Cuatro historias para imaginar el futuro de la migración internacional

 

La futurología, es decir, la disciplina (¿o el arte?) de adivinar el futuro mediato y lejano de manera sistemática; desde siempre, ha estado reservada a unos pocos filósofos, aventureros, científicos, escritores, cineastas y más recientemente a un creciente número de geeks y soñadores. Sin embargo, pensar el futuro debe ser asunto de todos. Porque imaginar escenarios ayuda a tomar decisiones y previsiones para lo que pueda venir, pero también a evitar riesgos y evitar obstáculos para alcanzar el futuro que deseamos.

Definir escenarios sobre el futuro de la migración internacional puede ayudarnos a tomar decisiones para acercarnos o alejarnos de aquellos porvenires que nos resulten favorables o desfavorables, deseables o indeseables. Con ello en mente, un grupo de más de 50 personas, por una iniciativa de la Organización Internacional para las Migraciones, Friedrich-Ebert-Stiftung y Global Future, elaboraron el documento “Tomorrow’s World of Migration and Mobility, a través del cual imaginaron cuatro escenarios al 2030 sobre el futuro de la migración internacional. Estos se asimilan bastante a las propuestas planteadas por varios célebres ensayos, novelas y películas como “The Clash of Civilizations”, “Los hijos del hombre”, “The Shape of Things to Come” y “Yo, robot”.

A continuación un breve resumen de los cuatro escenarios planteados por Tomorrow’s World of Migration and Mobility:

 

Primer escenario: Fronteras extensas, movilidad reducida (The Clash of Civilizations)

¡Mi país primero! Al igual que en el libro “The Clash of Civilizations” de Samuel Huntington, el mundo registra una reacción política contraria a la globalización y a la migración, a las cuales se les atribuyen las desigualdades y la alienación cultural, lo cual genera un nacionalismo boyante. En nombre de la soberanía y la autodeterminación, diversos gobiernos nacionalistas anteponen, de forma irrestricta, los intereses de sus nacionales. Debido a las políticas de inmigración restrictivas y a su aplicación estricta; en general, se registra una reducción en la migración desde las regiones más pobres hacia los países ricos. El mundo experimenta un proceso de involución del orden mundial liberal.

En el escenario planteado, la mayoría de los países occidentales lidian exitosamente con la digitalización, con la creciente robotización de sus economías, con el envejecimiento de su población y con la reducción de la demanda de mano de obra producto de la robotización. La necesidad de mano de obra extranjera no calificada se reduce en buena parte de las economías avanzadas. La necesidad de mano de obra altamente calificada continúa siendo abordada mediante políticas de inmigración estrictas.

Exceptuando los casos de los migrantes más calificados, la mayoría de los países occidentales han cerrado sus puertas a la inmigración "no deseada". Solo un pequeño número de países aplica políticas de inmigración basadas en el mercado e incluso se cobran cuotas de entrada a los posibles migrantes. A través de esas cuotas se cubren los costos de los servicios públicos (escuelas, salud, carreteras, sistema de justicia, etc.) que estos utilizan, a cambio de que puedan acceder a permisos de trabajo y residencia.

La mayoría de los países occidentales ya no apoyan ni defienden abiertamente la universalidad de los derechos humanos. La mayoría de los países aplican un “multilateralismo a la carta", es decir, participan únicamente de los acuerdos multilaterales que estrictamente benefician a su interés nacional. Algunos incluso se han retirado de las convenciones de la ONU que habían firmado previamente, alegando que estas ya "no reflejan las realidades del siglo XXI". Estados Unidos, Japón y la mayoría de Europa, incluidos los países nórdicos, reducen sus contribuciones a las agencias de la ONU.

Las economías emergentes, principalmente de Asia y China en particular, son los nuevos centros de actividad económica mundial y resultan cada vez más atractivos para la migración laboral, especialmente desde África, donde se registra el mayor crecimiento de la población a nivel mundial y se alberga al mayor porcentaje de migrantes potenciales.

 

Segundo escenario: Colapso de las naciones, migración por pura supervivencia (Los hijos del hombre)

El mundo en llamas. Como en la película “Los hijos del hombre” de Alfonso Cuarón, en este escenario se presentan una serie de crisis no resueltas que se extienden alrededor del mundo, mientras se registra una proliferación de hombres fuertes al mando de los gobiernos. Este escenario es la consecuencia de demasiadas tensiones y crisis simultáneas en el sistema global. Los impactos del cambio climático son muy severos, la escasez de recursos es patente, y las instituciones globales han sido anuladas. Debido a que el empeoramiento del mundo ha sido gradual, muchas personas no se han dado cuenta de cómo se llegó a la crisis en la que viven. Los machos alfa gobiernan tomando decisiones abruptas para las que no existe autocrítica ni marcha atrás.

En el escenario planteado, la migración se ve altamente afectada por el contexto. Una buena parte de las migraciones se constituye de desplazados y refugiados. El número de migrantes y refugiados globales crece al principio, para luego dispararse. Cientos de millones de personas se mueven en busca de la supervivencia, la paz y la seguridad. Estos movimientos están desorganizados y las respuestas han sido improvisadas. Algunos países y ciudades, se mantienen como refugios seguros.

Debido a los extensos conflictos y movimientos de personas, los sistemas de control fronterizo son completamente ineficaces e incapaces de enfrentarlos. Los sistemas de control de la migración colapsaron debido a que la comunidad internacional no logró desarrollar regímenes multilaterales de gobernanza migratoria. El sistema de protección internacional ha terminado siendo irrelevante. Muchas personas están en movimiento y el número de personas desplazadas ha aumentado espectacularmente y también el de los refugiados.

 

Tercer escenario: Desarrollo inclusivo y sostenible, reconociendo los beneficios de la migración (The Shape of Things to Come)

Abriendo caminos. En este escenario, como en el planteado en la novela “The Shape of Things to Come” de H. G. Wells, el espíritu de cooperación internacional prevalece. Se implementan iniciativas para la optimización de los beneficios de la migración, la inclusión socioeconómica de los migrantes y la mejora de su percepción en los países de destino. El reconocimiento del valor de la colaboración, el respeto por el estado de derecho y los derechos humanos y su potencial efecto acelerador del cumplimiento de los objetivos de desarrollo es reconocido a nivel mundial.

En el escenario propuesto, la migración sigue siendo un tema delicado, que aún está politizado, pero existe un amplio consenso de que es una parte integral de nuestro mundo globalizado. Los pactos mundiales son un trampolín para la gobernanza de la movilidad humana en el siglo XXI. A pesar de que el mundo ha logrado éxitos en favor de quienes requieren protección, asistencia y soluciones sostenibles, todavía muchas personas requieren soluciones. Los beneficios inducidos por la inmigración son reconocidos y los migrantes desempeñan un papel cada vez más importante y contribuyen socioeconómicamente a las comunidades que los reciben. Los beneficios de la inclusión son reconocidos.

La recuperación económica de los miembros del G20 y el surgimiento de nuevas economías han sido acompañadas por una demanda renovada de mano de obra migrante. La proporción global de migrantes en relación a la población mundial se mantiene sin cambios en alrededor del 3 %. En los países de altos ingresos, la migración representa cerca del 80 % del crecimiento de la población. Una mayor cooperación y la búsqueda de soluciones creativas han producido una gobernanza migratoria más avanzada y sofisticada. Los países han desarrollado marcos de gobernanza de la migración más integrales y coherentes y reconocen el aporte de los migrantes. Un número creciente de personas pueden acceder a vías regulares de migración. La migración es un tema permanente de todos los foros negociación y cooperación multilateral.

Se ha logrado una mejor protección de los derechos humanos de todos los migrantes y refugiados, independientemente de su estatus; todos los niños refugiados y migrantes pueden acceder a la educación dentro de unos meses a su llegada; y los niños ya no son detenidos a efecto de determinar su estatus migratorio. Se han desarrollado respuestas integrales para un gran número de desplazados internos e internacionales.

La xenofobia ha disminuido con la creciente evidencia y reconocimiento de la contribución positiva de los migrantes al desarrollo, así como con el reconocimiento de la diversidad social como un valor y un aporte más que como una amenaza. La lucha contra la discriminación étnica, religiosa o de género ha progresado. El desarrollo económico y las tecnologías avanzadas han contribuido a aumentar sustancialmente las oportunidades de empleo en muchos países, especialmente en las grandes ciudades, que absorben un gran número de migrantes.

Se han establecido acuerdos multilaterales para regular la movilidad de las personas. La cooperación prevalece finalmente sobre el proteccionismo, facilitando el comercio y la movilidad humana y los sistemas integrados del mercado de trabajo. La migración y la reubicación planificada son medidas de adaptación de uso común en los países frente a los efectos adversos del cambio climático.

 

Cuarto escenario: Mundo planeado y controlado por las tecnologías de la información, menor necesidad de trabajadores migrantes (Yo, Robot)

Tecnópolis. Al igual que en la película “Yo, Robot” de Will Smith, la tecnología gobierna. La tecnología está presente en todas las esferas de la vida: el empleo, el entretenimiento, la salud, la educación, el hogar, la energía y la interacción humana. El trío: inteligencia Artificial, automatización y desarrollo tecnológico es omnipresente. Las personas, sus vidas, oportunidades y decisiones suelen definirse mediante algoritmos. La merma en la libertad individual y la sumisión a un “control superior” han pasado desapercibidos por la población.

En el escenario imaginado, la movilidad humana y la migración han cambiado radicalmente, pues la mano de obra menos calificada es menos demandada y más personas trabajan por cuenta propia en línea. Los centros tecnológicos globales atraen más profesionales altamente calificados. Las elites tecnológicas han identificado a poblaciones y países enteros y les asignan roles específicos, reinventando la división del trabajo a nivel mundial. La migración global disminuye y la migración irregular casi no existe debido a las fronteras de alta tecnología y a un creciente monitoreo del movimiento individual.

En general los países privilegian la migración temporal sin acceso a la ciudadanía, tanto para los trabajadores menos calificados como para los altamente calificados. La movilidad estudiantil ha continuado a un ritmo menor, los estudiantes en movimiento ahora se sienten atraídos por los nuevos centros tecnológicos en lugar de las universidades tradicionales. Los migrantes con menos habilidades se enfrentan el desempleo, debido al aumento en el uso de robots. Muchos migrantes poco calificados se ven obligados a regresar a sus países de origen, lo que lleva a una reducción de las remesas.

 

A manera de conclusión:

Imaginar el futuro, pensar el futuro, es una labor arriesgada que frecuentemente termina en un ejercicio incompleto, subjetivo, a veces vacuo y que, normalmente, enfrenta un sinnúmero de críticas acaloradas. Sin embargo, dadas las circunstancias en las que nos encontramos, pensar el futuro resulta una labor no solo esencial sino además sana y responsable, en particular el pensar sobre el futuro de las migraciones.

Imaginar el futuro de las migraciones es urgente, principalmente ahora, cuando estamos asistiendo a la mayor migración de la historia moderna, la cual se presenta en un contexto político con fuertes tintes populistas y nacionalistas, salpimentado por una creciente desigualdad en y entre los países; a lo que se suma una crisis ambiental y una creciente interconexión y proliferación de información que suele ser deliberadamente tergiversada.

El desarrollo y análisis de los escenarios futuros posibles para las migraciones ayuda a abrir el entendimiento y a reflexionar de manera crítica sobre lo que estamos haciendo y sobre lo que nuestras acciones e inacciones provocan hoy y sobre lo que desencadenarán en el corto, mediano y largo plazos. El futuro puede depararnos cualquiera de los cuatros escenarios antes presentados o, tal vez, un poco de cada uno. En los actos de hoy descansa la simiente de lo que cosecharemos mañana. Lo que hagamos hoy con y por las personas migrantes, definirá no sólo su futuro sino también el de todos y todas. De nosotros depende la película, la novela o el ensayo en el que queramos vivir. Elijamos sabiamente.

 

 

   Sobre el autor:

Salvador Gutiérrez es el Oficial Regional de Enlace y Políticas de la Oficina Regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe de la OIM. Anteriormente, se desempeñó como Coordinador Interino de la Secretaría Técnica de la Conferencia Regional sobre Migración.Su experiencia incluye el desarrollo y ejecución de proyectos, así como la cooperación técnica en materia de migración laboral, gestión de la migración, diseño de las políticas de migración, y evaluación e investigación social. Tiene una Licenciatura en Derecho de la Universidad Iberoamericana en México, un Diploma de Estudios de Derecho francés de la Université Jean Moulin Lyon III en Francia y una Maestría en Cooperación Internacional y Desarrollo del Instituto de Estudios Políticos Internacionales de Milán, Italia. 

 


¿Cómo afectará la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?

¿Cómo afectara la COVID-19 el logro de las metas de la Agenda 2030?
Categoria: Gobernanza Migratoria
Autor: Laura Thompson

 

No hay duda alguna que la actual pandemia tiene un impacto humanitario, social y económico amplio a corto, mediano y largo plazo, que a su vez puede afectar o retrasar la consecución de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a diferentes niveles y de diversas maneras. 

El impacto más evidente, obviamente, es sobre el Objetivo 3, el cual busca garantizar una vida saludable y promover el bienestar. La pandemia ha puesto presiones enormes en los sistemas de salud no sólo con relación al tratamiento y la gestión del virus, sino que además afecta la capacidad de atender a pacientes que tengan otras enfermedades y aumenta el riesgo de complicaciones en poblaciones con estados de salud comprometidos. La pandemia ha puesto mayor visibilidad en la importancia del acceso universal a los sistemas de salud independientemente de la condición migratoria de las personas. Sin embargo, la pandemia también tendrá implicaciones en otros aspectos de la Agenda 2030.

 

Impactos más allá de la salud

La COVID-19 también está impactando negativamente la situación laboral, económica y social de muchos hogares del mundo entero, y sobre su capacidad para enfrentar sus necesidades, inclusive las más básicas.  La crisis económica que los países de la región están enfrentando y el creciente desempleo será determinante en este sentido, puesto que más allá de la pandemia, América Latina y el Caribe cerraron el año 2019 con un 8,1% de desempleo, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo. Y según proyecciones de la CEPAL, la desocupación laboral subirá a  un 11,5% en la misma región, producto de la contracción de la actividad económica por la COVID-19.

El desempleo y la pérdida de poder adquisitivo afecta de manera más acentuada a las poblaciones migrantes, ya que ellas están, con mucha frecuencia, empleadas en el sector informal de la economía y tienen condiciones laborales contractuales más precarias, particularmente las mujeres trabajadoras migrantes.  En el caso de Latinoamérica y el Caribe el trabajo informa ronda el 50% del total de personas empleadas. El aumento del desempleo impactará el alcance del Objetivo 8 (sobre el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos), pero también del Objetivo 1 (la lucha contra la pobreza), el Objetivo 2 (la erradicación del hambre, la seguridad alimentaria y una mejor nutrición), el Objetivo 5 (la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres y niñas), y las metas 5.2, 8.7 y 16.2, sobre la trata y la explotación de personas. La CEPAL recalca además que América Latina y el Caribe sufre ya una caída del -5.3% del PIB, la peor de toda su historia.

Asimismo, esta pandemia podría acentuar las desigualdades existentes en las sociedades, así como las vulnerabilidades de ciertos grupos poblacionales, y por consiguiente retrasar el alcance del Objetivo 10, que busca reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos. En ese contexto, las personas migrantes son uno de esos grupos vulnerables que se han visto afectados de manera particular por la pandemia y que a menudo son dejados de lado u olvidados en los planes de protección social y de relanzamiento económico, o tienen acceso limitado a ellos, ya sea por barreras de idioma o por su estatus migratorio. Todo ello a pesar de la enorme contribución que los trabajadores migrantes hacen al funcionamiento de los servicios básicos esenciales en muchos países, como se ha puesto en evidencia durante esta crisis.

Adicionalmente se proyecta una disminución en el monto de las remesas internacionales que, según el Banco Mundial, se reducirían entre un 10% y un 19.3% para el 2020. Las remesas son un componente fundamental en la economía de algunos países de la región, donde pueden a llegar a significar entre el 5% y el 20% del Producto Interno Bruto nacional. Una reducción importante en las remesas pondría en peligro la capacidad de muchos hogares en esos países de llenar sus necesidades más básicas y su capacidad de invertir en el mejoramiento de la nutrición, la educación y la reducción del trabajo infantil, entre otros, acentuando aún más las desigualdades existentes.

Finalmente, a nivel estatal, debido la desaceleración económica que estamos viviendo y las necesidades urgentes en materia de salud, es muy posible que haya una disminución del gasto social o una reorientación de los recursos disponibles potencialmente en detrimento de la visión más integral contenida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, afectando de nuevo el alcance de objetivos transversales de la Agenda 2030.

 

Recuperación y ODS: el mismo camino

Pero esto no nos debe llevar al pesimismo y a pensar que hemos perdido la lucha para alcanzar los ODS. Al contrario, en este momento es esencial trabajar juntos y con fuerza para identificar las dificultades adicionales que la actual pandemia presenta para la consecución de la Agenda 2030. Debemos redoblar nuestro compromiso y nuestros esfuerzos para asegurar que el impacto de la pandemia sea incorporado en los planes nacionales y en la asistencia internacional, así como que las diferentes realidades y vulnerabilidades de algunos grupos específicos sean incorporadas.

Para esto debemos trabajar desde ahora en asegurar la atención universal de los sistemas de salud y educación; en la reducción de los costos de transferencia de las remesas (tema incluido en el Objetivo 10), como está haciendo ya El Salvador, crear ciudades más resilientes e inclusivas en línea con el Objetivo 11 o fortalecer formas de migración regular para los trabajadores migrantes y condiciones de trabajo decente (Objetivo 8).

El momento es ahora: todas las organizaciones, gobiernos y personas tenemos un papel importante en asegurar que los esfuerzos para que nuestra región latinoamericana y el mundo se recuperen de los graves efectos de la pandemia de COVID-19 se alineen con la Agenda 2030 y nos aseguremos de no dejar a nadie atrás.