Las víctimas LGBTIQ+ de la trata de personas

Las víctimas LGBTI de la trata de personas
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La trata de personas se manifiesta en varias formas y se abarca una multitud de víctimas. Sin embargo, la sexualidad y la identificación de género de dicha víctima es usualmente presumida como heterosexual y cisgénero. Debido a la naturaleza sensible de la identificación de la sexualidad/el género, datos concretos sobre las víctimas de trata que son LGBTI+ son limitados, pues las víctimas tienen miedo sobre las repercusiones de revelar su identidad. Es sabido, sin embargo, que las personas LGBTIQ+, como resultado de su identidad, son doblemente vulnerables a las situaciones de la trata de personas. Las personas trans y non binarias son particularmente vulnerables a la explotación: las oportunidades de empleo son escasas para aquellas personas identificandas fuera del rango binario tradicional de género y los traficantes activamente lo saben. Por esta razón, muchos traficantes buscan específicamente víctimas trans y non binarias, pues saben que tienen pocas alternativas.  

Es importante tener este contexto cuando se trabaja con víctimas de trata, especialmente cuando se habla de las opciones disponibles para las víctimas después de la victimización. Ya es difícil dar el primer paso, el de buscar asistencia, la cual pone a la víctima en una posición vulnerable, al relatar todos los abusos y violaciones de derechos humanos que ha sufrido. Este proceso es mucho más complicado cuando se ven involucradas sexualidades diversas/género, pues los profesionales de la salud puede que no se encuentren sensibilizados con las realidades que las victimas LGBTIQ+ enfrentan. Por ejemplo, examinemos un caso hipotético de una persona trans quien era una víctima de trata de personas. Los estereotipos culturales predominantes y el estigma esencialmente relacionan el hecho de que sea una víctima de trata con su identificación de género, llevando a la hipersexualización y la culpabilización de la víctima. La mayoría de las veces, el personal de atención y los profesionales carecen de la capacitación adecuada y sensibilización para abordar estas víctimas, poniendolas en una situación que las hace vulnerable al lenguaje y comportamiento transfóbico.

Tomando todos los obstáculos que se enfrentan las víctimas de la trata de personas actualmente, ofrecemos algunas recomendaciones al pensar de las situaciones de la trata de personas:

  • No hay ninguna “víctima típica” de trata de personas; las víctimas son variadas, vienen de distintos contextos y necesitan servicios especializados acorde a estos. Trabajemos para combatir este tipo de pensamiento al enfrentar situaciones de trata.  
  • Presumir que todas las víctimas son heterosexuales o cisgéneros invisibiliza aquellas víctimas que se identifican fuera del espectro tradicional de la sexualidad y el género; tomemos las medidas necesarias para combatir este tipo de comportamiento heteronormativo. Se puede empezar con los pensamientos cotidianos para luego profundizar en áreas más complejas.
  • El estigma alrededor de las víctimas de la trata de personas LGBTIQ+ solo se enfrentará significativamente si, en el nivel individual, la gente habla abiertamente sobre los temas LGBTI+ de una manera digna y respetuosa. Intentemos desafiar la homofobia y la transfobia que enfrentamos en la vida y sus interacciones diarias.
  • Trabajemos para incorporar un lenguaje más inclusivo al hablar de las víctimas de trata de personas; usando los pronombres como elle/elles en vez de los pronombres que tienen que ver con el género. Esto permite a las víctimas trans y non binarias sentirse más cómodas y que sus casos están siendo tomados en serio.
  • A las personas especialistas en trata y migración: Consideren incluir presentaciones sobre las víctimas de trata LGBTIQ+ en sus capacitaciones, pues los servicios para atender a estas víctimas se diferencian de aquellos que se identifican dentro del espectro tradicional de la sexualidad y el género.

El comportamiento y pensamiento heteronormativo no van a desaparecer inmediatamente. Es un proceso largo y arduo y definitivamente no es lineal en progreso; sin embargo, si trabajamos para combatir estos comportamientos diariamente, habrá un cambio significativo en cómo vemos mundo y en como vemos a las víctimas de la trata de personas.

 


¿Cómo integrar una perspectiva de género en las políticas de migración?

Categoria: Gobernanza Migratoria
Autor: Jacinta Astles

En cada etapa del proceso migratorio de una persona, ya sea en el origen, tránsito, destino o retorno, es probable que esta reciba un trato diferente dependiendo de su identidad de género. Comprender la migración desde una perspectiva de género ofrece a los Estados herramientas para poder garantizar y proteger los derechos de las personas migrantes de todas las identidades de género.

La integración de una perspectiva de género en las políticas asociadas a temas de migración es esencial, y estas se vinculan con la Agenda 2030 para el logro de varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que incluyen, por ejemplo:

Objetivo 8.8  Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios.

Objetivo 5.2: Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación.

A continuación, se mencionan algunos de los aportes importante en la región de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe en materia de cómo se incorpora la perspectiva de género en herramientas vinculadas a políticas migratorias:

a. Conferencia Regional sobre Migración (CRM o Proceso Puebla): Este foro regional de consulta tiene el enfoque de género como un eje transversal, sin embargo, ha posicionado la realidad de las mujeres migrante en su agenda para el análisis y debate desde 2017. Los Países Miembros de esta conferencia cuentan una herramienta técnica que proporcionan recomendaciones claras y viables para los países de origen, tránsito, destino y regreso. Este documento es conocido como:  Lineamientos para la Atención y Protección de Mujeres en Contexto de Migración, esta herramienta reconoce la necesidad de examinar cómo el género influye en las trayectorias migratorias para abordar las desigualdades. También explica cómo las políticas pueden adoptar una gama de perspectivas, como los derechos humanos, los enfoques intergeneracionales y de interseccionalidad, entre otros.

b. Foro de Presidentes y Presidentas de Poderes Legislativos de Centroamérica y la Cuenca del Caribe (FOPREL): El impulso que está cobrando la feminización de la migración en la región, se refleja por ejemplo, en la aprobación reciente por parte del de la «Ley Marco Regional en materia de migraciones, con enfoque de Derechos Humanos», que contempla una referencia especial a mujeres, adolescentes y niñas migrantes. El documento se conoce como: Ley Marco Regional sobre Asuntos Migratorios con Enfoque en Derechos Humanos, publicado en agosto de 2019, proporciona pautas para promover una migración segura, ordenada y regular para las poblaciones que son particularmente vulnerables en América Central, el Caribe y México. Según esta ley Marco Regional, los gobiernos pueden abordar las necesidades de las mujeres, niñas y adolescentes migrantes a través de:

  • Protecciones legales y derechos

Esto incluye los mismos derechos que los nacionales, incluido el derecho a los servicios sociales y la educación.

  • Servicios públicos

Los servicios especializados son esenciales para garantizar el bienestar de las poblaciones migrantes, como la atención médica, la asistencia jurídica y los servicios psicológicos. La capacitación para las agencias de primera línea también ayuda a prevenir la revictimización y garantizar un apoyo adecuado para las víctimas de la violencia.

  • Gestión integral de la migración

Esto implica el desarrollo e implementación de estándares, planes, programas, estrategias e instrumentos de gestión que se adapten a las necesidades de diferentes grupos, incluidas las mujeres indígenas, las personas migrantes con discapacidades, las víctimas de la violencia de género, entre otros. Un enfoque coordinado entre las agencias gubernamentales y las autoridades puede garantizar la prevención, investigación y erradicación efectivas de formas específicas de discriminación y violencia dirigidas a mujeres, niñas y adolescentes.

  • Investigación y recopilación de datos

Asegurar la recopilación de datos desglosados ​​por sexo, edad, etnia y otras características, así como estadísticas sobre género y migración que incluyen riesgos e impactos diferenciados permite respuestas políticas más efectivas. La investigación también debería examinar los impactos positivos de la migración en el desarrollo, incluida la contribución de las mujeres a las economías de sus países de origen y destino.

  • Campañas de comunicación

La información clara y confiable sobre los derechos humanos y los servicios para las mujeres migrantes es crucial para proporcionarles espacio para ejercer sus derechos.

“Mujer Migrante”, una iniciativa implementada en México, arroja luz sobre cómo las plataformas digitales pueden usarse para difundir información confiable a las mujeres migrantes. Este programa implicó la creación de una plataforma multimedia con información clave sobre temas tales como: procedimientos, servicios, programas de apoyo, salud, riesgos al migrar, consejos para adaptarse a un nuevo país, testimonios de trabajadores y manuales de atención a personas migrantes, entre muchos otros recursos. También incluyó una aplicación móvil a través de la cual las mujeres migrantes pueden enviar preguntas y ser dirigidas a la institución adecuada. Esto destaca cómo la utilidad de las tecnologías digitales, en combinación con un enfoque de integración de género, puede aprovecharse para aumentar la disponibilidad de información para las poblaciones migrantes.

La suposición de que todas las personas migrantes tienen la misma experiencia independientemente de su género ha hecho invisibles a las mujeres, las niñas y otras personas con diversas identidades de género desde una perspectiva política. Es importante reconocer que las mujeres migrantes pueden enfrentar una doble discriminación, como resultado de su género y su estatus migratorio. Esto puede verse exacerbado por otras formas de discriminación, como por motivos de raza, etnia, religión, orientación sexual, discapacidad, entre otras. Las políticas de migración deben reconocer la agencia de las mujeres y tratar de alterar las estructuras de poder existentes, reduciendo así las desigualdades y haciendo una mayor variedad de oportunidades disponibles para las mujeres. Al comprender sus realidades y adaptar las respuestas en consecuencia, los Estados pueden promover, proteger y garantizar los derechos de todas las personas migrantes en la región.