9 claves para una Gobernanza Migratoria efectiva en el Caribe

Gobernanza en el Caribe

El Caribe ha sido testigo de múltiples olas de migración a lo largo de la historia. A nivel regional, el estancamiento económico, las oportunidades de trabajo limitadas y los desastres naturales como inundaciones, erupciones volcánicas, huracanes y terremotos, han sido importantes detonantes en el Caribe, capaces de causar grandes flujos de migración imprevistos.

A pesar de que gobiernos y organizaciones internacionales, tales como la Comunidad del Caribe (CARICOM), Consultas sobre Migración en el Caribe (CMC) y la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECS por sus siglas en inglés), han contribuido a la promoción de la migración regular y segura, las necesidades de creación de capacidades, intercambio de conocimientos y recopilación de datos  migratorio -para nombrar algunos- siguen siendo un desafío. La región comparte varios problemas comunes de migración, por lo tanto, el éxito para superar estos problemas dependerá de la consistencia de los gobiernos caribeños para trabajar en colaboración para enfrentar los retos de la región.

Con el fin de maximizar estos esfuerzos, con el claro propósito de empoderar a los gobiernos, así como sus políticas y capacidades de gobernanza migratoria existentes, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), bajo el proyecto PACTA y financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migraciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos, desarrollaron el Informe Regional sobre la Gobernanza de la Migración de en los Estados Independientes del Commonwealth del Caribe. Un informe que presenta los antecedentes de diez países de la región, a través de evidencia y datos concretos, combinados con los insumos brindados por los diferentes actores de la región, para exponer una perspectiva más amplia sobre las oportunidades de mejora en la gobernanza y cooperación regional. Además, ofrece una serie de recomendaciones para minimizar el riesgo de la migración y maximizar sus beneficios económicos y de desarrollo.

El estudio reveló que, para implementar prácticas efectivas de gobernanza de la migración en estos países, los gobiernos deben:

  1. Recopilar datos sobre las tendencias de la migración intrarregional crecientes, así como información sobre poblaciones migrantes, tanto regulares como irregulares.
  2. Implementar un enfoque de migración integral, alineado con los estándares internacionales y las estrategias nacionales de desarrollo.
  3. Fortalecer la vigilancia costera para gestionar adecuadamente la migración irregular, mejorando la aplicación de estrategias en las áreas de gestión de fronteras, seguridad nacional y la protección de los migrantes en situaciones vulnerables.
  4. Recopilar datos sobre el impacto de los regímenes de movilidad, así como programas para obtener la ciudadanía a través de esquemas de inversión.
  5. Mejorar la acción colectiva sobre la gestión de desastres y el desarrollo de mecanismos más integrales para mitigar y gestionar las consecuencias de los desastres naturales.
  6. Fortalecer las leyes y protocolos relacionados con la lucha contra la trata y mejorar la capacidad para generar respuestas más eficaces, tomando en consideración que ninguno de los diez países ha ratificado todos los nueve tratados internacionales de derechos humanos fundamentales. Los países se verían beneficiados al ajustar su legislación para reflejar de manera consistente los principios básicos de los instrumentos internacionales, y al fortalecer los esfuerzos de cooperación regional, incluida la estandarización de protocolos y prácticas para abordar diversos temas relacionados con la migración.
  7. Adoptar mecanismos para garantizar el acceso de los migrantes a la atención médica, así como la mejora de los protocolos de detección en los puntos de cruce de frontera.
  8. Recopilar datos sobre la migración circular (migración repetitiva y temporal entre dos lugares) y la movilidad laboral, y el efecto de la migración en la oferta y demanda de trabajo.
  9. Revisar la legislación para garantizar el acceso universal a la educación de los niños migrantes en edad escolar obligatoria.

En el proceso de abordar estas brechas, es importante que los gobiernos, no solo realicen esfuerzos para mejorar los sistemas de gobernanza de la migración, si no que la comunidad internacional reconozca las complejidades de la subregión y comprenda la necesidad de adaptar los lineamientos y estructuras a las realidades de cada uno de estos Estados. La OIM espera colaborar con la región del Caribe para abordar las limitantes de sus capacidades y aprovechar el potencial que se destaca en este informe.

El Informe sobre la Gobernanza de la Migración en los Estados Independientes del Commonwealth del Caribe está disponible en el Portal de Migración del Caribe de la CMC en el siguiente enlace: http://cpmg.iom.int/migration-data-and-analysis

Para más información, por favor contactar: Brendan Tarnay, Coordinador del proyecto CMC: btarnay@iom.int  / Estela Aragón, Investigadora principal: earagon@iom.int

Sofía Cortes es la Encargada de Contenido Digital para la iniciativa del Caribbean Migration Consultations. Cuenta con más de 5 años de experiencia en las áreas de comunicación y mercadeo. Ha trabajado para agencias de publicidad como Havas Tribu y para organizaciones de Naciones Unidas como University for Peace, como Oficial de Comunicaciones. Es relacionista pública graduada de la Universidad Latina de Costa Rica y candidata a máster en Administración de Empresas con énfasis en Mercadeo de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología.  


Entrevistando a Rubén Sánchez, Director de ‘Zanmi’

Entrevista a Rubén Sánchez, director de ‘Zanmi’
Categoria: Migración y Arte
Autor: Laura Manzi

‘Zamni’ (2018) es una de las películas que participaron en la edición del año 2020 del Festival Internacional de Cine sobre Migración.  El cortometraje, seleccionado para ser proyectado a nivel regional por la Oficina Regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, narra las experiencias y vidas diarias de cuatro migrantes haitianos en Chile y de su proceso de integración en el país suramericano.

En esta entrevista, el joven director Rubén Sánchez, cuenta cuáles fueron las motivaciones y objetivos que le guiaron hacia la creación del cortometraje.

¿Por qué ha elegido jóvenes migrantes de nacionalidad haitiana como protagonistas de su obra? ¿Hay algo en su perfil que hace que difieran de otras comunidades de migrantes en Chile?

Lo que nos pareció llamativo es que la población haitiana aquí en Chile es la que más dificultades encuentra a la hora de integrarse en la sociedad. Una de la razones principales es que hablan otro idioma, la lengua Creole, y eso es una barrera aún más grande considerando que el español chileno tiene muchos modismos y se tiende a hablar muy rápido. Otro obstáculo a la integración es el racismo y el rechazo de algunos sectores de la sociedad hacia la población haitiana: sea por la etnia, la nacionalidad, el idioma y otros prejuicios. Esto hace que haya más segregación que integración.

En el cortometraje, hay muchas escenas que retratan paisajes diferentes: el mar, el bosque, la ciudad. ¿Cuál es el rol de la naturaleza en el proceso de integración de las personas migrantes?

Las condiciones climáticas y el entorno paisajístico  pueden ser un desafío para la integración. Por ejemplo, Haití es muy plana, no hay cordillera y el clima es tropical. Aquí en Chile, la naturaleza y los microclimas son bastante diversos (en el norte hay más calor, el sur es más húmedo y lluvioso, mientras que la zona central es una mezcla de esto).
La naturaleza, sin embargo, tiene carácter también simbólico en el documental. La cordillera, que caracteriza el paisaje chileno, es la gran frontera que enfrenta cualquier persona para llegar a Chile. Esto justifica la escena que abre y cierra la película y representa a uno de los protagonistas en el Embalse del Yeso, que es un lugar que queda en Santiago, en plena cordillera. Quisimos situarlo allí como una forma más onírica de representar esta enorme muralla que es como una frontera que cruzar para llegar a Chile, y al mismo tiempo simboliza la gran muralla que hay en el choque cultural que la población haitiana enfrenta.

‘La vida es un círculo. Un círculo perfecto del que no formamos parte’: los protagonistas de su obra tienen trabajo, van a la escuela, aprenden español. Entonces, ¿cuáles son los elementos que siguen impidiendo su integración en la comunidad de acogida, este ‘círculo’ del cual están excluidos? 

El choque cultural es grande. Si la sociedad de acogida vive ese ‘miedo a lo desconocido’, la población migrante haitiana también, a su vez, reacciona y eso le genera un miedo hacia la comunidad en donde residen. La falta de integración es dificultada por el prejuicio y porque tampoco se vela por unas iniciativas que valoren la riqueza cultural. Creo que esto es lo que nos falta como sociedad: educarse más. Si no hay una buena educación, no va a haber personas que no se puedan integrar; falta todavía educarnos y ‘humanizarnos’. Siento que en alguna forma estamos también ‘deshumanizados’. Esto es lo que el documental quiere plasmar: mostrar la humanidad que nos hace falta, que necesitamos para poder integrar,  para mostrar que todos somos en realidad lo mismo, todos somos seres humanos y tenemos sueños.

¿Cuánto es visible el director en su obra? ¿De que surge su interés por el tema migratorio?

El tema de la migración haitiana era, para mi, una inquietud personal, porque vivo en una de las ciudades donde más población haitiana hay. Yo veía a diario este rechazo hacia las población haitiana en las miradas de la gente, en comentarios que se intercambiaban murmurando en la locomoción colectiva cuando iba a la universidad. Me inquietaba eso.
Asimismo, anteriormente a que yo estudiara comunicación audiovisual, estudié trabajo social, y tuve muchos cursos sobre la cuestión migratoria y las políticas sociales relacionadas. Hice muchos trabajos acerca de la migración haitiana, el tema me permitió poder plasmar la idea central del cortometraje. Durante el proceso de rodaje, tuve la oportunidad de conocer a estos chicos (migrantes haitianos), de vivir su cultura, de probar su comida. Me llené de una cultura que no conocía, me llené de conocimientos, de una experiencia nueva. Me gustaría que este documental pudiera llegar a más gente, cambiar lo que somos y cultivar nuestra humanidad.