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04 Mar 2019

 

Los pueblos indígenas ocupan solo un 15% del territorio mundial, pero protegen el 80% de la biodiversidad restante en el planeta, según datos del Banco Mundial. Al igual que ocurre con otras poblaciones, las acciones de las comunidades indígenas son de las que menos afectan la naturaleza, pero son de los grupos que sufren más fuertemente las consecuencias del cambio climático.

En las poblaciones indígenas, los efectos de estos cambios se ven reflejados en la vulnerabilidad de sus ecosistemas, expuestos a riesgos de aparición lenta y de aparición repentina; en su identidad, estrechamente relacionada con la tierra, su ancestralidad y sus espacios sagrados; y en la pérdida de territorios, ya que según indica Oxfam, las poblaciones vulnerables en los países en desarrollo tienen cinco veces más probabilidades de verse desplazadas por desastres resultantes de fenómenos meteorológicos extremos repentinos.

Además del cambio climático, y a pesar de su organización y resistencia, los pueblos indígenas también se han visto históricamente desplazados por la colonización de otras culturas. El avance de megacorporaciones, y el asentamiento de otras poblaciones en sus territorios constituye otra razón de desplazamiento.

Con un bagaje cultural, alimentario e idiomático diferente, cuando familias y grupos reducidos de personas indígenas se trasladan a comunidades de culturas ajenas, la inclusión social puede ser complicada. Para facilitar la inclusión de las poblaciones indígenas desplazadas, las comunidades de acogida pueden llevar acabo múltiples acciones:

- Reconocer sus competencias tradicionales. La indiferencia hacia su cultura y medios de vida tiene repercusiones tanto emocionales como económicas. Un estudio de UNICEF indicó que la marginalización y el sentimiento de aislamiento social que sienten particularmente los jóvenes indígenas, (tanto en sus propias comunidades como en las comunidades de acogida), contribuyen a que el mayor índice de suicidios en América Latina se manifieste entre adolescentes indígenas. Valorar el conocimiento de quienes llegan disminuye el sentimiento de desarraigo y favorece la inclusión.

- Priorizar la compra local y familiar: La Organización Internacional de la Propiedad Intelectual indica que los pueblos indígenas en general son conscientes del valor comercial de su conocimiento, pero desde la ropa hasta ítems farmacéuticos, muchos de sus productos aparecen reproducidos por terceros en el mercado. Comprar a pobladores indígenas que se asientan en nuevas comunidades, apoya la estabilidad económica de los mismos.

- Respetar la dimensión colectiva de su cultura. Sus derechos colectivos sobre las tierras, los territorios y los recursos están definidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (Artículos 3 y 26). La posesión colectiva de tierras ancestrales es una de las formas de autodeterminación más importante de los pueblos indígenas y se ve directamente afectada al momento de desplazarse. Sin embargo, otros aspectos de su identidad también cumplen con esta característica comunitaria, como la toma de decisiones y la crianza colectiva.

-  Sensibilizarse ante la falta documentos de identificación: De acuerdo con ACNUR, la población indígena desplazada es de las más propensas a no tener de documentación como carné de identidad, partidas de nacimiento o de matrimonio. Si bien es responsabilidad de las instituciones del Estado otorgar este tipo de papeles, lo que sí pueden hacer las comunidades de acogida es comprender y empatizar cuando bajo algunas circunstancias, una minoría desplazada carece de documentos y requiere acceder a trámite o servicio.

- Procurar medios de comunicación alternos y apertura hacia otras lenguas: En Guatemala, la CIDH se ha manifestado acerca de falta de adecuación cultural en los servicios sociales, como la salud, servicio correspondienteal Estado. Sin embargo, para existir en comunidad, la comunicación será necesaria de manera recurrente, por lo que aprender y enseñar conceptos básicos de las diferentes lenguas involucradas y de forma intercultural, facilitará la interacción y la creación de lazos.

Apoyar a las poblaciones desplazadas internas es necesario para la convivencia sana e incluso productiva, pero es importante recordar que además de la i inclusión de estas personas por los efectos del cambio climático, las sociedades y las contrapartes estatales  deben trabajar sobre la prevención del desplazamiento climático con estrategias como la preparación para desastres, la planificación del uso de la tierra, la conservación del medio ambiente y los planes nacionales para el desarrollo sostenible, prácticas que ya están instauradas en la cosmovisión de los pueblos indígenas pero que deben retomarse en conjunto para una mayor resiliencia y mitigación intercultural