Comunidades y migrantes: ¿Cómo responder al coronavirus?

Comunidades y migrantes: ¿Cómo responder al coronavirus?
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¿Qué es el coronavirus?

Los coronavirus son una familia de virus, algunos de los cuales solo afectan a los animales, mientras que otros también pueden causar enfermedades en los humanos. El coronavirus descubierto más recientemente, COVID-19, causa la enfermedad por coronavirus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus descubierto más recientemente, que se conoció en Wuhan, China, en diciembre de 2019.

Los síntomas comunes incluyen: dolores y molestias, congestión nasal, secreción nasal, dolor de garganta o diarrea. El virus se transmite a través de pequeñas gotículas de la nariz o la boca que se propagan cuando una persona con COVID-19 tose o exhala.

¿Cuál es la mejor manera de responder al coronavirus?

Esté a salvo de la infección por coronavirus al reducir la propagación de la infección y su contacto con bacterias dañinas.

La Organización Mundial de la Salud sugiere estos 7 pasos:

  1. Lávase las manos con frecuencia
  2. Evite tocarse los ojos, la boca y la nariz.
  3. Cubra su tos con el interior de su codo o un pañuelo
  4. Evita los lugares llenos de gente
  5. Quédese en casa si no se siente bien, incluso si tiene fiebre leve y tos
  6. Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, busque atención médica temprana, pero llame primero por teléfono
  7. Manténgase al tanto de la información más reciente.

Sea inteligente al mantenerse informado sobre las últimas actualizaciones utilizando fuentes confiables de información. La Organización Mundial de la Salud publica periódicamente actualizaciones e informes de situación, mientras que las autoridades nacionales y locales de salud pública también emiten consejos relevantes y útiles.

Sea amable y apoye a los demás. No estigmatice ni discrimine a ciertos grupos debido a su origen étnico. En muchos contextos, las personas que migran para trabajar, estudiar o unirse a sus familias gozan de buena salud y forman parte fundamental de las comunidades nacionales, incluidos los sistemas de atención de la salud. Por lo tanto, las personas migrantes, independientemente de su situación legal, no deben ser estigmatizadas ni asociadas con el riesgo de importar enfermedades. En la mayoría de los casos, no existe una conexión directa con la enfermedad solo porque las personas pueden ser migrantes.

Sea considerado o considerada con las necesidades de los demás y con lo que puede hacer para ayudar. Recuerde que, si bien es posible que no sea miembro de las poblaciones más vulnerables al virus, también puede contribuir a reducir su propagación siguiendo los pasos anteriores.

¿Cómo puede propagarse COVID19 entre las personas migrantes?

Las condiciones que rodean el proceso de migración, como las barreras a los servicios de salud, las malas condiciones de vida y de trabajo y la explotación, que pueden representar riesgos para la salud de las personas migrantes. Es importante que los gobiernos adopten un enfoque inclusivo para garantizar que todas las personas migrantes, independientemente de su estatus migratorio, y otros no nacionales, sean considerados en la planificación, respuesta y mensajes de salud pública. Esto significa: el uso de un lenguaje adecuado, recomendaciones culturalmente apropiadas y modalidades de tratamiento, y garantizar que todas las personas migrantes, ya sea en situación regular o irregular, puedan acceder a los servicios de salud, sin temor a estigma, arresto o deportación, entre otras cosas.

¿Cómo ha afectado la información errónea al brote?

“Nuestro mayor enemigo en este momento no es el coronavirus en sí. Es el miedo, los rumores y el estigma. Y nuestro mayor activo son los hechos, la razón y la solidaridad”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud.

Desde una perspectiva de salud pública, el riesgo de exclusión y estigmatización puede hacer que las personas migrantes escondan sus síntomas en lugar de buscar tratamiento. Esto pone a todo el mundo en riesgo de enfermarse. Todas las personas podemos tomar el papel de identificar y desafiar la información errónea en línea, mientras compartimos información de fuentes confiables para reducir el pánico, la xenofobia y la propagación de información incorrecta.


¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?

¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?
Categoria: Emergencias y Acción Humanitaria
Autor: Autor Invitado

En la actualidad, más de 5 millones de personas venezolanas han dejado su país debido al complejo contexto sociopolítico en el país, de los cuales al menos 4 millones se encuentran en países de América Latina y el Caribe, según datos recolectados de los gobiernos por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).

De acuerdo con estimaciones realizadas por OIM Costa Rica, para finales de junio aproximadamente 29 850 personas venezolanas se encontraban en dicho país centroamericano. La situación socioeconómica, salud, mecanismos de regularización y otras características que afectan la integración en un país de acogida se vieron impactadas por la pandemia.

Para comprender mejor a esta población, la OIM Costa Rica aplico la Matriz de Seguimiento al Desplazamiento (DTM por sus siglas en inglés) donde se perfila a la población venezolana. El mismo muestra que la mayoría de las personas venezolanas encuestadas se encontraban en el rango de edad de entre 35 y 44 años; eran mujeres (63%); contaban con estudios universitarios; y eran solicitantes de asilo. Además, mayoritariamente llevaban entre 3 meses y un año en el país y planeaban quedarse de manera permanente.

La DTM es una herramienta que puede ayudar a los encargados de formulación de políticas a desentrañar las tendencias de movilidad plantear escenarios actuales y futuros basados en evidencia, de manera que se pueda planear con más información sobre cómo asistir tanto a personas refugiadas y migrantes como a las comunidades de acogida. Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio para entender características y necesidades de las y los venezolanos en el país:

  • Residencia: El 87% de los encuestados indicó residir con otra persona venezolana. De estos, un 26% reside con algún menor de edad y 19% con alguna persona adulta mayor. La mayoría vive en apartamentos.
  • Situación laboral: Al momento de la encuesta, la mayor parte de los venezolanos participantes se encontraban desempleados (59%), y de quienes sí se encontraban trabajando lo hacían principalmente en el sector informal. Esto no es un dato menor si recordamos como se dijo ante que en general cuentan con estudios universitarios.
  • Dificultades: Dada la alta tasa de desempleo no es de extrañar que una de las principales dificultades señaladas por las personas encuestadas fuera la falta de recursos económicos (78%), frente a otras problemáticas como la falta de documentación, falta de acceso a la salud, falta de alimento o agua, entre otros.
  • Asistencia: La población encuestada indica que las principales organizaciones que les han asistido son la OIM (51%), ACNUR (44%), Alianza VenCR (31%), HIAS (23%), RET International (20%), el Servicio Jesuita (5%), entre otras.

 

El futuro de los patrones de movilidad de la población venezolana en medio de la pandemia

En el perfil regional de refugiados y migrantes venezolanos de América Latina y el Caribe, publicado recientemente por OIM junto al Migration Policy Institute, se señala que, como resultado de las nuevas condiciones traídas por la pandemia, las personas refugiadas y migrantes venezolanas se verán afectadas por la inseguridad alimentaria, limitado acceso a los servicios de salud y dificultad para encontrar trabajo. Por otro lado, existen diferentes estimaciones sobre el número de personas venezolanas retornadas y no hay un recuento confirmado de cuántas se están desplazando por la región con la intención de regresar a su país.

Si bien la asistencia a la movilidad humana tiene muchas aristas, en el marco de una pandemia la atención a la salud se vuelve un aspecto particularmente importante tanto para la población refugiada y migrante, así como para sus comunidades de acogida, pues asegurar a todos los miembros de una sociedad el acceso médico necesario impacta más allá de la persona que está siendo atendida. En algunos países, laborar de manera formal facilita el acceso a este tipo de servicios; pero en el caso de venezolanos y venezolanas, al encontrarse mayormente en el sector informal (debido en muchos casos a la falta de documentación o de estatus regular), el acceso a la salud se complica a pesar de ser un derecho humano.

Esta publicación también sugiere que en paralelo a la organización y esfuerzos que realicen los gobiernos y sociedad civil para abordar las problemáticas que aquejan a las personas refugiadas y migrantes en la región en general, y en particular la población venezolana, es necesario contar con apoyo internacional. Esto es importante, entre otros aspectos, para recabar datos sólidos que ayuden a la formulación de políticas públicas, así como para fortalecer los aspectos positivos que puede conllevar la migración, por ejemplo, en su dimensión económica.