3 factores que favorecen la lucha por la #XenofobiaCero

Centroamérica es uno de los corredores migratorios más dinámicos del mundo. Por esta región transitan migrantes que vienen desde lugares tan lejanos como África y Asia; de países de regiones vecinas como Haití, Cuba y Venezuela; migrantes que salen de los países del norte de Centroamérica y México que buscan ingresar a Estados Unidos; nicaragüenses que llegan a Costa Rica e indígenas Ngäbe Bugle que se movilizan desde Panamá, muchos de los cuales van a trabajar en la cosecha del café para luego regresar a sus comarcas de origen.

En un contexto tan variado como este, para abordar la xenofobia de manera estructural y con una visión sostenida en el tiempo, es necesario incorporar un enfoque contra la discriminación desde la educación y a una temprana edad, que facilite la creación sociedades multiculturales, más equitativas y abiertas.

Sin embargo, también necesitamos respuestas y propuestas inmediatas que contrarresten la desinformación y la xenofobia, y que fortalezcan la circulación de información verdadera. Si pretendemos que la comunicación se convierta en un canal efectivo para esta lucha, esta debe ir acompañada de un andamiaje que facilite la adecuada gobernabilidad de la migración.

La comunicación es una herramienta poderosa para sensibilizar a la población sobre los beneficios de la migración y para desmitificar las mentiras xenofóbicas en torno a las personas migrantes. Las campañas de información deben responder a los contextos específicos, construyendo los mensajes con las personas migrantes y sus comunidades de acogida: asegurando que sean ellas y ellos quienes cuenten sus historias.

Es necesario que también se fortalezca el conocimiento sobre los derechos de las personas migrantes en otros ámbitos, como el legal, social, salud, etc. En ese sentido hemos identificados 3 factores que fortalecen la lucha contra la xenofobia y que deben trabajar de la mano con la comunicación:

  • Marcos legales que favorezcan la migración regular, ordenada y segura. La imposición de medidas restrictivas a la migración irregular sin generar opción de migración regular, en muchos casos tienen como consecuencia la creación de escenarios que ponen a las personas migrantes en situaciones de aun mayor vulnerabilidad, como la trata de personas o el tráfico de migrantes. Un informe de 2015 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) establece que la legislación que penaliza la migración irregular puede aumentar la vulnerabilidad de las personas migrantes al posible racismo y xenofobia, e incluso indirectamente generar violencia contra este grupo.
  • Espacios que propicien el trabajo conjunto entre las diferentes instituciones del gobierno, la sociedad civil, empresa privada, la cooperación internacional y las personas migrantes, para que se aborden los retos y oportunidades de la migración desde una visión más integral del panorama, disminuyendo así los riesgos de estigmatización. Según la Declaración de Salvador (acordado por el 12º Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal en Salvador, Brasil, en 2010), un enfoque integrado de la gobernanza de la migración es esencial para garantizar la prevención de la xenofobia y los delitos cometidos contra las personas migrantes.
  • Acceso a servicios y programas que respondan a las necesidades de las personas migrantes, basados en estudios técnicos que permitan establecer la capacidad real de los mercados laborales y sus oportunidades de crecimiento, así como la capacidad de los sistemas de educación y salud para proveerles servicios. La integración social beneficia a ambos grupos, al brindar mayores oportunidades a las personas migrantes y al permitirles participar y contribuir plenamente a sus países de destino. La falta de medidas para facilitar la integración de las personas migrantes puede generar relaciones tensas y animosidad entre las poblaciones migrantes y las comunidades de acogida.

Crear políticas holísticas y colaborativas que respondan de manera proactiva a los flujos migratorios es un aspecto crucial en la lucha contra la xenofobia. Esto permite a los Estados maximizar los beneficios de la migración al tiempo que reduce las vulnerabilidades de las personas migrantes y aborda preventivamente la hostilidad en las comunidades de acogida.


La extorsión que expulsa a las personas migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica

La extorsión que expulsa a las personas migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica
Categoria: Protección y Asistencia a Migrantes
Autor: Autor Invitado

En muchos casos de desplazamiento forzado se habla de la extorsión como uno de los principales detonantes, sin embargo esta acción se suma a un ciclo de violencia donde es difícil marcar la razón última de salida de una país: violencia sexual, asesinatos, etc.

Aunque su definición varía dependiendo de la legislación, la extorsión se entiende como las amenazas, intimidación y otros actos violentos para conseguir acciones o bienes de otra persona contra su voluntad, indicó la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe REDLAC en un boletín dedicado a explorar este tema y que servirá de insumo para este blog.

En el contexto de la migración, el secuestro y la extorsión pueden ir de la mano, pues los traficantes extorsionan a las personas migrantes exigiéndoles dinero bajo la amenaza de secuestrar a sus familiares. De igual manera ocurre en la vía contraria: los parientes de personas migrantes que ya se encuentran en otro país son extorsionadas por traficantes, reclamándoles dinero para no hacer daño al familiar que migró. Esto deriva muchas veces en motivo de persecución.

En Guatemala, Honduras y El Salvador, las graves condiciones de inseguridad ciudadana alimentadas por el narcotráfico y la corrupción han posicionado a la región como una de las más violentas del planeta según Amnistía Internacional. En este contexto, la extorsión exigiendo pagos a mercados y comercios pequeños se vuelve habitual en territorios controlados por pandillas, aunque dependiendo del país puede haber un alto porcentaje de extorsión a residencias, como en Guatemala, donde este rubro acapara el 55% de las denuncias por extorsión.

También existe un impacto diferenciado entre el tipo de extorsiones que perciben hombres, mujeres, niños y población LGBTIQ+. En ese sentido las extorsiones para el pago de dinero por parte de mujeres son muchas veces aunadas con la amenaza de violencia sexual, y los cuerpos de las mismas, así como de adolescentes y niñas, son utilizados como territorios de venganza y control, indica el mismo boletín de REDLAC. En el caso de los niños, el reclutamiento de estos para convertirles en cobradores de renta y otras funciones va en aumento.

Las personas migrantes se ven a menudo extorsionadas también por personas que no forman parte de grupos criminales, pero que aprovechan su situación de vulnerabilidad para obtener beneficios: extorsión para cruzar por terrenos privados en vez de por rutas con bandas delictivas, o transportistas que piden dinero para no entregarles a las autoridades sin son migrantes irregulares. Esta misma situación se ha reportado con empleadores que, al momento de llegar la fecha de pago, amenazan a los trabajadores migrantes con denunciarlos.

No existen actualmente números sobre la cantidad de personas desplazadas u obligadas a migrar debido a las extorsiones en el norte de Centroamérica, pues se enmarca en un clima generalizado de violencia; sin embargo, algunas organizaciones ubican este delito como una de las principales razones de expulsión de zonas o incluso del país.

 

Extorsión durante la pandemia

En el boletín de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe REDLAC sobre la extorsión como un detonante del desplazamiento interno y la migración forzada en le norte de Centroamérica y México se indicaron también algunos puntos relevantes sobre cómo operan las extorsiones en el contexto de la COVID-19:

  • En El Salvador, la COVID-19 ha afectado los ingresos de las pandillas, sin embargo no han perdido el control de los territorios donde se encuentran. Algunas pandillas han establecido controles para que personas de cada familia realicen las compras de comida; esto por temor a que algún miembro de la pandilla se enferme y no pueda acceder a atención médica.
  • En Honduras, la paralización de los sectores de transporte y comercio informal (víctimas comunes de las extorsiones) debido a la pandemia ha implicado una disminución en las extorsiones. Sin embargo se han reportado amenazas de cobros retroactivos una vez se retome el comercio; cobros casa por casa; “peajes” por parte de las pandillas en carreteras y estafas. Los repartidores de comida son víctimas frecuentes de extorsión al ingresar a las comunidades.
  • En Guatemala las extorsiones tampoco se han detenido, aunque al inicio de la pandemia algunas maras concedieron “indultos”. Sin embargo, organismos nacionales creen que habrá un aumento en otros delitos y que las extorsiones volverán con más fuerza cuando se levanten las medidas restrictivas.
  • Las restricciones de movilidad aumentan el riesgo de que las personas se queden atrapadas en contextos de violencia, dificultando la posibilidad de buscar apoyo en otros territorios y países. A pesar de esto, muchas personas buscan y seguirán buscando opciones de migración irregular, a pesar de los peligros de la pandemia, para alejarse de los contextos de alta violencia y bajos ingresos en los que viven.