La OIM y sus socios humanitarios asisten a migrantes vulnerables de Haití


Date Publish: 
03/09/2018

Ouanaminthe – La OIM en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración ha abierto cuatro Centros de Recursos Fronterizos (BRC por su sigla en inglés), en los cruces fronterizos oficiales en Haití, a fin de ayudar a migrantes vulnerables que regresan desde la República Dominicana. El último de tales centros fue inaugurado en Ouanaminthe el 1° de marzo.

Los Centros de Recursos Fronterizos representan las únicas estructuras estaduales que aseguran la atención de migrantes vulnerables en los cuatro puntos fronterizos oficiales. Los tres centros inaugurados en 2017 ya han dado la bienvenida, registrado y asistido a 287 migrantes en estado de necesidad en el año 2018 (135 mujeres y 152 hombres).[1]

Juntamente con el Instituto de Bienestar y de Investigación (IBESR por su sigla original) y con la Oficina Nacional de Migración (ONM) estos centros permitirán una mejor identificación, guía y asistencia a los migrantes vulnerables. Ellos proveen espacio adiciona destinado a promover las sinergias entre el estado local, la sociedad civil y los actores multilaterales involucrados en la protección. Cada BRC depende del apoyo de funcionarios de registro debidamente capacitados que se encargan de manejar a los migrantes vulnerables. Estos migrantes son a menudo niños no acompañados o separados o víctimas de trata de personas.

"Ya que las mujeres, los niños y los individuos vulnerables son las víctimas primarias de las ineficiencias de los mecanismos de gestión fronteriza, esta iniciativa responde a las necesidades urgentes y claramente identificadas y llega a los más vulnerables que están expuestos a todo tipo de tráfico incluida la trata de personas,” sostuvo Elie Thélot, Presidente del Comité Nacional de Lucha contra la Trata de Personas. “El Comité Nacional de Lucha contra la Trata de Personas hará lo que esté a su alcance para brindar apoyo y fortalecer a los Centros  de Recursos Fronterizos.”

Desde junio de 2015 cuando el período de registro del Plan Nacional de Regularización para Extranjeros (NRPF por su sigla en inglés) de la República Dominicana llegó a su fin, la OIM y sus socios de la sociedad civil han registrado a más de 230.000[2] migrantes haitianos que han regresado a Haití a través de actividades de monitoreo de fronteras. De esos migrantes retornados, 4.167 se cree que son niños no acompañados o separados y 5.807 son personas en riesgo de ser apátridas.

Los migrantes con frecuencia llegan en condiciones precarias. Están traumatizadas y no tienen recursos financieros, y a menudo están heridos. Muchos de estos migrantes no tienen conexión o vínculo directo con Haití.

La OIM con la ayuda del gobierno canadiense ha implementado un proyecto para asistir a niños y mujeres vulnerables en las zonas fronterizas entre Haití y la República Dominicana. El Jefe de la Cooperación Canadiense en Haití Carlos Rojas-Arbulú, dijo que este proyecto “persigue mejorar la capacidad de los actores locales para combatir la migración irregular, la trata de personas y para establecer mecanismos de derivación destinados a para facilitar el acceso a servicios básicos y promover la reintegración sostenible de migrantes vulnerables en particular mujeres y jóvenes.”

Los beneficiarios primarios a los cuales se apunta con el proyecto implementado por la OIM en la frontera entre Haití y la República Dominicana son las mujeres y los menores vulnerables. Estos beneficiarios están en el foco de los BRC de acuerdo con nueve tipos de vulnerabilidades, incluyendo niños no acompañados, madres solteras, víctimas de trata de personas y personas en riesgo de volverse apátridas.

Chandlè tiene 14 años de edad y ha vivido en Mao, en la República Dominicana desde los 11. Estaba con su primo cuando soldados dominicanos lo detuvieron en la calle y le pidieron papeles que no tenía. “Me pusieron en un autobús que me condujo hasta la frontera,” recuerda. Luego de pasar tres días en un centro de detención en Dajabon en el lado de la frontera correspondiente a República Dominicana, fue pre identificado como migrante vulnerable por la OIM y derivado al Centro de Recursos Fronterizos en Ouanaminthe, Haití.

Cuando la Funcionaria de Protección de la OIM Haití Michelot Difficile dio la bienvenida a Chandlè al BRC, el muchacho estaba exhausto. “Como cualquier otro migrante vulnerable que llega a un BRC, Chandlè recibió un plato de comida caliente de parte de la Cruz Roja de Haití y luego un funcionario de protección local del IBESR (el Instituto de Bienestar e Investigación de Haití) procedió a registrarlo para poder detectar sus vulnerabilidades y para poder contactar a su familia,” explicó Difficile.

Mientras los actores en materia de protección local se encuentran contactando a su madre en la República Dominicana y a sus parientes lejanos en Haití, Chandlè permanece en el centro de alojamiento de las Hermanas de San Juan en Ouanaminthe. Allí, junto a otros niños, tiene una cama para descansar, comida para comer, y amigos con los cuales jugar. “Estoy contento de haber encontrado un lugar seguro para descansar,” dijo Chandlè en perfecto español. “Estoy seguro que mi familia sabe donde estoy. Tenía tanto miedo. Tan solo quiero volver a casa a ver a mi madre e ir a la escuela.”

La inauguración del BRC en Ouanaminthe garantiza la presencia de asociados sociales y de otros actores no estatales de protección encargados de la asistencia a Chandlè y a otros migrantes vulnerables. También facilitará una respuesta integral con POLIFRONT, que es la policía fronteriza de Haití.

Esa unidad especial creada por la Policía Nacional de Haití en 2014 comenzó con sus operaciones en enero de 2018, con el despliegue de 91 oficiales de policía especialmente entrenados en materia de seguridad en las fronteras que separan las ciudades de Ouanaminthe y Dajabòn en el Departamento Noreste.

La OIM brinda su apoyo a la Policía Nacional de Haití en el despliegue de su unidad fronteriza especial a través de asistencia logística (uniformes, vehículos, dormitorios y arreglos en las estaciones de policía), y también por medio de capacitación continua de los funcionarios de la Policía Fronteriza en la lucha contra la trata; derechos de los migrantes; los procedimientos para derivar a los migrantes vulnerables; primeros auxilios; la situación de los menores en la frontera entre Haití y la República Dominicana; cuidados psicológicos; desafíos relativos a la corrupción; y clases de español.

El 1° de marzo la OIM organizó adicionalmente una ceremonia de donación en las oficinas de la Policía Fronteriza en la zona noreste, en Morne Casse (Fort-Liberté), en donde se procedió a la entrega de dos vehículos Land Cruiser a POLIFRONT. Marc Justin, Director de la Policía Fronteriza, y representantes de la Embajada de Canadá, concurrieron al evento.

"La OIM aboga por una migración digna y segura y también por un sistema de gestión de fronteras que sea integrado y eficiente,” sostuvo el Jefe de Misión de la OIM Haití Fabien Sambussy. “Este enfoque se está materializando ahora en Ouanaminthe a través de la asistencia ofrecida a los migrantes vulnerables en los BRC, y gracias al fortalecimiento de la seguridad fronteriza por parte de la  POLIFRONT. La POLIFRONT, desplegada desde el 10 de enero de 2018, ya ha arrestado a 12 presuntos traficantes y ha recuperado 25 millones de gurdos en concepto de derechos de aduana. La OIM espera que estos dos componentes que son esenciales para la gestión de una frontera internacional pronto se completarán mediante la implementación de una tarjeta de identidad fronteriza.”

Para mayor información por favor contactar a Julie Harlet en la OIM Haiti, Tel: +509 4638 8051, Email: jharlet@iom.int


OIM: “Los flujos de remesas pueden ser el sustento económico y social de las familias de los migrantes”

Date Publish: 
16 / 06 / 2018

Ginebra – Este sábado (16/06) se celebrará el Día Internacional de las Remesas Familiares. Para conmemorar tal ocasión la OIM en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración desea destacar el potencial de desarrollo de los vínculos sociales y financieros que unen a los migrantes con los seres queridos que han quedado en sus países de origen.

Una remesa financiera es una transferencia privada de fondos por parte de un extranjero a un individuo en su país de origen. Las remesas financieras han sido reconocidas en su rol crucial de reducir la pobreza y mejorar la vida tanto de los migrantes como de sus familias. En términos numéricos, hay muchos más migrantes internacionales en el mundo hoy que en cualquier otro período histórico, y la mayor parte de ellos son trabajadores migrantes.

Estimaciones del Banco Mundial indican que en el año 2017, 466.000 millones de dólares estadounidenses han sido transferidos en remesas financieras a países que tienen ingresos medios y bajos, y esta tendencia continúa aumentando. El Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD por su sigla en inglés) estima que una de cada siete personas es apoyada de forma directa por las remesas. Por ello es que el Día Internacional de las Remesas Familiares es celebrado año tras año.

William Lacy Swing, Director General de la OIM ha reconocido que los flujos de remesas son “el sustento de muchas vidas” en las familias de los migrantes, destacando su eficacia en cuanto a reducir la pobreza, proveer mejores cuidados de salud y acceso a alimentos, para aumentar las oportunidades de que los niños accedan a educación, para mejorar las viviendas y condiciones sanitarias, promover el emprendimiento y la inclusión financiera, y reducir la inequidad. Si bien el Día Internacional de las Remesas Familiares se ha enfocado tradicionalmente en los flujos financieros, los migrantes también generan “remesas sociales” – que es el flujo de las cualificaciones, conocimientos, ideas, y valores que transmiten a quienes quedaron en los países de origen. A diferencia de las remesas financieras, las sociales se extienden a toda la comunidad y tienen un mayor impacto en el desarrollo.

Consideradas en conjunto, las remesas financieras y sociales cumplen un rol esencial para el logro de los objetivos familiares de las personas, y yendo más lejos, para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, hay mucho por hacer aún antes de que el potencial de desarrollo de las remesas se extraiga en su totalidad. Los migrantes, los gobiernos y el sector privado son actores esenciales en tal proceso.

“Los Gobiernos pueden aprovechar las cualificaciones y las habilidades y creatividad de sus diásporas, e incentivarlos a que inviertan de vuelta en sus países de origen por medio de políticas coordinadas,” dijo Marina Manke, a cargo de la División de Movilidad Laboral y Desarrollo Humano de la OIM. “Los esfuerzos deben dirigirse hacia el mejoramiento de los conocimientos financieros de la población del país de origen y de los migrantes, de manera tal que ambos puedan tomar decisiones informadas acerca de cómo enviar el dinero a sus lugares de origen y cómo invertir tales remesas. Finalmente, hay una necesidad de reconocer cabalmente y apreciar a los migrantes como agentes de cambio – tanto en lo atinente a su capital financiero como en lo relativo a su capital social,” agregó ella.

En años recientes, la OIM ha estado aumentando el apoyo a los gobiernos y a los migrantes para asistirlos en cuanto a recoger los beneficios que la migración genera en materia de desarrollo. Más de 150 mapeos de diásporas se han realizado, arrojando luz sobre las características de las comunidades de la diáspora, su ubicación y el potencial para involucrarse con sus comunidades de origen. Actualmente la OIM está involucrada en varios proyectos relativos a remesas en varios lugares del mundo, especialmente por medio de una iniciativa destinada a reducir los costos de las remesas en Burundi y el desarrollo de una MigApp, la cual es una aplicación móvil que permite que los migrantes puedan comparar las opciones de transferencia de dinero que sean más efectivas en cuanto a costos ofrecidas por los proveedores de servicios.

Para mayor información por favor contactar a Vanessa Okoth-Obbo en la Sede de la OIM, Tel: +41 22 717 9366, Email: vokoth@iom.int