Es el Día Mundial contra la Trata de Personas. ¿Qué necesitamos hacer ahora?

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Se estima que, actualmente, millones de personas en todo el mundo son víctimas de la trata. Nos resulta casi imposible pensar que cada número es un ser humano y sentimos que es un problema insuperable.  Pero no lo es.  En este Día Mundial contra la Trata de Personas debemos creer que no sólo podemos hacer una pequeña contribución, sino que está en nuestras manos hacer avances significativos para eliminarla.

Nuestra Organización, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, se enfrenta diariamente con el fenómeno de la trata de personas. Sabemos que la trata implica más que el secuestro y la “venta” de seres humanos, personas forzadas a trabajar contra su voluntad y las víctimas obligadas a donar un riñón u otros órganos vitales. La trata puede también ocurrir de una manera muy sutil como en el proceso de reclutamiento para el empleo, donde a los trabajadores se les cobra comisiones por la colocación, se les retiene el pago o no pueden renunciar a su empleo, generando situaciones vulnerables de mayor explotación y pueden convertirse en víctimas de trata.  Las personas migrantes que viajan en todo el mundo por rutas de migración regular o irregular son altamente vulnerables a este tipo de abusos.  Muchas personas migrantes comienzan sus viajes poniéndose en manos de traficantes y a lo largo del camino pueden llegar a ser víctimas de la trata.

Además de nuestra labor y la de nuestros asociados brindando protección y asistencia a unas 90.000 víctimas de la trata a lo largo de los años, la OIM trabaja incansablemente para recopilar y analizar datos sobre la trata a nivel mundial para conjuntamente fortalecer e implementar mejores prácticas e introducir políticas y programas para un mejor abordaje de la problemática de la trata de personas.

Por ejemplo, desde 2015, la OIM ha realizado encuestas a más de 22.000 personas migrantes en la travesía por las rutas del Este y Centro del Mediterráneo. Esta es la investigación de mayor escala jamás realizada para identificar la vulnerabilidad de los migrantes a la trata y a la explotación en dichas rutas migratorias hacia Europa.  Alrededor del 39% de las personas entrevistadas tuvo una experiencia personal que revelaba la presencia del fenómeno de la trata de personas u otras prácticas de explotación a lo largo de la ruta, con muchos de ellos narrando experiencias concretas de abuso, explotación y prácticas que pueden equivaler a la trata de personas.  A lo largo de la ruta Central, se obtiene la alarmante cifra de 73% de los entrevistados que manifiestan haber estado confrontados a este tipo de experiencias.  Con esta investigación, la OIM está analizando qué factores predeterminan la vulnerabilidad de los migrantes a la trata y la explotación de personas durante su viaje.

Otro de nuestros objetivos es facilitar el análisis transfronterizo e inter agencia y proporcionar a la comunidad de entidades que luchan contra la trata la información necesaria para desarrollar una comprensión más integral de este complejo fenómeno.  Con este fin, pronto lanzaremos la Base Colaborativa de Datos sobre Trata de Personas. Con la información de los casos asistidos por la OIM y sus asociados sobre las víctimas, ésta será la primera plataforma de datos sobre la trata de personas de acceso abierto.

Es fundamental que compartamos y comuniquemos con otros líderes mundiales los nuevos conocimientos y herramientas a medida que se desarrollen.  En septiembre, en un esfuerzo por desarrollar el "Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular", los gobiernos se reunirán para discutir el tráfico de migrantes, la trata de personas y las formas contemporáneas de esclavitud, incluidos los adecuados procesos de  identificación, protección y asistencia a las  personas migrantes y las víctimas de la trata  La OIM aprovechará esta oportunidad para compartir la experiencia de nuestra Organización adquirida a lo largo de décadas de investigación y práctica en este campo, así como aprender de los demás.

Si bien seguimos aprendiendo y comprendiendo cómo responder mejor a la trata de personas, aún quedan muchas preguntas sin respuesta: ¿Qué hace que las personas migrantes sean propensas a la trata? ¿Qué sabemos de los que están siendo víctimas de trata en este momento? ¿Y cómo podemos evitar que esto ocurra en el futuro?

Puede que aún no tengamos todas las respuestas, pero sabemos que debemos recopilar los datos y los conocimientos con los que contamos y hacerlos accesibles para que todos podamos sacar provecho de ellos para avanzar. No conocemos a todos quienes pueden estar en peligro, pero sabemos que necesitamos hacer que la migración sea más segura, más ordenada y regular para disminuir la vulnerabilidad de los migrantes.  No conocemos el número exacto de víctimas, pero sí sabemos que son demasiadas.

La lucha contra la trata de personas necesita que nos esforcemos para responder a nuestras numerosas preguntas. También requiere mejores soluciones, con datos, conocimientos y herramientas compartidas, y sobre todo soluciones conjuntas.

 

Sobre el autor:

William Lacy Swing es el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Organismo de las Naciones Unidas para la Migración.


¿Cómo afectará la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?

¿Cómo afectara la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?
Categoria: Gobernanza Migratoria
Autor: Laura Thompson

 

No hay duda alguna que la actual pandemia tiene un impacto humanitario, social y económico amplio a corto, mediano y largo plazo, que a su vez puede afectar o retrasar la consecución de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a diferentes niveles y de diversas maneras. 

El impacto más evidente, obviamente, es sobre el Objetivo 3, el cual busca garantizar una vida saludable y promover el bienestar. La pandemia ha puesto presiones enormes en los sistemas de salud no sólo con relación al tratamiento y la gestión del virus, sino que además afecta la capacidad de atender a pacientes que tengan otras enfermedades y aumenta el riesgo de complicaciones en poblaciones con estados de salud comprometidos. La pandemia ha puesto mayor visibilidad en la importancia del acceso universal a los sistemas de salud independientemente de la condición migratoria de las personas. Sin embargo, la pandemia también tendrá implicaciones en otros aspectos de la Agenda 2030.

 

Impactos más allá de la salud

La COVID-19 también está impactando negativamente la situación laboral, económica y social de muchos hogares del mundo entero, y sobre su capacidad para enfrentar sus necesidades, inclusive las más básicas.  La crisis económica que los países de la región están enfrentando y el creciente desempleo será determinante en este sentido, puesto que más allá de la pandemia, América Latina y el Caribe cerraron el año 2019 con un 8,1% de desempleo, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo. Y según proyecciones de la CEPAL, la desocupación laboral subirá a  un 11,5% en la misma región, producto de la contracción de la actividad económica por la COVID-19.

El desempleo y la pérdida de poder adquisitivo afecta de manera más acentuada a las poblaciones migrantes, ya que ellas están, con mucha frecuencia, empleadas en el sector informal de la economía y tienen condiciones laborales contractuales más precarias, particularmente las mujeres trabajadoras migrantes.  En el caso de Latinoamérica y el Caribe el trabajo informa ronda el 50% del total de personas empleadas. El aumento del desempleo impactará el alcance del Objetivo 8 (sobre el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos), pero también del Objetivo 1 (la lucha contra la pobreza), el Objetivo 2 (la erradicación del hambre, la seguridad alimentaria y una mejor nutrición), el Objetivo 5 (la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres y niñas), y las metas 5.2, 8.7 y 16.2, sobre la trata y la explotación de personas. La CEPAL recalca además que América Latina y el Caribe sufre ya una caída del -5.3% del PIB, la peor de toda su historia.

Asimismo, esta pandemia podría acentuar las desigualdades existentes en las sociedades, así como las vulnerabilidades de ciertos grupos poblacionales, y por consiguiente retrasar el alcance del Objetivo 10, que busca reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos. En ese contexto, las personas migrantes son uno de esos grupos vulnerables que se han visto afectados de manera particular por la pandemia y que a menudo son dejados de lado u olvidados en los planes de protección social y de relanzamiento económico, o tienen acceso limitado a ellos, ya sea por barreras de idioma o por su estatus migratorio. Todo ello a pesar de la enorme contribución que los trabajadores migrantes hacen al funcionamiento de los servicios básicos esenciales en muchos países, como se ha puesto en evidencia durante esta crisis.

Adicionalmente se proyecta una disminución en el monto de las remesas internacionales que, según el Banco Mundial, se reducirían entre un 10% y un 19.3% para el 2020. Las remesas son un componente fundamental en la economía de algunos países de la región, donde pueden a llegar a significar entre el 5% y el 20% del Producto Interno Bruto nacional. Una reducción importante en las remesas pondría en peligro la capacidad de muchos hogares en esos países de llenar sus necesidades más básicas y su capacidad de invertir en el mejoramiento de la nutrición, la educación y la reducción del trabajo infantil, entre otros, acentuando aún más las desigualdades existentes.

Finalmente, a nivel estatal, debido la desaceleración económica que estamos viviendo y las necesidades urgentes en materia de salud, es muy posible que haya una disminución del gasto social o una reorientación de los recursos disponibles potencialmente en detrimento de la visión más integral contenida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, afectando de nuevo el alcance de objetivos transversales de la Agenda 2030.

 

Recuperación y ODS: el mismo camino

Pero esto no nos debe llevar al pesimismo y a pensar que hemos perdido la lucha para alcanzar los ODS. Al contrario, en este momento es esencial trabajar juntos y con fuerza para identificar las dificultades adicionales que la actual pandemia presenta para la consecución de la Agenda 2030. Debemos redoblar nuestro compromiso y nuestros esfuerzos para asegurar que el impacto de la pandemia sea incorporado en los planes nacionales y en la asistencia internacional, así como que las diferentes realidades y vulnerabilidades de algunos grupos específicos sean incorporadas.

Para esto debemos trabajar desde ahora en asegurar la atención universal de los sistemas de salud y educación; en la reducción de los costos de transferencia de las remesas (tema incluido en el Objetivo 10), como está haciendo ya El Salvador, crear ciudades más resilientes e inclusivas en línea con el Objetivo 11 o fortalecer formas de migración regular para los trabajadores migrantes y condiciones de trabajo decente (Objetivo 8).

El momento es ahora: todas las organizaciones, gobiernos y personas tenemos un papel importante en asegurar que los esfuerzos para que nuestra región latinoamericana y el mundo se recuperen de los graves efectos de la pandemia de COVID-19 se alineen con la Agenda 2030 y nos aseguremos de no dejar a nadie atrás.