Migración en el Caribe: una oportunidad para impulsar el desarrollo

Migración en el Caribe: una oportunidad para impulsar el desarrollo

 

Alrededor de 3,7 millones de venezolanos han abandonado sus hogares en los últimos años en medio de un complejo panorama político y económico, lo que ha generado el mayor número de refugiados y migrantes en la región durante la última década. Cerca de 2.7 millones venezolanos residen actualmente en América Latina y el Caribe.

Aunque la atención internacional se ha centrado en gran medida en los países fronterizos, las islas del Caribe están recibiendo un número significativo de migrantes y refugiados. Muchos llegan después de enfrentar rutas altamente peligrosas tanto por tierra como por mar. Esta dinámica migratoria aumenta el grado de vulnerabilidad a la explotación, la trata de personas y el abuso.

Dado que la salida sigue siendo alta, el Caribe tiene la oportunidad de beneficiarse significativamente de la integración de esta población de manera adecuada y regulada mediante la adopción de políticas en todos los niveles que promueven el acceso a servicios sociales, educación, mercados laborales e integración cultural.

“Los migrantes son miembros productivos de la sociedad, en general. Hay muchas historias de éxito de migrantes. Los migrantes contribuyen a la sociedad. Por lo tanto, intentaremos fortalecer la capacidad de las comunidades de acogida e integrar a los migrantes y apoyar al gobierno ", dijo Robert Natiello, Oficial de Coordinación Regional de la OIM para el Caribe.

Según la Superintendencia Nacional de Migraciones de Perú, el 90% de los migrantes venezolanos tienen estudios técnicos o profesionales, lo que contribuye positivamente a los sectores.

La integración de esta población puede aportar solidez económica, así como aumentar las contribuciones a los pagos de la seguridad social y otros servicios públicos al país anfitrión. Pueden reactivar las economías de varias maneras: aportando innovación, ideas e inversión, así como aportando nuevas y diversas habilidades y experiencia.

Socios y gobiernos anfitriones ya han emprendido varias iniciativas en el Caribe para mejorar la integración:

  1. Facilitar el acceso a los servicios médicos, incluidos los servicios especializados para apoyar los casos de violencia de género (VGG) y las víctimas de la trata, y brindar apoyo psicosocial y servicios de asesoramiento.
  2. Abogar por permisos de trabajo accesibles a los venezolanos para promover la autosuficiencia económica y reducir la explotación.
  3. Realizar consultas con las autoridades pertinentes sobre la inclusión de los venezolanos en los programas de medios de vida públicos existentes y permitir el acceso a los servicios públicos.
  4. Ofrecer espacios de aprendizaje a niños migrantes y refugiados de primaria y secundaria.
  5. Actividades de sensibilización sobre protección internacional de refugiados para trabajadores del sector público.

A medida que los eventos continúan desarrollándose, es clave recordar que los refugiados y los migrantes son titulares de derechos, y su integración económica y social representa un impulso potencial a nivel nacional y regional por igual. Si bien el cambio puede ser desalentador, la historia ha demostrado que las personas y los países pueden encontrar fuerza en la diversidad.


La extorsión que expulsa a las personas migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica

La extorsión que expulsa a las personas migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica
Categoria: Protección y Asistencia a Migrantes
Autor: Autor Invitado

En muchos casos de desplazamiento forzado se habla de la extorsión como uno de los principales detonantes, sin embargo esta acción se suma a un ciclo de violencia donde es difícil marcar la razón última de salida de una país: violencia sexual, asesinatos, etc.

Aunque su definición varía dependiendo de la legislación, la extorsión se entiende como las amenazas, intimidación y otros actos violentos para conseguir acciones o bienes de otra persona contra su voluntad, indicó la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe REDLAC en un boletín dedicado a explorar este tema y que servirá de insumo para este blog.

En el contexto de la migración, el secuestro y la extorsión pueden ir de la mano, pues los traficantes extorsionan a las personas migrantes exigiéndoles dinero bajo la amenaza de secuestrar a sus familiares. De igual manera ocurre en la vía contraria: los parientes de personas migrantes que ya se encuentran en otro país son extorsionadas por traficantes, reclamándoles dinero para no hacer daño al familiar que migró. Esto deriva muchas veces en motivo de persecución.

En Guatemala, Honduras y El Salvador, las graves condiciones de inseguridad ciudadana alimentadas por el narcotráfico y la corrupción han posicionado a la región como una de las más violentas del planeta según Amnistía Internacional. En este contexto, la extorsión exigiendo pagos a mercados y comercios pequeños se vuelve habitual en territorios controlados por pandillas, aunque dependiendo del país puede haber un alto porcentaje de extorsión a residencias, como en Guatemala, donde este rubro acapara el 55% de las denuncias por extorsión.

También existe un impacto diferenciado entre el tipo de extorsiones que perciben hombres, mujeres, niños y población LGBTIQ+. En ese sentido las extorsiones para el pago de dinero por parte de mujeres son muchas veces aunadas con la amenaza de violencia sexual, y los cuerpos de las mismas, así como de adolescentes y niñas, son utilizados como territorios de venganza y control, indica el mismo boletín de REDLAC. En el caso de los niños, el reclutamiento de estos para convertirles en cobradores de renta y otras funciones va en aumento.

Las personas migrantes se ven a menudo extorsionadas también por personas que no forman parte de grupos criminales, pero que aprovechan su situación de vulnerabilidad para obtener beneficios: extorsión para cruzar por terrenos privados en vez de por rutas con bandas delictivas, o transportistas que piden dinero para no entregarles a las autoridades sin son migrantes irregulares. Esta misma situación se ha reportado con empleadores que, al momento de llegar la fecha de pago, amenazan a los trabajadores migrantes con denunciarlos.

No existen actualmente números sobre la cantidad de personas desplazadas u obligadas a migrar debido a las extorsiones en el norte de Centroamérica, pues se enmarca en un clima generalizado de violencia; sin embargo, algunas organizaciones ubican este delito como una de las principales razones de expulsión de zonas o incluso del país.

 

Extorsión durante la pandemia

En el boletín de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe REDLAC sobre la extorsión como un detonante del desplazamiento interno y la migración forzada en le norte de Centroamérica y México se indicaron también algunos puntos relevantes sobre cómo operan las extorsiones en el contexto de la COVID-19:

  • En El Salvador, la COVID-19 ha afectado los ingresos de las pandillas, sin embargo no han perdido el control de los territorios donde se encuentran. Algunas pandillas han establecido controles para que personas de cada familia realicen las compras de comida; esto por temor a que algún miembro de la pandilla se enferme y no pueda acceder a atención médica.
  • En Honduras, la paralización de los sectores de transporte y comercio informal (víctimas comunes de las extorsiones) debido a la pandemia ha implicado una disminución en las extorsiones. Sin embargo se han reportado amenazas de cobros retroactivos una vez se retome el comercio; cobros casa por casa; “peajes” por parte de las pandillas en carreteras y estafas. Los repartidores de comida son víctimas frecuentes de extorsión al ingresar a las comunidades.
  • En Guatemala las extorsiones tampoco se han detenido, aunque al inicio de la pandemia algunas maras concedieron “indultos”. Sin embargo, organismos nacionales creen que habrá un aumento en otros delitos y que las extorsiones volverán con más fuerza cuando se levanten las medidas restrictivas.
  • Las restricciones de movilidad aumentan el riesgo de que las personas se queden atrapadas en contextos de violencia, dificultando la posibilidad de buscar apoyo en otros territorios y países. A pesar de esto, muchas personas buscan y seguirán buscando opciones de migración irregular, a pesar de los peligros de la pandemia, para alejarse de los contextos de alta violencia y bajos ingresos en los que viven.