5 razones para generar políticas públicas de protección a mujeres migrantes

5 razones para generar políticas públicas de protección a mujeres migrantes
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Durante las últimas cinco décadas el número de personas migrantes internacionales en el mundo se ha triplicado. Ese aumento se debe en gran parte a que más mujeres están decidiendo emprender por su cuenta un proyecto migratorio.

Este cambio en los procesos migratorios, en donde las mujeres cada vez son más protagonistas, hace necesario que se visibilicen factores sensibles al género, para la generación de políticas públicas de protección efectivas para las mujeres migrantes

Según el Estudio Factores de Riesgo y Necesidades de Atención para las Mujeres Migrantes en Centroamérica, las principales razones para que las políticas migratorias contemplen la protección de las mujeres migrantes son:

  1. Las mujeres migrantes enfrentan un entorno social y económico desigual, violento y discriminatorio. Más aún, en algunas de ellas confluyen una serie de factores que agravan su vulnerabilidad y que van más allá de su género y condición migratoria, entre ellos: su etnia, su lengua, su nivel socioeconómico y educativo, su orientación sexual y su identidad de género, lo cual produce experiencias migratorias sustantivamente distintas.
  2. La violencia social y la violencia específica contra las mujeres se constituyen como un factor causante de la migración y a la vez como un factor de riesgo durante el proceso migratorio. Entre las principales manifestaciones de violencia que enfrentan las mujeres durante la migración son entre otras: violencia física, abusos sexuales, violaciones sexuales, secuestro, extorsión, explotación y sometimiento con diferentes fines (trata de personas), actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico, entre otras.
  3. Las ocupaciones en las que consiguen empleo suelen estar marcadas por prejuicios de género (cuido, trabajo doméstico, por ejemplo). Este tipo de trabajo por lo general pertenecen al sector informal, por lo que las mujeres que se dedican a estas labores   y/o las que han migrado de manera irregular, tienen acceso limitado o nulo a la protección social y a los servicios de salud.
  4. Las mujeres están sobrerrepresentadas en oficios que se han constituido en la primera línea de atención frente a la pandemia, sin mencionar que el trabajo doméstico y el cuido no remunerados se han incrementado también. Como bien menciona la CEPAL[1]: “la precariedad laboral de las mujeres que migran para llevar a cabo labores de trabajo doméstico y de cuidado es mayor que la de las trabajadoras locales, por cuanto, además de ser mujeres, se añade su condición de migrantes”.
  5. Las mujeres en su mayoría migran para mejorar la calidad de vida de sus familias. Ellas envían remesas para contribuir con la alimentación de sus familiares, la salud y adquisición de vestuario, la educación de los niños, niñas y adolescentes e incluso para apoyar a sus adultos mayores. Se estima que las mujeres tienden a enviar como remesas una proporción mayor de sus ingresos, y que lo hacen de manera regular y consistente incluso considerando que ellas suelen ganar menos que los hombres.

La Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes y en el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, reconocen las vulnerabilidades específicas de las mujeres que se desplazan. Estos instrumentos internacionales incluyen el compromiso de asegurar que en las respuestas a flujos migratorios se incorpore la perspectiva de género, se promueva la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas, respetando y protegiendo sus derechos.

¿Cómo se está haciendo esto en Centroamérica?

Actualmente, OIM cuenta con un proyecto regional denominado: “Fomento de inclusión social de las mujeres migrantes en las políticas públicas en Centroamérica y República Dominicana: prevención de violencia basada en género”, financiado por el Gran Ducado de Luxemburgo (Grand-Duché de Luxemburgo).  Entre los socios estratégicos del proyecto están la Secretaría Técnica del Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica y República Dominicana (COMMCA), la Conferencia Regional sobre Migraciones, entidades del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) Comisón de Autoridades Migratorias (OCAM), ONU Mujeres, entre otros.

En el marco de este proyecto, la OIM inició el Programa sobre Protección contra la Explotación y los Abuso Sexuales (PEAS) y el Acoso Sexual (AS) para instituciones y organizaciones que brindan asistencia y protección humanitaria: “Digamos no a la conducta sexual indebida”. A esta iniciativa se suman otras, como el desarrollo de estudios relacionados al impacto de la migración en las vidas de las mujeres, así como sobre los aspectos de la interrelación mujer, sociedad y migración. Todo esto con el fin de generar evidencias para incidir en la creación de nuevas políticas públicas con enfoque de género, que vendrán a contribuir a la protección de migrantes y específicamente de mujeres y niñas.


[1] Los efectos del COVID 19: una oportunidad para reafirmar la centralidad de los derechos humanos de las personas migrantes en el desarrollo sostenible, noviembre de 2020. En: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/46353/4/S2000618_es.pdf


¿Cómo prevenir la trata infantil en tiempos de pandemia? 5 recomendaciones de seguridad digital para toda la familia.

¿Cómo prevenir la trata infantil en tiempos de pandemia? 5 recomendaciones de seguridad digital para toda la familia.
Categoria: Trata de personas
Autor: OIM- Oficina Regional San José

El 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, iniciativa promovida con el objetivo de crear conciencia sobre la situación de las víctimas de este delito. Según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, entre 2017 y 2018 se detectaron 74.514 víctimas de trata en más de 110 países. En 2018, una de cada tres víctimas fue una persona menor de edad.

Como consecuencia del distanciamiento físico y las restricciones en el contexto de la pandemia por COVID-19, los espacios virtuales han cobrado más importancia que nunca. Ahora, pasamos más tiempo en línea. Personas expertas en la lucha contra la trata de personas, están preocupadas por la forma en que los delincuentes también se han adaptado a este contexto de virtualidad, aumentando el riesgo de que niños y niñas sean víctimas de explotación sexual y abuso. Por medio de plataformas digitales como las redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea, los “cyber delincuentes” persiguen activamente a niños y niñas, quienes se convierten en un blanco fácil en su búsqueda de aceptación, atención o amistad. Ante esto, cabe preguntarse: ¿Qué podemos hacer para prevenir la trata infantil en medios digitales?

Para este propósito, a continuación, brindamos una lista de recomendaciones[1].

1)   Explique a niños y niñas lo fácil que es crear un perfil falso en las redes sociales. Detrás de un perfil falso puede haber un traficante solitario o una extensa red criminal buscando potenciales víctimas para explotarlas y abusar de ellas.

2)   Es importante que las personas menores de edad conozcan el peligro de hablar con extraños en el mundo digital. Los traficantes son conscientes que pueden ser monitoreados y vigilados cuando utilizan la tecnología. Es esa una de las razones por las que pueden contactar inicialmente con posibles víctimas en grupos abiertos en las redes sociales y trasladar la comunicación a servicios encriptados o anónimos, como la mensajería de WhatsApp en los teléfonos móviles.

3)  Construya confianza con niños y niñas. En ningún momento se debe violar su intimidad (revisar sus cuentas de correo electrónico o redes sociales). La generación de confianza es de vital importancia, para que cuando tengan dudas sobre una actividad o persona sospechosa, lo comuniquen de manera oportuna.

4)   Hable con ellos y ellas de la importancia de evitar tomar y compartir fotos y vídeos con extraños. Los traficantes pueden utilizarlos para mantener el control sobre las víctimas amenazando con su distribución.

5)   Una buena configuración de la privacidad en las redes sociales ayuda a garantizar el control sobre quién puede ver las publicaciones que se comparten. De este modo, se logra evitar que desconocidos vean fotos o vídeos personales. Con las fotos y vídeos de sus posibles víctimas pueden evaluar su idoneidad para explotarlas y abusar sexualmente de ellas.

En los últimos 15 años, el número de niños y niñas víctimas de trata se ha triplicado[2]. Ante esta situación, Estados y Organismos Intergubernamentales han desarrollado gran variedad de instrumentos jurídicos internacionales, que les permita combatir la trata infantil, como el Protocolo de Palermo, para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños. Sin embargo, la responsabilidad de luchar contra este delito también nos compete como sociedad, garantizando a las personas menores de edad un desarrollo integral y una vida digna: esto se conoce como el interés superior del niño.

[1] Unicef, Guía de Sensibilización sobre Convivencia Digital, 2017.

[2] UNODC, Informe Global sobre la Trata de Personas, 2020.