Escondidos en las cenizas: trabajadores agrícolas migrantes son invisibles durante los incendios forestales de California

Los trabajadores agrícolas migrantes en Santa Maria, California, necesitan usar máscaras en el trabajo para protegerse del humo de los incendios. Crédito de la foto: Yahir Mena, Proyecto de Organización MICOP-Mixteco-Indígena, Condado de Oxnard-Ventura.

 

Esta entrada fue originalmente publicada en inglés aquí.

Los trabajadores agrícolas migrantes en California contribuyen a un sistema agrícola económicamente rentable. Sin embargo, se encuentran entre las comunidades más vulnerables. La mayoría de los trabajadores agrícolas migrantes son parte de los trabajadores pobres con acceso limitado o sin acceso a servicios de salud. El sentimiento antiinmigrante asociado con el racismo hace que la vida de los inmigrantes en ese Estado, aún en el mejor de los casos, resulte difícil. Las vulnerabilidades de los migrantes aumentan durante los desastres y su riesgo de sufrir consecuencias negativas es desproporcionadamente más alto.

Cuando estallaron los incendios forestales en todo el estado de California, inmediatamente pensé en los trabajadores migrantes y sus familias y en cómo enfrentan la emergencia.

Mi experiencia durante los incendios forestales de 2007 me enseñó que las crisis de este tipo generalmente afectan a la comunidad migrante de forma desproporcionada, ya que tienden a no tener acceso a la información, recursos o el apoyo en tiempos de desastre.

Condado de Ventura en llamas. Los incendios forestales estallaron en todo el estado de California desde principios de octubre de 2017.

Casi que puedo predecir como los medios de comunicación cubrirán un desastre como los incendios forestales en California antes de tiempo. Primero, los reportajes se enfocarán en qué casas están ardiendo y cuánto valen, cuán resilientes son los evacuados y cuán cercana se ha convertido la comunidad frente a la adversidad. Las historias de interés humano reunidas en los refugios de evacuación locales serán seguidas por un gran interés en el destino de las mascotas y los caballos a raíz del desastre.

La cobertura del reciente incendio de Lilac que comenzó aquí, en San Diego California, no es una excepción. La abrupta evacuación y la desafortunada muerte de varios caballos de pura sangre de un rancho local recibió amplia cobertura de noticias a nivel nacional. Las noticias fueron devastadoras, pero encuentro que la manera en que los medios de comunicación en tiempos de desastre pasan por alto grupos humanos, como los migrantes,  muy desalentadora y frustrante.

La mayor parte de la información que tengo sobre los problemas que enfrentan los trabajadores agrícolas migrantes durante los incendios forestales en todo el Estado de California en los últimos tres meses se ha brindado a través de los canales de medios sociales de organizaciones comunitarias y activistas dentro de las comunidades locales. Estos informes son similares a los que escuché hace 10 años: los trabajadores agrícolas migrantes continúan trabajando en zonas de evacuación, a menudo sin acceso a máscaras, porque temen perder sueldos y empleos. Los inmigrantes únicamente reciben información de evacuación en inglés y no saben dónde está el refugio más cercano. Muchos migrantes eligen no evacuar por temor a ser deportados por los Servicios de Inmigración. La presencia policial cerca y dentro de los refugios también puede intimidar a los inmigrantes, que temen la cooperación policial con los servicios de inmigración. Después de que las llamas disminuyen, los migrantes a menudo pierden el trabajo, posiblemente su hogar y luchan para llegar a fin de mes. Ya colapsada financieramente, esta comunidad se encuentra aún más privada de sus derechos.

Santa María, California. A pesar del humo, los trabajadores agrícolas migrantes continúan con su trabajo en el campo. © Yahir Mena, Proyecto de Organización MICOP-Mixteco-Indígena, Condado de Oxnard-Ventura.

Durante los últimos 10 años, nuestra coalición, la Coalición de Trabajadores Agrícolas CARE (FWCC por sus siglas en inglés) ha estado trabajando para establecer un sistema por el cual podamos responder a los incendios forestales de manera más efectiva y podamos colaborar de manera productiva con los equipos de primera respuesta, la oficina local de servicios de emergencia y la Cruz Roja Americana. Cuando el incendio de Lilac en San Diego comenzó hace dos semanas, nuestros líderes de la coalición actuaron rápidamente, se organizaron y contactaron a nuestros contactos de la Cruz Roja Americana y la Oficina de Servicios de Emergencia. La coalición también trabajó para comunicarse con los líderes comunitarios de las redes de trabajadores agrícolas migrantes con los que hemos estado colaborando durante casi 15 años. Voluntarios de la coalición y otras redes de activistas inmediatamente se pusieron en acción, ayudando a evacuar a los inmigrantes sin vehículos, recogiendo máscaras para distribuir en los sitios de trabajo agrícola, y ofreciendo trabajo voluntario en el refugio local para ayudar con la interpretación español-inglés y vigilar los derechos civiles de los migrantes evacuados.

Las organizaciones comunitarias que trabajan con migrantes son los grupos que se involucran para asegurarse de que la comunidad reciba atención e información urgentemente necesaria durante un incendio forestal.

Mientras que el incendio aquí en el condado de San Diego ahora está completamente contenido, el incendio de Thomas continúa ardiendo al norte de Los Ángeles en los condados de Ventura y Santa Bárbara. El fuego ha quemado 272,000 acres. El Proyecto de Organización Mixteco-Indígena (MICOP) con sede en Oxnard, California, se ha movilizado para ayudar a las familias migrantes locales. La organización está entregando máscaras a los trabajadores agrícolas migrantes que continúan trabajando en medio del humo y el aire peligroso causado por el fuego. Los niños de las escuelas locales están actualmente en sus hogares, un desafío para las familias trabajadoras. La pérdida de trabajo significa que los migrantes tendrán dificultades financieras para cumplir con las obligaciones de alquiler y de alimentar a sus familias.

Tal como lo demostraron los incendios en California, es de vital importancia que los gobiernos locales, las agencias de socorro y los equipos de primera respuesta reconozcan que las organizaciones y activistas que trabajan con los migrantes en el día a día pueden ser aliados vitales en tiempos de desastre. Para asociarse con estos grupos, sin embargo, es importante comenzar antes de que ocurra un desastre para que las relaciones y los sistemas eficaces estén en su lugar.

Los incendios forestales de California han recordado una vez más que en la preparación de desastres y en la recuperación de las comunidades es de vital importancia involucrar a las organizaciones comunitarias ya que pueden ayudar mejor a los trabajadores agrícolas migratorios en tiempos de desastre.

En San Diego, nuestra coalición ha tenido éxito en garantizar que los migrantes estén en el radar de los primeros en responder y las agencias locales de emergencia y socorro.

Esta toma de conciencia solo viene con la creación de asociaciones colaborativas entre estas agencias y las organizaciones comunitarias que trabajan directamente con los migrantes diariamente. Es de importancia crítica para nuestro trabajo mantener un plan actualizado y mantener la relación con las agencias de preparación para desastres con las que nos hemos asociado. Es de suma importancia que estas agencias de desastres institucionalicen y formalicen sus asociaciones con las organizaciones comunitarias, o los intentos de cooperación durante los desastres perderán gran parte de su efectividad.

 

Sobre la autora:

Konane M. Martínez tiene 18 años de experiencia trabajando con comunidades de trabajadores agrícolas migrantes latinos. Sus áreas de especialización incluyen el acceso y uso de la atención médica para inmigrantes, la preparación para desastres, la competencia cultural en el cuidado de la salud y la migración transnacional. La Dra. Martínez fue la presidente fundadora de la Coalición de Trabajadores Agrícolas CARE (FWCC por sus siglas en inglés) y autora del primer plan de preparación para desastres para trabajadores agrícolas migrantes en los Estados Unidos. Es profesora asociada de antropología y presidenta del Departamento de Antropología de la Universidad Estatal de California en San Marcos.

Contacto: kmartine@csusm.edu

 


Volver a casa puede ser más difícil que irse: los desafíos psicosociales de ser una persona retornada

Categoria: Migración y Salud
Autor: Autor Invitado

Según la definición de la OIM, la reintegración es la reinclusión o reincorporación de una persona a un grupo o a un proceso, por ejemplo de un migrante en la sociedad de su país de origen. La reintegración es, por lo tanto, un proceso que permite al retornado participar nuevamente en la vida social, cultural, económica y política de su país de origen.

Todos los migrantes se enfrentan a los desafíos de adaptarse a las nuevas sociedades de acogida, y la identidad está en el centro de este proceso de adaptación. La experiencia de migración afecta tres aspectos de la identidad de una persona: 1) cómo es percibida por los demás; 2) factores sociales interiorizados, tales como roles y expectativas sociales relacionadas con el género, la cultura y las tradiciones; y 3) cómo la persona finalmente se ve a sí misma en términos de individualidad. Las personas retornados experimentan estos desafíos a su identidad, no solo durante el tránsito y al llegar a su destino, sino también durante el proceso de retorno y adaptación a sus comunidades de origen.

Cuando un migrante regresa a su país de origen, el proceso de reintegración estará determinado por factores tales como el tiempo que pasó en el extranjero, la cantidad de tiempo que la persona migrante había pensado que iba a ausentarse, la medida en que retuvo sus conexiones con la familia y las redes sociales en el país de origen, la medida en que se había integrado en el país anfitrión, y otros factores más estructurales como la vivienda adecuada y el empleo seguro. Muchos otros factores como estos afectan el proceso de reintegración al regresar al país de origen.

Sin embargo, la adaptación no solo trae consigo consecuencias negativas. Durante el proceso de migración, las personas aprenden y adoptan nuevas habilidades, experiencias y normas que moldean y enriquecen sus vidas. Esto también significa que su identidad cambia, muchas veces haciendo malabarismos con las identidades transnacionales que combinan partes de lo que solían ser y lo que son ahora, después de su experiencia migratoria. Todos estos factores dificultan que los migrantes retornados se adapten a su comunidad de origen, ya que existe una ruptura entre quiénes son ahora y quiénes se espera que sean según las personas que los conocieron antes de emigrar. En este sentido, la exclusión social es un gran riesgo para el bienestar emocional de los migrantes que regresan, ya que se asocia con consecuencias psicológicas negativas, como la depresión y la ansiedad, y puede afectar negativamente sus medios de vida y la sostenibilidad de su retorno.

Los retornados también deben hacer frente a una estructura de apoyo modificada en su comunidad de retorno. Las redes familiares y sociales de un retornado a menudo cambian mientras la persona migrante está en el extranjero, especialmente después de largos períodos. También es común que las personas pierdan su sentido de pertenencia, lo cual dificulta su adaptación. Por lo tanto, los retornados a menudo necesitan reconstruir sus redes, que son esenciales para el capital social, la información, las redes de seguridad y el acceso al mercado laboral.

Los niños y adolescentes migrantes también enfrentan desafíos específicos para regresar a países en los que nunca han vivido o no recuerdan después de años de vivir en el extranjero, por ejemplo, no estar familiarizados con el idioma y la cultura, y no tener redes de apoyo.

Otro factor importante es la forma en que los retornados a menudo son percibidos cuando regresan. Muchos retornados, independientemente de si regresaron voluntariamente o no a sus países de origen, experimentan discriminación a su regreso, o son estigmatizados erróneamente como delincuentes deportados, lo que dificulta su reintegración. El retorno también puede verse como un fracaso, especialmente al no volver con el dinero o ganancias que se esperaban.

Estos desafíos pueden llevar a sentimientos de frustración, inquietud, vergüenza y miedo, causando ansiedad y estrés en los migrantes que regresan. Estas consecuencias psicológicas comunes afectan negativamente su capacidad para enfrentar otros desafíos importantes del proceso de reintegración, como encontrar un trabajo. Los retornados que tienen acceso a soporte psicosocial probablemente tengan un tiempo más fácil para sobrellevar los impactos del retorno, tanto antes como después del retorno real. Esto es especialmente importante para los migrantes que forman parte de grupos vulnerables o que han sido víctimas de violencia.

Una parte esencial del enfoque de Retorno voluntario asistido y reintegración (AVRR por sus siglas en inglés) de la OIM es la sostenibilidad. La reintegración puede considerarse sostenible cuando los retornados alcanzan niveles de autosuficiencia económica, estabilidad social dentro de sus comunidades y bienestar psicosocial, lo que les permite hacer frente a los impulsores de la (re) migración. Una vez lograda la reintegración sostenible, los retornados pueden tomar decisiones de migración adicionales basadas en elección en vez de necesidad.

De acuerdo con el Marco AVRR, la reintegración sostenible se puede facilitar cuando las necesidades se abordan en 3 niveles diferentes: individual, comunitario y estructural. Esto significa que, en el caso de apoyo psicosocial, se deben implementar diferentes actividades en diferentes niveles. Algunos ejemplos incluyen la provisión de información acerca de los servicios disponibles para ellos, la mediación familiar y el apoyo grupal, sesiones de asesoramiento cuando el sufrimiento emocional es evidente y referencias a atención especializada de salud mental cuando sea necesario; el fortalecimiento de la capacidad técnica de socios gubernamentales, no gubernamentales y de la sociedad civil identificados a nivel estructural también es relevante para garantizar que los migrantes que regresan tengan fácil acceso a servicios sociales y de salud que facilitarán su reintegración.

Los gobiernos, las organizaciones y otrros actores deben centrarse en desarrollar programas de reintegración que respondan a las necesidades de estas poblaciones, mientras apoyan a los retornados para que puedan vivir sus vidas en su máximo potencial y tengan vínculos sanos y duraderos con sus comunidades, contribuyendo así al bienestar y crecimiento individual y colectivo.