Así se ven los nuevos desplazamientos por violencia y desastres en las Américas

Así se ven los nuevos desplazamientos por violencia y desastres en las Américas

Según el informe 2020 del Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno (IDMC por sus siglas en inglés), en 2019 se registraron 33.4 millones de nuevos desplazamientos internos en el mundo, de los cuales 24.855.000 son debido a desastres y 8.553.800 a conflicto y violencia. Representa la cifra más alta registrada anualmente desde el 2012.

En las Américas, los desastres y la violencia provocaron 2.147.000 nuevos desplazamientos durante 2019. Los desastres originaron 72% del total (1.545.000) mientras que la violencia ocasionó el 28% (602.000). La proporción es similar a las cifras globales (74,5% y 25,5% respectivamente).

 

Nuevos desplazamientos por conflicto, violencia y desastres en las Américas (2009-2019).

 

Los países más afectados por el desplazamiento interno a nivel continental fueron Estados Unidos, El Salvador, Brasil, Colombia y Bolivia, aunque por diferentes causas:

  • Estados Unidos registró 916.000 nuevos desplazamientos, lo que representa el 42.5% del total global, y 59% del total continental de desplazamiento por desastres. El huracán Dorian supuso la evacuación de 450.000 personas en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Florida, Georgia y Virginia. Los incendios provocaron 423.000 nuevos desplazamientos, en particular en California en octubre.
  • Los 455.900 nuevos desplazamientos registrados en El Salvador en 2019 se atribuyen exclusivamente a la violencia. El conteo fue extrapolado de cálculos de organizaciones de la sociedad civil en el país. La adopción de una nueva ley a principios de este año podría permitir mejorar la metodología de investigación.
  • Brasil fue en 2019 uno de los países afectados por un mayor número de desastres en el mundo, al registrarse más de 295.000 eventos que provocaron 250.000 nuevos desplazamientos, en particular inundaciones y deslizamientos. También existen datos iniciales de desplazamiento por fenómenos graduales en Brasil, como la sequía (6.100 nuevos desplazamientos) y la erosión costera (240), que revelan procesos significativos relacionados con el cambio climático que podrían existir en otros países pero no quedan representados por la falta de datos.
  • En Colombia, los desplazamientos por conflicto y violencia (139.000) en 2019 fueron más que los relacionados con desastres (35.000). Este último se debió a inundaciones en los departamentos de Putumayo, Antioquía, Magdalena, Nariño y Chocó. Colombia es un caso particular, pues con 5.576.000 personas desplazadas a finales de 2019, presenta dificultad para encontrar soluciones duraderas al desplazamiento.
  • El quinto país con un mayor número de nuevos desplazamientos en 2019 fue Bolivia, con 77.031 casos resultantes de desastres provocados por inundaciones en Chuquisaca, Cochabamba y la Paz.

 

El Huracán Dorian causó más de 464.000 nuevos desplazamientos entre septiembre y octubre de 2020, distribuidos entre los países del Caribe, Estados Unidos y Canadá. Bahamas sufrió el mayor impacto, con 3.4 billones de dólares en daños estimados y un quinto de la población del país afectada. La situación de la comunidad haitiana resultó particularmente preocupante debido a su contexto socioeconómico y su concentración en asentamientos informales que resultaron particularmente afectados.

Las prioridades para el futuro incluyen avanzar en la prevención del riesgo y reducir el desplazamiento prolongado. Para mejorar las capacidades en ambos ámbitos, se necesita de una asociación global que recopile, evalúe y compare prácticas y experiencias de manera sistemática, y facilite el aprendizaje y el apoyo entre pares.


7 recomendaciones para promover la inclusión de las personas migrantes en las comunidades receptoras a través de actividades sociales y culturales.

Categoria: Pacto Mundial sobre Migración
Autor: Carlos Escobar

La promoción de actividades sociales y culturales como mecanismo para fomentar la interacción entre personas migrantes y comunidades receptoras con el objetivo de avanzar en la construcción de sociedades más justas y pacíficas, es en la actualidad una temática de especial interés dentro de los estudios, políticas y programas sobre inclusión[i] migrante y cohesión social[ii].

Tomando como referencia la Teoría de Contacto Intergrupal (IGCT por sus siglas en inglés), diferentes investigaciones sostienen que la interacción de personas de lugares y contextos diferentes, bajo las circunstancias correctas, favorece la confianza y el cambio de percepciones xenófobas o discriminatorias. De esta manera, acuerdos intergubernamentales[iii] como el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, han integrado esta perspectiva dentro de su cuerpo teórico y conceptual. En particular, el objetivo 16 “Empoderar a los migrantes y las sociedades para lograr la plena inclusión y la cohesión social”, plantea la necesidad de crear centros o programas comunitarios a nivel local para facilitar la participación de las personas migrantes en la sociedad receptora procurando que migrantes, miembros de la comunidad, organizaciones de la diáspora,  asociaciones de migrantes y autoridades locales, participen en el diálogo intercultural, el intercambio de experiencias, los programas de mentoría y la creación de vínculos empresariales que mejoren los resultados de la integración y fomenten el respeto mutuo.

A partir del análisis y revisión de distintas investigaciones, la OIM, en su publicación
The Power of Contact: Designing, Facilitating and Evaluating Social Mixing Activities to Strengthen Migrant Integration and Social Cohesion Between Migrants and Local Communities - A Review of Lessons Learned, propone una serie de recomendaciones, basadas en evidencia empírica, para incentivar la participación de las personas migrantes y las comunidades receptoras en actividades sociales y culturales.

1). Diversión y orientación hacia objetivos

Diseñar e incorporar actividades divertidas y emocionantes conduce a un ambiente más ligero y acogedor para que la gente se conozca, interactúe y cree vínculos sociales. Al mismo tiempo, establecer objetivos comunes, que ninguno de los grupos pueda alcanzar sin la participación del otro (interdependencia cooperativa), hace que las actividades sean más atractivas y participativas.

2). Apreciación mutua

Las personas participantes deben comprender, reconocer y apreciar la cultura, tradiciones e historia, como parte del proceso para salvar las diferencias, maximizando los puntos fuertes de cada uno e identificando aquellos que tienen en común. Es importante que todos los individuos estén en la capacidad de identificar cómo sus contribuciones pueden llegar a tener un impacto positivo en la consecución de los objetivos comunes.

3). Propiedad compartida

La participación de las personas migrantes y de las comunidades locales en todas las fases de las actividades aumentará su participación. Esta apropiación les empodera, eleva su autoestima y abre nuevas oportunidades de responsabilidad y compromiso.

4). Reflexión guiada

Los diálogos y actividades que permiten un cierto grado de reflexión ayudan a crear un ambiente que se percibe como de confianza, amistoso y cálido. Procesar la información y compartir historias personales y sensibles, que pueden evocar recuerdos, son de suma importancia en la medida que estén guiadas y acompañadas cuidadosamente por los (as) facilitadores o los miembros del proyecto.

5). Supervisión y facilitación de confianza

Aquellas personas responsables de las interacciones del grupo, como líderes de equipo, facilitadores, personal de proyectos o planificadores de eventos, deben desempeñar un papel activo en pro de la igualdad dentro las relaciones intergrupales y crear un ambiente inclusivo para todos y todas. Este esfuerzo deliberado es crucial para superar la tendencia natural de las personas participantes a agruparse en función de sus características y estatus más destacados.

6). Intervención sostenida y regular

No hace falta decir que cuanto más frecuente, prolongada e intensiva la participación, mejor será la actitud de cada individuo hacia los demás. Esto significa adoptar un enfoque que replantee el papel de las personas participantes, que a su vez definirán las necesidades de sus comunidades y, finalmente, tomarán parte en el diseño y organización de las intervenciones adecuadas.

7). Apoyo institucional y asociación

El apoyo de instituciones como gobiernos locales, medios de comunicación, agencias gubernamentales y organizaciones intermediarias, es fundamental para promover y facilitar los esfuerzos constructivos para fortalecer las relaciones intergrupales. La coordinación de estas instituciones crea un sistema que puede proporcionar recursos e incentivos para promover y fortalecer y fortalecer las relaciones intergrupales.

Las actividades sociales y culturales, entendidas como una estrategia de intervención programática para facilitar la inclusión de las personas migrantes en las comunidades receptoras, resultan importantes en la medida que ofrecen espacios de interacción no institucionales, en donde a través del contacto humano espontáneo, se construyen vínculos sociales basados en experiencias, historias, emociones y trayectorias de vida de las personas participantes. Esto facilita la generación de confianza entre los individuos, mayores grados de cohesión social y por supuesto, una convivencia pacífica en las comunidades, entendida esta no sólo como la ausencia de conflictos, sino también, como un proceso positivo, dinámico y participativo en el que se promueve el diálogo y se solucionan los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos, a través de la aceptación de las diferencias, la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás. (ONU, 2021).


[i] La inclusión entraña un proceso de adaptación mutua de los migrantes y las comunidades de acogida. El grado de inclusión de los migrantes depende de cada persona en particular y del contexto en que tiene lugar la adaptación. Entre los factores que influyen en el proceso de inclusión de los migrantes figuran sus características demográficas y personales (como la edad, el género, el nivel de instrucción y el conocimiento del idioma), las redes sociales, y la agencia o capacidad de actuación de cada uno (Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2020, pág., 204).

[ii] En términos generales, la cohesión social puede definirse a través de las nociones de "solidaridad", "unión", "tolerancia" y "coexistencia armoniosa ". No está necesariamente relacionada con la migración y los inmigrantes, sino que se trata más bien de los lazos que unen a una comunidad a través de la confianza y las normas sociales comunes (Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2020, pág., 202).

[iii] La Agenda 2030 también habla de la necesidad de trabajar en la inclusión de las personas migrantes, pero desde una perspectiva jurídica y de participación política, más específicamente en su Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas, en sus metas 16.9 y 16.7.