La nueva gobernanza migratoria en República Dominicana

 

Hoy República Dominicana cuenta con una nueva gobernanza migratoria. Esta es una de las principales conclusiones a las que llega el Primer Perfil Migratorio de ese país. Este tipo de estudios se realizan con una metodología desarrollada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que ya ha sido utilizada por 80 países y en el caso de República Dominicana fue aplicada por su Instituto Nacional de Migración (INM) con apoyo de la OIM.

Al analizar los últimos 15 años hay argumentos sólidos para afirmar que la República Dominicana tiene hoy una nueva gobernanza en temas migratorios que se basa en cuatro pilares:

  1. Establecimiento de lineamientos de política migratoria al año 2030 a través de la Estrategia Nacional de Desarrollo (Ley 1-12).
  2. Un marco normativo reciente que responde a los cambios en la migración. Desde la Ley de penalización de la Trata en el 2003, la Ley General de Migración, la Ley 169, el decreto del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros (PNRE), el decreto de afiliación de Población del PNRE al sistema de seguridad social y la Ley Orgánica de Reestructuración del Ministerio de Relaciones Exteriores, entre otras.
  3. Una nueva institucionalidad pública: se crearon el Instituto nacional de Migración, Instituto del Dominicano en el Exterior (INDEX), la Procuraduría Especializada para la Trata y otras entidades.
  4. Una gobernanza con resultados sin precedentes: como por ejemplo la regularización migratoria de 260 mil personas en el PNRE, respeto al debido proceso en control migratorio y mayor información sobre la población migrante a través de la Encuesta Nacional de Inmigrantes –ENI– 2012, estudios del Observatorio del Mercado Laboral Dominicano del Ministerio de Trabajo y el INM, datos actualizados sobre remesas del Banco Central, entre otras fuentes.

Cambios en la dinámica migratoria:

Esta nueva gobernanza migratoria concuerda con cambios en las características de la dinámica migratoria dominicana. El Primer Perfil Migratorio muestra que la migración reciente en la República Dominicana es diferente a la del siglo XX. La inmigración se ha vuelto urbana. En el siglo XX quienes se vinieron del campo a la ciudad fueron dominicanos, mientras que ahora quienes llegan a las ciudades son inmigrantes. Por otro lado, la movilidad de corta estadía se ha incrementado de manera importante, pues mientras los inmigrantes igual que hace un siglo son cerca del 5.4% de la población que habita en el país, el turismo supera los 6 millones de personas anualmente.

En el caso de la emigración, la población dominicana en el exterior sigue aumentando alcanzado la proporción de 3 dominicanos en el exterior por cada inmigrante en la República Dominicana. Las remesas reportadas por el Banco Central para el 2016 fueron de USD $5,261 millones de dólares y en 2017 se elevaron a USD $5,911 millones de dólares. Esa entidad también reporta el número de transacciones de estos envíos, pasando de 20.5 millones en 2016 a 23.5 millones en 2017. Esto representa un promedio mensual de 1.9 millones de giros. Considerando que el Censo de Población y Vivienda 2010 reporta  2.671,979 hogares, es posible concluir que un número significativo de hogares dominicanos reciben remesas mensualmente.

Otros resultados de la nueva gobernanza:

Entre los principales resultados de la nueva gobernanza está la modernización de la estructura de representación y servicios del gobierno dominicano en el exterior, entre ellos el surgimiento del Instituto para los Dominicanos en el Exterior (INDEX). A nivel internacional la nueva plataforma de servicios tiene el reto de orientar y proteger derechos a los migrantes dominicanos en los países que han iniciado políticas públicas restrictivas frente a la migración.

Hay avances significativos en el respeto del debido proceso en los casos de deportaciones que rondan las 200 personas diarias a través de los puntos fronterizos. Una medida que cambiará de forma radical la dinámica fronteriza en cuanto a deportaciones y que contribuye a la vez al crecimiento de las economías locales de frontera es la aplicación del carnet de habitante fronterizo. Este carnet está contemplado en la Ley de Migración y su reglamento. Su aplicación es un reto central del gobierno dominicano, que tiene beneficios de múltiple índole, los cuales son respaldados por amplios sectores de la sociedad, el comercio, los gobiernos locales y los organismos internacionales.

Para conocer más sobre esta nueva gobernanza y las dinámicas migratorias de República Dominicana puede descargar su Primer Perfil Migratorio aquí. Este es un estudio que, en su tejido de saberes, incorpora de manera excepcional un análisis para demostrar que estamos ante una nueva migración, una nueva gobernanza migratoria y nuevos retos por enfrentar.

 


Gobernanza Migratoria: Una estrategia de adaptación al cambio climático

Joki y Bevelyn junto con su hermano discapacitado y sus padres son la única familia que vive en la pequeña isla de Huene. Originalmente vinculada a una isla cercana, la isla se ha ido reduciendo lentamente a lo largo de los años, lo que hace que cada vez sea más difícil cultivar. Es probable que Joki y Bevelyn sean la última generación en vivir en la isla. Fotos: IOM 2016 / Muse Mohammed
Categoria: Migración y Medio Ambiente
Autor: Autor Invitado

 

Si bien la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992 señala que las Partes tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas para mitigar los efectos del cambio climático, la cruda verdad es que los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) sufren sus efectos de manera desproporcionada, a pesar de contribuir menos del 1% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Los desastres debidos a amenazas naturales, muchos de los cuales se ven agravados por el cambio climático y que están aumentando en frecuencia e intensidad, ha tenido como consecuencia un elevado costo humano y económico para el Caribe. En 2017, solo la temporada de huracanes en el Atlántico desplazó a más de 3 millones de personas en un mes.

El informe especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), publicado recientemente, proyecta que a 1,5° C, los PEID enfrentarán un aumento en los incidentes de migración interna y desplazamiento, tensión por agua dulce y aún más preocupante: aumento de la aridez, inundaciones costeras y oleadas que incluso podría dejar a varias islas atolón o coralinas inhabitables. Al respecto, el Dr. Douglas Slater, Secretario General Adjunto de la Secretaría de CARICOM, comentó

 "Nosotros [Caricom] tenemos que seguir alzando nuestras pequeñas pero poderosas voces, porque el cambio climático es existencial para nosotros".

Los Estados del Caribe han lanzado una variedad ejemplar de medidas de adaptación, como sistemas de alerta temprana, seguros de protección, obras de infraestructura resilientes, como en el caso de Dominica. No obstante, resulta clave abordar los vínculos entre el cambio climático, la vulnerabilidad, los desplazamientos y el aumento de los riesgos potenciales que enfrentan los PEID para garantizar que la migración inducida por el ambiente no se equipare a crisis, sino a adaptación.

En esta línea, los esfuerzos en materia de gobernanza de la migración es una estrategia efectiva capaz de enfrentar los efectos del cambio climático al:

Integrar la movilidad humana en la gestión del riesgo de desastres, planes y políticas nacionales de adaptación para minimizar la migración forzada y el desplazamiento. Por ejemplo, el Informe global sobre desplazamiento interno de 2018 señala que antes y durante el huracán Irma, 1,7 millones de personas fueron evacuadas en Cuba, como parte de la respuesta a desastres que ha elaborado este país centrada en la movilización y preparación de la comunidad. Esta estrategia de adaptación demuestra que el desplazamiento no siempre debe ser un resultado negativo, sino que también puede mejorar en la reducción de desastres. El enfoque de movilidad humana también hace énfasis en la protección de poblaciones vulnerables y el combate a la trata y el tráfico de personas en contextos de amenazas naturales y crisis.  

Promover la cooperación con países vecinos y otros países pertinentes para preparar sistemas de alerta temprana y reservas, planificar medidas de contingencia, evacuaciones, la recepción y los acuerdos de asistencia y la gestión de fronteras para facilitar la migración segura y ordenada, y mejorar la capacidad de respuesta al desplazamiento transfronterizo de desastres, así como el retorno y la reintegración de poblaciones.

Desarrollar acuerdos bilaterales y multilaterales de migración para el involucramiento de migrantes y miembros de la diáspora en oportunidades laborales, para proporcionar recursos financieros y humanos a sus países de origen. El Marco Operativo de Crisis Migratoria de la OIM señala que la diáspora puede estar interesada en participar e incluso dispuesta a regresar para apoyar los procesos de transición y recuperación. El Banco Mundial agrega que la reducción de las tarifas de las transacciones y las remesas representa una oportunidad para aprovechar el potencial de las diásporas en los esfuerzos de cooperación. Un ejemplo de un acuerdo podría ser la definición de esquemas de migración laboral temporal de trabajadores calificados para apoyar en los esfuerzos de reconstrucción poscrisis. Por ejemplo, la respuesta de la OIM en Dominica, después del huracán María, incluyó la capacitación de 71 personas en carpintería básica y el empleo de 36 carpinteros, cuatro de los cuales eran trabajadores migrantes de Trinidad y Tobago.

Fortalecer estrategias subregionales, la cooperación y el desarrollo de las capacidades de todos los países involucrados para promover la resiliencia, el desarrollo sostenible, así como la asistencia humanitaria y la protección de los derechos humanos de las poblaciones afectadas en cualquier lugar de la región.

Delinear estrategias de reubicación planificada como iniciativa de adaptación al aumento del nivel del mar y las inundaciones. Según el Banco Mundial es importante contemplar esta estrategia como una solución a largo plazo e incluso de último recurso, pues la adaptación "en sitio" tiene sus límites, ya que ciertos entornos serán inviables para medios de vida sostenibles y dignos.

Habilitar la migración como una estrategia de adaptación que permita disminuir la vulnerabilidad de los medios de vida de las personas, mediante la creación de incentivos para atraer a las personas hacia lugares y sectores menos sensibles a los efectos del cambio climático. En este sentido, el Banco Mundial sugiere la creación de una economía resiliente y diversificada. Esto incluye la creación de oportunidades laborales alternativas, la capacitación de migrantes potenciales, los esfuerzos de integración (especialmente en áreas urbanas) y la identificación de mercados laborales resistentes al clima.

La migración es un fenómeno complejo que suele tener múltiples factores, pero la migración inducida por el medio ambiente sigue siendo una realidad y se espera que aumente debido a los efectos del cambio climático. Por ello, medidas de gobernanza como las que hemos mencionado, referentes a la movilidad humana, los derechos de los migrantes y potenciales migrantes, deben contemplarse como parte de estrategias integrales de adaptación. Eso es especialmente necesario cuando los Estados, particularmente de la región del Caribe, exigen que las acciones para combatir el cambio climático sean más ambiciosas, efectivas e inmediatas. 

 

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