¿Cómo utilizar la comunicación para facilitar una migración segura, ordenada y regular?

¿Cómo utilizar la comunicación para facilitar una migración segura, ordenada y regular?

La migración en condición irregular genera mayores riesgos, como la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y diferentes situaciones de violencia y vulnerabilidades. Por el contrario, la migración regular promueve la protección de los derechos humanos y facilita el desarrollo económico y social de las personas migrantes, sus familias, y los Estados, tanto de origen como de destino. El acceso a la información se vuelve un componente clave para promover una migración regular, ordenada y segura.

Las campañas son una herramienta para divulgar información o mensajes, sin embargo, las campañas de comunicación institucional suelen ser unidireccionales y sin impactos a largo plazo. La Comunicación para el Desarrollo (C4D) se propone como una metodología innovadora para lograr cambios sostenibles que incidan en el desarrollo de las comunidades y los estados, por medio de decisiones basadas en evidencia y de procesos participativos.

C4D tiene como objetivo propiciar cambios de comportamiento, lo cual va más allá de proporcionar información, para inspirar a las personas a cambiar la forma en que actúan. C4D se basa en mantener al público objetivo como base de la solución, esto permite una comprensión más profunda del problema y los factores relacionados que pueden aprovecharse para motivar el cambio

Basado en la experiencia de IOMX contra la trata de personas ahora replicada en las Américas, te recomendamos 6 pasos para implementar una campaña de Comunicación para el Desarrollo en tus iniciativas relacionadas a prevención, sensibilización e información:

  • Paso 1: Conoce tu audiencia:

El punto de partida de una campaña de C4D no deberían ser los intereses de una organización, sino las necesidades del público meta. Para propiciar un cambio es necesario entender los conocimientos, actitudes y prácticas de la población, así como sus hábitos, necesidades, preocupaciones y motivaciones.

Ten en cuenta que existen una audiencia primaria (la principal que se espera cambie de actitud o comportamiento), secundaria (quienes pueden afectar la actitud o comportamiento de la audiencia primaria) y terciaria (quienes de manera más amplia pueden moldear las actitudes y valores de una comunidad).

Pongamos por ejemplo el caso de mujeres de una comunidad de origen de trabajadoras domésticas que migran de manera irregular. La campaña que pretenda prevenir esta situación debe considerar como audiencia primaria a las trabajadoras que potencialmente deseen migrar, como audiencia secundaria a sus familiares y amigos, y de terciaria a los líderes locales y gobierno o bien, las comunidades de destino que necesitan hacer conciencia sobre su rol en esta problemática. Esto hará posible la ejecución de acciones puntuales y personalizadas para cada público.

  • Paso 2: Define la mejor manera para acercarte a tu audiencia:

Identifica los canales y estrategias que mejor puedan apelar a tu audiencia. Uno de los primeros pasos para lograr este punto es crear objetivos ‘SMART’ (por sus siglas en inglés), es decir objetivos que sean 1) específicos; 2) medibles; 3) alcanzables; 4) relevantes; y 5) en tiempo definido.

Volviendo al ejemplo de las potenciales mujeres trabajadoras migrantes, si el presupuesto para la difusión es limitado, se pueden considerar el uso de canales de radio y televisión comunitarios, actividades locales de información cara a cara y redes de organizaciones.

  • Paso 3: Revisa y ajusta la estrategia:

En esta etapa se desarrollan los mensajes y productos que se difundirán más adelante. Pero atención: siempre es necesario validarlos antes de lanzarlos, de esta manera es posible asegurar que los mensajes son bien entendidos y aceptados por el público meta. Es importante que los mensajes siempre sean claros, directos, positivos y contengan “llamados de acción”.

Si se trata de las potenciales mujeres trabajadoras migrantes, confirma con ellas si se utiliza el lenguaje correcto, si el mensaje es claro o si existentes elementos ofensivos o ajenos a su contexto.

  • Paso 4: Implementa la campaña:

Una vez que los mensajes hayan sido validados con tu público meta, es hora de poner en marcha la campaña. Procura mantener involucrados a todos los actores que aportaron en el proceso, desde donantes hasta líderes comunitarios y gobierno, para poder establecer lazos de confianza y transparencia.

Es necesario que puedas registrar las actividades de implementación de la campaña, pues serán de utilidad para el siguiente punto.

  • Paso 5: Monitorea y evalúa el nivel de éxito:

Como en todo proyecto que pretenda ser sostenible y exitoso en el tiempo, la Comunicación para el Desarrollo requiere de un espacio de monitoreo y evaluación para identificar posibles correcciones en la estrategia que la hagan lograr mejor su objetivo, dentro de los parámetros de tiempo y recursos establecidos previamente.

Si tu organización requiere de la implementación de una campaña de Comunicación para el Desarrollo, le invitamos a comunicarse con jgallo@iom.int y tchacon@iom.int. Conozca más sobre los servicios de comunicación ofrecidos por la oficina regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe aquí.


7 recomendaciones para promover la inclusión de las personas migrantes en las comunidades receptoras a través de actividades sociales y culturales.

Categoria: Pacto Mundial sobre Migración
Autor: Carlos Escobar

La promoción de actividades sociales y culturales como mecanismo para fomentar la interacción entre personas migrantes y comunidades receptoras con el objetivo de avanzar en la construcción de sociedades más justas y pacíficas, es en la actualidad una temática de especial interés dentro de los estudios, políticas y programas sobre inclusión[i] migrante y cohesión social[ii].

Tomando como referencia la Teoría de Contacto Intergrupal (IGCT por sus siglas en inglés), diferentes investigaciones sostienen que la interacción de personas de lugares y contextos diferentes, bajo las circunstancias correctas, favorece la confianza y el cambio de percepciones xenófobas o discriminatorias. De esta manera, acuerdos intergubernamentales[iii] como el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, han integrado esta perspectiva dentro de su cuerpo teórico y conceptual. En particular, el objetivo 16 “Empoderar a los migrantes y las sociedades para lograr la plena inclusión y la cohesión social”, plantea la necesidad de crear centros o programas comunitarios a nivel local para facilitar la participación de las personas migrantes en la sociedad receptora procurando que migrantes, miembros de la comunidad, organizaciones de la diáspora,  asociaciones de migrantes y autoridades locales, participen en el diálogo intercultural, el intercambio de experiencias, los programas de mentoría y la creación de vínculos empresariales que mejoren los resultados de la integración y fomenten el respeto mutuo.

A partir del análisis y revisión de distintas investigaciones, la OIM, en su publicación
The Power of Contact: Designing, Facilitating and Evaluating Social Mixing Activities to Strengthen Migrant Integration and Social Cohesion Between Migrants and Local Communities - A Review of Lessons Learned, propone una serie de recomendaciones, basadas en evidencia empírica, para incentivar la participación de las personas migrantes y las comunidades receptoras en actividades sociales y culturales.

1). Diversión y orientación hacia objetivos

Diseñar e incorporar actividades divertidas y emocionantes conduce a un ambiente más ligero y acogedor para que la gente se conozca, interactúe y cree vínculos sociales. Al mismo tiempo, establecer objetivos comunes, que ninguno de los grupos pueda alcanzar sin la participación del otro (interdependencia cooperativa), hace que las actividades sean más atractivas y participativas.

2). Apreciación mutua

Las personas participantes deben comprender, reconocer y apreciar la cultura, tradiciones e historia, como parte del proceso para salvar las diferencias, maximizando los puntos fuertes de cada uno e identificando aquellos que tienen en común. Es importante que todos los individuos estén en la capacidad de identificar cómo sus contribuciones pueden llegar a tener un impacto positivo en la consecución de los objetivos comunes.

3). Propiedad compartida

La participación de las personas migrantes y de las comunidades locales en todas las fases de las actividades aumentará su participación. Esta apropiación les empodera, eleva su autoestima y abre nuevas oportunidades de responsabilidad y compromiso.

4). Reflexión guiada

Los diálogos y actividades que permiten un cierto grado de reflexión ayudan a crear un ambiente que se percibe como de confianza, amistoso y cálido. Procesar la información y compartir historias personales y sensibles, que pueden evocar recuerdos, son de suma importancia en la medida que estén guiadas y acompañadas cuidadosamente por los (as) facilitadores o los miembros del proyecto.

5). Supervisión y facilitación de confianza

Aquellas personas responsables de las interacciones del grupo, como líderes de equipo, facilitadores, personal de proyectos o planificadores de eventos, deben desempeñar un papel activo en pro de la igualdad dentro las relaciones intergrupales y crear un ambiente inclusivo para todos y todas. Este esfuerzo deliberado es crucial para superar la tendencia natural de las personas participantes a agruparse en función de sus características y estatus más destacados.

6). Intervención sostenida y regular

No hace falta decir que cuanto más frecuente, prolongada e intensiva la participación, mejor será la actitud de cada individuo hacia los demás. Esto significa adoptar un enfoque que replantee el papel de las personas participantes, que a su vez definirán las necesidades de sus comunidades y, finalmente, tomarán parte en el diseño y organización de las intervenciones adecuadas.

7). Apoyo institucional y asociación

El apoyo de instituciones como gobiernos locales, medios de comunicación, agencias gubernamentales y organizaciones intermediarias, es fundamental para promover y facilitar los esfuerzos constructivos para fortalecer las relaciones intergrupales. La coordinación de estas instituciones crea un sistema que puede proporcionar recursos e incentivos para promover y fortalecer y fortalecer las relaciones intergrupales.

Las actividades sociales y culturales, entendidas como una estrategia de intervención programática para facilitar la inclusión de las personas migrantes en las comunidades receptoras, resultan importantes en la medida que ofrecen espacios de interacción no institucionales, en donde a través del contacto humano espontáneo, se construyen vínculos sociales basados en experiencias, historias, emociones y trayectorias de vida de las personas participantes. Esto facilita la generación de confianza entre los individuos, mayores grados de cohesión social y por supuesto, una convivencia pacífica en las comunidades, entendida esta no sólo como la ausencia de conflictos, sino también, como un proceso positivo, dinámico y participativo en el que se promueve el diálogo y se solucionan los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos, a través de la aceptación de las diferencias, la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás. (ONU, 2021).


[i] La inclusión entraña un proceso de adaptación mutua de los migrantes y las comunidades de acogida. El grado de inclusión de los migrantes depende de cada persona en particular y del contexto en que tiene lugar la adaptación. Entre los factores que influyen en el proceso de inclusión de los migrantes figuran sus características demográficas y personales (como la edad, el género, el nivel de instrucción y el conocimiento del idioma), las redes sociales, y la agencia o capacidad de actuación de cada uno (Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2020, pág., 204).

[ii] En términos generales, la cohesión social puede definirse a través de las nociones de "solidaridad", "unión", "tolerancia" y "coexistencia armoniosa ". No está necesariamente relacionada con la migración y los inmigrantes, sino que se trata más bien de los lazos que unen a una comunidad a través de la confianza y las normas sociales comunes (Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2020, pág., 202).

[iii] La Agenda 2030 también habla de la necesidad de trabajar en la inclusión de las personas migrantes, pero desde una perspectiva jurídica y de participación política, más específicamente en su Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas, en sus metas 16.9 y 16.7.