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By: Autor Invitado

Toda legislación, política o práctica, formal o informal, dirigida a prevenir la detención innecesaria de personas por razones relacionadas con su estatus migratorio, puede considerarse una alternativa a la detención de migrantes, de acuerdo con la OIM.

El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular recuerda en su objetivo número 13 “utilizar la detención de migrantes solo como último recurso y buscar otras alternativas”, actuar que va de la mano con lo estipulado por el derecho internacional sobre derechos humanos. En ese sentido, la OIM este tema es siempre una prioridad, y en el contexto de la COVID-19, se vuelve doblemente importante y necesario para evitar situaciones que faciliten la propagación del virus.

Para evitar caer en detenciones innecesarias de personas migrantes durante la pandemia, la Red de las Naciones Unidas sobre Migración hizo un llamado a los estados solicitando:

  • “Detener las nuevas detenciones de migrantes por motivos migratorios, o por razones de salud e introducir una moratoria sobre el uso de la detención de inmigrantes.
  • Ampliar e implementar urgentemente alternativas comunitarias no privativas de libertad a la detención migratoria de conformidad con el derecho internacional.
  • Poner en libertad a todos los migrantes detenidos en la comunidad sin custodia alternativas, siguiendo las salvaguardas adecuadas.
  • Mejorar las condiciones en los lugares de detención migratoria mientras las alternativas son ampliadas e implementadas.”

Para lograrlo la Red sugiere una serie de recomendaciones prácticas en el ámbito de la prevención, la liberación, la colocación de personas y gestión de casos, la regularización y acceso a servicios, y las condiciones de detención de las personas migrantes. Estas son 5 de esas recomendaciones (de los diferentes ámbitos) que pueden tener en cuenta las autoridades en lugar de detener a las personas migrantes o de pausar sus procesos durante la pandemia:

1. Suspenda la emisión de órdenes de detención para personas migrantes recién llegadas y para migrantes indocumentados en la comunidad sobre la base del estatus migratorio: Esto incluye la suspensión de órdenes de detención previas a la deportación, y las redadas de inmigración.

2. Priorice la liberación inmediata de todos los niños, niñas y adolescentes de centro de detención de migrantes: Ya sean que se encuentren no acompañados, separados o en familias, los menores nunca deben ser detenidos por razones relacionadas con su estatus migratorio o con el de sus padres y madres. La detención migratoria nunca es lo mejor para un niño o niña.

3. Garantice la disponibilidad de lugares para colocar a las personas migrantes en la comunidad, en lugar de en centros de detención: Los espacios deben permitir una calidad de vida digna y cumplir con todas las recomendaciones para evitar la propagación del virus, tales como el distanciamiento físico, la posibilidad de realizar cuarentena y autoaislamiento, y necesidad limitada o nula de utilizar el transporte público.

4. No suspenda ni acelere los procedimientos migratorios sin el debido proceso: Al contrario, es necesario adaptar la gestión de los casos a la realidad durante la COVID-19, incluyendo opciones de comunicación remota, y brindando equipo de protección personal para las personas migrantes y quienes les asesoran, de manera que se pueda dar continuidad a sus casos.

5. Asegure la no deportación post-pandemia: Es necesario generar confianza entre las personas migrantes y poder asegurarles que cualquier levantamiento a las restricciones o cambios en la política debido un regreso gradual de la situación tras la crisis de COVID-19, no se considerará motivo para la detención y posterior deportación. Esto es importante para esta población se pueda acercar sin temor a los centros de salud y otros servicios durante la pandemia.

La lista completa de recomendaciones es mucho más extensa; la pueden encontrar aquí.

Si bien estas medidas tienen muchas aristas a considerar, algunos gobiernos ya están implementando algunas de ellas. Por ejemplo, en México un juez federal ordenó al gobierno mexicano la liberación de las personas migrantes detenidas que tenían mayor riesgo de contraer la COVID-19, incluidas las personas mayores de 60 años, mujeres embarazadas, y aquellos que sufren enfermedades crónicas. También ordenó transferir de inmediato a todos los menores no acompañados o separados de sus padres y madres a refugios comunitarios para niños.

La pandemia de COVID-19 ha creado una inesperada oportunidad para demostrar que las alternativas a la detención de personas migrantes son una opción viable para mitigar las preocupaciones de salud pública y garantizar el acceso a los derechos humanos y los servicios esenciales para esta población. La Red de las Naciones Unidas sobre Migración insta a todos los actores involucrados con este proceso a documentar las mejores prácticas y el impacto positivo, de manera que se puedan mantener y fortalecer nuevas alternativas de detención una vez pasada la pandemia.

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