Nuevos enfoques para combatir la trata de personas en zonas de conflicto

Kieran Gorman-Best/OIM, 2017
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*Esta entrada fue publicada originalmente en inglés aquí.

Con la atención internacional centrada en los conflictos actuales y los desplazamientos que estos causan, la comunidad internacional se fija cada vez más en uno de los ámbitos en los cuales la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) trabaja a escala mundial: es decir, cómo combatir mejor el creciente vínculo entre el crimen organizado y los grupos terroristas con la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes en áreas de conflicto. 

El 21 de noviembre del 2017, la oficina de enlace de la OIM ante Naciones Unidas fue invitada por el Consejo de Seguridad, bajo la presidencia de Italia, a participar en el debate abierto sobre “Mantenimiento de la Paz y Seguridad Internacional: Trata de personas en situaciones de conflicto”. 

Sumándose al llamado del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Gutérres, a “crear más oportunidades para la migración regular”, el director de la oficina de la OIM ante la ONU, Ashraf El Nour, reafirmó el apoyo de la OIM a los esfuerzos del Consejo para eliminar la trata de personas en situaciones de conflicto, recordó asimismo las acciones sugeridas por el Director General de la OIM en Libia y destacó el importante trabajo de la OIM con las autoridades locales en la desarticulación de redes de traficantes de migrantes y la asistencia a las víctimas.     

Con base en su propia experiencia en esta temática, la OIM pidió esfuerzos concertados para aumentar la capacidad de los gobiernos y de la sociedad civil en la identificación y asistencia a todos los migrantes que se encuentran en situaciones vulnerables, reconociendo así que los derechos de muchos migrantes siguen siendo violados durante sus peligrosos viajes. La OIM también reiteró el llamado del Secretario General de la ONU para fortalecer los esfuerzos en la recopilación y análisis de datos, declarando lo siguiente: “Necesitamos encontrar formas para superar los obstáculos en el intercambio de datos sobre trata de personas. Esto se puede lograr a través de plataformas de participación múltiple y de publicación de datos abiertos, tal como lo es la Base Colaborativa de Datos sobre Trata de Personas (CTDC)".

Durante el debate, los Estados miembros pidieron mayores oportunidades de migración legal y manifestaron su compromiso con el proceso de negociación del Pacto Mundial para la Migración segura, ordenada y regular. En esta reunión se adoptó de forma unánime la resolución 2388 (2017), estableciendo así nuevos objetivos y metas para combatir la trata de personas en situaciones de conflicto.

Por otra parte, el nuevo informe del Secretario General sobre la aplicación de la resolución 2331 (2016) que se alinea con su programa de reformas basado en la prevención documentó el trabajo en curso de los Estados miembros y de los varios componentes del sistema de Naciones Unidas. El informe mencionó extensivamente el trabajo de la OIM, incluyendo la colaboración entre la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la OIM para construir el modulo sobre el combate contra la trata de personas en situaciones de conflicto y contextos humanitarios; la creación de un registro de trata en contextos de crisis por expertos de la OIM; la publicación de un manual sobre cómo abordar la trata de personas y la explotación en situaciones de emergencia; la actualización del documento marco común del 2009 sobre el desarrollo de procedimientos operativos estandarizados para la identificación y la protección de las víctimas de trata de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la OIM; así como los esfuerzos de la OIM para recopilar y analizar datos sobre rutas migratorias, entre otros.

Para más información, por favor contactar a Guo Xin (xinguo@iom.int) en la oficina de enlace de la OIM ante Naciones Unidas.

La publicación de la OIM sobre “Abordando la Trata de Personas y la Explotación en Tiempos de Crisis” está disponible aquí.    

          

Sobre el autor: 

Guo Xin, Oficial en Políticas Migratorias, oficina de enlace de la OIM ante Naciones Unidas en Nueva York.

 


¿Cómo afectará la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?

¿Cómo afectara la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?
Categoria: Gobernanza Migratoria
Autor: Laura Thompson

 

No hay duda alguna que la actual pandemia tiene un impacto humanitario, social y económico amplio a corto, mediano y largo plazo, que a su vez puede afectar o retrasar la consecución de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a diferentes niveles y de diversas maneras. 

El impacto más evidente, obviamente, es sobre el Objetivo 3, el cual busca garantizar una vida saludable y promover el bienestar. La pandemia ha puesto presiones enormes en los sistemas de salud no sólo con relación al tratamiento y la gestión del virus, sino que además afecta la capacidad de atender a pacientes que tengan otras enfermedades y aumenta el riesgo de complicaciones en poblaciones con estados de salud comprometidos. La pandemia ha puesto mayor visibilidad en la importancia del acceso universal a los sistemas de salud independientemente de la condición migratoria de las personas. Sin embargo, la pandemia también tendrá implicaciones en otros aspectos de la Agenda 2030.

 

Impactos más allá de la salud

La COVID-19 también está impactando negativamente la situación laboral, económica y social de muchos hogares del mundo entero, y sobre su capacidad para enfrentar sus necesidades, inclusive las más básicas.  La crisis económica que los países de la región están enfrentando y el creciente desempleo será determinante en este sentido, puesto que más allá de la pandemia, América Latina y el Caribe cerraron el año 2019 con un 8,1% de desempleo, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo. Y según proyecciones de la CEPAL, la desocupación laboral subirá a  un 11,5% en la misma región, producto de la contracción de la actividad económica por la COVID-19.

El desempleo y la pérdida de poder adquisitivo afecta de manera más acentuada a las poblaciones migrantes, ya que ellas están, con mucha frecuencia, empleadas en el sector informal de la economía y tienen condiciones laborales contractuales más precarias, particularmente las mujeres trabajadoras migrantes.  En el caso de Latinoamérica y el Caribe el trabajo informa ronda el 50% del total de personas empleadas. El aumento del desempleo impactará el alcance del Objetivo 8 (sobre el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos), pero también del Objetivo 1 (la lucha contra la pobreza), el Objetivo 2 (la erradicación del hambre, la seguridad alimentaria y una mejor nutrición), el Objetivo 5 (la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres y niñas), y las metas 5.2, 8.7 y 16.2, sobre la trata y la explotación de personas. La CEPAL recalca además que América Latina y el Caribe sufre ya una caída del -5.3% del PIB, la peor de toda su historia.

Asimismo, esta pandemia podría acentuar las desigualdades existentes en las sociedades, así como las vulnerabilidades de ciertos grupos poblacionales, y por consiguiente retrasar el alcance del Objetivo 10, que busca reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos. En ese contexto, las personas migrantes son uno de esos grupos vulnerables que se han visto afectados de manera particular por la pandemia y que a menudo son dejados de lado u olvidados en los planes de protección social y de relanzamiento económico, o tienen acceso limitado a ellos, ya sea por barreras de idioma o por su estatus migratorio. Todo ello a pesar de la enorme contribución que los trabajadores migrantes hacen al funcionamiento de los servicios básicos esenciales en muchos países, como se ha puesto en evidencia durante esta crisis.

Adicionalmente se proyecta una disminución en el monto de las remesas internacionales que, según el Banco Mundial, se reducirían entre un 10% y un 19.3% para el 2020. Las remesas son un componente fundamental en la economía de algunos países de la región, donde pueden a llegar a significar entre el 5% y el 20% del Producto Interno Bruto nacional. Una reducción importante en las remesas pondría en peligro la capacidad de muchos hogares en esos países de llenar sus necesidades más básicas y su capacidad de invertir en el mejoramiento de la nutrición, la educación y la reducción del trabajo infantil, entre otros, acentuando aún más las desigualdades existentes.

Finalmente, a nivel estatal, debido la desaceleración económica que estamos viviendo y las necesidades urgentes en materia de salud, es muy posible que haya una disminución del gasto social o una reorientación de los recursos disponibles potencialmente en detrimento de la visión más integral contenida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, afectando de nuevo el alcance de objetivos transversales de la Agenda 2030.

 

Recuperación y ODS: el mismo camino

Pero esto no nos debe llevar al pesimismo y a pensar que hemos perdido la lucha para alcanzar los ODS. Al contrario, en este momento es esencial trabajar juntos y con fuerza para identificar las dificultades adicionales que la actual pandemia presenta para la consecución de la Agenda 2030. Debemos redoblar nuestro compromiso y nuestros esfuerzos para asegurar que el impacto de la pandemia sea incorporado en los planes nacionales y en la asistencia internacional, así como que las diferentes realidades y vulnerabilidades de algunos grupos específicos sean incorporadas.

Para esto debemos trabajar desde ahora en asegurar la atención universal de los sistemas de salud y educación; en la reducción de los costos de transferencia de las remesas (tema incluido en el Objetivo 10), como está haciendo ya El Salvador, crear ciudades más resilientes e inclusivas en línea con el Objetivo 11 o fortalecer formas de migración regular para los trabajadores migrantes y condiciones de trabajo decente (Objetivo 8).

El momento es ahora: todas las organizaciones, gobiernos y personas tenemos un papel importante en asegurar que los esfuerzos para que nuestra región latinoamericana y el mundo se recuperen de los graves efectos de la pandemia de COVID-19 se alineen con la Agenda 2030 y nos aseguremos de no dejar a nadie atrás.