Migración y desarrollo: Una relación simbiótica

Migración y desarrollo: Una relación simbiótica

 

¿Los inmigrantes trabajan competitivamente o le quitan el empleo a los nacionales? ¿Aportan a la economía o saturan los servicios? Las valoraciones sobre el impacto de migrantes en otro país, sobre todo cuando se trata de un flujo constante entre dos territorios, a menudo están basadas en percepciones, no en datos. Koen Voored, Doctor en Estudios de Desarrollo e Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica apuntaba en esa línea, en el caso concreto de la migración de nicaragüenses a Costa Rica, que numerosos mitos invaden el sentir tico respecto a los vecinos del norte, pero que al contrastarlos con información real, se descubre no sólo que quienes migran desde Nicaragua muy pocas veces lo hacen en busca de un estado bienestarista, sino que, en contraparte, aportan más a la economía de lo que le cuestan. ¿Cómo se refleja el impacto migratorio en otros países de la región?

 

Impacto de la migración en los países en desarrollo

De acuerdo con el Centro de Desarrollo de la OCDE y la Organización Internacional del Trabajo, en su estudio “Cómo los inmigrantes contribuyen a la economía de los países en desarrollo”, la migración puede tener un impacto positivo en varios aspectos económicos para el país de acogida, en este caso, un país en desarrollo. En el estudio, que incluyó 10 países con ingresos medios y bajos, se destacan tres espacios en los que las personas migrantes aportan en el desarrollo económico de su nuevo hogar:

  1. Los mercados laborales, ya que mientras más se inserten en el mercado, más logran aportar en servicios y productos. Es importante notar, aunque el ingreso de las personas migrantes suele aumentar de 3 a 6 veces cuando se trasladan a un país con ingresos más altos que su lugar de origen (dato de Moving for Prosperity), el trabajo al que acceden suele tener peores condiciones laborales, lo que sí debería preocuparnos;
  2. El crecimiento económico, pues el estudio señaló que es improbable que sean las personas migrantes quienes depriman el PIB per cápita de un país. Al contrario, en general su aporte al valor económico suele ser porcentualmente mayor que el de la población autóctona; y
  3. Las finanzas públicas, donde la data de los países de la OCDE muestra que la contribución fiscal neta de las personas migrantes en los países suele ser positiva, aunque limitada.

Es importante recordar que para estos tres aspectos se indican promedios, pero los resultados por país pueden ser muy dispares, por lo que se recomienda estudiar caso por caso.

Por otro lado, en el mismo trabajo de la OCDE y la OIT, se enumeran cinco posibles políticas para que los Estados puedan incrementar la contribución económica de quienes migran, en las comunidades receptoras:

  • Adaptar las políticas de migración a las necesidades del mercado laboral, pues si se monitorean los espacios vacíos del mercado, es posible buscar vías legales para que migrantes laborales puedan suplirlos.
  • Mejorar la protección de los derechos de quienes migran y combatir la discriminación, pues se sabe que a mejor calidad de vida, mayor aporte económico.  Esta misma conclusión también es mencionada por el Banco Mundial en otro reporte.
  • Invertir en la integración de migrantes; en la misma línea del punto anterior, la falta de adaptación puede influir en el aporte económico y social que potencialmente estas personas pueden traer.
  • Aprovechar los efectos de la inmigración en la economía, repensando las políticas con redes de empleo, alentando la inversión y apoyando el crecimiento del sector laboral formal, para permitir un mayor aporte económico de las personas migrantes.
  • Optimizar el monitoreo de los efectos económicos de la inmigración, pues, aunque actualmente la mayoría de los países recopilan información sobre los flujos migratorios, se requieren más y diferentes indicadores para poder crear un análisis integral y actuar conforme al mismo.

 

¿Y cuál es el beneficio para los países desarrollados?

No solo los países en desarrollo pueden beneficiarse de la llegada de extranjeros. Según un reporte del Instituto Hispano  (THI por sus siglas en inglés), pese a las diferencias geográficas y culturales de los estados de Iowa y Nevada de EE.UU., los inmigrantes en ambas ciudades muestran un creciente poder adquisitivo y la tendencia parece ser que continuará aumentando.

En el reporte se rescatan sobre todo los aportes económicos y académicos de los inmigrantes o descendientes de inmigrantes en el país del norte. Entre muchos otros datos, del primer aspecto destaca la taza de participación en la fuerza laboral de hijos de extranjeros (66%), que supera ligeramente la participación de los hijos de estadounidenses (62.2%), así como un menor desempleo de los hijos de foráneos (4,1%) frente a los hijos de nacionales (4,4%).

Llama la atención que, similar a lo que se reportó en el estudio de la OCDE y OIT, en el reporte de la THI se indica que los hijos de extranjeros con un grado menor a licenciatura ganan menos dinero que las personas autóctonas al realizar un mismo trabajo: un llamado a fortalecer las políticas, educación y cultura contra la discriminación.

Por otro lado, en cuanto a los logros académicos hay cifras positivas para los inmigrantes en EE.UU., aunque el nivel académico disminuye al tratarse de población mexicana. Este hecho, aunado a prejuicios étnicos y raciales, influye también en los indicadores económicos de este grupo específicamente. Aún así, tanto en Iowa con el trabajo agrícola, como en Nevada en la industria hotelera, de entretenimiento y de construcción, la población inmigrante ha logrado aportar a la economía local, siendo incluso aceptado por la población autóctona que son estas personas quienes están dispuestas a aceptar trabajos que son rechazados por los estadounidenses nativos. Después de todo, aunque las políticas migratorias se endurezcan, la demanda laboral para los trabajos usualmente realizados por migrantes no disminuye.

La migración para quienes migran y sus familias, humanos finalmente, tiene potencialmente un impacto positivo en su bienestar económico, en sus posibilidades de aumentar grados académicos y en reducir la mortalidad infantil. Si los migrantes pueden favorecer al país de acogida, ¿por qué no les ayudamos también nosotros?  El alcance económico es solo una fracción de un complejo grupo de implicaciones y temas.


¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?

¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?
Categoria: Emergencias y Acción Humanitaria
Autor: Autor Invitado

En la actualidad, más de 5 millones de personas venezolanas han dejado su país debido al complejo contexto sociopolítico en el país, de los cuales al menos 4 millones se encuentran en países de América Latina y el Caribe, según datos recolectados de los gobiernos por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).

De acuerdo con estimaciones realizadas por OIM Costa Rica, para finales de junio aproximadamente 29 850 personas venezolanas se encontraban en dicho país centroamericano. La situación socioeconómica, salud, mecanismos de regularización y otras características que afectan la integración en un país de acogida se vieron impactadas por la pandemia.

Para comprender mejor a esta población, la OIM Costa Rica aplico la Matriz de Seguimiento al Desplazamiento (DTM por sus siglas en inglés) donde se perfila a la población venezolana. El mismo muestra que la mayoría de las personas venezolanas encuestadas se encontraban en el rango de edad de entre 35 y 44 años; eran mujeres (63%); contaban con estudios universitarios; y eran solicitantes de asilo. Además, mayoritariamente llevaban entre 3 meses y un año en el país y planeaban quedarse de manera permanente.

La DTM es una herramienta que puede ayudar a los encargados de formulación de políticas a desentrañar las tendencias de movilidad plantear escenarios actuales y futuros basados en evidencia, de manera que se pueda planear con más información sobre cómo asistir tanto a personas refugiadas y migrantes como a las comunidades de acogida. Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio para entender características y necesidades de las y los venezolanos en el país:

  • Residencia: El 87% de los encuestados indicó residir con otra persona venezolana. De estos, un 26% reside con algún menor de edad y 19% con alguna persona adulta mayor. La mayoría vive en apartamentos.
  • Situación laboral: Al momento de la encuesta, la mayor parte de los venezolanos participantes se encontraban desempleados (59%), y de quienes sí se encontraban trabajando lo hacían principalmente en el sector informal. Esto no es un dato menor si recordamos como se dijo ante que en general cuentan con estudios universitarios.
  • Dificultades: Dada la alta tasa de desempleo no es de extrañar que una de las principales dificultades señaladas por las personas encuestadas fuera la falta de recursos económicos (78%), frente a otras problemáticas como la falta de documentación, falta de acceso a la salud, falta de alimento o agua, entre otros.
  • Asistencia: La población encuestada indica que las principales organizaciones que les han asistido son la OIM (51%), ACNUR (44%), Alianza VenCR (31%), HIAS (23%), RET International (20%), el Servicio Jesuita (5%), entre otras.

 

El futuro de los patrones de movilidad de la población venezolana en medio de la pandemia

En el perfil regional de refugiados y migrantes venezolanos de América Latina y el Caribe, publicado recientemente por OIM junto al Migration Policy Institute, se señala que, como resultado de las nuevas condiciones traídas por la pandemia, las personas refugiadas y migrantes venezolanas se verán afectadas por la inseguridad alimentaria, limitado acceso a los servicios de salud y dificultad para encontrar trabajo. Por otro lado, existen diferentes estimaciones sobre el número de personas venezolanas retornadas y no hay un recuento confirmado de cuántas se están desplazando por la región con la intención de regresar a su país.

Si bien la asistencia a la movilidad humana tiene muchas aristas, en el marco de una pandemia la atención a la salud se vuelve un aspecto particularmente importante tanto para la población refugiada y migrante, así como para sus comunidades de acogida, pues asegurar a todos los miembros de una sociedad el acceso médico necesario impacta más allá de la persona que está siendo atendida. En algunos países, laborar de manera formal facilita el acceso a este tipo de servicios; pero en el caso de venezolanos y venezolanas, al encontrarse mayormente en el sector informal (debido en muchos casos a la falta de documentación o de estatus regular), el acceso a la salud se complica a pesar de ser un derecho humano.

Esta publicación también sugiere que en paralelo a la organización y esfuerzos que realicen los gobiernos y sociedad civil para abordar las problemáticas que aquejan a las personas refugiadas y migrantes en la región en general, y en particular la población venezolana, es necesario contar con apoyo internacional. Esto es importante, entre otros aspectos, para recabar datos sólidos que ayuden a la formulación de políticas públicas, así como para fortalecer los aspectos positivos que puede conllevar la migración, por ejemplo, en su dimensión económica.