Autor Invitado

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La extorsión que expulsa a las personas migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica

En muchos casos de desplazamiento forzado se habla de la extorsión como uno de los principales detonantes, sin embargo esta acción se suma a un ciclo de violencia donde es difícil marcar la razón última de salida de una país: violencia sexual, asesinatos, etc.

¿Qué se ha hecho para ayudar a las personas migrantes durante la COVID-19?

El brote actual de COVID-19 es, ante todo, un problema de salud. Sin embargo, también está teniendo un impacto sin precedentes en la movilidad, tanto en gestión de fronteras y migración, como en la situación de todas las personas en movimiento. Epidemias anteriores, como la de Ébola, han brindado experiencia y conocimiento sobre cómo abordar la crisis. Sin embargo ha sido necesario recurrir a la coordinación entre actores de todo tipo, el cercano seguimiento de los avances médicos e incluso a la creatividad para abordar una situación de magnitud mundial como la que enfrentamos.

¿Cómo se ven afectadas las remesas por la COVID-19?

Las remesas son transferencias de efectivo enviadas por las personas migrantes, usualmente para familiares en su país de origen. Las remesas internacionales también pueden incluir parte de la compensación económica de algunas personas, por ejemplo, de quienes realizan trabajos transfronterizos, como los trabajadores estacionales que asisten a las cosechas de países vecinos. De acuerdo con UNDESA, las personas migrantes envían en promedio el 15% de sus ingresos a sus lugares de origen.

Casi 1.900 desastres provocaron 24.9 millones de nuevos desplazamientos en 2019. De acuerdo con la ONU, si bien se reporta una importante caída de CO2 en el mundo debido las restricciones de movilidad por COVID-19, el pronóstico es que será solo temporal.

 Las y los trabajadores de la salud no son los únicos que están poniendo esfuerzos adicionales en su trabajo en medio de la emergencia por COVID-19. Servicios básicos de alimentación y abarrotes, agricultura, transporte público, limpieza y muchas fábricas y plantas procesadoras deben seguir trabajando. Entre estos trabajadores esenciales se cuentan enormes cantidades de personas migrantes.  La OIM y la iniciativa del Sistema Internacional de Integridad en el Reclutamiento (IRIS) han presentado un documento

Las y los trabajadores de la salud no son los únicos que están poniendo esfuerzos adicionales en su trabajo en medio de la emergencia por COVID-19. Servicios básicos de alimentación y abarrotes, agricultura, transporte público, limpieza y muchas fábricas y plantas procesadoras deben seguir trabajando. Entre estos trabajadores esenciales se cuentan enormes cantidades de personas migrantes.

¿Por qué aumenta la vulnerabilidad de víctimas de trata de personas durante la COVID-19?

La trata de personas existe antes, durante y después de las crisis como la COVID-19. Sin embargo, durante una crisis hay factores que aumentan la vulnerabilidad de algunos grupos de personas frente a posibles tratantes, como el acceso a servicios, pérdida de su trabajo, reducción de jornadas laborales. Estas situaciones pueden poner personas en escenarios donde las necesidades básicas propias y de sus familias pueden verse comprometidas. Al mismo tiempo, también una crisis puede agravar la situación de las personas que ya son víctimas de trata.

Los impactos e implicaciones del coronavirus COVID-19 son diferentes para hombres y para mujeres, y pueden marcar mayores desigualdades para aquellas personas que se encuentran en una posición vulnerable, como las migrantes, indica ONU Mujeres. 

El actual brote por coronavirus COVID-19 es, ante todo, un problema sanitario. Sin embargo, también acarrea consecuencias sin precedentes para la movilidad, pues ha implicado cambios en la gestión de la migración y las fronteras, y en la situación de las personas migrantes.

Oficiales de fronteras: cómo responder a la COVID19

La pandemia de la COVID19 ha provocado diferentes respuestas en todo el mundo. En América Central y el Caribe, una respuesta común ha sido el cierre de fronteras o alteraciones en las políticas de gestión de fronteras. 

Al implementar estos cambios y trabajar durante la pandemia, la OIM ofrece las siguientes cinco recomendaciones al personal involucrado en la Inmigración y Gestión de Fronteras. 

El coronavirus o la COVID-19 ha afectado a todo el mundo, obligando a las personas a hacer ajustes en su modo de vida. Diferentes grupos tienen diferentes necesidades y requerimientos, entre ellos, las personas migrantes, refugiados, solicitantes de asilo, desplazados y quienes les asisten en albergues y refugios.