El reto de la migración ambiental en Mesoamérica y el Caribe

 

El cambio climático que se ha venido acentuando en las últimas décadas ha traído una serie de retos crecientes, tanto para Mesoamérica como para la región del Caribe. Esto ha generado presiones sobre los desplazamientos humanos que aún no vislumbramos a cabalidad, pero cuya comprensión es clave para el desarrollo futuro de la región.

Según datos recopilados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE. UU. (NOAA), los últimos años han traído consigo un aumento significativo en la temperatura global. Esto tiene un impacto sobre los hábitats en los que los seres humanos nos desarrollamos y en los que, por ende, realizamos nuestras actividades económicas.

El Índice de Cambio Climático Global 2016, elaborado por la organización Germanwatch, coloca a países de Centroamérica y el Caribe dentro de los más afectados en la última década.

La Región de Huracanes del Atlántico Norte cruza las Antillas  y el Istmo Centroamericano al tiempo que los fenómenos de El Niño (anomalía de altas temperaturas) y La Niña (anomalía de bajas temperaturas) acentúan ciclos de sequías e inundaciones que golpean extensas zonas de cultivos disminuyendo su  habitabilidad.

Esto ha sido especialmente intenso en países como Guatemala, Honduras y El Salvador, según el Reporte de Situación de la FAO sobre el Corredor Seco (junio 2016), en el cual se puede observar también los niveles de vulnerabilidad de Nicaragua, Costa Rica y Panamá, ante este mismo fenómeno.

Por otra parte, aunque la costa panameña ya está viendo al mar devorar islas habitadas por la etnia Guna-Yala desde hace 150 años, otras islas del Caribe, cómo Jamaica, están más preocupadas por la erosión y salinización de sus tierras de cultivo, tal y cómo nos lo explica la Enciclopedia de Soporte a los Sistemas de Vida de la UNESCO.

El “Global Report on Internal Displacement 2016” nos deja muy claro cómo este tipo de eventos presiona a las poblaciones afectadas a desplazarse, ya sea por el evento climático en sí o por la afectación sobre los recursos económicos que permiten su subsistencia. El estudio exploratorio Hambre sin Fronteras; con la participación de la OIM, la Organización de Estados Americanos, el Programa Mundial de Alimentos y la London School of Economics; nos da una introducción a los vínculos existentes entre la seguridad alimentaria, la violencia y la migración en Centroamérica. Sin embargo, conocer en detalle el impacto de los efectos más progresivos es un reto que tenemos pendiente.

La influencia del cambio climático podría estar generando presiones migratorias y poblaciones atrapadas, derrames sobre otros ecosistemas cómo los de los centros urbanos más cercanos, sus sistemas de salud y sus tasas de desempleo provocando más migración hacia otros países o destinos, sin embargo, esto son sólo hipótesis.

El Portal sobre la migración por motivos ambientales fue creado por la OIM en el marco del proyecto “Migración, medio ambiente y cambio climático: Datos empíricos para la elaboración de políticas (MECLEP)”, financiado por la Unión Europea. Este espacio virtual promueve nueva investigación, intercambio de información y dialogo, con la intención de llenar los vacíos actuales de datos, estudios y conocimientos en los nexos entre migración y medioambiente.

Se requiere de una mayor cantidad de estudios con más profundidad, así como coordinación y cooperación más estrecha entre varios actores para definir la verdadera escala y naturaleza de los esfuerzos que se deben realizar con el fin de generar las soluciones necesarias para atender los desafíos de la migración ambiental. 

 

Sobre el autor:

Francisco Masís Holdridge es Asistente Regional de Migración Laboral y Desarrollo Humano en la Oficina Regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe de la OIM. Cuenta con una Maestría en Economía de la Universidad de Costa Rica y ha laborado como consultor para el Banco Interamericano de Desarrollo y organizaciones del sector privado (EKA Consultores, entre otras). Asimismo, tiene experiencia en el desarrollo y gestión de proyectos de innovación.


Cooperación multilateral, clave para la gobernanza migratoria

Categoria: Gobernanza Migratoria
Autor: Autor Invitado

Los movimientos migratorios entre los países de Centro y Norteamérica han sido determinados por la compleja interacción de diversos factores políticos, económicos, ambientales, sociales y culturales. Debido a esta complejidad, los procesos migratorios a nivel nacional y regional convellan una gran cantidad de retos, por lo que la cooperación y el diálogo entre países y agencias es clave para abordarlos.

Los mecanismos de consulta interestatales sobre migración (MCIM) son foros dirigidos por los Estados, de funcionamiento continuo, en los que se intercambia información y se mantienen diálogos sobre políticas, para los Estados interesados en la promoción de la cooperación en el ámbito de la migración. Estos mecanismos pueden ser de alcance regional (procesos consultivos regionales sobre migración o PRC), interregional (foros interregionales sobre migración o FIM) o mundial (procesos mundiales sobre migración).

Hay 15 Procesos Consultivos Regionales sobre migración activos en el mundo, pero pocos tan consolidados y con tanta trayectoria como la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), creada en 1996.

La CRM es un proceso consultivo regional sobre migración para intercambiar experiencias y buenas prácticas en materia de migración a nivel técnico político. La coordinación de políticas y acciones se da entre sus once países miembros: Belice, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Creada en la primera Cumbre de Tuxtla, la CRM se rige bajo los siguientes objetivos:

  • Promover el intercambio de información, experiencias y mejores prácticas.
  • Fomentar la cooperación y los esfuerzos regionales en materia migratoria.
  • Fortalecer la integridad de las leyes migratorias, fronteras y seguridad.

Se trata de un gran desafío, ya que implica el balance de los asuntos de seguridad a nivel de cada país y a nivel regional, la búsqueda de la prosperidad nacional y el mejoramiento económico, y los derechos de los migrantes en atención a los acuerdos y convenios internacionales que han suscrito.

 “El tema migratorio tiene muchos retos, y entre ellos está la misma opinión pública, ya que a veces el tema migratorio no es tan popular, si no se aborda de la manera adecuada. Hay mucha desinformación sobre los temas de migración y no siempre se reconocen los esfuerzos que llevan a cabo los países.” señaló Luis Alonso Serrano, coordinador de la Secretaría Técnica de la CRM.

La CRM trabaja con tres diferentes redes de enlace: el combate a la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes, la protección consular, y la protección de la niñez y adolescencia migrante. Este año, la CRM está atravesando un proceso de re-lanzamiento, dirigido por Guatemala como Presidencia Pro-Témpore, para innovar y estar a la vanguardia en el cumplimiento de los objetivos regionales. La CRM es un proceso dinámico y la evolución es una de sus características.

Entre sus logros se cuenta el establecimiento de diferentes proyectos de asistencia para el retorno de migrantes vulnerables, talleres y seminarios de capacitación en temas migratorios, así como asistencia técnica e institucional a las autoridades de migración de los países miembros de la CRM.

También se ha establecido un análisis comparativo de la legislación de los Países Miembros sobre trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes que se actualiza periódicamente, y una serie de lineamientos y manuales para la gobernanza migratoria.

Sin embargo, de todos sus logros, el logro más importante de la CRM es el trabajo en equipo: el sostenido compromiso de diálogo entre países caracterizados por diferentes realidades económicas, socio-culturales y migratorias. Este proceso regional de consulta brinda un espacio para la igualdad de representación y participación a los delegados de los gobiernos, facilitando la identificación de asuntos de interés común, así como necesidades, objetivos y áreas de acción.

Los esfuerzos de la CRM se complementan con la labor de otras entidades regionales interesadas en la adecuada gobernanza migratoria, como el Sistema de Integración Centroamericano SICA.  Actualmente el SICA y la OIM desarrollan un estudio sobre las causas y consecuencias de la migración en la región, sobre cuyas conclusiones se desarrollará un plan de acción regional para abordar el fenómeno.

Como lo explica Serrano: “El tema migratorio no es de un sólo país por su cuenta. A través del intercambio de experiencias y buenas prácticas se crea el diálogo entre homólogos para compartir retos y desafíos. No se aprende solamente de lo bueno, sino también de las oportunidades de mejora, para así fortalecer la gobernanza migratoria y al final de cuentas llegar a la población meta: la población migrante que es la que nos debemos.”

Para más información sobre la CRM, además de acceso a documentos y publicaciones, les invitamos a visitar: http://portal.crmsv.org/