¿Cómo hace Belice para conocer en tiempo real la entrada y salida de personas al país?

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Las agencias fronterizas  –especialmente las aduanas, la policía fronteriza y los servicios de inmigración–  son las principales responsables del procesamiento de personas y bienes en los puntos de entrada y salida, así como de la detección y regulación de personas y mercancías que intentan cruzar ilegalmente. Políticas y estructuras eficientes en la gestión migratoria y fronteriza;  apoyadas por funcionarios aduaneros y oficiales de inmigración profesionales y bien capacitados; facilitan y fomentan una mejor gestión del movimiento en las fronteras y previenen la migración irregular. Lo anterior, además,  permite la detección de migrantes víctimas de trata  de personas, con el objetivo final  de desmantelar redes de delincuencia organizada y proteger los derechos de esta población vulnerable.

Los enfoques integrales, transparentes y coherentes de los procesos de migración y gestión fronteriza, con la participación de todos los países del flujo migratorio, pueden ayudar a minimizar las consecuencias negativas de una migración mal gestionada,  preservando su integridad como proceso social y natural. Las actividades de migración y gestión fronteriza están dirigidas a ayudar a los gobiernos a mejorar las políticas, la legislación, las estructuras administrativas, los sistemas operativos y la base de recursos humanos para responder eficazmente a los diversos desafíos migratorios y fronterizos e instituir una buena gobernanza migratoria. Tales actividades se diseñan como alianzas, con el gobierno solicitante y otros interlocutores relevantes trabajando en estrecha colaboración con el equipo de migración y gestión fronteriza, para identificar las necesidades, determinar las áreas prioritarias y dar forma y llevar a cabo intervenciones.

Uno de los mejores ejemplos de apoyo de  la OIM en la gestión de fronteras es el Sistema de Información Migratoria y Análisis de Datos (MIDAS, por sus siglas en inglés) que opera en Belice. Cuando vuelas a Ciudad de Belice, o manejas desde México o Guatemala, no lo notarás, pero las estaciones MIDAS están capturando cada entrada y salida y cada actualización de los cambios en el estado migratorio.

MIDAS produce informes de datos en tiempo real sobre las más de 1.5 millones de transacciones de Belice por año. Esto le permite al Director de Migración conocer en tiempo real lo que está sucediendo. Cosas como cuántas entradas o salidas por puesto fronterizo y cual nacionalidad. Rasgos biométricos son capturados en cada viajero y cada documento de viaje se escanea en el sistema a su llegada. Estas imágenes están disponibles en toda la red.

Video informativo sobre MIDAS:

Asimismo, MIDAS apoya la producción de tarjetas de viaje temporales y funciona como la interfaz para permisos de residencia y extensiones de Visa.  Este sistema también está produciendo listas de visas que excedieron su tiempo de estancia indicado, además de estar conectado a las listas de alerta internacionales. Más de ochenta funcionarios de inmigración de Belice están capacitados en MIDAS y suelen recibir visitas de sus homólogos de otros países de las Américas interesados ​​en el sistema que ya les pertenece. Así  es, MIDAS fue desarrollado por la OIM para sus estados miembros, ¡es de ellos!

19 países han adoptado el sistema con gran éxito.

 

 

   Sobre el autor:

Cy Winter es el Especialista de Inmigración y Gestión Fronteriza para las Américas de la OIM. Anteriormente, se desempeñó como jefe de misión en República Dominicana donde lideró el apoyo de la OIM a la regularización de más de 200 mil migrantes haitianos; así como también fue Coordinador Nacional en una misión especial en el Líbano que apoyó la admisión canadiense de 25.000 refugiados sirios. Cuenta con 20 años de experiencia tratando temas de migración irregular y emergencias fronterizas.  

 


Gobernanza Migratoria: Una estrategia de adaptación al cambio climático

Joki y Bevelyn junto con su hermano discapacitado y sus padres son la única familia que vive en la pequeña isla de Huene. Originalmente vinculada a una isla cercana, la isla se ha ido reduciendo lentamente a lo largo de los años, lo que hace que cada vez sea más difícil cultivar. Es probable que Joki y Bevelyn sean la última generación en vivir en la isla. Fotos: IOM 2016 / Muse Mohammed
Categoria: Migración y Medio Ambiente
Autor: Autor Invitado

 

Si bien la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992 señala que las Partes tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas para mitigar los efectos del cambio climático, la cruda verdad es que los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) sufren sus efectos de manera desproporcionada, a pesar de contribuir menos del 1% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Los desastres debidos a amenazas naturales, muchos de los cuales se ven agravados por el cambio climático y que están aumentando en frecuencia e intensidad, ha tenido como consecuencia un elevado costo humano y económico para el Caribe. En 2017, solo la temporada de huracanes en el Atlántico desplazó a más de 3 millones de personas en un mes.

El informe especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), publicado recientemente, proyecta que a 1,5° C, los PEID enfrentarán un aumento en los incidentes de migración interna y desplazamiento, tensión por agua dulce y aún más preocupante: aumento de la aridez, inundaciones costeras y oleadas que incluso podría dejar a varias islas atolón o coralinas inhabitables. Al respecto, el Dr. Douglas Slater, Secretario General Adjunto de la Secretaría de CARICOM, comentó

 "Nosotros [Caricom] tenemos que seguir alzando nuestras pequeñas pero poderosas voces, porque el cambio climático es existencial para nosotros".

Los Estados del Caribe han lanzado una variedad ejemplar de medidas de adaptación, como sistemas de alerta temprana, seguros de protección, obras de infraestructura resilientes, como en el caso de Dominica. No obstante, resulta clave abordar los vínculos entre el cambio climático, la vulnerabilidad, los desplazamientos y el aumento de los riesgos potenciales que enfrentan los PEID para garantizar que la migración inducida por el ambiente no se equipare a crisis, sino a adaptación.

En esta línea, los esfuerzos en materia de gobernanza de la migración es una estrategia efectiva capaz de enfrentar los efectos del cambio climático al:

Integrar la movilidad humana en la gestión del riesgo de desastres, planes y políticas nacionales de adaptación para minimizar la migración forzada y el desplazamiento. Por ejemplo, el Informe global sobre desplazamiento interno de 2018 señala que antes y durante el huracán Irma, 1,7 millones de personas fueron evacuadas en Cuba, como parte de la respuesta a desastres que ha elaborado este país centrada en la movilización y preparación de la comunidad. Esta estrategia de adaptación demuestra que el desplazamiento no siempre debe ser un resultado negativo, sino que también puede mejorar en la reducción de desastres. El enfoque de movilidad humana también hace énfasis en la protección de poblaciones vulnerables y el combate a la trata y el tráfico de personas en contextos de amenazas naturales y crisis.  

Promover la cooperación con países vecinos y otros países pertinentes para preparar sistemas de alerta temprana y reservas, planificar medidas de contingencia, evacuaciones, la recepción y los acuerdos de asistencia y la gestión de fronteras para facilitar la migración segura y ordenada, y mejorar la capacidad de respuesta al desplazamiento transfronterizo de desastres, así como el retorno y la reintegración de poblaciones.

Desarrollar acuerdos bilaterales y multilaterales de migración para el involucramiento de migrantes y miembros de la diáspora en oportunidades laborales, para proporcionar recursos financieros y humanos a sus países de origen. El Marco Operativo de Crisis Migratoria de la OIM señala que la diáspora puede estar interesada en participar e incluso dispuesta a regresar para apoyar los procesos de transición y recuperación. El Banco Mundial agrega que la reducción de las tarifas de las transacciones y las remesas representa una oportunidad para aprovechar el potencial de las diásporas en los esfuerzos de cooperación. Un ejemplo de un acuerdo podría ser la definición de esquemas de migración laboral temporal de trabajadores calificados para apoyar en los esfuerzos de reconstrucción poscrisis. Por ejemplo, la respuesta de la OIM en Dominica, después del huracán María, incluyó la capacitación de 71 personas en carpintería básica y el empleo de 36 carpinteros, cuatro de los cuales eran trabajadores migrantes de Trinidad y Tobago.

Fortalecer estrategias subregionales, la cooperación y el desarrollo de las capacidades de todos los países involucrados para promover la resiliencia, el desarrollo sostenible, así como la asistencia humanitaria y la protección de los derechos humanos de las poblaciones afectadas en cualquier lugar de la región.

Delinear estrategias de reubicación planificada como iniciativa de adaptación al aumento del nivel del mar y las inundaciones. Según el Banco Mundial es importante contemplar esta estrategia como una solución a largo plazo e incluso de último recurso, pues la adaptación "en sitio" tiene sus límites, ya que ciertos entornos serán inviables para medios de vida sostenibles y dignos.

Habilitar la migración como una estrategia de adaptación que permita disminuir la vulnerabilidad de los medios de vida de las personas, mediante la creación de incentivos para atraer a las personas hacia lugares y sectores menos sensibles a los efectos del cambio climático. En este sentido, el Banco Mundial sugiere la creación de una economía resiliente y diversificada. Esto incluye la creación de oportunidades laborales alternativas, la capacitación de migrantes potenciales, los esfuerzos de integración (especialmente en áreas urbanas) y la identificación de mercados laborales resistentes al clima.

La migración es un fenómeno complejo que suele tener múltiples factores, pero la migración inducida por el medio ambiente sigue siendo una realidad y se espera que aumente debido a los efectos del cambio climático. Por ello, medidas de gobernanza como las que hemos mencionado, referentes a la movilidad humana, los derechos de los migrantes y potenciales migrantes, deben contemplarse como parte de estrategias integrales de adaptación. Eso es especialmente necesario cuando los Estados, particularmente de la región del Caribe, exigen que las acciones para combatir el cambio climático sean más ambiciosas, efectivas e inmediatas. 

 

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