La OIM necesita 3.000 millones de dólares para asistir a 50 millones de personas afectadas por las crisis en 2021

Date Publish: 
01/29/2021

Ginebra – Un año después del inicio de la repuesta a la pandemia de COVID-19, una cantidad sin precedentes de personas está luchando contra los efectos de las crisis y necesita recibir protección y asistencia. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) anuncia hoy que tiene el firme propósito de cubrir las necesidades de aproximadamente 50 millones de personas desplazadas o afectadas por crisis a través de su Respuesta a Crisis del año 2021.

De acuerdo con el Panorama Global Humanitario, compilado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 229 millones de personas necesitarán de asistencia y protección humanitaria en 2021, un aumento del 40% en comparación con el mismo período del año pasado. Los conflictos, los desastres y la inestabilidad siguen erosionando la resiliencia de las comunidades, llevando al desplazamiento de millones a la búsqueda de seguridad. Millones de migrantes también han quedado varados en crisis y luchan para acceder a servicios esenciales.

«La COVID-19 ha exacerbado trágicamente el sufrimiento y la inseguridad que enfrentan cientos de miles de personas en todo el mundo», dijo el Director General de la OIM António Vitorino.

Para responder adecuadamente a crisis cada vez más complejas en todo el mundo, la OIM necesita contar con 3.000 millones de dólares el año próximo. Los Planes de Respuesta a las Crisis de la Organización han propuesto respuestas integrales para las acuciantes necesidades de protección y asistencia, y también para los impactos a largo plazo de las crisis y del desplazamiento.

Hoy la Organización comienza a implementar 20 Planes de Respuesta a las Crisis, nacionales y regionales, en su Plataforma de Respuesta a Crisis Mundiales y planea publicar aproximadamente 25 planes adicionales en las próximas semanas.

«La OIM seguirá firme en su compromiso de proveer asistencia y ayudar en la recuperación a comunidades afectadas por las crisis y hace un llamado a la comunidad internacional para redoblar sus esfuerzos apoyando nuestros Planes de Respuesta a Crisis para 2021», agregó Vitorino.

Por medio de sus planes de respuesta integrales, los esfuerzos estratégicos de la Organización seguirán poniendo el foco en la protección vital y en el alivio a los más vulnerables junto a las iniciativas para abordar las necesidades de recuperación y fortalecer la resiliencia ante futuros riesgos que son apoyadas por datos y análisis sólidos.

Por ejemplo en Yemen, en donde las restricciones a la movilidad impuestas por la COVID-19 han dejado a 14.500 migrantes varados y desprotegidos, la OIM provee alimentos de emergencia y asistencia de salud y protección. La Organización también trabaja con los gobiernos para llevar adelante verificaciones de nacionalidad y retornos humanitarios voluntarios para quienes desean volver a sus hogares.

Recientemente, en Mozambique, la OIM procedió a la evacuación de familias que perdieron sus casas por el Ciclón Eloise, llevándolas a lugares más seguros, y además se mejoraron los desagües de casas a fin de evitar inundaciones, destrucción y desplazamiento.

En Chad la inseguridad combinada con la sequía en el Lago Chad ha desestabilizado los medios de subsistencia y forzado a miles de personas a irse a la búsqueda de mejores condiciones de vida. Esto ha puesto presión sobre los recursos y originado tensiones a nivel local. La OIM ha entregado equipamiento agrícola y semillas que las comunidades podrán sembrar para generar un ingreso, lo cual no solamente fortalece su resiliencia frente a potenciales amenazas sino que también promueve la cohesión social.

Estas son tan sólo algunas de las crisis que los planes de respuesta de la OIM procurarán abordar este año.

La OIM también planea incluir actividades para asegurar una respuesta coordinada, integral, igualitaria y oportuna ante la pandemia de COVID-19. Estas intervenciones procuran aumentar el acceso a servicios  y vacunas para las personas que están desplazándose, detener la transmisión de la enfermedad, limitar los efectos humanitarios y socioeconómicos de la emergencia mundial y brindar apoyo a las comunidades afectadas para preparase para la recuperación a largo plazo en entornos frágiles y de crisis.

Los Planes de Respuesta a Crisis de la OIM reflejan y son consistentes con la participación de la OIM en planes entre agencias. La OIM tiene una gran presencia en terreno en países frágiles y afectados por crisis, en apoyo de respuestas conjuntas y cumplimiento de las responsabilidades del gobierno.

La  Plataforma de Respuesta a Crisis Mundiales de la OIM brinda un panorama de las actividades planificadas por la OIM y las necesidades de financiación para responder a las necesidades siempre cambiantes y las aspiraciones de quienes sufren el impacto de o se encuentran en riesgo de sufrir los impactos de crisis y desplazamientos en 2021 y aún más allá. La Plataforma será regularmente actualizada por medio de nuevos Planes de Respuesta a Crisis, que serán publicados en las próximas semanas.

Para más información por favor contactar a Angela Wells, Oficial de Información Pública de la OIM en la Sede de la OIM, Correo electrónico: awells@iom.int, Tel: +41 79 403 53 65  

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El tráfico ilícito de migrantes en México y Centroamérica nunca entró “en cuarentena” durante 2020, señala nuevo estudio de la OIM

Date Publish: 
24 / 02 / 2021

San José- Un estudio reciente de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en América Central y México analizó el impacto de la pandemia por COVID-19 en los flujos migratorios relacionados con este delito. Los principales hallazgos apuntan a que el tráfico ilícito ha continuado desarrollándose, aunque los flujos han disminuido desde inicios de 2020.

El tráfico ilícito de migrantes, es decir, el traslado irregular de personas a través de una frontera internacional constituye una de las actividades criminales más lucrativas del mundo. La movilidad global se vio completamente afectada durante la pandemia por COVID-19, como evidente efecto de las medidas adoptadas por los Estados en cuanto a las restricciones y cierres de fronteras. Sin embargo, el “contrabando de personas” a través de México y Centroamérica nunca se puso “en cuarentena”.

El estudio no halló evidencia de que el crimen organizado haya tomado control del tráfico ilícito de migrantes, enfocándose en su lugar en el traslado ilícito de drogas, medicamentos y otros artículos. Por el contrario, se halló que prevalece el tráfico de subsistencia, practicado por habitantes de áreas fronterizas que se han visto empobrecidas debido a la reducción de oportunidades de empleo y a la pérdida de ingresos causada por las restricciones impuestas a la movilidad y al comercio.

El tráfico ilícito de migrantes, explica el estudio, es practicado por hombres y mujeres que dependen en economías informales locales como fuente de ingreso. Se advierte un incremento de la participación de niñas, niños y adolescentes que, al residir a lo largo de franjas fronterizas, utilizan sus conocimientos de rutas escondidas para facilitar la migración irregular.

Los hallazgos incluyen información sobre cambios en demanda, precios y organización de los servicios ofrecidos por traficantes. La carencia de recursos para cubrir las cuotas impuestas por los grupos de traficantes obliga a las familias migrantes a hipotecar sus tierras o vender sus propiedades, siendo presa no sólo de traficantes sino también de prestamistas.

El estudio también explora los retos a los que se han enfrentado las instituciones para dar respuesta al tema en un contexto en el que sus recursos y operaciones se vieron directamente afectados.

“Una de las recomendaciones de este estudio es integrar a las comunidades involucradas en el tráfico ilícito de migrantes en las estrategias de recuperación socioeconómica, para diversificar sus fuentes de ingreso y las alternativas de subsistencia”, dijo Alexandra Bonnie, coordinadora del Programa Regional sobre Migración de la OIM. “Los Estados deberían reconocer que un acceso disminuido, dificultoso o inadecuado a alternativas legales y seguras a la migración irregular impulsa la demanda de servicios de migración irregular, lo cual a su vez pone a las

personas migrantes sistemáticamente en riesgo. Bajo un enfoque integral, la lucha contra este crimen debería verse como un aspecto más de la gobernanza de la migración”.

El estudio se desarrolló entre julio y agosto de 2020, con una metodología cualitativa, descriptiva y exploratoria. Los métodos incluyeron revisión documental, observación de campo y entrevistas con personal clave de gobiernos y organizaciones internacionales.

El estudio se presentó el miércoles 17 de febrero, ante representantes de los Estados miembros de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) y de la Coalición Regional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CORETT).

Este estudio se desarrolló en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, con financiamiento de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de la OIM. Puede consultarlo aquí.