Fortaleza en la diversidad: cómo la inclusión contribuye a la reducción del riesgo de desastres

Fortaleza en la diversidad: cómo la inclusión contribuye a la reducción del riesgo de desastres

Los desastres debidos a peligros naturales tienen un alto costo para el bienestar y la seguridad de las personas, comunidades y países. Estos desastres tienden a verse exacerbados por el cambio climático y están aumentando en frecuencia e intensidad, lo que impide significativamente el progreso hacia el desarrollo sostenible, especialmente para los países más expuestos.

Es fundamental anticipar, planificar y reducir el riesgo de desastres para proteger de manera más efectiva a las personas, comunidades y países, sus medios de vida, salud, patrimonio cultural, activos socioeconómicos y ecosistemas, y así fortalecer su resiliencia.

Según un estudio reciente de la OIM sobre movilidad humana y la agenda climática en las Américas, los países de la región han avanzado en la integración de la movilidad humana en las políticas y planes nacionales y regionales para la reducción del riesgo de desastres, así como en otras áreas relacionadas, como cambio climático, planificación del desarrollo, política agrícola y vivienda.

Sin embargo, en muchos casos, las poblaciones más vulnerables son excluidas de contribuir a las políticas y planes de gestión del riesgo de desastres, sufriendo así de manera más desproporcionada cuando éstos ocurren.

El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, que establece una serie de principios rectores para los Estados y otras partes interesadas en la reducción del riesgo de desastres, subraya la importancia de la gestión inclusiva en la reducción del riesgo de desastres: "Tiene que haber un enfoque preventivo del riesgo de desastres más amplio y más centrado en las personas. Las prácticas de reducción del riesgo de desastres deben contemplar amenazas múltiples y ser multisectoriales, inclusivas y accesibles para que sean eficientes y eficaces.”

Si bien los gobiernos tienen un papel principal y reglamentario que desempeñar, deben involucrarse con diferentes grupos, incluidos mujeres, niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad, personas migrantes, pueblos indígenas y otras comunidades a la hora de diseñar e implementar políticas, planes y estándares.

El marco señala las siguientes oportunidades:

  • Las personas migrantes contribuyen a la resiliencia de las comunidades y sociedades y sus conocimientos, aptitudes y capacidades pueden ser de utilidad en el diseño y la aplicación de las medidas de reducción del riesgo de desastres;
  • Las personas con discapacidad y sus organizaciones son fundamentales para evaluar el riesgo de desastres y para diseñar y poner en práctica planes adaptados a requisitos específicos, teniendo en consideración, entre otras cosas, los principios del diseño universal;
  • Los niños, niñas y adolescentes son agentes de cambio y se les debe facilitar el espacio y las modalidades para contribuir a la reducción del riesgo de desastres
  • La participación de las mujeres es fundamental para gestionar eficazmente el riesgo de desastres, así como para diseñar, dotar de recursos y poner en práctica políticas, planes y programas de reducción del riesgo de desastres con perspectiva de género; es necesario que se adopten medidas de creación de capacidad con el fin de empoderar a las mujeres para la preparación ante los desastres y de desarrollar su capacidad para asegurar medidos alternativos de vida en situaciones posteriores a los desastres;
  • Los pueblos indígenas, por su experiencia y sus conocimientos tradicionales, proporcionan una contribución importante al desarrollo y ejecución de planes y mecanismos, incluidos los de alerta temprana;
  • Las personas de edad tienen años de conocimientos, aptitudes y sabiduría, que son bienes inestimables para reducir el riesgo de desastres, y deben ser incluidas en el diseño de las políticas, planes y mecanismos, incluidos los de alerta temprana;

La inclusión de personas migrantes y otras comunidades también puede contribuir al fortalecimiento de las capacidades locales, avanzar una agenda integrada, fortalecer las redes locales y expandir la base de gobernanza de la migración y el cambio climático.

Para convertir estas palabras en acciones, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR por sus siglas en inglés) desarrolló una guía para implementar el Marco de Sendai, ofreciendo orientación práctica para ayudar a las autoridades gubernamentales a integrar el desplazamiento por desastres y otras formas relacionadas de movilidad humana en las estrategias de reducción de riesgo de desastres a nivel local y regional.

De manera similar, la Iniciativa Migrantes en Países en Crisis (MICIC por sus siglas en inglés) desarrolló una serie de Principios, Directrices y Prácticas para fortalecer la acción local, nacional, regional e internacional para proteger mejor a los migrantes en países que experimentan conflictos o desastres naturales. Las Directrices brindan recomendaciones sobre cómo la migración puede contribuir a la resiliencia, la recuperación y el bienestar de las comunidades y sociedades afectadas. Estos incluyen prácticas para la implementación, como el aprendizaje de migrante a migrante, planes de contingencia regionales y transfronterizos y sistemas de alerta de crisis.

Si bien los sectores público y privado, las organizaciones de la sociedad civil, la academia y las instituciones científicas y de investigación, las comunidades y las empresas pueden trabajar más estrechamente para crear oportunidades de colaboración, los derechos de los grupos vulnerables siempre deben contemplarse como parte de estrategias integrales para la gestión del riesgo de desastres y adaptación al cambio climático.


¿Cómo utilizar la comunicación para facilitar una migración segura, ordenada y regular?

¿Cómo utilizar la comunicación para facilitar una migración segura, ordenada y regular?
Categoria: Comunicación & Migración
Autor: Autor Invitado

La migración en condición irregular genera mayores riesgos, como la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y diferentes situaciones de violencia y vulnerabilidades. Por el contrario, la migración regular promueve la protección de los derechos humanos y facilita el desarrollo económico y social de las personas migrantes, sus familias, y los Estados, tanto de origen como de destino. El acceso a la información se vuelve un componente clave para promover una migración regular, ordenada y segura.

Las campañas son una herramienta para divulgar información o mensajes, sin embargo, las campañas de comunicación institucional suelen ser unidireccionales y sin impactos a largo plazo. La Comunicación para el Desarrollo (C4D) se propone como una metodología innovadora para lograr cambios sostenibles que incidan en el desarrollo de las comunidades y los estados, por medio de decisiones basadas en evidencia y de procesos participativos.

C4D tiene como objetivo propiciar cambios de comportamiento, lo cual va más allá de proporcionar información, para inspirar a las personas a cambiar la forma en que actúan. C4D se basa en mantener al público objetivo como base de la solución, esto permite una comprensión más profunda del problema y los factores relacionados que pueden aprovecharse para motivar el cambio

Basado en la experiencia de IOMX contra la trata de personas ahora replicada en las Américas, te recomendamos 6 pasos para implementar una campaña de Comunicación para el Desarrollo en tus iniciativas relacionadas a prevención, sensibilización e información:

  • Paso 1: Conoce tu audiencia:

El punto de partida de una campaña de C4D no deberían ser los intereses de una organización, sino las necesidades del público meta. Para propiciar un cambio es necesario entender los conocimientos, actitudes y prácticas de la población, así como sus hábitos, necesidades, preocupaciones y motivaciones.

Ten en cuenta que existen una audiencia primaria (la principal que se espera cambie de actitud o comportamiento), secundaria (quienes pueden afectar la actitud o comportamiento de la audiencia primaria) y terciaria (quienes de manera más amplia pueden moldear las actitudes y valores de una comunidad).

Pongamos por ejemplo el caso de mujeres de una comunidad de origen de trabajadoras domésticas que migran de manera irregular. La campaña que pretenda prevenir esta situación debe considerar como audiencia primaria a las trabajadoras que potencialmente deseen migrar, como audiencia secundaria a sus familiares y amigos, y de terciaria a los líderes locales y gobierno o bien, las comunidades de destino que necesitan hacer conciencia sobre su rol en esta problemática. Esto hará posible la ejecución de acciones puntuales y personalizadas para cada público.

  • Paso 2: Define la mejor manera para acercarte a tu audiencia:

Identifica los canales y estrategias que mejor puedan apelar a tu audiencia. Uno de los primeros pasos para lograr este punto es crear objetivos ‘SMART’ (por sus siglas en inglés), es decir objetivos que sean 1) específicos; 2) medibles; 3) alcanzables; 4) relevantes; y 5) en tiempo definido.

Volviendo al ejemplo de las potenciales mujeres trabajadoras migrantes, si el presupuesto para la difusión es limitado, se pueden considerar el uso de canales de radio y televisión comunitarios, actividades locales de información cara a cara y redes de organizaciones.

  • Paso 3: Revisa y ajusta la estrategia:

En esta etapa se desarrollan los mensajes y productos que se difundirán más adelante. Pero atención: siempre es necesario validarlos antes de lanzarlos, de esta manera es posible asegurar que los mensajes son bien entendidos y aceptados por el público meta. Es importante que los mensajes siempre sean claros, directos, positivos y contengan “llamados de acción”.

Si se trata de las potenciales mujeres trabajadoras migrantes, confirma con ellas si se utiliza el lenguaje correcto, si el mensaje es claro o si existentes elementos ofensivos o ajenos a su contexto.

  • Paso 4: Implementa la campaña:

Una vez que los mensajes hayan sido validados con tu público meta, es hora de poner en marcha la campaña. Procura mantener involucrados a todos los actores que aportaron en el proceso, desde donantes hasta líderes comunitarios y gobierno, para poder establecer lazos de confianza y transparencia.

Es necesario que puedas registrar las actividades de implementación de la campaña, pues serán de utilidad para el siguiente punto.

  • Paso 5: Monitorea y evalúa el nivel de éxito:

Como en todo proyecto que pretenda ser sostenible y exitoso en el tiempo, la Comunicación para el Desarrollo requiere de un espacio de monitoreo y evaluación para identificar posibles correcciones en la estrategia que la hagan lograr mejor su objetivo, dentro de los parámetros de tiempo y recursos establecidos previamente.

Si tu organización requiere de la implementación de una campaña de Comunicación para el Desarrollo, le invitamos a comunicarse con jgallo@iom.int y tchacon@iom.int. Conozca más sobre los servicios de comunicación ofrecidos por la oficina regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe aquí.