Las tres mega tendencias del siglo XXI

 

*Esta entrada fue originalmente publicada por ONU-Habitat México

Por William Lacy Swing, Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Deseo compartir con ustedes las tres mega tendencias del siglo XXI. La primera, y no estarán sorprendidos como representante que soy de esta organización (OIM), es la migración. 

 

Mega tendencia 1: La migración

La migración es un fenómeno global. Vivimos en un mundo en movimiento. Hay más personas en movimiento hoy en día, que nunca antes en la historia.

258 millones de personas cruzan las fronteras y alrededor de 750 millones de personas son migrantes internos. Una de cada siete personas en el mundo, es decir, mil millones de los siete mil millones habitantes del mundo, son migrantes. La mayoría de ellos se mueven de una forma natural y segura.

Sólo China tiene más migrantes internos que el resto de los otros países que tienen migración internacional.

Esto movimientos migratorios han sido impulsados por diversas fuerzas que hacen de la migración una mega tendencia para el resto del siglo.

Sin embargo, hoy contamos el número más grande de migrantes forzados desde la Segunda Guerra Mundial, cerca de 66 millones: 23 millones de refugiados y 43 millones de personas desplazadas, que son forzadas a desplazarse por diferentes razones.

El problema es bastante obvio. Al menos tenemos diez conflictos armados desde el oeste de África hasta el Himalaya, conflictos que no muestran ninguna esperanza de solución cercana.

Tenemos divergencias demográficas entre el norte y el sur global.

La edad promedio en el mundo es de 14 años de edad. El rango medio en Europa es de 47. Queda claro que el desempleo entre los jovenes será un cambio en la vida de todos los países.

También tenemos desastres, degeneración del ambiente, demanda de fuentes de trabajo y divergencia socioeconómica entre el norte global y sur global.

Entonces, nuestra tesis es que la migración es:

Inevitable, debido a la demografía y otras realidades,
Necesaria, cuando existen puestos de trabajo disponibles que requieren habilidades específicas en aquellos países que deseen impulsar sus economías; y 
Deseable, si se gestiona adecuadamente a través de políticas sensatas, humanas y responsables.

La migración es una mega tendencia de nuestro siglo.

Me complace decir que la Nueva Agenda Urbana reconoce a la migración como una fuerza mayor para el bien mundial si se maneja adecuadamente. 

 

Mega tendencia 2: La urbanización

La migración es un asunto urbano. Y así abordaré el segundo punto que es la urbanización, el cual también es una tendencia de nuestro tiempo. Ustedes han visto las estadísticas una y otra vez, no las voy a repetir, excepto que agregaré que tres millones de personas se están desplazando hacia las ciudades cada semana.

No importa que se provenga de zonas rurales o regiones alejadas, la mayor parte de los migrantes terminará en áreas urbanas. Lamentablemente, hoy lidiamos con campañas antinmigrantes y estereotipos que no son verdaderos.

El último reporte del McKinsey Global Institute muestra que el 3,5% de la población mundial son migrantes, pero ellos están globalmente produciendo 9% del Producto Interno Bruto, lo que es 4% más que lo que producirían si se quedaran en sus lugares de origen.

Queda claro que la migración trabaja favorablemente en la configuración de la urbanización que tenemos hoy en día. Los migrantes van a las ciudades porque es ahí donde están los trabajos, donde está la seguridad y donde están las mejores condiciones de vida.

 

Mega tendencia 3: La diversidad

Y mi tercer punto es la diversidad.

Dados los conductores que promueven la migración, creo que todas nuestras sociedades se convertirán inevitablemente en más multiculturales, más multiétnicas, más multilingües y más multireligiosas.

Así que tenemos que empezar a prepararnos para ello. Desafortunadamente, hay muy poco valor político y muy poco liderazgo político para el correcto manejo de la diversidad.

La integración es crítica en el éxito de la migración y en el éxito de la urbanización.

Mi conclusión es muy simple: la migración, la urbanización y la diversidad no son problemas para ser resueltos, sino realidades humanas que necesitamos aprender a gestionar.

 


¿Qué hace que los migrantes sean vulnerables a la violencia basada en género?

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Autor: Jacinta Astles

Un número cada vez mayor de mujeres está migrando de manera independiente de Centroamérica y el Caribe. Las mujeres representan el 58.9 por ciento de las personas migrantes de los países del Caribe y el 50.3 por ciento de Centroamérica. Migrar al extranjero ofrece una variedad de oportunidades y desafíos potenciales, que se ven impactados por el género de una persona de formas complejas y multifacéticas.

El género y la migración son factores de intersección que se afectan mutuamente. La migración puede tener efectos positivos y negativos en las personas migrantes dependiendo de sus características y condiciones individuales. Del mismo modo, el género de un individuo influye en su experiencia de migración, incluyendo los riesgos y vulnerabilidades involucrados en su viaje.

La migración tiene el potencial de crear consecuencias positivas y contribuir al empoderamiento de las mujeres. Puede ofrecer oportunidades para obtener mayores ingresos y propiedad de activos, mejorar la autoestima, y fomentar el poder de decisión y nueva autonomía. Por otro lado, la intersección del género y la migración puede producir resultados negativos, como múltiples formas de discriminación, explotación y estigmatización. La migración también puede ofrecer a mujeres y niñas la oportunidad de escapar de situaciones de violencia basada en género (VBG) en sus países de origen.

La violencia basada en género es un término que cubre cualquier acto dañino que se perpetra contra la voluntad de una persona y que se basa en diferencias socialmente atribuidas a hombres y mujeres (es decir, de género). Puede ser físico, sexual, emocional, verbal, financiero y / o psicológico. Puede ocurrir en público o en privado y las personas de todos los géneros pueden ser víctimas. Afecta desproporcionadamente a las mujeres, las niñas y las personas con identidad de género diversa u orientación sexual diversa (LGBTI) debido a las desigualdades de género subyacentes. En todo el mundo, se estima que una de cada tres mujeres sufrirá abuso físico o sexual en su vida.

La VBG puede ser un factor que impulsa la migración desde los países de origen. Según un informe de Support Kind (2018), la violencia de género perpetrada por miembros de la familia, pandillas y narcotraficantes obliga a muchas mujeres, niñas y personas LGBTI a abandonar El Salvador, Guatemala y Honduras. La violencia de género, en particular la violencia sexual, se utiliza para mantener el control sobre los territorios y las poblaciones, ya que los miembros de las pandillas castigan a las mujeres, las niñas y sus familias por no cumplir con sus demandas. Un promedio de menos del 10 por ciento de los casos de violencia de género en la región resulta en condenas. Como no pueden obtener protección en sus países, muchas mujeres, niñas y personas LGBTI migran en busca de condiciones de vida más seguras.

La migración no causa VBG. Sin embargo, durante su viaje, algunas personas migrantes enfrentan situaciones en las que son más vulnerables a la violencia. Numerosos factores influyen en los riesgos y vulnerabilidades de una persona a lo largo de su viaje de migración. Junto con el género, un factor clave es si la ruta de migración es segura y regular.

Las rutas de migración inseguras o irregulares aumentan los riesgos de violencia basada en género, incluida la trata de personas. Las mujeres migrantes, las niñas y las personas LGBTI son seleccionadas como blanco de manera desproporcionada  por tratantes de personas. Según el Informe sobre la trata de personas de 2019, los tratantes en el Caribe se dirigen a las mujeres migrantes particularmente de Jamaica, Guyana y la República Dominicana. En Costa Rica, las personas LGBTI, particularmente las personas transgénero, son vulnerables a tratantes para explotación sexual. Mujeres y niñas de Nicaragua, República Dominicana y otros países latinoamericanos han sido identificadas en Costa Rica como víctimas de la trata sexual y la servidumbre doméstica.

En su destino y para aquellos que regresan a sus países de origen, otros factores influyen en su vulnerabilidad a la violencia de género, incluyendo la inseguridad financiera, el conocimiento de sus derechos legales y las habilidades de idiomas.

Las normas de género y las relaciones desiguales de poder son las causas fundamentales de la VBG contra las mujeres y las niñas, así como contra los hombres y los niños y las personas de diversas identidades de género. Los perpetradores buscan explotar las desigualdades para ejercer poder, coaccionar y engañar a sus víctimas. Reconocer estas causas es fundamental para desarrollar intervenciones efectivas.

Una de las estrategias presentadas por el Pacto Mundial sobre Migración (PMM) aborda tanto las desigualdades de género como la violencia de género a través de leyes laborales nacionales, políticas de empleo y programas. Este enfoque reconoce la independencia, el liderazgo de las mujeres y busca reducir su vulnerabilidad al aumentar su acceso a los mercados laborales.

Según el PMM, los países deben garantizar que se respeten los derechos humanos de las mujeres, los hombres, las niñas y los niños en todas las etapas de la migración, que se comprendan y satisfagan adecuadamente sus necesidades específicas, y que se los empodere como agentes de cambio.

Estas iniciativas deberían complementarse con medidas para apoyar a las víctimas y garantizar el enjuiciamiento efectivo de los delitos.

Una gobernanza de la migración basada en los derechos humanos y sensible al género es crucial para reducir la violencia basada en género. Hay que asegurar que la vida de todas las personas migrantes estén protegidas y que tengan acceso a la justicia para reducir sus vulnerabilidades y cambiar la cultura de impunidad en la que los perpetradores creen que no enfrentarán castigo.

La violencia basada en género puede causar consecuencias para la salud física y mental a corto, mediano y largo plazo para los sobrevivientes. Es importante comprender cómo el género se interseca con la migración y abordar las causas profundas de la VBG a través de un enfoque sensible al género y basado en los derechos humanos para crear una mayor igualdad y dignidad humana en toda la región.