El arte y la creatividad como elementos de apoyo psicosocial y salud mental para personas migrantes

El arte y la creatividad como elementos de apoyo psicosocial y salud mental para personas migrantes
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Los programas de asistencia a personas en situaciones de crisis han ido cambiando su enfoque de uno basado en la atención y prevención de síntomas psicológicos, a otro que involucra las tres esferas del modelo de abordaje psicosocial. Este modelo contempla la interrelación entre la mente y el cuerpo, las relaciones sociales y económicas y la cultura.  En el caso de las personas migrantes, se ha identificado que su bienestar psicosocial está estrechamente vinculado con los conceptos de identidad yel concepto de comunidad, incluyendo el sentido de pertenencia, los roles sociales interiorizados, la adaptación al contexto cultural, y las diferencias entre los modelos de apoyo social, entre otros. En ese sentido, los profesionales de salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS) sugieren actividades donde las comunidades afectadas dejen de ser solo receptoras de servicios diseñados por actores externos a la comunidad, y pasen a ser agentes activos de sus propias soluciones, con el apoyo de actores externos.

El Manual sobre Salud Mental Basada en la Comunidad y Apoyo Psicosocial en Emergencias Y Desplazamiento, lanzado por la OIM a mediados de 2019, introduce los principios del SMAPS y describe actividades específicas para ponerlo en práctica en ejes temáticos como los rituales y celebraciones, deportes y juegos, educación no formal e informal, entre otras. En esta entrada rescatamos las actividades creativas y basadas en arte como mecanismo de apoyo psicosocial a las personas migrantes.

Varios son los beneficios que se han identificado de ejecutar intervenciones artísticas como parte del modelo de abordaje psicosocial para apoyo en emergencias y desplazamiento. Entre ellas, destaca que este tipo de actividades tienen la capacidad de transformar el sufrimiento, las experiencias negativas y las heridas colectivas en producciones artísticas y culturales que dan nuevos significados a lo vivido, fortalecen las relaciones sociales a diferentes niveles (por ejemplo, familiar y comunitario) y potencian la capacidad de resiliencia de los individuos. El uso del arte (canciones, videos, esculturas, pinturas, poemas) permite además nombrar de manera metafóricas temas que de otra manera serían innombrables, lo que permite introducir nuevas narrativas en segmentos más grandes de la sociedad.  

 

Actividades que pueden ayudar a sanar

Son muchas las actividades creativas y basadas en arte que se pueden realizar para abordar las situaciones psicosociales complejas que atraviesan grupos de personas migrantes y desplazadas, pero se deben seleccionar aquellas que sean adecuadas para el grupo de población específico (teniendo en cuenta edad, género, historia migratoria vivida, necesidades psicosociales identificadas), el contexto y los recursos con los que se cuente. Con respecto al personal, se promueve el uso de profesionales de diversos ámbitos, que trasciende a aquellos en salud mental, incluyendo profesionales en artes plásticas, música y teatro. Con el fin de asegurar la calidad de las intervenciones, en el momento de diseñar las actividades se debe tener claro el lugar que ocupa la actividad en la pirámide de intervención (IASC) y contemplar las tres esferas del modelo psicosocial.

El Manual ofrece varios ejemplos de actividades que pueden ser implementadas. Algunas de las actividades creativas y basadas en arte para el apoyo psicosocial posibles son:

  • Teatro del oprimido: Se caracteriza por la participación activa de la audiencia con la obra o actuación. En la dinámica, se presenta una situación no resuelta que oprime a un individuo. La escena se repite una segunda vez con la intervención de un moderador con experiencia para guiar las interacciones. Durante la repetición, miembros de la audiencia pueden detener la obra, tomar el lugar del personaje oprimido, y sugerir otro posible desenlace de cómo se podría solucionar el problema. En el caso de las personas migrantes retornadas, el teatro del oprimido puede ser una oportunidad para sensibilizar a las comunidades sobre las problemáticas que estos viven, para solidarizarse, y para crear lazos.
  • Artes circenses: Este tipo de actividad se ha utilizado sobre todo en atención a niños, niñas y familias. Las artes circenses pueden fortalecer las capacidades de resiliencia, el desarrollo personal y la autoconfianza. Las artes circenses permiten un acercamiento lúdico, mediante el uso de payasos por ejemplo, a temas psicosociales diversos.  
  • Narraciones colectivas: En algunas culturas, hablar en primera persona puede no ser tan bien recibido como hablar de manera colectiva. Esta dinámica permite elevar las voces de líderes y lideresas comunitarios que gocen de buena reputación en una comunidad.
  • Artes visuales: Las artes visuales son un recurso recurrente para trabajar con niños, niñas y adolescentes, pero también es útil con adultos. Estas incluyen desde dibujo, pintura y escultura, hasta fotografía y video, lo que la hace una herramienta valiosa para expresar realidades e ideas sin utilizar palabras. En Nigeria por ejemplo, una combinación de realización de autorretratos y contar historias permitió trabajar el fortalecimiento del autoestima y capacidad de transformación de comunidades migrantes afectadas.
  • Storytelling o contar historias: Las historias permiten acercar a las personas de un grupo a través de la identificación con la situación relatada. Es un valioso recurso emocional, pues no solo aprenden quienes escuchan la historia, sino que permite a quien cuenta la historia identificar el valor de la misma para sus pares, quienes serán capaces de reconocer experiencias comunes.  
  • Archivos de la memoria: En muchas partes del mundo los archivos de la memoria son creados como una manera de dar cierre a experiencias pasadas, aceptar cambios y al mismo tiempo honrar a sus víctimas y no olvidar las vivencias que afectaron a un grupo, comunidad o incluso país. Hacen uso de documentación variada, fotografías, relatos, objetos personales y cultura oral, entre otras formas de expresión.

 

Las actividades para dar asistencia psicosocial deben ser siempre pensadas para el contexto específico en que se realizarán y las necesidades de las personas afectadas. Es necesario contar con profesionales que sepan direccionar las actividades y reconocer las diferencias culturales, identificando si, por ejemplo, en una cultura los hombres no participarán comprometidamente en actividades lúdicas, pero sí en otro tipo de dinámicas artísticas, o si las mujeres tendrán dificultades para sentirse cómodas en actividades que mayoritariamente corporales pero no de otro tipo, de manera que las actividades puedan diseñarse adecuadamente..

Para ahondar en las recomendaciones de OIM para hacer uso de actividades creativas y artísticas como medio para abordar la salud mental y bienestar psicosocial de personas migrantes y desplazadas, así como conocer de otros ejes de intervención en SMAPS, te invitamos a descargar este manual.

 

 


No es "nosotros contra ellos": por qué es esencial incluir a las personas migrantes en los planes de vacunación contra COVID-19

Categoria: Migration and Health
Autor: Guest Contributor

La COVID-19 ha demostrado que los virus no solo no conocen fronteras, sino que tampoco discriminan en función del estatus migratorio. No tener en cuenta a los migrantes en nuestros esfuerzos de vacunación obstaculizaría la eficacia de estas campañas y dificultaría el fin de la pandemia.

18 de marzo de 2021 - por Jacqueline Weekers y Michele LeVoy

En menos de tres meses, se han administrado más de 360 millones de dosis de vacuna COVID-19 en más de 100 países. El ritmo de la inoculación se acelera día a día y el mundo tiene la esperanza de que la luz al final del túnel COVID-19 esté a la vista.

Pero a medida que los expertos en salud pública, los asesores de políticas y los tomadores de decisiones gubernamentales continúan redactando e implementando sus respectivos planes nacionales de vacunación, existe una gran preocupación de que algunos miembros de comunidades vulnerables puedan ser excluidos de las campañas de vacunación, incluso si se se les incluye en el papel.

EL TEJIDO DE NUESTRAS COMUNIDADES

Algunas de las personas más difíciles de alcanzar y con mayor riesgo de ser excluidas son las personas migrantes, quienes viven, trabajan y contribuyen de manera significativa a nuestras sociedades, y en particular aquellos que tienen un estatus de residencia irregular. Son nuestros conductores de reparto, trabajadores de la construcción, cuidadores, limpiadores, niñeras, cocineras y vendedores ambulantes, que trenzan el tejido de nuestras comunidades. Alguna vez muchos de ellos tuvieron visas o permisos, pero cayeron entre las grietas de nuestros sistemas de inmigración. Pueden ser adultos, niños o personas mayores, y muchos han vivido durante años en el país donde es posible que no puedan obtener una autorización oficial para residir.

La pandemia y las medidas de encierro relacionadas les han hecho la vida infinitamente más difícil a los migrantes en situaciones irregulares, y los han expuesto a nuevos riesgos, especialmente si no tienen hogar o viven en condiciones precarias y estrechas donde el distanciamiento físico es un desafío y el acceso al agua potable es limitado. Algunos perdieron sus trabajos debido a las repercusiones socioeconómicas de la pandemia; otros tuvieron que seguir trabajando -ya sea porque laboran en sectores esenciales o porque no podían permitirse perder un solo día de ingresos- sin la protección adecuada.

Ahora hay pruebas sólidas de que las familias pobres y las minorías étnicas y de otro tipo se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia y es más probable que sufran peores consecuencias sobre su salud. Sumado a esto, vivir con un estatus migratorio irregular a menudo significa acceso restringido a los servicios de salud e información, y poca confianza en las autoridades debido a las medidas de control de la inmigración.

FOMENTAR EL DESARROLLO DE POLÍTICAS

En la Unión Europea y en otros lugares, varios países ya han dejado en claro su intención de incluir a las personas migrantes en situación irregular en el despliegue de sus vacunas. Las estrategias de vacunación holandesa y española las mencionan explícitamente. En Francia se ha anunciado que las vacunas serán gratuitas para todos y no se requerirá tarjeta de seguro médico. En Italia se anunció que las vacunas estarán disponibles para cualquier persona que viva en el país, independientemente de su estado de residencia. Los lineamientos en el Reino Unido establecen que las vacunas están disponibles de forma gratuita, incluso para cualquier persona que viva en el país "sin permiso", y que "no se necesitan controles de inmigración" para las personas que buscan servicios de salud relacionados con COVID-19.

Otros países de todo el mundo han tratado de crear entornos propicios, por ejemplo, otorgando temporalmente a todos los migrantes el mismo estatus que los nacionales para los beneficios sociales y de salud, regularizando grupos grandes o impidiendo que las autoridades de salud compartan los datos de los pacientes con las autoridades de inmigración durante el período de respuesta a la pandemia para proteger contra el riesgo de deportación.

Con estos avances políticos alentadores, quedan muchas preguntas sobre los detalles de la implementación. Lo que ya está claro es que para los migrantes en situación irregular que forman parte de los grupos priorizados debido a una mayor vulnerabilidad a la infección, como trabajadores de primera línea, personas con comorbilidades o sin hogar, es fundamental un acercamiento proactivo para informarles sobre sus derechos y cómo acceder la vacuna.

LEVANTAR LAS BARRERAS EN LA PRÁCTICA Y CONSTRUIR CONFIANZA

En febrero, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la que pedía “que los planes nacionales de vacunación contra la COVID-19 incluyan a quienes corren un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves de COVID-19 y a los más vulnerables, incluyendo... refugiados, desplazados internos, apátridas, indígenas, migrantes” y otros grupos.

Sin embargo, en la vida diaria, los migrantes, especialmente los que se encuentran en situaciones irregulares, tienden a enfrentarse a una larga lista de barreras que obstaculizan su capacidad para acceder a los servicios de salud. Se les puede exigir que paguen gastos de bolsillo, que estén registrados en un mecanismo de seguridad social o que presenten documentos que no poseen. El idioma es otro factor importante que genera aprensión y limita la comprensión entre los migrantes y los proveedores de servicios de salud.

Es más, los planes de vacunación contra COVID-19 deben considerar que las políticas generalizadas de discriminación y criminalización pueden haber erosionado la confianza que tienen las personas migrantes en las autoridades: con demasiada frecuencia, evitan buscar atención médica por temor - y riesgo real - de enfrentar la aplicación de las leyes de inmigración.

En consecuencia, es fundamental que el despliegue de cualquier vacuna COVID-19 a las personas migrantes en situación irregular se realice en estrecha cooperación y consulta con organizaciones comunitarias confiables que tengan un historial de trabajar con ellos y brindarles servicios, y con la colaboración y participación directa de personas y representantes de estas comunidades. Esto también ayudaría a garantizar que las dudas sobre las vacunas dentro de estos grupos se comprendan y aborden de manera adecuada.

También se deben establecer cortafuegos confiables entre las autoridades de salud y de inmigración, con garantías claras de que cualquier información obtenida de manera informal o formal sobre el estado de residencia de una persona mientras se proporciona la vacuna no se utilizará en su contra para desencadenar procedimientos de inmigración. Es importante destacar que la falta de documentos oficiales no puede ser una barrera para recibir una vacuna.

Todavía hay tiempo para hacerlo bien, aprendiendo de las autoridades nacionales y locales que han dado pasos hacia la equidad y trabajando con los migrantes y las propias comunidades locales.

El éxito de las campañas nacionales de vacunación depende de cuán inclusivas y equitativas sean. Y nuestra capacidad colectiva para salvar tantas vidas como sea posible y reactivar nuestras economías depende de qué tan bien nos aseguremos de que todos los que necesitan la vacuna tengan realmente acceso a ella.