 horas. Mientras, se le asigna una cama para pernoctar. Durante este lapso, la OIM, en coordinación con la Asociación de Investigación, Desarrollo y Educación Integral (IDEI) y Me Quito el Sombrero Producciones, implementa una estrategia donde a través del juego, la risa, el teatro, la música, la magia y la mímica, incentivan una sana convivencia y espacios seguros para su bienestar psicosocial durante el tiempo que esperan a sus familias.

“Estas actividades permiten a las autoridades de gobierno crear momentos de reunificación sin la presión emocional que pueda resultar de la experiencia migratoria irregular”, añadió Alejandra Mayorga, de la OIM.

El nahual maya Q’anil como metáfora para proteger el interés superior del niño (ISN)

“Durante nuestras intervenciones también hacemos referencia al resto de nahuales, pues cada persona nace bajo una de estas guías que rigen las personalidades, las cualidades y las aptitudes en cada ser humano; estos contenidos nos permiten guiarles hacia las profesiones en las que podrían destacar durante su vida y qué tipo de estudios deben buscar”, añadió el entrevistado.IDEI implementa una metodología holística basada en el nahual maya Q’anil que simboliza los cuatro colores del maíz existentes en Mesoamérica: rojo, negro, blanco y amarillo. También los cuatro colores de piel y los puntos cardinales del universo. “Para cosechar el maíz, debemos primero proteger las semillas, tal y como debemos proteger a la niñez migrante. Si no se les dan las oportunidades de desarrollo, los países no podrán cosechar todo lo bueno, la creatividad y los aportes que tienen estos chicos y chicas migrantes”, expresó Jorge López, maya Achí, de la Asociación IDEI.

Por su parte, Me Quito el Sombrero Producciones, desarrolla teatro, mímica, música y magia basado en la narrativa de la semilla para acompañar y explicar a las niñas y niños el proceso de crecimiento, el disfrute de la infancia, la importancia del amor en la familia y los aportes que podrían hacer a sus respectivas comunidades.

“Es impactante convivir con niños y niñas de edades muy cortas, 5 o 6 años, que migraron no acompañados; pero sus reacciones también son una respuesta de esperanza para seguir construyendo resiliencia y sanación en las familias migrantes”, destacó Susana Recinos “Blanca Lluvia”, payasa humanitaria de Me quito el Sombrero Producciones.

“Intentamos llevar una energía positiva a las niñas, niños y adolescentes que esperan la llegada de su recurso familiar para la reunificación, generar risa para la relajación y como elemento para enfrentar la adversidad; también les enseñamos a hacer malabares y a hacer música con quienes ya tienen el manejo del ukulele. Tratamos de bajar las revoluciones energéticas que traen de esa experiencia migratoria”, informó Blanca Lluvia.

“El mayor desafío lo vivimos con los peques que recibieron un resultado positivo para COVID-19 pues deben estar en áreas específicas de observación, con limitadas visitas y contacto con las demás personas; sin embargo, ya hemos establecido mecanismos para disfruten algunas actividades en apoyo a su salud mental y psicosocial”, concluyó la entrevistada.

*Nombre ficticio