"No dejar a nadie atrás": Cómo los Estados pueden ayudar a los migrantes a acceder a servicios de salud

"No dejar a nadie atrás": Cómo los Estados pueden ayudar a los migrantes a acceder a servicios de salud
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La salud de los migrantes no sólo está determinada por aspectos biológicos individuales, sino también por factores socioeconómicos más amplios, como las redes sociales y comunitarias, las condiciones de vida, la educación, el empleo y los ingresos.

Cuando las personas migran de manera segura, ordenada y regular, la migración puede ayudar a los migrantes y sus familias al mejorar su condición socioeconómica, ofrecer mejores oportunidades de educación y mejorar su acceso a servicios de salud.

Según el Informe sobre las migraciones en el mundo 2018 de la OIM, de los 250 millones de migrantes internacionales, 50 millones son irregulares; así, mientras que la mayoría de los flujos migratorios son seguros, una gran cantidad de personas se encuentran en condiciones económicas, políticas, sociales y / o ambientales desfavorables en su país, lo que las hace vulnerables a riesgos para la salud.

Para los migrantes en tránsito, los riesgos para la salud aumentan debido a las limitaciones para acceder a medios de transporte y alojamiento seguros, alimentos suficientes y seguros, y acceso a medicamentos o servicios de salud cuando sea necesario. A su llegada, pueden enfrentar condiciones de vivienda inadecuadas, como hacinamiento, falta de ventilación e inseguridad, junto con un acceso limitado a agua potable y sistemas de saneamiento básico.

Una vez en el país de destino, muchos migrantes enfrentan dificultades para integrarse en la comunidad de acogida y es posible que no se les otorgue acceso equitativo a una atención médica asequible. Alternativamente, los sistemas de salud locales pueden tener capacidades limitadas para satisfacer las necesidades de salud de los migrantes.

El informe de la Organización Mundial de la Salud detalla otras barreras que enfrentan los migrantes para acceder a los servicios de salud, incluida la discriminación y la estigmatización, las barreras del idioma, los obstáculos administrativos y las normas restrictivas que generan temor a la deportación o la pérdida de empleo. Los servicios de salud disponibles para los migrantes pueden no ser sensibles a sus necesidades, lo que puede llevar a condiciones retrasadas o no diagnosticadas o tratamientos ineficaces.

Algunos de los principales factores que dificultan el acceso de los migrantes a la atención médica son:

  • La falta de mecanismos suficientes para garantizar el acceso de los migrantes a los planes de seguro de salud
  • Falta de servicios de interpretación formal de idiomas en los centros de salud que atienden a migrantes internacionales
  • Requisitos administrativos para acceder a los servicios de salud, como documentos de identificación.
  • Costos de pagos obligatorios de bolsillo por servicios de salud
  • Estigmatización y temor a las consecuencias negativas de buscar atención médica, debido al estado irregular de los migrantes.
  • Disponibilidad limitada de servicios de salud en algunos lugares, como las comunidades fronterizas

La Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible está orientada hacia el compromiso de "no dejar a nadie atrás", incluidas las poblaciones de migrantes. Sin embargo, lograr su inclusión es todo un desafío para la mayoría de los países.

La OIM describe algunas consideraciones para promover la inclusión de los migrantes en los sistemas de salud pública, incluida una mayor inclusión de los problemas de los migrantes en los planes y estrategias de salud a nivel nacional y regional. En lugar de desarrollar planes de acción separados para las poblaciones migrantes, la salud pública debe enfocarse de manera integral a los migrantes y otras poblaciones vulnerables. Otra consideración importante es la recopilación continua de datos sobre tendencias migratorias y el acceso de los migrantes a los servicios de salud para desarrollar políticas y acciones de salud informadas. El acceso a datos sólidos, como conocer los costos reales y los recursos disponibles, junto con una mejor coordinación entre los interesados, es clave para planificar respuestas efectivas.

El informe de la OIM sobre gobernanza migratoria en el Caribe también recomienda las siguientes acciones para ofrecer servicios de salud sensibles a los migrantes, tales como:

  • Fortalecimiento de los esquemas de financiamiento de los sistemas de salud pública.
  • Hacer que los servicios de interpretación estén disponibles en los establecimientos de salud (un ejemplo es el empleo de personal multilingüe, intérpretes profesionales o mediadores culturales)
  • Establecer mecanismos que permitan la recopilación sistemática de datos sobre el acceso y uso de servicios de salud de migrantes.
  • Adherencia constante a los estándares internacionales con respecto al acceso de los migrantes a la atención médica
  • Iniciativas de divulgación para poblaciones vulnerables como las personas mayores o los menores no acompañados.
  • Campañas de sensibilización para el público en general y proveedores de atención médica sobre migrantes

Un proceso de migración seguro significa que la integridad física y emocional de las personas no está en peligro, y que los migrantes pueden ejercer plenamente sus derechos, incluido el derecho a la salud. La migración es un motor para el desarrollo económico y humano en las comunidades de origen y destino. La OIM promueve la migración regular, segura y ordenada para impulsar la integración de los migrantes en las comunidades de acogida.

 

   Sobre la autora:

Karen Carpio es Asistente Senior de Proyecto en la Unidad de Salud y Migración de OIM para las Américas. Es licenciada en psicología por la Universidad de Costa Rica y máster en Salud Pública por el École des Hautes Études en Santé Publique de Francia. Se especializa  en gestión de políticas y programas de salud mental con experiencia como consultora para la Organización Panamericana de Salud y como investigadora para el Programa en Salud Mental Global de ICAHN School of Medicine en New York y para la Universidad Estatal a Distancia   en Costa Rica. 

 

¿Por qué aumenta la discriminación hacia las personas migrantes durante una crisis y cómo disminuir su impacto?

¿Por qué aumenta la discriminación hacia las personas migrantes durante una crisis y cómo disminuir su impacto?
Categoria: Emergencias y Acción Humanitaria
Autor: Luz Tantaruna

Cuando una comunidad o país atraviesa una situación de crisis, ya sea por factores de índole política, económica, social o natural,  los discursos antimigrantes, la discriminación, la hostilidad y el abuso de los derechos humanos puede aumentar.

Las crisis suelen gestarse en el tiempo y tienen raíces profundas que requieren cambios estructurales. Sin embargo, las personas migrantes pueden ser erróneamente vistas como las generadoras de estos problemas, invisibilizando las verdaderas causas de la situación. Este cambio o intensificación de las actitudes negativas hacia las personas migrantes ocurre en distintos niveles, que se entrelazan y refuerzan entre sí: como persona, en grupo, en medios y redes, y en políticas y gobierno.

El personal de organizaciones e instituciones que deben proteger los derechos de las personas migrantes durante una crisis también puede verse sesgado por prejuicios, afectando el acceso a ayuda humanitaria, protección y derechos. De acuerdo con el estudio de la OIM “Migrantes y sus vulnerabilidades a la trata de personas, la esclavitud moderna y el trabajo forzado”, los organismos encargados de hacer cumplir la ley o legisladores prejuiciosos contra las personas migrantes son menos propensos a protegerlos.

El temor de las personas migrantes en situación  irregular a ser deportadas, si solicitan ayuda o empleo durante una crisis agrega otra capa de complejidad. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo recuperados en el “Manual de Migración, Derechos Humanos y Gobernanza”, si bien a menudo se tolera la presencia de trabajadores migrantes en situación irregular en tiempos de bonanza económica, es probable que las presiones para expulsarlos del país aumenten durante las recesiones.

Para la prestación de asistencia humanitaria a las personas migrantes sin discriminación en los países de acogida las directrices de la Iniciativa para Migrantes en países en Crisis (MICIC por sus siglas en inglés) brinda algunas recomendaciones a los interlocutores de distintos sectores basadas en buenas prácticas asociadas al sector privado, a la sociedad civil y a la diáspora:

Para el sector privado

  • Localizar a los trabajadores migrantes;
  • Proveer transporte, alojamiento, atención de salud, protección y comunicación a migrantes y familiares;
  • Coordinar con los jefes de equipo de los trabajadores migrantes para cerciorase que los planes de emergencia y de contingencia se aplican de acuerdo a las necesidades de estos.

Para la sociedad civil

  • Asegurar la divulgación de información sobre la asistencia a los migrantes a través de organizaciones confesionales, líderes locales y otras entidades relacionadas con migrantes.
  • Facilitar la comunicación con interlocutores locales y humanitarios para identificar vacíos o brechas en la asistencia o cobertura;
  • Utilizar las competencias de las organizaciones de la sociedad civil para prestar asistencia según las necesidades específicas de grupos particulares de migrantes;
  • Establecer espacios seguros (para migrantes en general y en particular para migrantes en condición vulnerable) donde se pueda prestar asistencia de manera sensible y segura;
  • Contribuir a la búsqueda de familiares, la reunificación familiar y la identificación de las personas migrantes desaparecidas.

Para la diáspora

  • Recaudar fondos para la asistencia humanitaria;
  • Facilitar el acceso de los encargados de la respuesta para el registro y la evaluación de las necesidades (basada en la confianza creada con las personas migrantes);
  • Actuar en calidad de mediadores entre las comunidades de migrantes y las autoridades;
  • Brindar apoyo basado en sus capacidades particulares, como los servicios de traducción, mediación cultural y asistencia en especie.

Si bien existen lineamientos para la atención a personas migrantes sin discriminación durante una crisis como las que acabamos de referir, el trabajo contra el discurso de odio debe ser constante y transversal para disminuir este tipo de rechazo en los países de tránsito y destino, incluyendo la ética representación de las personas migrantes en los medios y las acciones personales que aboguen por la diversidad y contra la xenofobia.