¿Cómo desarrollar una campaña de comunicación efectiva sobre migración?

El mundo está lleno de campañas de comunicación cada una compitiendo por la atención de un público en particular y con la esperanza de aumentar la comprensión y la sensibilización de las personas sobre un tema.  Sin embargo, la creación de esas campañas usualmente sigue líneas de comunicación institucional y unidireccional que pocas veces presentan mecanismos reales de medición de impacto.

La Organización Internacional de las Migraciones ha implementado procesos bajo la metodología de Comunicación para el Desarrollo (C4D) en México, Guatemala, Honduras y El Salvador para impulsar cambios de comportamiento en torno a temas migratorios. Con base en esta experiencia identificamos cinco elementos clave para lograr campañas efectivas:

1. Hágalo basado en evidencia

El corazón de las estrategias de comunicación con enfoque social no debería estar en los objetivos de la organización o las percepciones de quienes la ejecutan, sino en el corazón del público meta. Base todas las decisiones en la evidencia de las necesidades y características de la población y el contexto. La investigación es el núcleo de las estrategias de comunicación efectivas.

En el caso de las campañas de C4D se realizan análisis de necesidades y encuestas individuales para conocer los conocimientos, actitudes y prácticas del público meta. En el 2019 realizamos más de 2000 encuestas de línea base y más de 1970 encuestas de evaluación.

2. Adopte un enfoque participativo

Identifique las partes interesadas: tanto personas del público meta, líderes y organizaciones comunitarias, como instituciones y empresas que puedan tener relación con las problemáticas asociadas a la campaña y encuentre formas de interactuar con ellas para que participen en diferentes partes del proceso.

Las campañas que desarrollamos en la OIM contaron con la participación de más de 100 socios locales de diferentes sectores quienes participaron en todos los pasos del proceso y facilitaron que el alcance se multiplicara.

3. Interactúe y valide con el público meta

Incorpore actividades que le permitan interactuar con el público meta previo al lanzamiento y la distribución de la campaña. Esto puede lograrse en el proceso de investigación y planificación, pero especialmente se recomienda incorporar un proceso de validación de los mensajes y materiales.

Por ejemplo, nuestras campañas se enfocaron en promover que las personas jóvenes consideren alternativas a la migración irregular, como lo son las opciones de desarrollo local y vías de migración regular.  Todas las campañas fueron validadas con el público meta y se realizaron ajustes para asegurar que el mensaje era bien recibido y lograba impulsar el cambio de comportamiento previsto.

4. Aproveche los medios digitales

Las personas se comunican cada vez más a través de redes sociales digitales, y buscan información en sitios web, especialmente las personas jóvenes. Por eso es fundamental que tome en cuenta los medios digitales en todo el proceso de C4D. Incluso desde el levantamiento de información, pues es muy importante conocer las prácticas digitales de su público meta para poder desarrollar estrategias acordes.

En el marco de las campañas de C4D implementadas en el 2019, construimos y lanzamos el sitio web migrantinfo.iom.int/es , el cual fue visitado por más de 28 mil personas en busca de información para migrar de forma regular y segura, así como opciones de desarrollo en sus comunidades.  Las campañas también estuvieron en nuestra comunidad virtual “Somos Colmena”, la cual se está posicionando como una comunidad regional para acceder a información segur sobre migración regular.

5. No deje de lado las actividades persona a persona

Si bien los medios digitales son muy importantes y tienen un gran alcance, la evaluación demostró que las actividades cara a cara son las que tiene un mayor impacto cuando se trata de cambio de comportamiento, pues el enfoque persona a persona genera mucha más confianza.

Por eso es indispensable que la estrategia de divulgación combine medios digitales con medios tradicionales y actividades persona a persona. Gracias a nuestras actividades presenciales durante el 2019, pudimos llegar a más de 8 mil personas y se construyó una red de más de 50 puntos informativos donde las personas pueden recibir asesoría personalizada y gratuita.

Puede encontrar más información sobre las campañas C4D en Centroamérica y México aquí. Para aprender a diseñar su propia campaña C4D, consulte IOMX.


No es "nosotros contra ellos": por qué es esencial incluir a las personas migrantes en los planes de vacunación contra COVID-19

Categoria: Migration and Health
Autor: Guest Contributor

La COVID-19 ha demostrado que los virus no solo no conocen fronteras, sino que tampoco discriminan en función del estatus migratorio. No tener en cuenta a los migrantes en nuestros esfuerzos de vacunación obstaculizaría la eficacia de estas campañas y dificultaría el fin de la pandemia.

18 de marzo de 2021 - por Jacqueline Weekers y Michele LeVoy

En menos de tres meses, se han administrado más de 360 millones de dosis de vacuna COVID-19 en más de 100 países. El ritmo de la inoculación se acelera día a día y el mundo tiene la esperanza de que la luz al final del túnel COVID-19 esté a la vista.

Pero a medida que los expertos en salud pública, los asesores de políticas y los tomadores de decisiones gubernamentales continúan redactando e implementando sus respectivos planes nacionales de vacunación, existe una gran preocupación de que algunos miembros de comunidades vulnerables puedan ser excluidos de las campañas de vacunación, incluso si se se les incluye en el papel.

EL TEJIDO DE NUESTRAS COMUNIDADES

Algunas de las personas más difíciles de alcanzar y con mayor riesgo de ser excluidas son las personas migrantes, quienes viven, trabajan y contribuyen de manera significativa a nuestras sociedades, y en particular aquellos que tienen un estatus de residencia irregular. Son nuestros conductores de reparto, trabajadores de la construcción, cuidadores, limpiadores, niñeras, cocineras y vendedores ambulantes, que trenzan el tejido de nuestras comunidades. Alguna vez muchos de ellos tuvieron visas o permisos, pero cayeron entre las grietas de nuestros sistemas de inmigración. Pueden ser adultos, niños o personas mayores, y muchos han vivido durante años en el país donde es posible que no puedan obtener una autorización oficial para residir.

La pandemia y las medidas de encierro relacionadas les han hecho la vida infinitamente más difícil a los migrantes en situaciones irregulares, y los han expuesto a nuevos riesgos, especialmente si no tienen hogar o viven en condiciones precarias y estrechas donde el distanciamiento físico es un desafío y el acceso al agua potable es limitado. Algunos perdieron sus trabajos debido a las repercusiones socioeconómicas de la pandemia; otros tuvieron que seguir trabajando -ya sea porque laboran en sectores esenciales o porque no podían permitirse perder un solo día de ingresos- sin la protección adecuada.

Ahora hay pruebas sólidas de que las familias pobres y las minorías étnicas y de otro tipo se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia y es más probable que sufran peores consecuencias sobre su salud. Sumado a esto, vivir con un estatus migratorio irregular a menudo significa acceso restringido a los servicios de salud e información, y poca confianza en las autoridades debido a las medidas de control de la inmigración.

FOMENTAR EL DESARROLLO DE POLÍTICAS

En la Unión Europea y en otros lugares, varios países ya han dejado en claro su intención de incluir a las personas migrantes en situación irregular en el despliegue de sus vacunas. Las estrategias de vacunación holandesa y española las mencionan explícitamente. En Francia se ha anunciado que las vacunas serán gratuitas para todos y no se requerirá tarjeta de seguro médico. En Italia se anunció que las vacunas estarán disponibles para cualquier persona que viva en el país, independientemente de su estado de residencia. Los lineamientos en el Reino Unido establecen que las vacunas están disponibles de forma gratuita, incluso para cualquier persona que viva en el país "sin permiso", y que "no se necesitan controles de inmigración" para las personas que buscan servicios de salud relacionados con COVID-19.

Otros países de todo el mundo han tratado de crear entornos propicios, por ejemplo, otorgando temporalmente a todos los migrantes el mismo estatus que los nacionales para los beneficios sociales y de salud, regularizando grupos grandes o impidiendo que las autoridades de salud compartan los datos de los pacientes con las autoridades de inmigración durante el período de respuesta a la pandemia para proteger contra el riesgo de deportación.

Con estos avances políticos alentadores, quedan muchas preguntas sobre los detalles de la implementación. Lo que ya está claro es que para los migrantes en situación irregular que forman parte de los grupos priorizados debido a una mayor vulnerabilidad a la infección, como trabajadores de primera línea, personas con comorbilidades o sin hogar, es fundamental un acercamiento proactivo para informarles sobre sus derechos y cómo acceder la vacuna.

LEVANTAR LAS BARRERAS EN LA PRÁCTICA Y CONSTRUIR CONFIANZA

En febrero, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la que pedía “que los planes nacionales de vacunación contra la COVID-19 incluyan a quienes corren un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves de COVID-19 y a los más vulnerables, incluyendo... refugiados, desplazados internos, apátridas, indígenas, migrantes” y otros grupos.

Sin embargo, en la vida diaria, los migrantes, especialmente los que se encuentran en situaciones irregulares, tienden a enfrentarse a una larga lista de barreras que obstaculizan su capacidad para acceder a los servicios de salud. Se les puede exigir que paguen gastos de bolsillo, que estén registrados en un mecanismo de seguridad social o que presenten documentos que no poseen. El idioma es otro factor importante que genera aprensión y limita la comprensión entre los migrantes y los proveedores de servicios de salud.

Es más, los planes de vacunación contra COVID-19 deben considerar que las políticas generalizadas de discriminación y criminalización pueden haber erosionado la confianza que tienen las personas migrantes en las autoridades: con demasiada frecuencia, evitan buscar atención médica por temor - y riesgo real - de enfrentar la aplicación de las leyes de inmigración.

En consecuencia, es fundamental que el despliegue de cualquier vacuna COVID-19 a las personas migrantes en situación irregular se realice en estrecha cooperación y consulta con organizaciones comunitarias confiables que tengan un historial de trabajar con ellos y brindarles servicios, y con la colaboración y participación directa de personas y representantes de estas comunidades. Esto también ayudaría a garantizar que las dudas sobre las vacunas dentro de estos grupos se comprendan y aborden de manera adecuada.

También se deben establecer cortafuegos confiables entre las autoridades de salud y de inmigración, con garantías claras de que cualquier información obtenida de manera informal o formal sobre el estado de residencia de una persona mientras se proporciona la vacuna no se utilizará en su contra para desencadenar procedimientos de inmigración. Es importante destacar que la falta de documentos oficiales no puede ser una barrera para recibir una vacuna.

Todavía hay tiempo para hacerlo bien, aprendiendo de las autoridades nacionales y locales que han dado pasos hacia la equidad y trabajando con los migrantes y las propias comunidades locales.

El éxito de las campañas nacionales de vacunación depende de cuán inclusivas y equitativas sean. Y nuestra capacidad colectiva para salvar tantas vidas como sea posible y reactivar nuestras economías depende de qué tan bien nos aseguremos de que todos los que necesitan la vacuna tengan realmente acceso a ella.