Consultas sobre Migraciones en el Caribe (CMC): una plataforma regional para discutir sobre migraciones

En Enero 2016, el Gobierno de Belice, con apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), fue anfitrión de la Reunión preparatoria para un Proceso Consultivo Regional (PCR) del Caribe, lo que llevó a establecer el CMC. En esta reunión estuvieron presentes representantes de 8 Gobiernos del Caribe.

Los delegados “subrayaron que se requerían políticas coordinadas a un nivel regional para asegurar aproximaciones consistentes a problemas comunes y que un diálogo regional en estos temas no sólo era deseado sino esencial”. Sobre estas líneas, la CMC funcionará como un fórum adaptado al Caribe para proveer una plataforma a los países caribeños para discutir y coordinar temas relacionados a la migración.

Los temas prioritarios identificados por las delegaciones para próxima discusión en el marco de un PCR en 2016 fueron los siguientes:

  1. Recopilación de datos, inteligencia, seguridad, y análisis de temas relacionados a la migración.
  2. Consultas sobre políticas sistemáticas de migración.
  3. Buenas prácticas en el tema de refugiados y migrantes vulnerables (como las víctimas de tráfico).

Se acordó durante esta reunión en Belice que la primera reunión de las Consultas sobre Migraciones en el Caribe (CMC) tomaría lugar en Trinidad y Tobago durante la segunda mitad del 2016. En consecuencia, el Primer Taller Técnico de Países del Caribe se llevó a cabo en Puerto España en Diciembre 2016, desde el lunes 5 hasta el Jueves 8, organizado por el Ministerio de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago, con el apoyo del ACNUR y la OIM.

Durante el evento de apertura, la Sra. Charmaine Gandhi-Andrews, Jefe de Inmigración del Ministerio de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago, enfatizó que la colaboración regional es importante para desarrollar aproximaciones comunes y para lograr resultados que beneficien a todo el Caribe. Y Robert Natiello, Coordinador para el Caribe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) explicó que “al identificar intereses compartidos de sus miembros y permitir que los estados comprendan mejor las perspectivas de cada uno, los PCR promueven el diálogo inter-estado, el compartir de información y los enfoques colaborativos a la migración”.

El taller de dos días liderado por la OIM reunió a los oficiales responsables del Manejo de Fronteras (directores o sub-directores) y asistieron 31 representantes, 16 de países del Caribe, incluyendo representantes de Haití, República Dominicana, y Cuba. También estuvieron presentes oficiales de los Países Bajos y E.E.U.U., dos de los cuatro países continentales con territorios entre las islas, faltando Francia y Reino Unido. La participación de CARICOM IMPACS (Organismo de Aplicación para el Crimen y la Seguridad) y de la Conferencia Regional sobre Migración también fue bienvenida.

Durante el taller, los estados resaltaron la necesidad de desarrollar y/o mejorar los Procedimientos Estándar de Operaciones, la importancia de compartir información entre los países, y la necesidad de tener espacios de comunicación tal como el proporcionado por la CMC. La OIM también presentó diversidad de buenas prácticas en Manejo de Fronteras, incluyendo el Sistema de Análisis de Datos e Información sobre la Migración (MIDAS por sus siglas en inglés), el cual es un programa de computación para el manejo de fronteras desarrollado por la OIM que permite a los estados recolectar, procesar y grabar información con el propósito de identificación de los viajeros, recolección de datos y análisis.

La OIM también tomó la oportunidad de compartir la plataforma en línea desarrollada con el fin de estimular el proceso y apoyar la interacción entre los participantes. Fue muy bien recibida y aprobada por los representantes de los países para ser usado con esos propósitos.

Como un próximo paso, los participantes acordaron la importancia de consolidar otra Red Técnica Regional sobre tráfico de migrantes, para intercambiar información acerca de advertencias tempranas relacionadas a los flujos migratorios y para desarrollar protocolos nacionales y regionales sobre el tráfico. Esta nueva Red Técnica Regional, entre otras actividades identificadas por los países del Caribe, tales como la necesidad de mejorar la recolección de datos migratorios, continuará cementando el camino hacia la consolidación de la CMC.

*Esta entrada fue escrita por varios funcionarios de la Oficina Regional de la OIM en San José.

 


¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?

¿Cómo viven las personas venezolanas en Costa Rica durante la pandemia?
Categoria: Emergencias y Acción Humanitaria
Autor: Autor Invitado

En la actualidad, más de 5 millones de personas venezolanas han dejado su país debido al complejo contexto sociopolítico en el país, de los cuales al menos 4 millones se encuentran en países de América Latina y el Caribe, según datos recolectados de los gobiernos por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).

De acuerdo con estimaciones realizadas por OIM Costa Rica, para finales de junio aproximadamente 29 850 personas venezolanas se encontraban en dicho país centroamericano. La situación socioeconómica, salud, mecanismos de regularización y otras características que afectan la integración en un país de acogida se vieron impactadas por la pandemia.

Para comprender mejor a esta población, la OIM Costa Rica aplico la Matriz de Seguimiento al Desplazamiento (DTM por sus siglas en inglés) donde se perfila a la población venezolana. El mismo muestra que la mayoría de las personas venezolanas encuestadas se encontraban en el rango de edad de entre 35 y 44 años; eran mujeres (63%); contaban con estudios universitarios; y eran solicitantes de asilo. Además, mayoritariamente llevaban entre 3 meses y un año en el país y planeaban quedarse de manera permanente.

La DTM es una herramienta que puede ayudar a los encargados de formulación de políticas a desentrañar las tendencias de movilidad plantear escenarios actuales y futuros basados en evidencia, de manera que se pueda planear con más información sobre cómo asistir tanto a personas refugiadas y migrantes como a las comunidades de acogida. Estos son algunos de los principales hallazgos del estudio para entender características y necesidades de las y los venezolanos en el país:

  • Residencia: El 87% de los encuestados indicó residir con otra persona venezolana. De estos, un 26% reside con algún menor de edad y 19% con alguna persona adulta mayor. La mayoría vive en apartamentos.
  • Situación laboral: Al momento de la encuesta, la mayor parte de los venezolanos participantes se encontraban desempleados (59%), y de quienes sí se encontraban trabajando lo hacían principalmente en el sector informal. Esto no es un dato menor si recordamos como se dijo ante que en general cuentan con estudios universitarios.
  • Dificultades: Dada la alta tasa de desempleo no es de extrañar que una de las principales dificultades señaladas por las personas encuestadas fuera la falta de recursos económicos (78%), frente a otras problemáticas como la falta de documentación, falta de acceso a la salud, falta de alimento o agua, entre otros.
  • Asistencia: La población encuestada indica que las principales organizaciones que les han asistido son la OIM (51%), ACNUR (44%), Alianza VenCR (31%), HIAS (23%), RET International (20%), el Servicio Jesuita (5%), entre otras.

 

El futuro de los patrones de movilidad de la población venezolana en medio de la pandemia

En el perfil regional de refugiados y migrantes venezolanos de América Latina y el Caribe, publicado recientemente por OIM junto al Migration Policy Institute, se señala que, como resultado de las nuevas condiciones traídas por la pandemia, las personas refugiadas y migrantes venezolanas se verán afectadas por la inseguridad alimentaria, limitado acceso a los servicios de salud y dificultad para encontrar trabajo. Por otro lado, existen diferentes estimaciones sobre el número de personas venezolanas retornadas y no hay un recuento confirmado de cuántas se están desplazando por la región con la intención de regresar a su país.

Si bien la asistencia a la movilidad humana tiene muchas aristas, en el marco de una pandemia la atención a la salud se vuelve un aspecto particularmente importante tanto para la población refugiada y migrante, así como para sus comunidades de acogida, pues asegurar a todos los miembros de una sociedad el acceso médico necesario impacta más allá de la persona que está siendo atendida. En algunos países, laborar de manera formal facilita el acceso a este tipo de servicios; pero en el caso de venezolanos y venezolanas, al encontrarse mayormente en el sector informal (debido en muchos casos a la falta de documentación o de estatus regular), el acceso a la salud se complica a pesar de ser un derecho humano.

Esta publicación también sugiere que en paralelo a la organización y esfuerzos que realicen los gobiernos y sociedad civil para abordar las problemáticas que aquejan a las personas refugiadas y migrantes en la región en general, y en particular la población venezolana, es necesario contar con apoyo internacional. Esto es importante, entre otros aspectos, para recabar datos sólidos que ayuden a la formulación de políticas públicas, así como para fortalecer los aspectos positivos que puede conllevar la migración, por ejemplo, en su dimensión económica.