OIM- Oficina Regional San José

OIM- Oficina Regional San José

OIM - Oficina Regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe

¿Los inmigrantes trabajan competitivamente o le quitan el empleo a los nacionales? ¿Aportan a la economía o saturan los servicios? Las valoraciones sobre el impacto de migrantes en otro país, sobre todo cuando se trata de un flujo constante entre dos territorios, a menudo están basadas en percepciones, no en datos.

La experiencia del mundo con la globalización —una diseminada transferencia de tecnologías y culturas, y un gran tránsito de personas— no inició en nuestros tiempos. Algunos académicos sostienen que este fenómeno remonta a 1492 cuando la migración europea, junto con los movimientos de los asiáticos, africanos y los aborígenes americanos, forjaron las relaciones globales que conocemos hasta el día de hoy.

A pesar de lo que parece ser un clima inhóspito para los extranjeros, los inmigrantes sin duda siguen siendo parte de la identidad estadounidense. Estados Unidos tiene más inmigrantes que cualquier otro país en el mundo con un estimado de 46 millones de personas nacidas fuera del país. Representando más del 13 % de la población de los Estados Unidos, la población inmigrante también es muy diversa. Casi todos los países del mundo están representados entre los inmigrantes de los EE.UU., de acuerdo con el Pew Research Center.

En Enero 2016, el Gobierno de Belice, con apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), fue anfitrión de la Reunión preparatoria para un Proceso Consultivo Regional (PCR) del Caribe, lo que llevó a establecer el CMC. En esta reunión estuvieron presentes representantes de 8 Gobiernos del Caribe.

¿Por qué es un muy buen momento para hablar sobre migración? Basta con mirar algunos datos impresionantes y sucesos importantes para responder esa interrogante. En el 2015, se alcanzó la cifra de 244 millones de migrantes en todo el mundo, la más alta nunca antes registrada, y dos tercios de los 601 billones de remesas generadas fueron enviadas a países en desarrollo.