Informe analiza la contribución de los trabajadores migrantes temporeros de Guatemala al desarrollo del sur de México.

Date Publish: 
02/11/2021

Ciudad de México – Un estudio centrado en los trabajadores extranjeros en el sur de México reveló hoy las principales vulnerabilidades y oportunidades que se abren para el crecimiento económico de México con miles de personas migrantes de origen guatemalteco que, desde hace décadas, trabajan como temporeros en la frontera sur de México.

“Con este diagnóstico que presentamos tratamos de entender y de explicar cómo la presencia de trabajadores migrantes extranjeros es indispensable para el desarrollo económico del sur de México. La OIM ve este flujo migratorio cíclico como una oportunidad de contribuir al crecimiento económico tanto de los países de origen como de México como receptor”, apuntó Laura Canché, coordinadora del Programa Regional sobre Migración de OIM México.

El estudio “Personas trabajadoras temporales guatemaltecas en Chiapas, México. Un diagnóstico a partir de la condición de documentos para desempeñar actividades remuneradas”, analiza el contexto migratorio de la frontera sur, la reglamentación para trabajar, la inserción laboral de quienes han migrado para trabajar, y las áreas de oportunidad que se abren con la presencia de esta mano de obra.

El análisis reconoce que hay un “gran dinamismo” en la frontera sur de México, pero a la vez, vulnerabilidades sobre las que se debe trabajar con estos trabajadores migrantes temporales, como el poco o nulo uso de documentos.

También refiere que existen grandes retos en términos de gestión y regulación de flujos migratorios, y en la necesidad de promover acciones que faciliten a las personas trabajadoras el acceso a mejores oportunidades laborales en un contexto de desigualdad social y precariedad laboral que no distingue entre trabajadores mexicanos y extranjeros.

El diagnóstico plantea que en los últimos años el mercado laboral chiapaneco ha sido cada vez menos atractivo para las y los trabajadores guatemaltecos. Admite que una parte de este contingente fue absorbida por el mercado laboral guatemalteco, mientras que otra parte forma parte del incremento de los flujos irregulares con intención de cruzar a Estados Unidos.

Una de las principales recomendaciones del estudio es que México debe aprovechar mejor esta presencia de personas trabajadoras migrantes internacionales, en particular de mujeres que están llegando con documentos migratorios adecuados para trabajar.

En la presentación del estudio intervinieron Rocío González, Jefa de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPM-RIP), y el académico Alberto Hernández, Presidente de El Colegio de la Frontera Norte (El COLEF), instancias que junto a OIM y OIT desarrollaron el estudio.

Este estudio se realizó en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de EEUU.

Para más información favor de contactar a Alberto Cabezas Oficial Nacional de Comunicación de OIM México, email: acabezas@iom.int tel.: +52 55 4525 8361

Enlace al estudio completo.

Tags: 
Informe, mexico

El tráfico ilícito de migrantes en México y Centroamérica nunca entró “en cuarentena” durante 2020, señala nuevo estudio de la OIM

Date Publish: 
24 / 02 / 2021

San José- Un estudio reciente de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en América Central y México analizó el impacto de la pandemia por COVID-19 en los flujos migratorios relacionados con este delito. Los principales hallazgos apuntan a que el tráfico ilícito ha continuado desarrollándose, aunque los flujos han disminuido desde inicios de 2020.

El tráfico ilícito de migrantes, es decir, el traslado irregular de personas a través de una frontera internacional constituye una de las actividades criminales más lucrativas del mundo. La movilidad global se vio completamente afectada durante la pandemia por COVID-19, como evidente efecto de las medidas adoptadas por los Estados en cuanto a las restricciones y cierres de fronteras. Sin embargo, el “contrabando de personas” a través de México y Centroamérica nunca se puso “en cuarentena”.

El estudio no halló evidencia de que el crimen organizado haya tomado control del tráfico ilícito de migrantes, enfocándose en su lugar en el traslado ilícito de drogas, medicamentos y otros artículos. Por el contrario, se halló que prevalece el tráfico de subsistencia, practicado por habitantes de áreas fronterizas que se han visto empobrecidas debido a la reducción de oportunidades de empleo y a la pérdida de ingresos causada por las restricciones impuestas a la movilidad y al comercio.

El tráfico ilícito de migrantes, explica el estudio, es practicado por hombres y mujeres que dependen en economías informales locales como fuente de ingreso. Se advierte un incremento de la participación de niñas, niños y adolescentes que, al residir a lo largo de franjas fronterizas, utilizan sus conocimientos de rutas escondidas para facilitar la migración irregular.

Los hallazgos incluyen información sobre cambios en demanda, precios y organización de los servicios ofrecidos por traficantes. La carencia de recursos para cubrir las cuotas impuestas por los grupos de traficantes obliga a las familias migrantes a hipotecar sus tierras o vender sus propiedades, siendo presa no sólo de traficantes sino también de prestamistas.

El estudio también explora los retos a los que se han enfrentado las instituciones para dar respuesta al tema en un contexto en el que sus recursos y operaciones se vieron directamente afectados.

“Una de las recomendaciones de este estudio es integrar a las comunidades involucradas en el tráfico ilícito de migrantes en las estrategias de recuperación socioeconómica, para diversificar sus fuentes de ingreso y las alternativas de subsistencia”, dijo Alexandra Bonnie, coordinadora del Programa Regional sobre Migración de la OIM. “Los Estados deberían reconocer que un acceso disminuido, dificultoso o inadecuado a alternativas legales y seguras a la migración irregular impulsa la demanda de servicios de migración irregular, lo cual a su vez pone a las

personas migrantes sistemáticamente en riesgo. Bajo un enfoque integral, la lucha contra este crimen debería verse como un aspecto más de la gobernanza de la migración”.

El estudio se desarrolló entre julio y agosto de 2020, con una metodología cualitativa, descriptiva y exploratoria. Los métodos incluyeron revisión documental, observación de campo y entrevistas con personal clave de gobiernos y organizaciones internacionales.

El estudio se presentó el miércoles 17 de febrero, ante representantes de los Estados miembros de la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) y de la Coalición Regional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CORETT).

Este estudio se desarrolló en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, con financiamiento de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de la OIM. Puede consultarlo aquí.