Las caravanas migrantes explicadas

Las caravanas migrantes explicadas

 

¿Qué son las caravanas migrantes?

El término "caravanas migrantes" surgió como una forma de describir a los grandes grupos de personas que se mueven por tierra a través de las fronteras internacionales. Las caravanas de migrantes del norte de Centroamérica han aumentado en número y frecuencia desde 2018.

La primera de las grandes caravanas de migrantes de los últimos años partió de Honduras en octubre de 2018. Durante el viaje hacia la frontera entre Estados Unidos y México, miles de personas migrantes sobre todo de El Salvador y Guatemala se unieron al grupo. En buena medida, las caravanas fueron organizadas y coordinadas a través de las redes sociales. Los miembros de la caravana estaban motivados para moverse por una variedad de factores, incluyendo la violencia y la pobreza en sus países de origen, y buscar mejores oportunidades.

También se han establecido vínculos entre el aumento de las caravanas de migrantes y los efectos del cambio climático en la región. Muchas personas que formaban parte de las caravanas se dedicaban con anterioridad a actividades como la agricultura, la silvicultura, la cría de ganado y la pesca y, por lo tanto, eran más vulnerables a la inseguridad alimentaria y económica como resultado de las sequías asociadas con el aumento de las temperaturas mundiales.

¿Cuántas personas hay en las caravanas?

Las estimaciones del número de las personas migrantes que componen cada caravana varían ampliamente. No se sabe exactamente cuántas caravanas han partido desde octubre de 2018. En enero de 2020, la primera caravana de migrantes del año partió de Honduras. Las autoridades guatemaltecas informaron que fueron aproximadamente 4.000 las personas migrantes que ingresaron por el cruce fronterizo de Agua Caliente como parte de este grupo.

¿Por qué eligen migrar en caravana?

Muchos eligen migrar como parte de las caravanas porque consideran que migrar bajo esta modalidad facilita el proceso, pues al migrar en grupos pueden estar más protegidos contra los delitos, recibir más asistencia de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y pagar menores costos (particularmente para aquellos que migran de manera irregular, la necesidad de pagar para a personas contrabandistas o coyotes se reduce).

¿Cuáles son los peligros de este tipo de migración?

Las rutas emprendidas por las caravanas de migración conllevan riesgos específicos. Muchos de estos riesgos también son enfrentados por quienes migran irregularmente en esta región. Un número significativo de personas ha muerto mientras viajaban por Centroamérica. Testimonios de las personas migrantes han descrito secuestros, desapariciones, agresiones físicas y sexuales, tráfico y ejecución. También preocupa que los grupos criminales internacionales se beneficien de este flujo migratorio a través de las redes de tráfico, a través de las cuales las personas migrantes a menudo son víctimas de secuestros masivos y extorsiones.

¿Cómo han cambiado las políticas de migración en la región?

En respuesta a las caravanas de las personas migrantes en 2018 y como resultado del debate público generalizado, el Gobierno de los Estados Unidos desplegó a unos 7,000 oficiales militares en su frontera con México. A principios de 2019, miles de personas migrantes fueron detenidas en la frontera de los Estados Unidos, otros recibieron visas humanitarias mexicanas, mientras que otros fueron deportados o decidieron regresar a sus países de origen.

Desde abril de 2019, el gobierno mexicano ha cambiado su política para evitar el tránsito de migrantes a través del país. Cuando la caravana de migrantes de enero de 2020 salió de Honduras y llegó a la frontera entre Guatemala y México, el gobierno mexicano denegó su solicitud de permiso para transitar por México hacia la frontera de los Estados Unidos. Aproximadamente 140 personas migrantes optaron por regresar a sus comunidades de origen a través del Programa de retorno voluntario asistido de la OIM y 2,000 regresaron a Honduras a través de las autoridades guatemaltecas y mexicanas.

Independientemente de los medios y el estado (regular o irregular) de la migración, un enfoque basado en los derechos humanos debe permanecer en el centro de la gobernanza migratoria. Es fundamental que los Estados protejan a todas las personas migrantes de la explotación, la violencia, el abuso y la detención arbitraria, especialmente en situaciones de migración masiva. También obliga a los Estados a reconocer y abordar las particularidades de poblaciones vulnerables específicas, como los niños y las niñas no acompañados.

 


Migración y discapacidad en el 2020

Migración y discapacidad en el 2020
Categoria: Protección y Asistencia a Migrantes
Autor: Laura Manzi

Si bien calcular el número de las personas con discapacidad en el mundo es una tarea complicada, pues no existen registros oficiales, y también porque en ese proceso se involucran otros desafíos como tener que distinguir entre discapacidad física, mental, intelectual o sensorial, según las estimaciones de la OMS el 15% de la población mundial vive con discapacidad. Sin embargo, en los discursos relacionados con la discapacidad mencionar los números no es tan funcional, pues hay que remarcar, primero, que muchas personas pueden también no reconocer o no consideran su condición como una discapacidad, y segundo, que cada persona vive su discapacidad de manera diferente.
 
Esto se debe no solo a los otros elementos que componen su identidad, como el género, edad, identidad sexual, etnia, nacionalidad, que también definen la manera en la cual la discapacidad se manifiesta y que atenuan o agravan sus consecuencias, sino también a los factores que caracterizan su posición social, como su situación económica, nivel educativo y estatus migratorio (regular o irregular), entre otros. Estos últimos pueden afectar y limitar las capacidades y oportunidades de la persona con discapacidad. En ese sentido, la gravedad de la discapacidad es en parte relativa a las condiciones de vida y al ambiente en el cual la persona vive. Las personas migrantes que viven con discapacidad enfrentan numerosos obstáculos y sufren una vulnerabilidad mayor, pues a menudo carecen de oportunidades y atención adecuada a sus necesidades y encuentran mayores dificultades a la hora de acceder a servicios de salud y de seguridad social. 

¿Puede el proceso migratorio ser la causa de la discapacidad? 

Debido a la carencia de estudios enfocados en el tema de discapacidad, la literatura acerca de las condiciones de vida de las personas migrantes que viven con una condición de este tipo es escasa. Sin embargo, algunos estudios hacen referencia a cómo el proceso migratorio en sí también puede ser el causante de la discapacidad.

Según un informe de COAMEX, que se basa específicamente en la ruta migratoria de México hacia Estados Unidos, durante el tránsito, las personas migrantes tienen que lidiar con situaciones difíciles y riesgosas que pueden provocar el riesgo de adquirir condiciones de discapacidad, sobre todo física o psicosocial, como son:

  • Subir o descender del tren en movimientos (a menudo para huir, evitar la detención, o trasladarse más rápidamente por algunos tramos), lo que pueden causar mutilaciones.
  • Sufrir accidentes o choques de los vehículos en los cuales se encuentran grupos de migrantes en condiciones inseguras o ser víctima de actos violentos que dejan contusiones físicas.
  • A raíz de una experiencia que puede ser estresante y traumática, en algunas personas migrantes se genera ansiedad, trastornos de pánico y estrés postraumático, lo que a su vez puede provocar el desarrollo de discapacidades psicosociales.  

A través de un comunicado, las Naciones Unidas también enfatizaron la vulnerabilidad de las personas migrantes frente al riesgo de discapacidad. Por ejemplo, los trabajadores y las trabajadoras migrantes que cuentan con menores niveles educativos o que sufren de exclusión laboral en muchos sectores tienen que ocuparse a menudo de trabajos manuales peligrosos, los cuales exponen las personas a alto riesgo de accidentes y por consiguiente a condiciones de discapacidad física. 

¿Qué significa ser migrante y vivir con discapacidad en época de pandemia? 

Reiterando los datos e informaciones divulgadas por la Organización Mundial de la Salud, la OIM indica que los riesgos que sufren las personas con discapacidad (por supuesto, dependiendo de su discapacidad) son debidos a: 

  • Las dificultades para respetar algunas medidas de higiene preventiva y de protección, como lavarse frecuentemente las manos (en particular, en los casos en que los lavabos son físicamente inaccesibles o una persona tiene dificultades físicas para frotarse adecuadamente las manos);  o ponerse mascarillas. 
  • Los obstáculos para acceder a información o mantener el distanciamiento social y el aislamiento, pues las personas con discapacidad pueden necesitar de apoyo diario por parte del personal sanitario o de familiares y conocidos.  
  • Las personas con discapacidad también pueden sufrir de infecciones por COVID-19 más graves, por causa de afecciones preexistentes, imposibilidad o dificultad para acceder a servicios de atención de la salud, y finalmente interrupciones abruptas en los sistemas de apoyo de los cuales suelen beneficiarse.

Las personas migrantes con discapacidad presentan mayores vulnerabilidades frente a la COVID-19, pues estas situaciones pueden resultar aún más perjudiciales al coexistir con otras condiciones desfavorables, como falta de protección social, bajos niveles económicos, discriminación y exclusión social. 

Desde el exterior, es fácil poder identificar las discapacidades física y hacer un esfuerzo de comprensión de los retos que enfrenta la persona. Menos visibles son, sin embargo, otros tipos de retos con los cuales estas personas conviven, como la exclusión social y laboral, el estigma,la discriminación o los obstáculos que encuentran a la hora de acceder a la educación. Estos obstáculos son doblemente nocivos para las personas migrantes que viven con discapacidad.  

Por esta razón, es necesario estimular una conversación más amplia y activa acerca del tema, sobre todo ante una literatura aún carente sobre discapacidad, invitando a las instituciones, agencias y organizaciones a realizar más estudios que visibilicen el asunto y a liderar iniciativas, para que el marco legislativo que protege las personas con discapacidad pueda ser fortalecido, para que se discuta y se aporten soluciones y sobre todo para que el acceso a la salud sea garantizado a las  personas migrantes en situación de discapacidad.       

La inclusión social, económica y política de las personas en situación de discapacidad, si bien no figure directamente como Objetivo de Desarrollo Sostenible, es transversal a muchas de las metas de la Agenda 2030 y a su determinación a ‘no dejar a nadie atrás'. Desde la salud (ODS 3) hasta la educación de calidad (ODS 4), el trabajo decente (ODS 8) y la reducción de las desigualdad (ODS 10) entre otros: la Agenda 2030 sanciona nuestros compromisos para lograr el empoderamiento y la plena inclusión de personas -incluidas las personas migrantes- en situación de discapacidad.