DTM: información al servicio de la protección de migrantes venezolanos

 

El flujo migratorio de personas venezolanas es uno de los más dinámicos en las Américas.  Para 2018, OIM estimaba que existían alrededor de 2.3 millones de venezolanos viviendo en el extranjero y que cerca de un 90% de ellos se encuentra residiendo en otros países de Sudamérica. Más de 1.6 millones de estas personas abandonaron Venezuela desde el 2015.

Estas cifras evidencian la necesidad de obtener, intercambiar y validar información estadística sobre las necesidades y características de esta población, con el propósito de identificar vulnerabilidades y mejorar su protección.

La Matriz de Seguimiento del Desplazamiento (DTM) de OIM fue diseñada precisamente para registrar y monitorear la movilidad de la población migrante y refugiada. Esta información es utilizada para la toma de decisiones y la elaboración de acciones, planes y políticas públicas sustentadas en información transparente, verificable y segura.

¿Cómo funciona la DTM?

Este estudio provee información primaria sobre la movilidad a nivel nacional y mundial y está integrado por cuatro componentes:

  • Seguimiento de la movilidad: rastrea las necesidades intersectoriales y movimientos de la población para focalizar la ayuda y asistencia humanitaria en comunidades de origen y en zonas de desplazamiento.
  • Monitoreo de Flujos: registra movimientos de personas desplazadas en ciertos puntos cuando el monitoreo se realiza de forma gradual.
  • Registro: información individual y de hogares para la selección de beneficiarios, que prioriza indicadores de vulnerabilidad. 
  • Encuesta: reúne información específica a través de muestreos de la población sobre temas como intención de retornar, soluciones de desplazamiento y percepciones de la comunidad, entre otros.
     

Apoyo a la población venezolana.  En respuesta a la migración masiva de venezolanos, OIM puso en marcha este año el Plan de Acción Regional (RAP) que brinda apoyo técnico y asistencia humanitaria a países receptores de esta población en las Américas y el Caribe. Como resultado, la DTM se aplica actualmente en 16 países, incluidos Costa Rica, Guyana, México, Panamá y República Dominicana.

Actualmente, la información generada está siendo utilizada para identificar a receptores prioritarios de asistencia y apoyo, garantizando el acceso a servicios básicos en una situación de alta demanda. Asimismo, el sistema envía señales de alerta sobre necesidades de protección, escasez de alimentos, problemas sanitarios y enfermedades para realizar coordinaciones necesarias con autoridades pertinentes.

La matriz también está promoviendo la prevención de trata y de riesgos asociados a la migración irregular al detectar casos de riesgo, con el objetivo de facilitar información precisa y relevante que proteja a la población venezolana.

De esta forma, los Estados y actores relevantes pueden conocer y enfrentar coordinadamente los retos que suponen para la región la atención e integración de nacionales venezolanos y el desarrollo de soluciones sostenibles.

Todos los reportes generados por DTM serán públicos y otros reportes especializados se compartirán con actores gubernamentales, académicos y de sociedad civil encargados de brindar servicios a personas migrantes para enriquecer sus intervenciones en favor de la protección de las personas migrantes de origen venezolano.

 

Bryan Brennan es consultor de Comunicaciones para el Plan de Acción Regional (RAP) de OIM. 


Claves para implementar iniciativas sobre migración y desarrollo en el marco de la Agenda 2030

Categoria: Migración y Desarrollo
Autor: Marcelo Pisani

La migración es un poderoso impulsor del desarrollo sostenible. Los migrantes representan aproximadamente el 3% de la población mundial, pero producen más del 9% del PIB mundial, unos 3 billones de dólares más que si se hubieran quedado en su lugar de origen, según datos de OIM y McKinsey & Company.

En el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, las personas migrantes tienen el potencial de contribuir al desarrollo de sus comunidades de acogida por medio de capacidades, aumento de la fuerza de trabajo, inversiones y diversidad cultural. También pueden asumir un papel central en la mejora de la calidad de vida y a revitalizar la economía y el mercado laboral en sus países de origen mediante la transferencia de capacidades y recursos financieros.

Sin embargo, si la migración está mal administrada puede tener un impacto negativo en el desarrollo de la economía local e incluso poner en peligro a las personas migrantes y a la fuerza de trabajo nacional. Otros factores abordados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como el cambio climático, los mercados de trabajo, la educación, la pobreza y la violencia pueden tener un impacto sobre la migración.

La Agenda 2030 brinda una plataforma para abordar esta estrecha relación y maximizar las oportunidades. Los tomadores de decisiones deben reconocer que los ODS son interdependientes y que, por tanto, una acción destinada a cumplir con metas específicas de migración no debería darse de forma aislada.

En busca de mayores sinergias y amplia participación, OIM desarrolló la “Guía para profesionales sobre Migración y Desarrollo”,  que brinda ideas y asesoramiento para implementar aspectos de la migración en la Agenda 2030 de forma integrada con otras iniciativas de desarrollo sostenible, involucrando a todos los niveles del gobierno y a todos los actores sociales.

A continuación, presentamos una serie de aspectos esenciales para la implementación de iniciativas integrales en el campo de la migración y el desarrollo:

  1. Participación a nivel local. Los gobiernos locales están en una posición ideal para transformar la Agenda 2030 en acciones concretas y eficientes; pueden adaptar mejor las metas y los objetivos de la Agenda a contextos específicos, comunicarse y alentar la importancia de la acción local para los ciudadanos y desempeñar un papel crucial en la prestación de servicios. Es vital que los actores locales se incluyan en el proceso de diseño e implementación de políticas nacionales para que sean parte integrante de las mismas y que puedan contribuir a su funcionamiento.
  2. Participación horizontal. La migración tiene relaciones complejas con los diferentes sectores de gobierno. Para abordarlas de manera adecuada y trabajar para una gobernanza migratoria sostenible y bien gestionada, los gobiernos deben adoptar un enfoque intersectorial. Por ejemplo, promover un proceso mediante el cual la migración se integre en las políticas de áreas como la salud, la educación, el empleo y la seguridad social.
  3. Seguimiento de estructuras y mecanismos relevantes. Implica evaluar las instituciones, las estrategias, la legislación, los marcos de políticas, los planes y los proyectos que sean relevantes frente a las metas prioritarias de los ODS esto ayudará a cartografiar y analizar posibles sinergias y compensaciones entre las intervenciones relacionadas con la migración. Además, permite identificar incoherencias y prevenir la duplicación de esfuerzos.
  4. Movilización de recursos. Es necesario identificar las fuentes de financiación de las intervenciones. Si esto se lleva a cabo en el marco de un proceso de implementación de ODS más amplio, los organismos de implementación deberían seguir las estrategias de movilización de recursos implícitas. Si no, o además de esto, podrán redactar un plan de movilización de recursos para mostrar qué intervenciones propuestas requieren recursos adicionales y cuáles son las estrategias de acercamiento a socios.
  5. Desarrollar e implementar un plan de acción. Los actores gubernamentales deben adoptar planes formalmente. Si las acciones se llevan a cabo como parte de una implementación más amplia de los ODS, deberían seguir los procesos de planificación formal que ello conlleve. De lo contrario, deberán redactar un plan de acción operativo de migración-ODS. Esto resumirá los objetivos prioritarios de los ODS, las intervenciones para abordarlos y proporcionará más detalles sobre su diseño e implementación.

 

Aquí puede consultar la guía con información y consejos para la implementación de iniciativas.

 


Marcelo Pisani es el Director Regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe. El Sr. Pisani cuenta con 18 años de experiencia en administración de proyectos, asesoría para la generación de políticas públicas, y en otras áreas vinculadas con la superación de la pobreza y la atención de poblaciones vulnerables en situaciones de emergencia. Anteriormente fue Jefe de Misión de la OIM en Colombia y en Zimbabue, y trabajó en el Banco Mundial y en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Es arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile.