Desafíos y respuestas para la transversalización del enfoque de género en las políticas migratorias regionales

Desafíos y respuestas para las transversalización del enfoque de género en las políticas migratorias a nivel regional

Sabemos que un número significativo de mujeres cruzan todos los días las fronteras por distintas razones: pobreza, falta de oportunidades, deterioro ambiental, desastres naturales, persecución, violencia de género y otros motivos que afectan su bienestar o el de sus familias. En este sentido los Estados y organizaciones de apoyo necesitan comprender los requerimientos de atención y protección de los diferentes grupos que conforman los flujos migratorios, así como también de aquellos miembros de la familia que quedan en los lugares de origen, para pensar políticas, normativas y programas pertinentes a sus necesidades y también oportunidades.

Las mujeres se enfrentan a contextos de vulnerabilidad asociados no solo a la migración irregular, sino también a la discriminación y la violencia basada en género. Las mujeres, sin importar su condición migratoria, pueden sufrir doble discriminación: por ser mujer y por ser migrante. También es conocido que las mujeres se ven expuestas a la violencia sexual, física y psicológica durante todo el proceso migratorio.

 

Principales factores de riesgos para las mujeres en cada etapa del proceso migratorio

En el marco del programa Prevención de la violencia contra las mujeres en Centroamérica que ejecutó la OIM en asociación con SICA y el Fondo de Población, se realizó un estudio regional sobre mujeres migrantes y violencia mediante se identificaron los múltiples factores de riesgo para las mujeres en cada una de las etapas del proceso migratorio.

Entre los riesgos comunes a todas las etapas del proceso migratorio se encontró la falta de información sobre los peligros de la migración irregular, así como los relacionados con la operación de redes de trata y tráfico de personas, y el desconocimiento sobre opciones de migración regular. Asimismo, se identificaron riesgos específicos de cada etapa:

  •  En los lugares de origen, el limitado acceso a documentación y la violencia contra la mujer como factor de expulsión.
  • En lugares de tránsito, la condición de migrante irregular limita el acceso a servicios, especialmente de salud, lo que no solo las expone a abusos sexuales, sino que los porcentajes de mujeres abusadas sexualmente en la ruta migratoria son alarmantes. La irregularidad las obliga además a viajar en circunstancias inhumanas.
  • En los lugares de destino las mujeres migrantes son muchas veces estigmatizadas, sus condiciones laborales son muy precarias y las posibilidades de regularizar su estatus migratorio es remota.

Finalmente, muchas de las mujeres migrantes deciden o son obligadas a regresar a sus países de origen, retornado muchas veces a las mismas condiciones que originaron la migración, siendo víctimas de estigmatización y discriminación.

 

Elementos que facilitan la transversalización del enfoque género en las políticas sobre migraciones a nivel regional

¿Cómo podemos transversalizar el enfoque de género en las políticas, normativas y programas regionales sobre migraciones? La Agenda 2030 (Metas de Desarrollo Sostenible) está llamada a ser una guía y marco de referencia. El ODS 5 sobre Igualdad de Género recuerda que las mujeres y las niñas siguen sufriendo la discriminación y la violencia en todos los lugares del mundo, incluyendo a las mujeres migrantes, y la meta 10.7 hace un llamado a facilitar la migración y la movilidad ordenada, segura y regulares mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas. Entre sus metas, la Agenda 2030 también incluye la necesidad de combatir todas las formas de trata de mujeres y niñas, abordar la violencia y la explotación de mujeres y niñas durante todas las etapas del ciclo migratorio, proteger los derechos e intereses y mejorar el bienestar, la dignidad y el estatus de las y los trabajadores domésticos migrantes.

Para instalar el discurso en la región se deben generar relaciones sinérgicas entre los tomadores de decisiones, de manera que se articulen de manera más eficiente, sostenida, y construyan planes y objetivos comunes para garantizar la protección de los derechos humanos de las poblaciones vulnerables, especialmente a las mujeres migrantes en todo el ciclo migratorio.

Destacan los tres procesos regionales que cubren todo el continente: la Conferencia Suramericana de Migraciones, el Caribbean Migration Consultation y la Conferencia Regional de Migraciones. Esta última en el año 2017 aprobó los “Lineamientos para la Atención y Protección de Mujeres en contexto de Migración”. Asimismo, la Conferencia Suramericana de Migraciones realizó un taller de formación regional para incluir “el enfoque de género en las políticas migratorias en Suramérica”. En dicho espacio, las delegaciones de los estados miembros establecieron una serie de recomendaciones para avanzar en el tratamiento regional del enfoque de género en las políticas migratorias, particularmente en la necesidad de mejorar los sistemas de registro e información migratoria, realizar estudios que permitan identificar las vulnerabilidades a las que se ven expuestas las mujeres migrantes en todo el ciclo migratorio, y la promoción del diálogo e intercambio regional.

Desde el marco del Sistema de Naciones en algunos países de la región ya se ha activado también la Red de Naciones Unidas sobre Migraciones que se desprende del Pacto Mundial sobre Migraciones y que representa un espacio de diálogo entre las agencias del Sistema de Naciones Unidas, los gobiernos y otros actores relevantes. Se trata de un espacio sobre las migraciones, pero donde el tema de género y especialmente de mujer migrante debe tener un espacio de la mayor importancia.

Entre las normativas legales una referencia importante para los países de Centroamérica y la Cuenca del Caribe, es la Ley Marco Regional en materia de Migraciones con enfoque de Derechos Humanos, que cuenta con un capítulo sobre mujeres, niñas y adolescentes migrantes. Esta ley marco fue aprobada en el año 2019 por el Foro de Presidentes y Presidentas de Poderes Legislativos de Centroamérica y la Cuenca del Caribe (FOPREL) y contó con la colaboración de organizaciones como ACNUR, ONU Mujeres, CEPAL, UNICEF, Save The Children, OEA y OIM. La meta para el año 2020 es continuar con el seguimiento y socialización de la ley marco en los Parlamentos de la Región y con las instancias competentes.

Debemos asegurar que el tema de género está debida transversalizado en programas regionales enfocados en abordar los retos y oportunidades de las migraciones y que se generen relaciones sinérgicas entre ellos. En este sentido destacan: 1) el Plan de Acción para la Atención Integral de la Migración en la región (PAIM – SICA); 2) el Plan de Desarrollo Integral para el Desarrollo de Mexico, Guatemala, Honduras y El Salvador; 3) la Plataforma de Naciones Unidas para la atención de la migrantes y refugiados venezolanos; y 4) el Marco Integral Regional para la Protección y Soluciones (MIRPS) que es una contribución concreta al Pacto Mundial sobre Refugiados.

Desde la OIM se ha creado el Hub Regional de Conocimiento sobre Migraciones, donde se puede acceder a información sistematizada sobre los proyectos implementados para guiar futuras acciones, construcción de políticas y normativas sobre migraciones. Este Hub cuenta con 6 componentes:

  • Centro de Datos
  • Recopilación de Buenas Prácticas
  • Biblioteca Virtual
  • E-Campus (plataforma de capacitación en línea)
  • Base de Productos de Conocimiento
  • Comunicación sobre las Migraciones (información para la incidencia pública)

 

Notas finales

La aplicación de políticas restrictivas a las migraciones sin abrir opciones a la migración regular y el abordaje de los factores que generan la migración irregular, solo generan más vulnerabilidades para las personas migrantes y dentro de ellas a las mujeres y niñas.

La vinculación entre las mujeres migrantes y el desarrollo de un país se ve reflejado en sus aportes a la economía, con emprendimientos y apoyo a sectores laborales específicos, fortalecimiento de las economías locales, conocimientos especializados y prácticos, y envío de remesas, así como de aportes culturales, por su capacidad de agrupamiento y sentido de “crear comunidad”, manteniendo y creando nuevos vínculos con otras personas migrantes y del país destino.

Es por ello que es necesario seguir trabajando en favor de la construcción de políticas y marcos normativos sobre migraciones que aborden adecuadamente la perspectiva de género bajo una visión holística, y no solo en el ámbito de la migración irregular, sino también considerando a las y los migrantes como actores del desarrollo. La migración abre oportunidades para las mujeres, por ejemplo, para alcanzar su autonomía económica o tener acceso a la educación, pero quizás uno de los mayores beneficios sea la posibilidad de empoderarse y ejercer su autonomía en diversas esferas, tomando acciones que se articulen con su plan de vida.

 

 

 

 

Autoría colectiva de especialistas de la OIM


En un país lejano, Erick sueña despierto - #DíaDelMigrante

En un país lejano, Erick sueña despierto - #DíaDelMigrante
Categoria: Retorno y Reintegración
Autor: Laura Manzi

Relato escrito con base en el testimonio de Erick Galeas, migrante retornado.

La ida

El calor era sofocante, los soplos de aire fresco parecían haber olvidado ese punto en el mundo, donde en cada esquina permeaba una inmensa aridez. El suelo quemaba, el sol no daba tregua. Y esto no era un asunto sin importancia: Erick odiaba el calor, que solo le procuraba cansancio y debilidad.

En esos días largos con la piel tan expuesta al sol, él intentaba buscar algún lugar en la sombra para quedarse tranquilo un rato solo con sus pensamientos. Quizás pueda parecer absurdo, pero en ese momento, en vez de preocuparse y dejarse dominar por el miedo y la agitación por el viaje tan esperado, lo único en lo que podía pensar era ese suéter que tenía intención de comprar una vez llegado a los Estados Unidos. Quería vivir en un lugar frío, esto lo tenía claro, comprar muchos abrigos y bufandas, y tener las manos congeladas. ¿No era eso también parte del sueño americano? ¿Poder escapar de esa aridez y tener un armario lleno de suéters?

La ciudad de Tijuana, en México, servía de escenario a las divagaciones mentales de Erick. También era desde hace casi un mes su residencia temporal. Residencia, no casa. Erick llevaba nueve meses sin casa, desde que dejó Honduras y se puso en camino: un día en Guatemala, un mes en Chiapas, seis meses en Veracruz, luego Ciudad Juárez y ahora allí, Tijuana. Nueve largos meses custodiando el deseo de poder encontrar mejores oportunidades económicas y apoyar a su familia que se había quedado atrás, entusiasmada con la idea poder recibir unas remesas.

Para defender su deseo, Erick tuvo que pagar su viaje trabajando en lo que encontraba, muchas veces hasta dieciséis horas al día por un salario insignificante. Pero ese no era momento de desanimarse, pues al día siguiente Erick iba a cruzar la frontera mexicana hacia Estados Unidos, después de haber pagado 7 mil dólares a un coyote que prometió finalmente llevarle a su destino. Así fue como el último viaje de Erick hacia el norte empezó: temprano en la mañana, un martes cualquiera.

Ya se habrán dado cuenta que la imaginación de Erick lo llevaba a soñar despierto muy a menudo, y al empezar su viaje estuvo preguntádose, después de meses de malnutrición, cuál sería el sabor de su primera comida en Estados Unidos. Seguramente hubiera sido la comida más deliciosa de los últimos nueves meses, una comida que sabe a éxito... Y entonces ¡zas!, su ensoñación fue interrumpida de repente. Un oficial de policía de migración anuló en un instante todos los esfuerzos de Erick, que fue detenido a poco andar. Pero no era ese el final de su viaje; poco sabía él que aún le esperaban seis meses en detención: primero en California, luego en Arizona, Ohio, Louisiana y Michigan. En sus fantasía no figuraban policías ni detenidos, sin embargo esta fue la única imagen que Erick pudo capturar de Estados Unidos.

Qué rabia sentía cuando le venían a la mente los comentarios de gente que le decía ‘es fácil llegar a Estados Unidos’ y ‘es cuestión de una, máximo dos semanas.’ La falta de información verídica y adecuada había sido cómplice de su desaventura. Erick estaba cansado, desilusionado y solo. También tenía miedo, porque en los centros de detención no se encontraban solo personas migrantes buscando una vida mejor, sino uno que otro delincuente común que intimidaba a los demás, agudizando sus sentimientos de malestar. Para Erick, la única ocasión de paz eran esos pocos minutos de llamada que podía compartir con sus familiares. Les contaba que temía que las autoridades estadounidenses lo deportaran a Honduras, y en el día número 175 de su detención, eso fue precisamente lo que pasó. 

El retorno

Un sabor agridulce marcó el retorno de Erick. No haber podido realizar su anhelado sueño americano hacía que lo embargara un sentimiento de frustración, casi de vergüenza y humillación. Su sensación tan agobiante de fracaso desapareció por un momento cuando por fin pudo abrazar a su hijo, después de casi un año y medio. ‘Los niños crecen tan rápido’, pensó Erick. Pero el pequeño no era el único que había crecido en ese tiempo; él había terminado también un enorme proceso de crecimiento personal, y ahora se sabía dueño de una fuerza increíble.

Ah, y también estaba la comida hondureña, ¡eso sí que le alegró el retorno!

No fue fácil, no fue rápido, pero después de mucho andar, en un día como hoy podemos imaginar a Erick ocupándose de su tareas diarias en su empresa de artesanía en Honduras. Su pequeño taller de gestión familiar pasó a ser una empresa que mueve sus productos a nivel nacional: artesanías tipo souvenirs que incluyen una amplia muestra de barquitos, helicópteros y aviones, todo hecho en madera. Es un negocio que les permite vivir a él y a su familia con mejores condiciones económicas respecto a cuando Erick decidió aventurarse hacia Estados Unidos.

Su actividad laboral pudo florecer también gracias a la ayuda de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones), que le brindó las maquinarias necesarias para su trabajo, y también al CASM (Comisión de Acción Social Menonita), cuyo curso de emprendimiento fortaleció las capacidades de gestión de Erick. El sentimiento de frustración que probó al retornar a Honduras ha ido paso a paso transformándose en una sensación de satisfacción y felicidad al ver crecer su negocio y al adquirir una mayor confianza en sí mismo, en su talento y capacidad. Los cursos de formación y el apoyo proporcionado lo ayudaron a atravesar un difícil proceso de retorno y reintegración, y empoderaron al joven migrante en su vuelta a casa.   

Erick supo construir su subsistencia económica y su realización profesional en Honduras, y entre tantas historias complejas y desafortunadas, esta es una historia con final feliz. Aún así de tanto en tanto le resulta inevitable quedarse soñando despierto pensando en cómo sería volver a viajar a Estados Unidos, esta vez de manera legal, y quedarse allí, tan solo por un día: para comer en un restaurante diferente y comprarse un grueso suéter de invierno.